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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

miércoles, julio 29, 2009

Hoy ke mi yiyi está enferma desde hace un par de días...

El descendimiento en Novalis, Kafka y Fernando del Paso
-La novela inconclusa del genial poeta alemán Novalis llamada Enrique de Ofterdingen (una de las biblias del morboso Bernhard-supongo fascinado por akello de ke la "fiebre tiene natruraleza musikal") registra un descenso subterráneo, una visita a la mina, digamos, positivo, idealizado, cuando en su viaje en buska de la rosa azul topan con un hombre de nombre medieval Klingsor y bajan a visitar al sabio ermitañeado en las entrañas de esa gruta ke guarece y atesora piedras de conocimiento mineral y una biblioteca donde Enrique reconoce en uno de sus libros ke hojea al azar la propia aventura -forever inconclusa- ke está emprendiendo en la novela....Es un descenso de signo bueno y positivo, relacionable a su vez con libros como "Piedras" de Caillois o "Abeja de cristal" de Jünger (más ambiguo, casi de signo negativo -su visión de descenso- como en Pynchon, claro el descenso en Jünger es a la fábrika high tech ke intenta suplantar la creatividad de la naturaleza).
-Visita a la mina de Kafka es una excursión cómica a los subsuelos tan burocratizados o protocolizados como los pasillos de El proceso o la escala de los cielos con sus planetas y luna traspasados gracias a las contraseñas, shibbolet, pasaporees, etc. (Dante, o su prototipo musulman medieval, y otros merkebaths).
El mundo plutoniano donde Hades trabaja los metales uranianos o estelares es objeto de una reducción cómica, la seriedad de la especialización técnica del os ingenieros y demás profesionales de la misma laya ambiciosa de desvalijar las entrañas tectónicas de su originalidad ctónica son descubiertos in fraganti en una coreografía absurda ,inmovilizados en su quehacer abstruso de dominio-sakeo de la naturaleza.
-en Palinuro de México de Fernando del Paso, Palinuro lleva a cavo un tour de force al visitar esos recovecos de la realidad llamados de hospital.
Acá la burla o encanto kafkiano-novalisianos es reemplazada por la complaciencia en la vitalidad del morbo y la pus.
Es un larga y sádika enumeración de lo amorfo, disgregante, delicuescente. La objetivazión de la corrupción de la carne, la apología de un demiurgo del mal físico, hacedor de dolor y muerte a cuenta gotas en mil formas proteicas impensables para alcanzar el desgaste de la vida.
Keda la impresión ke la vida sana no es + ke el aleteo descendente o bostezo de la muerte en sus gorgorigmos pustulentos como la cara rozagante del puber itifáliko full time llena de pústulas y barritos adolescenciales markando el clímax de vitalidad y empuje ascensional de su virilidad.

domingo, julio 26, 2009

Amor a sus héroes en Bulgakov

Tomé la pluma y empecé a escribir en una hoja de apel. Lo reconozco francamente: aquello resultaba un yavorái, un galimatías. Lo principal era que yo aborrecía a Antonina, la madr impuesta; en cuanto aparecía en el papel, yo apretaba los dientes. Así no podía salir nada, se entiende. A los héroes de uno hay ke kererlos. De lo contrario, no aconsejo a nadie ke tome la plñuma: se llevará el mayor de los disgustos.

de La novela teatral, Mijail Bulgakov, madrid, alianza 1967, 145 p.
pd a Bulgakov: y ese escritor afamado en latinoamerica especilamente ke medra escribiendo novelas de tópiko tirániko platonizantes o de dictadores bananales, ¿a kien amaba, a esa monstruosidad ke le sirve de correlato empiríko-históriko? En La fiesta del chivo piko Vargas Llosa ama a Trujillo, o en este tipo de motivos noveleskos celebrados y ultra-rentables se hace de tripas corazón (lector perverso incluido, el perverso en segundo grado, asegun Barthes), y con tal de alcanzar la catársis histórika aguanto todo hasta ese nuseabundo sex appel del ñato monstruoso, o incluso todo el género del ciclo tirániko no sería un engendro literario del siglo veinte en lengua española?

sábado, julio 25, 2009

Sos ximbo? molde ura? o chongo? bicho?

