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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, febrero 12, 2010

Segundo conto pra Antología Birrera. Esto no es un cuento by Edgar Pou (mariskal kué de la tikichuela)

Suplemento Cultural del Diario Tarde 7 Publicamos a continuación el cuento ganador del Concurso organizado por la Municipalidad de Asuncionlandia y que pese a que el resultado había sido anunciado por todos los medios , los organizadores aún siguen buscando afanosamente al o los autores para hacerles entrega de los 5000 dólares de premio y organizar los actos correspondientes, edición, lanzamiento, etc.

Esto no es un cuento

por Pakito Uruzú & Miss Lexotan
Como este no es cuento, pese a que narra una historia, lo importante es que recibas el mensaje que queremos trasmitirte amiga M. Es una carta cuento si así lo prefieres, ya que sabemos que eres muy puntillosa y hasta maniática en las definiciones. No es fácil hablar del pasado ahora que vemos, Yoryi, Xeba y yo que todo lo que alguna vez creímos indestructible se está deshaciendo como un castillo de arena, ahora que ya no estás con nosotros, ahora que quien te ve y te oye sonreír es nuestro mayor enemigo, el terrible Domador de Yakarés, ese maldito pintor que te ha engatusado con suas boliñas colorinches. Pero el no te quiere, bien lo sabes querida M. aunque a vos eso te tiene sin cuidado, a vos lo que te importa es que el esté a tu lado y te dé placer selbagem, ya lo sabemos, tranki. Esa es una historia que no puede cambiarse. Pero aunque ya no estés acá, aunque solo el silencio responda cuando te llamamos o te escribimos, sabemos que para que funciones normalmente necesitas algo más, vos que sos tan hermosa, super mabareté poeta, vos que con solo pestañear tres veces podes hipnotizar a cualquier bicho que camina, tal como lo descubrimos esa noche, la gran noche que precedió al gran golpe, en el Bar Kartonero, cuando el mozo nos trajo la cuenta y vos le miraste con esa suavidad mojada que parecen velar tus ojos de kamaleona en las noches sin luna. El pobre hombre te iba decir algo y vos lo miraste, pestañeando tres veces y el tipo se desplomó como árbol fulminado por un rayo. Escándalo en el bar. Gritos, llamadas, un mar de gente se junto en un sapyaite al jere del person que parecía occiso. Vos saliste corriendo sin que nadie se diera cuenta. Los paramédicos que al rato acudieron a socorrer al mozo, no pudieron reanimarlo, está bajo hipnosis dijeron severamente, quién lo ha hecho preguntaron, alguna chismosa, una de las tantas que llenaban siempre ese bar, nos señaló acusadoramente con su dedo índice. Nos limitamos a negarlo con nuestro silencio. Tampoco había pruebas, solo que a los últimos a quienes atendió antes de caer en ese estado fuimos nosotros. Y así estábamos, clavados por la mirada de 33 pares de ojos linchadores cuando volviste a entrar al bar, sin que nadie se diera cuenta y te acercaste al tipo, lo tocaste en la frente y murmuraste una palabra extraña que nadie llegó a entender. En ese instante el mozo se levantó de un salto y dijo: aquí tiene su cuenta señorita........ Pero eso es ya algo que pertenece al pasado, el presente es más urgente y menos romántico. El presente es un poco de rabia y más que nada decepción kerida M. y en este presente debemos aclarar algunas cosas. Cosas importantes para el futuro. Y el tiempo no está a favor de nadie y eso te incluye, aunque ahora te creas más poderosa que antes, más inspirada, más hermoza. Y en este presente debo recordarte el pacto que hicimos, el pacto de lealtad que vos has tirado a la basura, con la complicidad kunu'ú de ese maldito Domador. Todo habrá empezado esa noche. tras salir del bar Kartonero. Íbamos hacia la Plaza Kuruguaya, todos callados, vos al frente, fumando tus interminable kentukis. De repente te subiste a un banco y nos empezaste a recitar uno de tus últimos poemas, era sobre unos gatos que invaden la ciudad y crean un bello caos que al final acaba con la huida de todos los pobladores, nos gustó mucho, estabas exultante. Tus rojos labios bebían la oscuridad oxidada de nuestras miradas y el embeleso despertado fue roto de golpe cuando anunciaste abruptamente: tenemos que planear un golpe, chichos míos, un gran golpe. Fue así como nos contaste la historia del gordo testaferro. Lo que sucedió fue que al caer el mozo, te atemorizaste tanto que saliste corriendo y entraste en el primer bar que encontraste. Donde te topaste con el odioso gordo testaferro, un personaje inmundo del mundillo político que vivió en el mismo barrio de tu infancia y el cual siempre te trató como una princesita, pero nuca le tomaste en serio. Y al verte entrar así como un torbellino de humo y ropas negras, collares de piedras y una mochila repleta de libros y papeles, parecías una yboty arrojada desde el pasado, el gordo testaferro casi gritó de alegría: hermosa niña, tanto tiempo¡¡¡vos lo saludaste con un escueto qué onda' y te acercaste a la barra a pedir