kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, enero 02, 2010

TEATRO DADÁ: Gian Renzo Morteo/Ippolito Simonis

Francis Picabia
Manifiesto Caníbal Dadá
Sois acusados, levantaros. El orador sólo puede hablaros si estáis de pie.
De pie como para la Marsellesa,
de pie como para el. himno ruso,
de pie como para el God save the King,
de pie como ante la bandera.
Por úlimo, de pie ante DADA que representa la vida y os acusa de que os gustan las cosas por esnobismo desde el momento que son caras.
Os volvéis a sentar? Mejor, así me escucharéis con más atención.
¿Qué hacéis ahí arrimados unos a otros como ostras serias? -Porque sois serios, ¿verdad?
Serios, serios hasta la muerte.
La muerte es una cosa seria, no?
Cada cual muere como un héroe o como un idiota, lo cual viene ser lo mismo .
La única palabra que no es efímera es la palabra muerte. Os gusta la muerte para los demás.
Matadlos, matadlos, matadlos.
Solo el dinero no se muere, se va de viaje.
Es el Dios, aquel a quien se respeta, el personaje serio - dinero respeto de las familias. Honor, honor del dinero; quien tiene dinero es un hombre honroso.
El honor se compra y se vende como el culo. El culo, el culo representa la vida representa la vida como las patatas fritas y todos vosotros que sois serios oleréis peor que la mierda de vaca.
DADA no huele a nada, no es nada, nada, nada. Es como vuestras esperanzas: nada
como vuestros paraísos: nada
como vuestros ídolos: nada
como vuestros políticos: nada
como vuestros héroes: nada
como vuestros artistas: nada
como vuestras religiones: nada
Silbad, gritad, rompedme la cara y ¿qué? ¿qué? Seguiré diciéndoos que sois unos primos. Dentro de tres meses, mis amigos y yo os venderemos nuestros cuadros por unos cuantos francos.
Roger Vitrac
Veneno
Drama sin palabras
a Andrés Breton
CUADRO PRIMERO
El fondo del escenario es un gran espejo. Diez personajes, vestidos con blusas negras uniformes, se miran en él. Bruscamente se vuelven de cara al público, se llevan la mano derecha a los ojos como una visera, se toman el pulso mirando el reloj, se arrodillan, vuelven a levantarse y se van a sentar en las diez sillas colocadas en el proscenio. Una detonación hace añicos el espejo, descubriendo en una pared blanca la sombra de una mujer desnuda, que abarca toda la altura del teatro y va disminuyendo paulatinamente hasta alcanzar la estatura normal. Parece que la mujer haya escogido este momento para :evelarse. Aparece entonces saliendo de la pared misma en forma de estatua de escayola. Se dirige al primero de los diez peronajes, quien le da un par de guantes rojos que ella se pone en seguida. Pasa al segundo personaje que le da una barra de ?intura con la que se maquilla los labios. El tercero le regala las gafas negras. El cuarto una piel. El quinto una peluca zzul. El sexto unas medias de seda blanca. El séptimo un manto de crespón con el que se hace una cola. El octavo un revólver. El noveno un niño. El décimo se desnuda y la persigue con un martillo.
TRISTAN TZARA
El Corazón a Gas
PERSONAJES
OJO
BOCA
OREJA
NARIZ
CEJA
CUELLO
Cuello está en la parte alta del escenario. Nariz, enfrente y encima del público. Los demás personajes entran y salen ad libitum. El corazón calentado a gas palpita lentamente, intensa circulación, es el único y mayor timo del siglo en tres actos, sólo traerá suerte a los imbéciles industrializados que creen en la existencia de los genios. Se ruega a los intérpretes que presten a esta obra la atención que exige una obra maestra del vigor de Macbeth y de Chantecler, que traten al autor, que no es un genio, con poco respeto y adviertan la falta de seriedad del texto que no aporta ninguna novedad a la técnica teatral.
TRISTAN TZARA
La Huida
poema dramático en cuantro actos
y un epílogo
PERSONAJES
EL PADRE
LA MADRE
EL HIJO
LA HIJA
EL NARRADOR
NARRADORA PRIMERA
NARRADORA SEGUNDA
Fugitivos, hombres, mujeres, ancianos, niños, soldados harapientos, guardias, etc.
ACTO PRIMERO
Una estancia con una mesa en el centro.
ESCENA 1
El padre, la madre, la hija.
PADRE
Se apagó la lámpara una mancha iba royendo la oscuridad aún respiraba la luz la oscuridad ya no era neta precisa lúcida sino sucia y ruinosa una llaga tumefacta por la injuria cometida contra el lenguaje y en la sustancia ruín de un fuego frío azuleado en los bordes de las vestiduras danzantes relucientes círculos deformados por el rumiar constante del hervidero recuerdo -en aquella luz cuajada mezclada al globular tinte ajeno a todo lo conocido- recuerdo que entonces saltando los arroyos de aire para no tocar la móvil salpicadura con los pies aéreo cuidadoso y translúcido llegó mi amigo Karmok -ese fue el curioso nombre que tomó su jocosa apariencia y todavía no sé por qué- fue a visitarme y divirtiéndome con sus cabriolas que ponían de manifiesto ias particularidades de su complexi6n me incitó a seguirlo hasta el fin de su mundo lácteo y risueño. Yo había nacido apenas al poder de las formas circundantes y mis años no pasaban de las primeras cifras dos tal vez tres de él sacaba toda la ciencia de mi deslumbramiento.
MADRE
El cariño que damos nos ata al ser querido, el cual se complace en él como en su elemento cotidiano por eso abandona la ternura que le brindan los invisibles gestos de la dulzura ofrendada el sabor repetido de una fruta inventada para correr en pos de una amistad que sea suya no faltan las llamadas al trote y al galope de aventuras que arrebatan el alma con el encanto loco del peligro corrido.
PADRE
La infancia tiene su paraíso secreto oculto a la prudencia de nuestros fundamentos se acumulan en él un frenesí sin nombre una embriaguez de promesas como un polvo de miedo que envuelve el sueño secreto y cruel de los niños el sueño del crimen la inocencia de la sangre.
HIJA
Pero no hay maldad en ello es la voz de su inocencia.
MADRE
En cuanto los primeros pasos de la obra balbuciente han recorrido el trayecto que va de la flor a la voz no hay duda posible razones criminales os han robado el hijo os han robado la sangre vuestra parte de sangre y aunque esté con vosotros la llamada que abre en él el vacío de una esperanza tenaz rige sus movimientos suena en su voz su presencia es ausencia y está así presente hasta el día del rapto supremo.
PADRE
Tal vez lo llama ya la nada que lo engendró.
extractos de las pp. 117-120,185-187, 227-229 y 331-336

No hay comentarios.: