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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

martes, septiembre 28, 2010

3 fronteras no caben en 1 canon

Estuve hoy lunes por el Centro Cultural de España Juan de Salazar en el contexto de
El Ojo Salvaje 2010 Segundo Mes de la Fotografía en Paraguay (inauguración de “Front3ra”, a las 19:00 decía el diario digital que consulté). Llegue a las 19: 50 y los ujieres del local no me dejaban entrar a mí y a una simpática parejita mestiza de tercera edad (él boliviano, ella castiza), tuvimos que esperar, ellos parados y yo, más post-pendex, sentado en un escalón…El debate se prolongó de más al parecer…Intenté una tímida defensa de mi presencia intempestiva y adelantada allí en el umbral de la cultura: en el diario decían 19.30…pero la empleada, una chica muy agresiva siempre que labura como cancerbera allí, me aclaró que me equivocaba yo y el diario que dio la info (es decir, ABC color…digital).
Bueno ya adentro circulamos en un espacio perfectamente separado, empezando con el espacio brasilero y el kurepa, en planta baja, y el paraguayo en planta alta, tras sortear los vericuetos de una escalera de caracol muy costosa…(Esa zona alta estaba menos poblada, entre otros motivos, supongo por la imposibilidad de acceder a ella haciendo equilibrios con su bandeja el garçon y su bandeja de bebedizos).
Si consideramos que lo que fascina a todo el mundo en ese no lugar llamado 3 fronteras, suerte de topos-transpolítico, lugar de pasaje, de fuga y tránsito infinitos, de flujos sin nombre, de dinamismo sin cabeza, esa primera impresión nos chocó. Por qué separar lo mezclado ab initium en 3 compartimentos estancos políticos (lo brasilero, lo argentino, lo paraguayo) para representar eso que es una tierra de nadie, una perfecta atopia moderna, centro de desplazamiento y excentricidad triple, enclave cayendo para un lado u otro de su borde, licuadora del melting pop sudaka que vive y bulle en una efervescencia de jopara, enredo y tráfico flanante…
El sector brasilero de la muestra, la firmada con el nombre de Cia de Foto, en ese sentido, nos devuelve a esa intuición primera de las 3 fronteras. Hay fotos donde se dice con claridad cartesiana esa yavorái transfronterizo: una muestra el flujo y reajuste de los cuerpos, son 3 cuerpos, suponemos a un musulmán, un budista y un cristiano penetrado de sotaque umbandesko (o la alquimia de las razas: un negro, un caucásico y un amarillo…o un travesti, un ñato picudo y una concha rosa shock!!). Otra foto capta un juego callejero de cartas: los apostadores aplanan sus billetes multinacionales sobre una caja de manzana que sirve de mesa a sus apuestas variopintas junto a las cartas tapadas. Dólar, real y guaraní…Y sus cigarrillos, Kentucky y Marlboro…
Pero el culmen “fotográfico” brasilero, su weltanschaung puréte de las 3 fronteras y x lejos lo más auténtico de toda la muestra es el video de un aupado al vértigo de sacoleiro-motoqueiro…Ahí nos sentimos al fin arrojados a Cidade del Este-Foz de Iguaçu-Puerto Yguazu (hidra difusa de 3 cabezas parlantes en una lingua franca llamada comercio sin fin).El contrabando de bienes y cuerpos, de lengua y monedas, de destinos y metafísicas, de supersticiones y tecnologías en su dinamismo verité, cámara al hombro de un sacoleiro on the road, nos regala cual cicerone-angel un paseo turístico inesperado, al visitante de la muestra este milagroso cicerone piafante le contrabandea hasta la galería aseptizante donde pasea mneditabundo mordiendos uc opa de vino ese olor sujo y denso de sus calles, un simulacro de lo que se vive allí todos los santos días del año…Por eso tampoco entendemos porqué fue colocado allí, como metido clandé y de matute en una muestra de fotos, ese corto audiovisual…Imagen-movimiento diría Deleuze…(Imagen que en su dinamismo post-ralentí se vuelve movie y miente sobre su origen estático, euclidiano).
El sector kurepa tiene muchas fotos donde la inmovilidad prima y desnaturaliza la filosofía fronteriza. Aunque forzando la hermenéutica podríamos hallar alguna que de fe de la misma: por ejemplo, esa niña travesti esperando que el próximo paseante sexual ya la llame , aborde y recoja en un motel del amor por unos buenos pesos o reales. O la del guardia privado falogocentrico montando guardia con un arma de guerra y al mismo tiempo tomando su tereré folklórico. Hibridación de la ternura nostálgica de lo tradicional y brillo siniestro de la tecnología armamentista posmoderna.
El sector del primer piso, paraguayo, donde se exponen las fotos de Carlos Bittar, paraguayo de origen sirio-libanés, es donde encontramos el juego del flujo adherido a lo nostálgico: una canoa a punto de atracar en el barro rojo donde unos pasantes esperan ansiosos…El flujo es tan omnipresente que incluso puede ser captado en su representación más inmovilista, nativista, pre-industrial: la canoa y su cadencia letárgica en un sube-y-baja ancestral…Flujo de las siestas del ayer, un ayer casi enteramente no-híbrido, ni caótico, pre-bazaar árabe o callejón chino.
También hay un sector firmado por el colectivo transdiciplinario De la Ura: son 3 pantallas planas de 50 pulgadas pasando imágenes captadas en cámara fija, en edición que las muestran achicadas y centradas (dos de ellas) y fragmentadas en 9 ventanas diferentes a la manera de un Greenaway en Prospero's Books (en la tercera pantalla).Una vez más, no llegamos a congeniar con el tratamiento dado a un elemento caótico, azaroso, multiforme como las 3 fronteras y el intento de inmovilizarlas con cámaras fijas en calidad de web cam…Solo se logra con eso matar su esencia desterritorializante y de diseminación ab infinitum…es burocratizar la frontera tal como la hacen las administraciones políticas de los países que tiene poder de aduana en ellas. Parafraseando a Parménides -el filosofo del ser inmóvil y siempre presente y repetido- con muita esencia de Meliso -sí, repetido pero ilimitado!- podríamos concluir diciendo que si las 3 fronteras tiene/n su ser inengendrado e imperececedero en su permanente pasar, es un desafío a la esencia taxidermizante de la máquina fotográfica -que al captar su objeto como imagen también la mata-, a su inmvolivildad dentro de la oscilación e impermanencia del todo que muy bien vislumbró el anti-moderno (por ende, posmoderno:) de Baudelaire (el que dijo que la vida no era más que un regalo lanzado a la Nada, el acto absurdo de sacar -de contrabando- flores a la Muerte) hasta acorralarla en su propia cuna a la censura y la condena. Si por un momento nos sentimos dentro de los Pasajes benjaminianos paseando cual flaneûr -ese ángel de las fronteras, Hermes que pula cual pulga entre ámbitos culturales enrarecidos de contaminación y lujuria - se lo debemos a ese motoqueiro de als 3 fronteras...

2 comentarios:

gabriela dijo...

Que interesante Cristino. De las muestra de fotografia se suele hablar de la tecnica o te temas generales... Me gusta mucho en quer aspectos pones el acento.
Pocas veces se analiza desde este lugarriela

kurubeta dijo...

Gracias Gabriela, se hace lo ke puede!solo son notas e un visitante normal auna expo de visos tan poliédricos y sugestivos...como las 3 fronteras...saludos!