Amómtema: (guaraní literal: dar algo por perdido). Sin solución. Sin chance, sin opción . . . . . . . . . . . . . . . . . . ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Apelechado: dícese del animal ke pierde los pelos por viejo o macilento. Por extensión, persona andrajosa. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ------------------------------------------ --------------------- ------------------ Bicho: en el cuartel y la universidad, dícese de los novatos ke se inician en la carrera, y ke son, tradicionalmente. objeto de pruebas, a veces, denigrantes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ---------------------------------------------------------------- -------------------------- ------------ -------------------------------------------------------------------------------------------------------- Bolaterapia: relato organizado de barias mentiras váiras y de disparates. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . -------------------- --------------------------- -------------------------------------------------------------------------------------------------------- Bolikuñá: (del español, boliviana, y del guaraní, kuñá: mujer) el torpe del grupo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . ------------- ------------------ --------
------------------------------------------------------------------------------------------------------ cachaka: llámase a la música popular de origen colombiano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ------------------------------------------------------------------------------------------------------
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ca'í: entrar de ca'í: entrar en un lugar público sin abonar la entrada. . . . . . . . . . . . . . . . .-. . . . . . . . . . . -----------------------------------------------------------------
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camambú. (del guaraní) sorbo de bebida alcohólika ke hincha los carrillos. . . . . . .- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ----------------
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--------------------------------------------- charata: vehículo desvencijado, viejo y ruidoso. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ----------------------------------------------------------------------------------------------------- chimbo: (del quechua, chimba. de la otra banda) dicho de animal pequeño, ke ha perdido a su madre. Dícese de la persona que asiste a una reunión o fiesta ajena a su grupo sociocultural, y no tiene espacio social en ella. . . . . . . . . . . ., . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . chongo: amante. . . . . . . . . . . . . . . .- . . . . . . . . . . . . . . . . coreco: juego de niños ke consiste en taparse la cara y descubrirla. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . lomo de burro: lomada ke se construye sobre la calzada para limitar la velocidad de los vehículos. ... . . . . . . . . . . . . . . . . ., . ...................................................................................................................................................................................................................... ura: (del quechua, úra: debajo) molde ura: de mala figura. Cuerpo inarmonioso. .---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- de Los Paraguayismos. El español en el habla cotidiana de los paraguayos, Leni Pane, asunción 2005, arandurä editorial

viernes, julio 24, 2009

beso Mombyry de Javier Barilaro

Guión in progress x 3 manos de la ficcionalización del país destellante yamado de Bariguay donde transcurre Beso Mombyry, peli de Javier Barilaro:
42 tranki
zapatos
pedro juan caballero plantaba cannabis!
fue apresado por Francia el supremo cuate de Bonplant-el ke metió cananbis y mango ese mago contrabandista de la India!
-porke se parecía al Dante gigantón:Dantón (Pedro Juan)
ke le decía a Robespierre:vamos ya socio a vajarle unas birras con las yiyis
en la taberna cumbiambera porke seghuir cortando cabezas...
-ya hicimos ko la revolú-
aun de tus cuatesrevolucinarios?
claro el supremo es nuestro robespierre'í
Pierre en robe de chambre?
salto de cama
albornoz
kimono revolucionario---
pedro juan
usa zapatos de cáñamo para hacer zapping sobre el mundo y bebe caña
marka
yaguareté de 5 patas!
es apostóliko
y enkurupizado
Barilaro
debes manejar en tu tierra Bariguay ucrónika
los anacronismos
ojo
se curte cumbia
allí
hay concurso de mist
atu ro'ó
eso pega
pedro juan
viste ropa de gutapercha o amyanto astronáutikoeté
dirige un
ejercito de indios con hacha celt
de hueso de jurumi
-oso hormiguero-
practikan potlach
y canibalismo
comen
carne de yankees
espias tortilleras yankees y eurocomunitarios!
akä yboty
los de Cabeza Florida es
su guardia de corps-
paraguay signifika tambien: de plumajes de aves multicolores
pará-es multicolor!
ke guay, no?comer nalga de yiyi
los hace levitar
vuelan en su apyká
o silla
chamánika
a las tierra s del sol poniente
allí donde se pone el capitalismo-neoliberal do futuro -pasado
sus penes están enviagrados con
el adobe de carne de surubí y pakú!
los ingleses son katingudos
pou fala joparamix de guaraniinglesportugués
es coach
entrenador deun equipi de futbol mix
jopará de yiyis y ñatos!
Bariguay es una playa de soli
nfinito!
la secta de los fumadores klandé
es un desprendimiento esotériko
de los
akä yboty
son los puristas de la teoría conspiraticia
comen hongos y se forman aureolas
sobre sus cabezas...no beben alkohol
solo agua mineral
del acuífero guarani
-la fuente de la eterna potencia sexual---
y danzantes de techno-ectasy xtc
Pou
es cazador de meoritos uranianos!
viaja en globos mongolfieros aerostátikos sobre el amambay
y Ñu Guasu do Matto Grosso
lanza poemas sobre baires y recife
en portunhol selvagem
para levantar a la gente a favor de Bariguay!
....