una cajetilla de kentukis. El Gordo, apestaba a orines y sobre su mesa había dos champañeras con 8 botellas de Pilsen vacías, alrededor y como unos cuervos esperando la orden para levantar vuelo estaban sus secuaces y gurdaespaldasespaldas, la peor calaña que se pueda encontrar en la Técnica de la Policía, que era donde el Gordo Testaferro tenía algún oscuro cargo con cierto poder..... El Gordo Testaferro te miraba las piernas, te lamía la espalda con sus viscosa mirada sartriana y sus cuervos hacía lo mismo pero sin emitir ningún comentario. Al darte vuelta para salir, te llamó. Un momento niña, me pode atender un ratito noma, te dijo con una voz que parecía escapar de una caverna repleta de picanas eléctricas y piletas sanguinolentas. Disculpe, no tengo tiempo, le dijiste. ES solo un rato, esto es algo que hace mucho guardo para vos , en realidad era para tu papá pero como no lo encontramos nunca creo que sos la más indicada para recibirlo y decidir qué hacer dijo y te entregó un sobrecito amarillento, que mucho después, sola ya en la calle, pudiste abrir y ver que contenía una escueta nota que decía "En el armario ropero de la casa abandonada de la calle O’Leary 1785 casi tercera, esta la caja de herramientas donde guardamos tu parte de los 2 millones de dólares incautados de la casa de Tacho Somoza" Firma Timbuk 3 ………….. Y fue esa misma nota la que nos diste a leer esa noche insomne. Ninguno creyó que esa información fuera cierta, ninguno se atrevió a decírtelo y ninguno dijo nada cuando empezaste a explicarnos el plan para entrar a la casa esa misma noche sacar la caja con lo que quedara del dinero aquel. Y es en esta parte de la historia donde entra a escena nuestro fiel amigo Boris, el que quizá ha decidido el destino de todos nosotros, casi sin proponérselo querida M. Él fue quien nos ayudó a entrar y llegar a hasta la desvencijada caja de herramientas que estaba cubierta de una montaña de madera podrida de lo que alguna vez hace más de 20 años habrá sido un ropero de un solo cuerpo. La pieza tenía el tejado destrozado y evidentemente la lluvia de años había arrasado con todo el mobiliario del lugar, del que no quedaba más que ese montón de madera podrida. En la semioscuridad hacíamos un ruido asqueroso como de huesos pequeños descuartizados cuando caminamos por la pieza escarbando en pos de la caja. Al fin la encontramos y la abrimos con unos cuantos golpes de piedra, dentro había un bolsa de hule negro con 850 mil dólares americanos que desprendían el más delicioso olor que he sentido nunca en mi puta vida…… Pero es un tiro al aire, una mbore pérdida de tiempo seguir contando una historia que en gran parte vos la escribiste y crees, seguís creyendo que la escribiste, es inútil pero no puedo evitar recordar aquellos tiempos en que vos eras nuestra kapé, hubiésemos hecho cualquier cosa por vos, ere erea. Por eso es importante contarte que tu perro, el simpático Boris, está con nosotros, lo rescatamos del aburrido mundo del Kuru, ese astrologo al cual creíste que teníamos tanto miedo. Pero un error lo comete cualquiera, ahora eres parte del juego y has dejado de ser la creadora de esta historia que por obra de este inmenso azar que nos trajo al Boris también hará que nos entregues la parte del dinero que nos corresponde, que si mal no recuerdo eran 400 mil dólares. Pero eso no es todo querida amiga M. Como ya nos hemos entregado totalmente al dios azar, tampoco nosotros queremos sustraernos, nos parece imposible) a sus designios y hemos puesto este mensaje dentro de este cuento que no es un cuento y que solo si gana el maldito concurso podrás leerlo. Mirando el espectro de posibles opciones, pareciera que el problema se reduce a dos: ganamos y llega a tus manos el cuento y decides cumplir con tu parte del trato o perdemos y nunca logras leer el cuento y así jamás sabrías lo que le pudo haber pasado a este bello animal que es como un duende de tus sueños, este Boris que quizá ya no sea el mismo Boris de aquella fantástica vez. Pero no todo se reduce a esas posibilidades: podría ocurrir que pese a leer el cuento decidas no cumplir y seguir tu vida loka por las calles oscuras de esa ciudad reluciente, junto al terrible Domador de Yakarés. Esa resplandeciente ciudad que no sabemos dónde queda y tampoco nos importa. O podría ocurrir que pese a ganar nosotros, nunca leas nada porque la muerte se haya adelantado a todos. Lo cual no alteraría el simple hecho de que tampoco sabrías lo que pasó con el Boris. Así que , pretty M, las cartas están sobre la mesa, te toca jugar, pero antes, repítelo…a ver…a vos que nunca te gusto que te dijeran lo que decir, lo que hacer, lo que amar, lo que respetar, lo que olvidar, repítelo despacio ahora que estás leyendo este cuento que no es un cuento, en una historia que nos lleva y nos trae como la tapita de Pilsen en las aguas grises de la bahía, repítelo porque quizá sea lo único que aun puedas tener de él: Boris, Boris, Boris, Boris, Boris…… FIN