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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, mayo 21, 2011

200 años de soledad paraguaya, asegún VEINTITRÉS

Cuando el obispo católico y presidente del Paraguay Fernando Lugo dirigió su mensaje del Bicentenario desde la Casa de la Independencia de Asunción, la ocasión fue doblemente simbólica para él y para su país. El edificio colonial donde en 1811 la nación paraguaya se proclamó independiente fue salvado de la demolición y conversión en playa de estacionamiento, durante la larga presidencia perpetua de Alfredo Stroessner (1954-1989), por la pertinaz lucha del historiador Carlos Pusineri, hoy recordado como prócer del Bicentenario entre muchos hombres y mujeres cuyas imágenes fotografiadas miran desde afiches a las calles de Asunción. Este sitio de precariedad postergada, de constante simulacro de fusilamiento, también marca el estatuto del futuro político de Lugo, que no sabe si podrá postularse para alcanzar nuevamente la presidencia en 2013. Paraguay es el único país de la región que no admite la reelección, ni para el período siguiente, ni para ningún otro.
La celebración del Bicentenario de 1811 fue organizada por el primer gobierno desde el fin de la dictadura que no responde a la hegemonía del Partido Colorado, fundado en el siglo XIX, y uno de los más antiguos del mundo. “Ni en los días de clasificación de la Albirroja hubo tanta gente festejando en las calles céntricas de Asunción –dice a Veintitrés José Pérez Reyes, autor de Clonsonante y una de las mayores referencias de la narrativa paraguaya joven en el exterior–.
Durante el largo fin de semana del 14 y el 15 de mayo
hubo un montón de actividades para elegir. Una especie de carnaval. Algunos adornos eran risibles, pero eso le daba el toque peculiar.
De lo decorativo a lo ridículo no hay doscientos pasos. Luego de tantas muestras de efervescencia pasajera, los símbolos vuelven a ser guardados en un cajón, de vuelta a la realidad aletargada.” Los festejos fueron generalizados a todo el país, con cierta homogeneidad.
“Antes Puerto Stroessner, hoy Ciudad del Este tiene apenas un cuarto de los 200 años que se conmemoraron –dice a esta revista, desde la Triple Frontera, el ensayista
y novelista Damián Cabrera, autor de Xiru–.
Las referencias al –¿fin de?– la colonia española parecen fantasmáticas, incongruentes en el espacio público y privado. Al margen de estas ficciones, aquí la historia es otra. El gobernante que preside la festividad histórica se hace a título personal la pregunta por el futuro que la comunidad a la que pertenece se ve forzada, o invitada, a formularse.
“Bicentenario es 3D o no es”, acuña la fórmula, para Veintitrés, el poeta, narrador, editor cartonero y agitador cultural Cristino Bogado.
“Es un fenómeno parecido pero opuesto al de los yanquis: después del 11-S los yanquis añoran volver siempre atrás.
Por el contrario, “nosotros, en cambio, sudacas sudorientados queremos el futuro del hightech”, que “yuxtapondrá apariencia y realidad, Lugos en 3D con Lugos de carne y hueso”, en un contexto donde “el Bicentenario es el resurgir del nacionalismo, como despliegue de cuerpos militarizados en un escenario
urbano”.
El presidente actual puede
quedar como un holograma del Bicentenario
de 1811. La reelección permanente del general
Stroessner fue la causa de que la nueva
Constitución paraguaya incluyera una cláusula
que prohibiera su nueva postulación.
De hecho, el obispo Lugo gobierna sin grey
partidaria propia. Su triunfo fue posible sólo
gracias a una coalición guasu (grande) de partidos
y agrupaciones, que van desde la extrema
izquierda hasta la derecha. El otro partido
histórico del Paraguay, el celeste que se
enfrentó al colorado, es el Liberal. Históricamente,
fueron el partido de la elite ganadera.
El vicepresidente de Lugo, Federico Franco,
pertenece a esta bandería. Y en su gran convención
partidaria, los liberales abandonaron
a su suerte al actual presidente Lugo. Lo hicieron
el primero de mayo, primer día de las
celebraciones por el Bicentenario paraguayo
de 1811. Se oponen a modificar la Constitución,
y a la reelección de Lugo, por lo que irán
con candidato propio a las presidenciales.
Con este rechazo de los liberales a prestar sus
votos en el Congreso para impulsar una reforma
constitucional, Paraguay seguiría
siendo el único país en Centro y Sudamérica
sin reelección presidencial. Sintomáticamente,
algunos políticos colorados, como el
ex presidente (2003-2008) Nicanor Duarte
Frutos, están de acuerdo con la reelección y
también con la oportunidad de que la reforma
de la Constitución se plantee ahora.
Conviene recordar que el golpe de Estado en
Honduras, que depuso a Manuel Zelaya en
junio de 2009, fue por una disputa sobre la
reelección presidencial. Paraguay y Honduras
coinciden en ser los dos países de América
sobre los que menos gasta el Primer Mundo en investigación.

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