jueves, julio 23, 2009

Ever neokafkiano

el cuento neokafkiano de Ever en Asunción Te mata es buenísmo, buenísmo... (Oliverio Coelho)
La Venus de mantenimiento de Ever Román

Antes de comenzar a ensimismarme, era una persona relativamente servicial. En la oficina caían a mi cargo la organización de cumpleaños, rifas, memorándums para todo tipo de diligencias. Incluso organizaba actividades completamente ajenas a la Municipalidad pero sin las cuáles la calidad de vida de los empleados públicos sería simple resta. En las oficinas de la Municipalidad de mi ciudad éramos muchísimos empleados. Una cantidad que no paraba de crecer y crecer. Aún ahora, que yo no estoy más allí, puedo asegurar que sigue creciendo la cantidad de empleados. Probablemente siga creciendo durante siglos, hasta que, un día, como suele suceder en este tipo de casos, la oficina ya no haga falta y los emple-ados sean simplemente despedidos. O puede incluso que los empleados pierdan el interés en ir a trabajar, interés que por otra parte no tienen, y las oficinas queden poco a poco despobladas. Esta posibilidad es remota e impensable, pues nada gusta más a los habitantes de mi ciudad que cobrar un sueldo sin hacer nada. Y el objetivo principal de todos es, en el fondo, pertenecer a la casta privilegiada de empleados públicos, de la cual una vez, durante más de diez años, yo formé parte. Por viejas fotografías en blanco y negro que se exhiben en un museo, se ve la Municipalidad cuando se constituyó por primera vez.
Ocupaba un predio extenso, lleno de árboles, y el edificio era apenas una casa de un solo piso con am-plias habitaciones bien ventiladas. Hay una foto en la que se ve al Primer Intendente. Está sentado en un gran escritorio, la oficina tiene unos pocos libros y papeles, todo rigurosamente ordenado; repantigado en su sillón, con el corpachón imponente, el hombre de grandes bigotes sonríe al fotógrafo mientras en una mano sostiene una pluma para escribir y en la otra mano tiene una guampa de mate. A su lado están parados dos enjutos personajes de vestimenta formal, ojerosos. El retrato irradia calma y optimismo. En otras fotografías se ven las oficinas, con un escritorio en cada una en donde afanosos empleados sonríen. El blanco y negro de las imágenes les confiere un aire irreal, y es aún más irreal si uno las compara con el actual estado de esta institución. Pues aunque el pre-dio sigue siendo el mismo, ya no hay un solo árbol, sino que en cada espacio disponible fueron erigidas torres de quince pisos llenas de oficinas minúsculas atestadas de gente, cruzadas de corredores y escaleras, siempre con tránsito complicado. El tiempo que tra-bajé allí los empleados aumentaban año tras año. A medida que se sucedían los gobiernos municipales, cada autoridad elegida traía consigo un nuevo grupo de empleados de confianza, que se sumaban como mejor podían a los empleados ya existentes. Yo entré siendo adolescente, como secretario de un político que se retiró muy pronto. Fue gracias a una recomen-dación de mi hermana Helga, que nunca supe cómo entró en contacto con una enredada cadena que derivó en un puesto de trabajo para mí. Cuando mi jefe me vio, me asignó un escritorio pequeño, que compartí con otros cuatro secretarios de más o menos mi misma edad. No teníamos nada que hacer, salvo i por fotocopias o dividirnos semanalmente la preparación del mate que compartíamos con regularidad. Cuando mi jefe anunció su retiro, nos quedamos sin oficina. Quedé bogando por varios puestos imprecisos durante algunos años, dependiendo de cada gobierno que iba presentándose. El último año lo pasé en Recursos Humanos, sin hacer nada particular salvo cumplir un horario, aunque figuraba como secretario de otro político que no se presentaba nunca al trabajo. En la oficina de este político había otros secretarios suyos que se había traído por su cuenta. Yo fui de-signado por el Sindicato de Empleados de la Municipalidad para trabajar en esta oficina, puesto que era un empleado con derechos de antigüedad y como ya en otros gobiernos había quedado sin una función específica. Pero no cuajé en esta oficina. No me daban tareas, lo cual dentro de todo es muy normal, pero tampoco me dieron un escritorio ni gaveta para guardar mis cosas. Los nuevos secretarios de este político eran gente muy egoísta y mostraban mucho recelo de mi presencia. Por suerte, pronto ocupé la oficina de otro político, cuya secretaria, Romina, se había hecho amiga mía muy rápido, para guardar mis cosas. Pero como en esta nueva oficina tampoco tenía trabajos que realizar, fui dando vueltas de oficina en oficina, buscando qué hacer, hasta que me hicieron