kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

martes, diciembre 22, 2009

Puto Sogue

Yo pasé mi infancia en un barrio de Lambaré llamado santa Lucía (En realidad soy chacariteño puroité, nací en el Hospital de la Cruz Roja, así ke me no me vengan los chetos a cantar ke son de la Chakarita porke los desenmaskaro al instante). Y desde mi más tierna vida fantiana escuché la expresión ke agora intitula esta historia de short cortito de color crema americana. Y me lleva a rebobinar estratos del pasado sedimentados en los recovecos ondulantes de la memoria e intentar explikar mi visión “originaria” sobre un gremio del amplio espectro polisexual de la ciudadanía. No llega a ser un arquetipo ni un tipo coherente y “científikamente” determinado, sino ke la sabiduría popular, con toda su carga de prejuicios y fantasmas, ha etiketado así una serie de comportamientos enlazándolos de forma persistente con una aureola invisible cual marbete amarillo aplikado a los judíos en los guetos. Como Hamlet, el príncipe danés, ke representaba al prototipo del melancólico, enfermedad incurable de la época, como aún se puede ver en el grabado de Durero, el Puto Sogue está obligado según el imaginario popular al rol de libidinoso contra-natura ke debe agenciarse dinero contante y sonante para satisfacer sus calenturas posteriores. En los dos hay conato de condena, como en el judío errante, Ahasverus, pero sin la excusa explícita del castigado por una transgresión y culpa. Más bien, como dos naturalezas enfermizas, destinadas a sobrellevar sus disfunciones o excentricidades con heroicidad al borde de la picaresca. No es un Perú Rima, obviamente, pícaro redomado pero cuya voluminosa literatura oral lo ve en el fondo fofo con mirada sino protectora con cierta autocomplacencia. La picaresca sería el género donde se movería el Puto Sogue, pero como anti-héroe por no decir como el malo de la película. O un genio de la botella pero sin dones ke conceder o repartir pagando algún favor. Un geniecillo semi-satániko pero de poca monta.

Hasta akí el introito deconstructivo, ahora viene mi experiencia sobre el tópico.Como empezaba diciendo, soy de un barrio de Lambaré, ke en las décadas de los 70 y 80 aún estaba urbanizándose a pasos de tortuga o burrito, la parcelación en pequeños lotes de amplios terrenos poblados de abundantes árboles frutales con sus mandarinas, guayabas, mangos, hacía del lugar una delicia semi-rural en esos años. Yo iba a la escuela de tarde pero mi hermano, muy kilombero o ya empezaba a laburar de pintor de brocha gorda con mi padre, asistía al colegio en turno desusado en ese entonces, el nocturno.

(Acá merece hacerse la petit apología del stronismo, pues los colegios privados -yo iba a uno de salesianos polacos, había una de monjas peseteras- esas dos no tenían turno noche, pues ese turno estaba reservado a gente ke ya laburaba, digamos era un turno eminentemente clasista, y quiérase o no, el colegio Chaco Boreal, estatal, donde iba mi broder, sí había habilitado ese turno, en otras palabras había extendido el horario educativo, había llevado “la educación básica” unas cuatro horas más allá del analfabetismo y el tercermundismo. Claro, explicaciones para estas innovaciones habrá desde el punto de vista del riguroso y esclerotizado sistema burocrático stronista: sueldos para correlís, profesores o no, etc., parte del clientelismo político mayoritario en la época!!!)
Mandió Cháko -ke era el markante de mi broder, nunca supe exactamente porké, pero un compañero burlón y kachi’ái llamado Resorte se lo puso y lo hizo circular y llegó hasta mis oídos en alguna ocasión de un reñido y acalorado partidí de futbol ybykuiári…-volvía a la noche a casa, ponele salían a las 9 o 9:30 pm, cuando las telenovelas curepas o algún seriado boludo de los 70 estaba terminando o mediando en la única emisora de TV del país. De la escuela-colegio Chaco Boreal hasta nuestra casa mi hermano tendría ke recorrer cotidianamente unas 12 cuadras de tierra colorada en su mayor parte, entre islotes de empedrados azules in progress. A 3 cuadras exactas pero en la calle paralela a nuestra casa empezaba uno de los muchos terrenos no loteados todavía en su tamaño estándar sino ke permanecería y por mucho tiempo aún más, un gigantesko y refreskante pulmón de árboles altos y verdes. Allí, en lo profundo vivía un señor en su ranchito y casi nadie lo veía de día, por la extensión e impenetrabilidad de sus dominios o por su aislamiento huraño. Pero de noche era el terror de los adolescentes-estudiantes.

