Iupirangáua ramê intimamhá pituna: ára
anhum opaim ára opê.
COÊMA PIRANGA (l)
En el principio del mundo
era sólo día. La noche no existía.
¡ La tierra estaba hecha de sol!
E igualmente, los hombres que había en la mañana llena de pájaros
eran de una raza
bermeja y bravía
a causa del sol que había.
Vivían en bandadas, jugando con las onzas en natural camaradería, bajo el mismo brasil (2)
y a la sombra del mismo follaje.
Pues en el principio era sólo de dia.
La noche no existía.
(1) Coema piranga: Madrugada roja.
(2) Brasil: Arbol. Pau-brazil: Paló del brasil. por el color de fuego de su madera al ser cortado.
AL PAÍS DE LAS PALMERAS
"i Y á Só pindorama koti itamarana pó anhatin
yara rama ae recê!" (1).
Así habló el hechicero, y sin más tereteté (2), tronaron los maracás (3).
i Todos los hombres que había
se pusieron en pie
sin saber por qué,
yara rama ae recê ¡, como toscas figuras de barro y de tinta
que se irguiesen de la tierra para escuchar el barullo
de la guerra
en la soledad de los planialtos.
¿Qué es esto? ¡Es el gran día!
¡ Y es ya!
¡Maracajá (4) saltó de la mata
de tajá (5),
y un bando enorme de onzas negras,
bermejas, amarillas, y de todos los colores,
saltó en el bosque con bárbaro alarido!
Y abrió en él una intrincada red de caminos:
eran gatos enormes, elásticos, que asombraban la selva con sus[saltos fantásticos!
Y detrás de las onzas negras,
bermejas, amarillas, y de todos los colores,
entraron caetetús (6), machacando con los dientes de fuera, y detrás de los caetetús entraron antas (7), i no sé cuántas,
rasgando en línea recta los primeros caminos.
¡ La tierra de cabellera húmeda y crespa
bajó la cabezota erizada de espinas!
Y detrás de las antas, ¡no sé cuántas!, por las aberturas del paisaje,
batiendo los maracás en roja alborada
y precedidas por millones de mariposas
y de araraúnas (8) que gritaban en bandos, entró el gran ejército salvaje
las tribus guerreras
como una tempestad de hombres que bajase de las cordilleras y que viniese marchando, marchando,
en dirección del país de las palmeras.
Parecía que la voz de la raza les hablaba
aún entontecida del rumor matutino:
¡Sólo no irían
aquellos que no oyen el llamado del Destino ¡
¡Los que no ven, los que no sienten nada
más allá de la floresta, más allá de la alborada! ¡Los que murieron en sí mismos
sin el ímpetu inicial de la caminata!
¡ Los que la distancia no convida
a conocer el otro lado de la vida!
¡ Los que el curiango (9) no espera, los que la ilusión no acompaña!
¡Los que se sienten presos en la montaña!
¡ 0h, bermeja mañana,
toda llena de uiáras (10)
con gritos de araras (11)
cuando todo el Brasil era un simple rumor de aguas claras!
(1) "Ya só píndorama kóti ... " Así en el original. Debe de ser un grito de guerra autóctono.
(2) T ereteté: Garrulería.
(3) M aracás: Maracas.
(4) Maracajá: Especie de gato bravo del bosque brasileño.
(S) Tajá: Planta herbácea de la familia de las arcídeas.
(6) Caetetús: Mamífero paquidermo indígena.
(7) Antas: Tapir, hipopótamo americano.
(8) Ararúna: Arafa, pájaro azul-pavo.
(9) Curiango: Buho, lechuza.
(10) Uiára: Deidad pluvial.
(11) Araras: Sinónimo de araraúna.
CURRUPÁ, PAPACO
Una criatura salvaje
llora en la hamaca de embira (1).
Y una india amorosa pide
al manso genio de la floresta
que le aduerma al pequeñito
que va a dormir en la cuna de follaje.
Entonces, el niño sueña:
Tamanduá (2) muestra un juguete.
Carcajada de marreco (3).
Cantiga de saracura (4).
Coruja (5), cara de gato,
Sapo verde cururu,
que vive al borde del río ...
diciendo que está con frío
cuando mira que la madre sale del agua del río ...
Los tucanos, muy bonitos,
como en los días de fiesta,
se visten de ropa nueva
y llevan los periquitos
a "pascar en la floresta
cuando el boi-úna (6) no viene".
Mariposas jugando en corro
en festivo vaivén.
Un picapau (7) leñador
agujerea en la cáscara
de un caviúna (8), que parece
que da gritos de dolor.
Un vivo bugrinho (9), alegre,
salta con pierna de mola. (10),
lanzando bolas de joá (11).
Andan ladrones fingidos
con sus curumins (12) golosos
comiendo mararujá (13).