un lugar en Recursos Humanos. Allí, donde tampoco había nunca nada que hacer, gracias a la ayuda de mi nueva amiga, empecé a trabajar para los empleados que no tenían trabajo y que, como yo, deseaban a toda costa hacer algo; pues vagar de pasillo en pasillo por los edificios gigantescos de la Municipalidad resulta agobiador si lo hacemos día tras día, de ocho de la mañana a cuatro de la tarde, durante semanas, meses, años. Y es también muy doloroso recorrer los pasillos y no ver más que em-pleados deprimidos, vagando de este a aquel rincón, tomando mate, fumando cigarrillos, comiendo empa-nadas, engordando. Los únicos que disfrutan en esta situación son los nuevos empleados que llegan con los cambios de gobierno. Creen, en su ingenuidad, estar en un paraíso al ganar un sueldo relativamente bueno sin hacer nada. Pero muy pronto, al año, se dan cuenta de su error. Entonces empiezan a peregrinar apesa-dumbradamente de pasillo en pasillo. Buscan un tema de conversación trivial con el primero que se topan; después ya dejan de buscar siquiera un tema de conversación; y después no hacen más que estar parados y fumar cigarrillos. Engordan. El estómago de los hombres va abultándose, las caderas de las mujeres adquieren una espantosa consistencia gelatinosa. Uno puede conocer, por el molde del cuerpo de los emple-ados, la antigüedad que tienen. Los culos gigantes, várices, granos en las caras, ojos amarillos de tanta yerba y tabaco, son marcas que deja en uno la vida municipal. La voz se hace cada vez más ronca, casi ininteligible. Las mujeres acostumbran a combatir este problema con actitudes promiscuas. Uno caminaba por los pasillos y veía piernas regordetas de secretarias abriéndose y cerrándose, mostrando el pubis afeitado sin ropa interior. O blandas tetas me-ciéndose sin sostén y maquillados rostros sonrientes y manos de blando movimiento que te buscaban la mejilla para posarse suaves a la menor oportunidad. Si a alguien se le ocurre, en un arranque de optimismo, meter en un limpio corral a bañados y lustrados chanchos, no esperará que se conserven pulcros con el paso de los días. Los chanchos empezarán lamiéndose el cuerpo para quitarse el lustre, se mojarán con la cubeta de agua que se les ponga para beber, luego se revolotearán en tierra, ensuciándose; luego derra-marán el agua de la cubeta para obtener barro, se hundirán en el barro, emergerán del barro, disfrutarán el barro como si fuera un manjar. Un corral pequeño no puede evitar volverse aburrido. Los chanchos, ya hartos del barro, comenzarán a dar vueltas de aquí para allá en el corral ya emporcado, se mirarán entre sí, bajarán la mirada, se tirarán otra vez en el barro, esta vez ya sin mucho entusiasmo sino como si fu-masen un gran porro contra el insomnio. Después las chanchas comenzarán a mirar a los chanchos, y los chanchos a las chanchas, e inventarán desganados juegos para pasar el rato entre chapoteo y chapoteo. Cuando los secretarios de la Municipalidad de mi ciudad, luego de pasarse casi toda la mañana ence-rrados ante sus escritorios, o de estar parados y fumando en un pasillo, o de pasarse el día dando vueltas entre pasillo y pasillo, ven a alguna secretaria abandonada en su clamoroso paseo, se paran ante ella impidiéndole el paso y le indican un pasillo cual-quiera. Inmediatamente dan media vuelta y poco después la secretaria marcha tras ellos, perdiéndose en algún piso en reparación de los edificios municipales. Siempre hay pisos en reparación en los edificios de la Municipalidad de mi ciudad. Uno no tiene más que ir a las oficinas de mantenimiento para informarse. Algunos pisos tardan meses antes de volver a ser habitados, pues los empleados de Mantenimiento se encargan de hacerlos funcionales para los raptos secretos. Y en estos pisos se encierran los secretarios municipales con las secretarias. Yo acostumbraba cada tanto a ir a mirar, cuando no había nada particular con qué entretenerse. Fue así como conocí a Romina. Llegué al piso cuarto de la torre 3, donde poco antes hubo un principio de incendio en el que se quemaron algunos documentos contables de la administración anterior. El olor a hollín era penetrante e irritaba los ojos. No obstante, el tráfico de secretarias y secretarios era intenso. Llegué con el mate listo y un paquete de cigarrillos. Me traje una silla para estar más cómodo y una linterna para ver mejor, pues en el piso habían cortado la luz y las ventanas eran pequeñas y casi no entraba sol. Me acomodé frente a una cubeta enne-grecida por el humo y me dispuse a esperar a que la ocupe alguna pareja. Ahí llegó una mujer y me suplicó que entrara con ella a la cubeta. Le dije que estaba cansado, que solo había venido a mirar. Seguí sirvién-dome mate y la mujer se arrodilló frente a mí y me abrió el cierre del pantalón. Al notar que por más que chupaba no me venía una erección le repetí que estaba cansado y le invité mate. Se sentó en mi regazo y unos minutos después llegó una secretaria de la Oficina de Prensa con dos secretarios que no conocía y tras ellos un impúdico gordo, que siempre está de mirón y disfruta masturbándose mientras observa a las pa-rejas. El trío entró en la cubeta luego de preguntarnos si estaba libre y el gordo se acomodó al lado nuestro quitándose los pantalones. Yo alumbré al trío con la linterna y uno de los secretarios ponderó mi acción. La secretaria tenía unas enormes tetas lechosas que se las sostenía con las manos mientras los dos secretarios se las lamían como perros sedientos. La secretaria au-llaba y las bocas de los secretarios empezaron a recorrerle el cuello, la espalda, chapoteando en baba, mordiendo, animales, y el gordo, a nuestro lado, empezó a masturbarse con frenesí. Entonces la mujer que estaba en mi regazo sintió una violenta arcada y vomitó encima del gordo, con tanto cuidado de no mancharme que casi no me di cuenta. El gordo se espantó y de un bofetón arrojó a la mujer de mi regazo y ésta fue a parar a unos metros de mí, deslizándose por el piso. Dentro de la cubeta la secretaria felaba a los dos secretarios, metiéndose un pene en la boca mientras aprisionaba el otro entre sus lechosas tetas, moviéndose como una anguila, toda humedad. La secretaria tenía una boca enorme y por momentos se tragaba completamente los dos penes, con testículos incluidos. Era un espectáculo bastante agradable, pero no pude disfrutar porque los gemidos del gordo mas-turbándose a mi lado me quitaban concentración. Le pedí que se fuera a otra cubeta sino quería que le vomite también. El gordo recogió sus cosas y yo volví a cebarme mate, pero ya había perdido el interés. Entonces recordé a la mujer. La vi tirada a unos metros de mí, convulsionando por el llanto. Me hacer-qué y le tendí la mano, luego la senté y le arreglé los cabellos y le acaricié delicadamente la cara para calmarla. Había acariciado antes otras mejillas, pero pocas veces disfruté al hacerlo. Es decir, acariciar una mejilla no pasaba de ser un gesto automático, que más que sentir la mejilla ajena me hacía sentir mi mano recorriendo una superficie que no me despertaba ninguna emoción. Pero el rostro de la mujer era tan suave humedecido por las lágrimas, que aunque duró apenas unos segundos lo sentí con mucha intensidad. Ella me sonrió y yo le sonreí. Nos miramos largos segundos hasta que nos brillaron los ojos. Fue her-moso. Aún ahora, al recordarlo, me embarga una dulce emoción. «Me llamo Romina», me dijo la mujer. En una institución como la Municipalidad, donde hay miles de empleados y cada nuevo mandato se suman más y más, ponerse a decir nombres o andar preguntándolos resulta completamente inútil. Es imposible recordarlos todos. Hay muchas técnicas que se aplican, como por ejemplo designar a los emple-ados por grupos. Mantenimiento, Prensa, Recursos Humanos, etc. Las caras no importan, pues terminan pareciéndose muy rápidamente. Uno solamente debe recordar la dependencia de cada empleado para cuando requiera alguna cosa en especial. Entonces, los de Mantenimiento usan overoles, los de Prensa camisas con rayas, los de Recursos Humanos camisas blancas, los secretarios de políticos corbatas con el color de su partido, los izquierdistas van en remera y usan barba, etc. Las secretarias, sin embargo, son todas iguales. Si bien uno aprende los uniformes y tiene así un panorama para desenvolverse con comodidad, nunca es posible hacer nada con las secretarias. Carecen por completo de identidad individual y son parte de un corpus de minifaldas y camisas escotadas que se multiplican por cientos en los pasillos y oficinas. Es imposible individualizar a las secretarias. Y cuando Romina me dijo su nombre, mientras me sonreía y yo le acariciaba las mejillas, supe inme-diatamente que habría un nombre de secretaria que me sabría y que asociaría a un rostro, un peinado, a una particular forma de caminar. La secretaria de la cubeta empezó a quejarse a los gritos y esto nos sacó, a Romina y a mí, de nuestro encandilamiento. Al parecer, los secretarios se habían olvidado de la secre-taria. Mientras los dos secretarios se felaban mutuamente, la secretaria iba vistiéndose a los manotazos, gritando, fuera de sí. Romina se asustó y de un tirón me obligó a levantar campamento. Corriendo, salimos del piso. Al otro día, yo ya tenía una gaveta donde guardar mis cosas.

fragmento 1 de "La venus de Mantenimiento", Ever Román, en Asunción T mata, VV.AA, Felicita cartonera, abril 2009, Asunción-Paraguay

martes, julio 21, 2009

no necesitamos banderas

El uso de la bandera va desde percibirlo como criatura vulneralibilizada y mancillada (en Perú los artistas siempre están lavando la bandera),
como dildo o linghan post-traumático (Elizabeth Neira no ha metido la pata sino la bandera chilena en su concha en un video-performance célebre en internet:
y como trofeo bélico (ahora, creo ke el próximo jueves hay una onda ceremonia binacional de devolución por parte de la presidente de Argentina, la señora Kirchner, de una bandera prawayensis, relikia de la guera de la cuadruple alianza, en el Museo del barro:

http://www.facebook.com/friends/?ref=tn#/event.php?eid=130189565549

"una bandera del ejército paraguayo que fuera tomada como trofeo por el ejército argentino y devuelta, conjuntamente con otras piezas en el año 1954 por el presidente argentino Juan D. Perón"

lunes, julio 20, 2009

Cómo se yama la peli, monsieur Barilaro?

amigos
paraguayos brasiguayos portunholes yoparas,
tengo intenciones para con vosotros.
los personajes que me gustaría que actúen:
Cristino Bogado: General Cristino Bogado o Mariscal Estigairribia o Pedro Juan Caballero
(vestido con uniforme militar antiguo)
Edgar Pou: Cacique Guaraní(que hable mucho yopara, lo disfrazariamos, un poco tomando de guaraníes, otro poco inventando)
Douglas Diegues: Espía o Embajador del Imperio del Brasil(tendría que actuar un poco de sí mismo, hablando en portunhol selvagem, delirando, siempre fumado, capaz que nadie le entiende bien lo que dice)
La película está vagamente ambientada durante la guerra de la triplealianza, pero en plan delirio.(cuando vean a las actrices y amigas chetas argentinas que llevaré no se le tiren encima muy de golpe)El general y el cacique serían amigos del personaje principal, Irala, presidente del paraguay.Los necesito para escenas de fiesta, son todos mujeriegos, y alguna en la costa del lago Ypakaraí, charlando entre amigos... nada difícil de actuar. comentando situaciones de la guerra, entre inventadas y reales. no usaremos nombres reales, por ej nunca diremos la palabra paraguay ni argentina ni brasil, pero todos se tienen que dar cuenta de lo que es...
De douglas aun no estoy seguro, lo que sí se es que una de las actrices es espía argentina, y medio tonta. dado que argentina es un desastre desorganizado y ausente en la guerra, informa a contacto brasilero, pero no habla bien el portugues. entonces pienso que douglas podría ser su contacto, y que no se entiendan, digan cada uno lo suyo, delirio, que hable en verso, que se yo, lo que el quiera... me parece divertido para douglas.
supongo que tomas de fiesta en asuncion e ypakarai seran entre los dias 5 al 9 de septiembre.
espero que les divierta, puedan, tengan ganas, quieran disfrazarse.
si la respuesta es sí,mandenme por favor:
talles de zapatos, medidas de pantalones, de camisa, de saco.douglas:
Hotel y estadias de los artistas argetninos lo estoy hablando con bettina, le pase a ella tu dato de hotel barato.me encantaría poder hacer tomas de una fiesta en el hotel del lago, de noche, y por ahí tomas de día en el parque, ...después, a partir del 10, vamos para estancia de tio de cheta argentina en san pedro,campo que incluye selva!!!
