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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

domingo, junio 24, 2012

Poema de la fantástika ROCíO CERÓN dedicado al PARAGUAY


DETALLE DE PLACA ROTATIVA (SECCIÓN)
¿Cómo depurar la sangre?
¿Qué desgasta lo ya advertido en patio trasero?
¿Qué muere en este frío?
Balanceo y miedo. Niebla y orilla para llegar al centro.
Cardencha.
[La espiga de hierro atraviesa al gancho que está conectado a la
placa, sujetándola; el gancho articula la placa, permitiendo que
tenga movilidad.]
Después del soplo —presencia— queda mirar:
planos avanzados / paños / cinco metros de poema /
cuerdas dimensionales objetos de látex grava /
camisetas estampadas baratas células cuerpos galaxia
cápsulas vitamínicas minerales dictaduras /
serie de diapositivas sobre pantalla brillante
:
Tomillo y lavanda,
instantáneo placer,
mucílago pulsional que arredra.
Cardencha que diluye la pena.
Al cuerpo,
violáceo en zonas,
darle azul turquí,
música ambiental
(((resonancia o destino pasajero entre las sienes)))
perspectiva en muro de fondo
—liebres, las liebres corrían a lo largo del campo amarillo,
silueta definida en tierra disuelta,
300 años del olmo, y el ahorcado seguía ahí
/cima/ cabello al viento.
Restallo dispongo, obertura sometida en tono menor.
Tensión sobre los pies, frente a ellos un puñado de tierra.
Escalera o círculo, incomprensible espacio /escorzo/ develado.
:
Luz al 65% sobre la palabra “nombre una planta de la Amazonía”.
Ejercer presión con la planta del pie izquierdo.
Insistir en la presión.
Tan ciertamente fijos los dedos, el agua de Baden-Baden, cura de sangre
y temple. Intensidad y timbre; y la planta llevaba por nombre Victoria
regia.
[El sur no existe, decía el coro, sin embargo todavía pervive el
Paraguay]
—iñekuave’ëre aikuaa la tapé, che kü omocha’ïva castellano ha’ehina ha
ijyvymime ndo pytu’uveima—*
Conozco la angostura de la palabra “nombre de una planta de la
Amazonía”
Ejercer presión con la rodilla derecha.
—Colón hincado en la Hispaniola: la ceguera del ciervo y su astucia
para procurarse presa: Malinche, la primera Babel americana.
¿Qué muere en este frío?
Pulir los bordes; cada acorde de lenguas es una habitación posible.
Cardencha. ¿Cómo depurar la sangre?
¿Qué desgasta lo ya advertido en patio trasero?
¿Conoces el sur, la latitud austral del rabillo del
ojo?
—Trasvasar el decorado, intercambiar las figuras, ensamblaje. Entonces
todo, o casi todo, es conspiración, almacenamiento de primeros
consejos, espesura, mano tendida, pupila que dilata siglos.
[La espiga de hierro atraviesa al gancho que está conectado a la
placa, sujetándola; el gancho articula la placa, permitiendo que
tenga movilidad.]
:
Más largo que el río “nombre del cauce
que trasiega entre dos países,
sangre perceptible entre ellos”
al norte de un país acribillado
(y con más muertos ni el Mapocho
o **anote aquí los ríos atravesados por la guerra**),
ninguno.
Ninguno.
Arrojarse al piso;
encender la vela situada al margen del
“nombre de una planta de la Amazonía”.
¿Escucha el pulso? ¿Disiente?
Entonces la desembocadura del río:
no las aguas de Baden-Baden
(donde acudiste por la cura),
no más las aguas regias del Brasil
(mirada que encontraba en flor cierta belleza):
toneladas de papel higiénico,
desperdicios fecales,
cuerpos en pedazos.
Desde este río la nación
—entera— se desgaja.
Al paso del río, entre la cauda de agua dulce,
el nombre de todos los santos decapitados,
los muslos lavados de tierra primera.
—Este fémur que aún incide en mi cabeza.
Luz al 35%. Sobre la pedacería ensangrentada “recuerde aquí
a los tres sujetos que vio morir frente a sus ojos”, sobreponer
el costado, dejarse herir /hendir/ por esa arma: otros
cuerpos, lecho o basamento de nueva patria/acantilado o sitio
intacto.
Baden-Baden sólo queda en la memoria. Ningún agua salvará
tu lengua costilla frente. Lenguaje de un sonido que bate
vientos. Promesa.
Lavanda brasa blanco del ojo pan de mañana triturado: molienda
:
Como se bastan los anfibios, solo, un día nació. Sujeto hombre carne de
cañón. Experiencia de color, renovación del núcleo: larga estaca móvil
sobre tierra, Estudi per nucli.
Y el Paraguay seguía en el fondo:
—iñekuave’ëre aikuaa la tapé, che kü omocha’ïva castellano ha’ehina ha
ijyvymime ndo pytu’uveima—
Sin enigma entre agaves,
ante la descoyuntada (muerte madre, santa que merodea
cunas y burdeles) resta indicar camino:
Paraguay existe, también Tampico y El Petén.
Geografía o corrosión. Región blanca por sitiada. Y la
organza tiende velo. Abastece al pueblo de nueces,
que brote el dócil por vasallo. Raíces a estrujar; tiende
el puente, esclarece dónde, cómo.
No duele el insulto, hiere / aguanal estría o rodera /
la ignorancia del óbolo.
:
Luz al 65% sobre la palabra “nombre una planta de la
Amazonía”. Ejercer presión con la planta del pie izquierdo.
Insistir en la presión.
[El sur no existe, decía el coro,
sin embargo todavía pervive el Paraguay]
Conozco el camino por la ofrenda, la ofrenda es mi lengua que estruja el
castellano y no descansa ya en tierra propia. La ofrenda es mi lengua,
descansa ya en tierra propia. Conozco el camino, el castellano, la ofrenda:
mi lengua en tierra propia. El camino en tierra propia, la ofrenda, el
castellano, mi lengua ya descansa.
* Conozco el camino por la ofrenda, la ofrenda es mi lengua que estruja el castellano y
no descansa ya en tierra propia, traducción al guaraní de Cristino Bogado.

1 comentario:

Álvaro de Venezuela dijo...

Muy bueno, lleno de alusiones a los sentidos.