Caxingüelé (14), de aquí para allá.
Serelepe (15), empujando bellaco.
Papagayo, pluma verde,
currupaco, papaco (16).
Cuando brilló boitatá,
boitatá cobra de fuego
y le quemó el juguete
predilecto.
¡Sal para allá,
boi-tatá!
¡Currupaco, estáte quieto ...!
(1) Embira: Fibra vegetal. .\ •
(2) Tamanduá: Oso hormiguero.
(3) Marreco: Ave del orden de las palmípedas, parecida al pato, pero un poco más pequeña.
(4) Saracura: Ave semiacuátiea.
(5) Coruja.: Lechuza.
(6) Boi-úna: Serpiente gigantesca.
(7) Picapau: Carpintero.
(8) Caviúna: Arbol.
(9) Bugrinho: lndiecito.
(1o) Mala: ... resorte, muelle ..
(II) Joá: Planta solanácea de madera muy leve, a propósito para hacer bolas, tacos y, en general, juguetes infantiles.
(12) Curumins: Rapacillo, golfillo.
(13) Maracu.iá: Fruto silvestre.
(14) Caxingüelé: Mono.
(15) Serelepe: Avispado, inquieto.
(16) Currupaco, papaco: Estoglosía.
U I A R A (1)
Y había
en el país de las palmeras,
que era todo un rumor
de agua clara
y de alegría matinal,
una extraña mujer muy bonita,
muy clara,
como nunca existiera en el mundo
otra igual:
cabellos verdes, ojos amarillos.
Llamábase Uiára.
(1) Uiára: Uiára es también, como Martim Cererê, deidad mítica.Uiára es ninfa de las aguas,
AMOR SALVAJE
Entonces un bugre (1) cazador de jaguar
fué a ver a la diava (2), y gustó tanto
del cabello verdoso que Uiára tenía
y de sus ojos de mirada de gato ...
que enloqueció de locura amorosa
y quiso casarse con la mujer más bonita
que en el mundo había.
Entonces la mujer más bonita del mundo
le dijo: -¡ Vea a buscarme la noche!
Sin noche no me caso contigo,
porque hace mucho sol,
la mañana es muy clara
y el día espía a la gente
por los vanos del follaje.
Y, finalmente,
sólo me casaré con aquel que primero
la noche me trajere.
Entonces él partió rápidamente cual flecha,
entró en los cafundós (3),
atropelló los jacarés (4),
recorrió el hueco del mundo
hiriéndose las manos y los pies
y anduvo dedo a dedo por todos los boscajes,
procurando la noche.
Y no la encontró.
pues en el principio no la había.
Era solo de dlía (5).
(1) Bugre: Indio.
(2) Dl'ava: Femenino de diablo. Se refiere a la (Iiára. También se llama así a una mujer terrible.
(3) Cafundós: Lugar yermo y lejano de acceso difícil, entre dos montañas.
(4) .jJacaré Cocodrilo brasileño.
(5) La necesidad de la noche, que la Uiára siente, parece ser el presentir presentimiento del pecado, atribuído a la mujer en todas las teogonías, y del cual, simbólicamente, es cómplice la oscuridad
LA CULEBRA GRANDE
Hasta que al fin de su camino
se le apareció la Culebra Grande.
Y la Culebra Grande entonces le dijo:
-¡ Yo tengo la noche!
(Y le ofreció
una especie de coco
erizado de espinas por fuera,
mas lleno de un enorme misterio
por dentro.)
La noche está dentro
de esta fruta del bosque,
y ella es quien da el amor.
Ve por este camino,
mas no violes el secreto
antes de la hora marcada
para tu casamiento
con la moza bonita.
Si no haces lo que digo,
tendrás este castigo:
La mañana cazadora
te espetará en el cuerpo
una flecha de sol,
y caerás ensangrentado
en el suelo, como un bicho,
tartajeando,
en la punta de un chuzo
encarnado.
¡Y se acabó! Todo será
oscuridad.
No se verá nada en la vida.
Ni el cielo. Ni el suelo.
Y en tanto que la Culebra Grande repetía su consejo,
un sol bermejo asomaba en la floresta.
La misma tierra era la ilusión festiva
de que un día de bravo fuego amanecía
en el bermellón de los pájaros caricatos
y de los tucanos matutinos.
Balbucían en la tierra ignorados destinos.
Los ríos formidables
remedaban brazos vagarosos
amasando el barro vivo
de la creación.
RELAMPAGO
La onza pintada saltó tronco arriba
como un relámpago de rabo largo y cabeza amarilla.
¡Zas!
¡Pero una flecha aún más rápida que el relámpago hizo
rodar alli mismo
aquel gatazo matutino eléctrico y bigotudo,
que rodó extendido en el suelo hecho un fruto de color que hubiese caído de un árbol!
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