tiene un avión ultraliviano, nos invita a que hagamos tomas aéreas de selva!!!quiero hacer tomas con indios,la segunda parte de la pelicula es un viaje inciático de la protagonista, que se pierde en la selva con los indios, toma alucinógenos, road movie espiritual...mas adelante le envío a los tres el gui´øn, pa q lo vean, pero sigo y sigo escribiendolo y agregando cosas...
abrazo
javier "Jim Jarmush enjoparaizado" barilaro
filmemaker
PD: barilaro, mis medidas son:
7 pulgadas con cabeza ojival color roseta abellotada!
extra large
pie grande indio maká!
fumo kentucky
cerveza la paceña
o caña de san pedro bebo
tengo yiyi pero
ella
entiende los gafes del oficio de 8vivr)
poetika y pavesianamente star, tranki

Primer título de libro en jopara (mix de guaraný y castellano)

Los fundadores de la publicación fueron Antonio Zamora, un joven español que cumplía su aprendizaje de andinista en la falda de "La Montaña", y llegó a ocupar más tarde una banca en el Senado de la provincia de Buenos Aires y a controlar un frigorífico en la provincia de Córdoba, y Daniel C. de Rosa, encargado a la sazón de la reventa de "Crítica". Un año después de Rosa se separaba de la empresa y Zamora se convertía en deus ex machina de la misma asesorado por el poeta Gustavo Riccio.Riccio era un muchacho poseedor de una notable cultura general, un poeta inclinado a la caricatura sin deformaciones ni crueldad, dueño de una simpatía afectuosa que sabía dar a los transportes de la poesía y aún de la amistad una cadencia entre nostálgica y desilusionada. Melómano fervoroso, lector de varios idiomas vivos, se defendía económicamente ayudando a su padre en la relojería de la calle Rivadavia o llevando los libros de contabilidad de la Confitería del Molino. Fue Riccio quien recomendó la mayor parte de los títulos lanzados por "Claridad" hasta 1925 y fueron de su pluma los prólogos y las presentaciones de los autores. También se debió a él la iniciativa de la colección "Los Poetas" y la publicación del primer libro de Álvaro Yunque, ese generoso y genesíaco "Versos de la calle" que su autor había presentado con anterioridad a un concurso de la Editorial Babel y cuyo jurado, compuesto por Leopoldo Lugones, Rafael Alberto Arrieta y Arturo Capdevila, desestimó inclinando sus preferencias por "El Grillo" de Conrado Nalé Roxlo. Riccio, empero, no llegó a integrar prácticamente el grupo de Boedo y ni siquiera fue "Claridad" sino "Campana de Palo" quien publicó su primer libro. Minado por un mal incurable, el autor de "Un poeta en la ciudad" realizó en 1925 un viaje al Paraguay, de donde trajo los originales de otra colección de poemas "Gringo Puraghei", la salud más socavada y un deseo de soledad que se proponía dedicar a la ordenación de sus papeles y sus sueños, melancólicamente persuadido de que debía partir en plena juventud. Así fue. La vida de Riccio se extinguió en la puerta misma de su casa el 6 de enero de 1927. Tenía apenas 26 años. Una calle de Flores recuerda hoy su nombre. En ella vive el actor Roberto Escalada.

