kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, septiembre 08, 2011

Memento mori o Las chispas macabras de una escritora New Yorker: Muriel Spark

Memento mori o Las chispas macabras de una escritora New Yorker: Muriel Spark



-novela que se lee rápido, por estar trufada o encabalgada de diálogos, y los párrafos son medianamente cortos, en suma estamos lejos de parrafadas joycianas o nouveau-romanescos acá, pienso en Hemingway, además ella es una writer New Yorker, y algunos capítulos de esta novela de 1959 se publicaron allí















-protegida x Graham Greene y x Evelyn Waugh (del poblado club de los escritores ingleses católicos que frecuentaron Chesterton, Burguess), creo que está más cerca de este último, por su tendencia humorística, aunque Spark chispea por sobre ellos, sobresaliendo x su tono más crazy, grotesco, siniestro
-al final de sus páginas aparece una anotación del etnógrafo de la vejez (Alec Warner, personaje paródico en su obsesión amateur en la auscultación y consignación en fichas académicas del miligramo de horror que significa la cotidiana cuesta abajo de la vida de los que ronden los 70 años) donde se dice que la edad centenaria lo que concede es una indeterminación sexual, tal vez por ahí se explica la fascinación de la autora por los ancianos
-es simpático el mundo no anamnésico, alzheimeriano, de la vejez extrema, la confusión y el quid pro quo constantes debido al olvido de lo más elemental han encerado el piso de la novela para gags sin fin y da ocasión a situaciones cómicas y el acceso a una esfera, increíblemente, liberada del yugo de lo real, claro nunca la supera, no olvidamos que hay en todo este juego un mal gusto de fondo, la atracción de la decadencia física y el crepúsculo de lo que llamamos humano, su degradación hasta cotas indignantes….
-Percy Mannering, el poeta de profesión parásito (esto aparentemente e s un esterototipo prejuicioso bastante extendido aquí y en la tierra de sir Philip Sídney, Shakespeare , Donne, Landor, Chatterton, Wordsworth, John Clare, G.M.Hopkins, Yeats, Basil Bunting, Auden) de una de estas misses de la clase media alta que pueblan el libro, tiene su lado simpático, no precisamente por su ojeriza contra Dylan Thomas, sino porque llega a despilfarrar unos preciosas libras para defender la memoria de un poeta eclipsado por el vaivén veleta de los gustos literarios….
-la memoria nos lleva a ciertos estados de amnesia (no físicos, debidos a la edad) en que se muevan las relaciones de las parejas motivadas por sentimientos de culpabilidad muy fuertes
-el encierro en asilo de ancianos, centros geriátricos y aun en locales psiquiátricos como perspectiva y escenario predominante en Memento Mori revela un deseo profundo de ocultar, obliterar y silenciar impulsos muy profundos y oscuros en los miembros de esta sociedad post-bélica






















-del período de apogeo del Angry Young Man y el free cinema no ha tomado gran cosa, acaso se encuentre más cercana en sensibilidad al teatro del absurdo local, Harold Pinter por ejemplo






















-la viejita que al morir deja una biblioteca de testamentos escritos y rechazados y reescritos y corregidos, uno no sabe si es grafómana o apenas una paranoica inestable.




















-el teléfono –arbitrariamente- es un personaje más de la novela





















-uno de los personajes de perfil bajo y muy secundarios en principio, pero realzado en su categoría en los capítulos finales, se llama Dios






















-amar, poner cuernos, casarse es heredar






















-Mortimer es sospechoso, dice y piensa una de las ancianas, y uno ratifica, cómo no serlo en una obra que se llama Memento Mori























-las criadas codiciosas y despiadadas que manipulan su poder doméstico sobre sus clientes- pacientes supuestamente con las facultades mentales en retirada nos sugieren-moraleja de tekoreí- que el mejor sistema social sería el del igualitarismo individualista no capitalista sin clases sociales ni servidumbres económicas























-si se comprobara alguna vez con una de esas biografías revisionistas que la Spark fue lesbiana, eso probaría, a la luz ambarina y afiebrada que proyectan sus personajes femeninos que son mayoría en Memento Mori, que no todo lesbianismo sería o acabaría o desembocaría con una lógica de hierro en un feminismo aunque sea pragmático



































-Charmain, escritora católica redescubierta en su ancianidad (lastimosamente para el también artista -fracasado y vago- de su hijo Eric), como esposa de Mr.Colston -cuya hermana dame Leatie es la primera en recibir el ucase macabro del memento mori telefónico-, y como ex patrona de la jubilada y encerrada en el asilo de ancianos Jean Taylor, y como patrona a posta de Mrs. Pettigrew post muerte de Lisa Brooke (relacionado con su ex amante el crítico Guy Leet y con su marido también), es uno de los personajes principales y nos muestra cómo el libro funciona por una serie de redes interrelacionadas x distintos puntas



















No hay comentarios.: