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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, abril 17, 2010

Luis Buñuel: Raymond Durgnat

ENSAYO DE UN CRIMEN

Ensayo de un crimen (o La vida criminal de Archibaldo de Cruz) elogia las proezas de un hombre que posee tierras y goza de buena posición, ceramista y admirador del arte. Un día encuentra una caja de música que le trae tristes recuerdos : el día en que su institutriz le encontró vestido con ropas de su madre y mientras le regañaba fue derribada por un disparo de rebote procedente del alboroto que había en la calle. El la miró con asombro, tranquilamente, exultante en esa gratificación de sus fantasías y fascinado por la sangre que manaba suculentamente de su muslo con medias de seda.

El recuerdo, en cambio, reaviva los deseos que hacía tiem­po habían cesado de turbar su correcta, altiva, discretamente megalomaníaca vida. Dentro de la más pura tradición estética llegó a obesionarse con la repetición de aquel delicioso momento que tenía

una mezcla de libertad, poderío y sexualidad.

Lo más pérfido del crimen, piensa, es el nuevo placer que proporciona. Estando en el hospital, charla con la monja que le cuida y descubre que ésta nada más que tiene deseos vehementes de morir y de marchar al cielo. Cuando le presenta su navaja de afeitar y se ofrece a cortarle el cuello, la monja sale gritando con tal pánico ciego que cae dentro de un pozo y se mata. El diletante desgarrador se ve frustrado en tal momento. Intenta matar a una licenciosa y escandalosa ramera que se enamora de él, pero es su amante el que lo hace en su lugar. Decide matar a su, aparentemente, piadosa prometida mientras ella está rezando, pero es su ex-amante el que lo hace en su lugar por el muy respetable motivo del honor ultrajado. Encuentra una víctima satisfactoriamente digna en Laeticia, mujer amante del dinero que lleva una vida vulgar como guía de turistas americanos; proyecta quemarla en su horno de ce­rámica, pero ella le sorprende haciendo pruebas con una efigie de cera. Es una cliente de sangre fría y se divierte atormen­tándole. Su crimen de corazón tiene que ser cometido en la efigie de cera que se retuerce con las llamas y se vuelve ho­rrible, excitadamente viviente.

En lo más profundo de su perversidad está comenzando a brotar una verdadera pasión. Puede salir a flote porque Laeti­cia es una persona amoral que ni corre insultando a la policía ni se aturulla al adoptar una actitud de horror moral. Pero debajo de esta megalomanía emerge una vena masoquista que le hace presentarse a su amigo, el jefe de policía, para confe­sarle «sus crímenes« y pedirle que le arreste. El jefe de policía se ríe: “Si yo pusiera en prisión a todo el que desea matar a alguien ...” La moral es clara. El mundo, siendo amoral, es perfectamente capaz de cometer todos los crímenes de Archi­baldo por él. Su gran secreto es una condición vanal de exis­tencia. Ultrajado, desanimado, desaparece su vanidad y se convierte en un hombre normal, capaz de amar. Recorre las calles como si esperara un encuentro mágico con Laeticia. Ella le persuade de que arroje su precioso fetiche al lago. Espía a un insecto y le perdona la vida. Pasea con Laeticia.

Archibaldo es, en un sentido, complementario de Francisco en la película Él. Como Francisco seduce a la chica quitándo­sela a su prometido que es arquitecto. Como Francisco adora la pureza y aborrece los apetitos femeninos (encarnados por la espléndidamente vulgar Patricia). Como Francisco, se cree a sí mismo espiritualmente superior al populacho. Pero mien­tras que Francisco toma seriamente la moralidad, Archibaldo se recrea conscientemente con su desdén egoísta de la morali­dad: ¿por qué no matar a las mujeres por diversión? A este respecto él es más libre, menos ostracista. En lugar de pro­yectar su rapacidad sobre otros, la asume en él mismo. Mientras Francisco es hombre piadoso, Archibaldo es un artista. Mientras Francisco exige vindicativamente sus derechos, Archi­baldo llega a ser un criminal en potencia y por tanto no puede ser arrestado. Es suficientemente auténtico como para no ocul­tar su sadismo.

Pero este sadismo necesita su S mayúscula porque Archi­baldo nunca es un maníaco sexual, en el sentido normal de la palabra. Sus crímenes no son el resultado de una convulsión profunda emotiva, típica del asesino de mujeres. Por el contrario, sus intentos son muy conscientes, artísticos, con el deseo de revivir una sensación deliciosa. Sus aproximaciones criminales son del orden de las de Gide, «acto gratuit", consecuencias de sus teorías sobre sí mismo. Con este peso en su mente el cambio que experimenta al final no es del todo irrazonable. La caja de música, al revivir sus nostalgias eróticas, turbó su frialdad. Pero era todavía un carácter frío e interpretaba sus nostalgias como un deseo de matar. Lavinia, importunándole y frustrándole en cierto sentido, se convierte en su institutriz. A través de ella descubre que el erotismo radica en la sexualidad y no en el asesinato. No tiene que renunciar a matar en el sentido de culpabilidad: él la ha mtaado muy satisfactoriamente en efigie y el jefe de policía le ha asegurado que todo el mundo sueña con matar.

No finaliza la historia totalmente en este declive, porque la mujer a quien este esteta snobista siente que puede dar vida es una vulgar vividora y una importunista y coqueta mercenaria. No hay duda de que es un «happy end», pero es acertado en el sentido de que la perspectiva de una purificación de purgatorio es mejor que quemarse en el infierno.

El estilo de la película, muy próximo al de Él, se ve iluminado por la sonrisa radiante de Archibaldo al concebir un crimen espantoso y entremezclado con momentos de lirismo negro, como el asesinato de la institutriz y el maniquí retorciéndose al consumirse entre las llamas.

aká se puede ver la peli:

http://www.youtube.com/watch?v=oPFPozVr-N4