en Pequeña cronohistoria de la generación literaria de BoedoPor César Tiempo)

Versos al lago Ipacaraí

Ah, lago Ipacaraí,

tú tienes ondas que suben como el pájaro tiene alas;

cuando te enojas vomitas malas

palabras en guaraní.

Ante mis ojos adquieres todo el prestigio

de los valientes:

sobre tu lecho, medrosos, no abren sus piernas los puentes...

Eres un lago con gorro frigio.

Tú odias, yo sé, a los turistas que van cada año

a retenerte en el ojo de sus Kodaks y a tirarte

confetis de interjecciones: ¡ah!, ¡oh!... Tú, para vengarte,

le das a alguno un mordisco mientras le ofreces el baño.

Y frente a la poesía

de tus ondas que se enarcan como ballenas,

¿qué tiene que hacer, me digo, la gastada utilería

de las góndolas, los cisnes, las lunas y las sirenas?...

Tú, libre de la infecciosa literatura

que ha envenenado otros lagos, contemplas dos maravillas,

de un lado la luz eléctrica cantando en sus lamparillas,

del otro el tren encendiendo de ruidos la noche oscura.

Como tus antepasados, oh lago Ipacaraí,

que se adornaban con plumas de colores en el pelo,

te pones tú el arco iris, vincha que te ofrece el cielo,

y sueñas como los fuertes de la raza guaraní.

de Gringo Puraghei, 1928

domingo, julio 19, 2009

Cadáver exkisito posmortem kon poesía chilensis

Habla lengua de bronce y habla lengua de ave (Gabriela Mistral)

Aquí yace Clarisa clara risa enclaustrada en la luz (Huidobro)
Hecha para amarrar estrellas en desorden (Pablo de Rokha)
Cree en los amaneceres (Estela Díaz)
Domador de guanacos tutelares: (Neruda)
La vida restalla Su verde su hermoso Látigo (Díaz Casanueva)
Con un ¡perdón, voy tomar la juventud! (Braulio Arenas)
Aferrarnos a la luz que despiden los insultos (Enrique Gómez Correa)
Miro el aire en el aire, pasarán Estos años cuántos de viento sucio Debajo del párpado cuántos Del exilio (Gonzalo Rojas)
Digo que nada hace suyo al hombre sino después de un largo dolor Hacia dentro (Carlos de Rokha)
Yo sigo dando cuerda a una caja de música (Pedro Lastra)
Sin ver apenas cómo alas dibujan el paisaje (Rolando Cárdenas)
Y toco esta corneta de cartón en cumpleaños De pequeños deformes (Armando Uribe)
Para qué te moriste, desgraciado. Mira mi pobre cuarto desolado, tipo traidor, cafiche de la muerte (Oscar Hahn)
No hay tiempo Para subir al helicóptero Y volver al Paraíso (Lavín Cerda)
Que a veces tengo que agarrarme los sesos a dos manos (Rodrigo Lira)
De ponerse una corona de espinas Eléctrica y luminosa (Roberto Bolaño)
La danza del tiempo degollado encima de las piedras (Rosamel del Valle)
Los que mataron mapuches y aprendieron de los mapuches a beber sangre de corderos recién sacrificados (Jorge Teillier)
El comercio clandestino de blancas realizado por sodomitas Internacionales (Nicanor Parra)
Y son descargados amigos Muertos en sacos de correo (Gonzalo Millán)
Son espejismos las ciudades (Raul Zurita)
De Poesía chilena contemporánea, miguel Arteche-Juan Antonio Massone- Roque Esteban Scarpa (compiladores), santiago, junio 1984, segunda edición, editorial Andrés bello

Los prisoneros, No necesitamos banderas, 1984