Tocado con pañoleta de raso de señora, maquillada la cara o, según otras versiones, enmaskarado a veces, y con vestido de yiyi aparecía plantado allí con su silbidito de pombero hakú y sus propuestas nefandas cual prostituta al borde del camino.Dicen que muchos esforzados niños laburantes de día y estudiantes nocturnos empezaron su turbia vida sexual en brazos de tan grotesca aparición nocturna. Que el viejito vestido de yiyi orrienda’o a varios mozalbetes moriahumí ke fueron cazados por la seducción de la sirena de los boskes lambareños…
Mucho tiempo después de estas tenebrosas historias de niñez, volviendo de alguna trasnochada saltaba del colectivo ke iba a la Terminal y pateaba el resto hasta casa, camino ya todo empedrado, unas 20 cuadras, y he pasado por el paraje oscurecido a pesar de los avances del alumbrado público y el incremento de urbanización, allí aun se mantenía esa aura de zona turbia, de crossroad donde el diablo pactaba con inofensivas criaturas pasajeras…Incluso alguna vez volviendo más aturullado de lo normal, por la ingesta indiscriminada de bebedizos y humos de toda laya, vislumbré una silueta de señora al borde del camino con una especie de muñeca o bulto, su hijo o su cartera que guarecía el maldito parné, pero solo fue un flash, mi miedo o tal vez una percepción real alterada, imposible saberlo. Ni aún hoy me he enterado ke el ñato travestido haya muerto -su rancho ahora es un quincho con cancha de paddle ke se puede alkilar por hora- o siga viviendo su vida al borde de los caminos tenebrosos de Lambaré...
Lo de Sogue vino después, cuando en la seccional se hacían las fiestas de los sábados y tocaba she’s a woman, Creedence Clearwater , lizandro meza, very very well de Carlos Román, y hoy me pongo a llorar recordando esas veladas de criatura esclava a su cama, atados a la edad, no poder dormir por las densidad de esas músicas desde la cabeza delirante de una criatura lambareña -¿6, 7, 8 años?-, pero oído-lector a distancia del barullento y generoso parlante atornillado a su cama de hijo de familia menor de edad no callejea ainda ni ke fuera indio- eso era música para el pueblo no depeche mode!! Allí nuestro intrépido curepa solo tenía para una o dos birras y esperaba ke el pícaro de la noite se empedará y le amortiguara con amor viril su quemazón posterior en los alrededores de la seccional 8…Creo ke trabajaba como sereno o algo así, pero generalmente no duraba mucho y en oficios anodinos y muy mal pagados…
Yo lo recuerdo pekeño-burgués casi pero sin ningún oficio, viviendo con una madre-abuela y hermanas y hermanos progresivamente aconcubinándose con el vino achispante del matrimonio pero él no rompía jamás su soltería y el moño de su laburo rutinario, uno de los últimos de guardia cárcel en Tacumbú. Los fines de semana se lo veía un amor de ñato con su shortcito jugando voleiboll o partido y depois venían la birreada y ocasión para el espekuleitor…El mundo giraba su rueda nuevamente.Era una persona integrada al orden social, laburaba, tomaba cerveza, pero allá en última instancia surgía ese estigma, su mote, se aprovechaban de él en una especie de carnavalito y todo volvía a su normalidad. Que yo sepa nadie tramó e implementó nunca un progrom o una patoteada-jefe contra el ñato para tapar frustraciones más profundas y de otro orden, ni le dejaban sin jugar a la pelota los sábados a la tarde en al canchita…
Ah, esa seccional colorada de mi barrio, que de personajes pasaron por ella, toda la policroma variedad de la vida casi, por ejemplo recuerdo al prototipo del malandro de frontera, ciudad del este sonaba más entonces no tanto aún Pedro Juan, con moto y yiyi cuerona atrás, ke no laburaba en oficio conocido alguno, se sospechaba y rumoreaba ke traficaba la droga maldita, uy, era un tabú, decían ke ya había matado a más de uno con su faca tacumbuense o su mboká klande. Y después dirían de él ke murió de sida…Era mi ídolo secreto e indoloro por ende, su moto era el caballo del héroe de todas las fabulas humanistas de la historia y la yiyi-banda (el touch realista a esa fábula) eran ideales ke el inconsciente iba armando a su antojo como el rompecabezas de la vida futura ke nos vestiríamos naturalmente llegado el día mientras se aburría aún el niño atado a sus años ke éramos nosotros por padres-policías...
Y el poeta-chanta de picnics dominikales, favorito de encumbrados colaboracionistas del stronismo posteriormente…
El mundo era (mi) un barrio, hoy me doy cuenta cabalmente de ese milagro provincial.
Ké Hái Degger ni ocho cuartos!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tenés que escribir, estás OBLIGADO a escribir una novela, o una colección de cuentos enlazados, con ese fondo suburbano tan bien descrito en tu post. nadie lo ha hecho, es un pasado reciente que clama ser mostrado por una narrativa nueva.

(y no me digas que el blog es una alternativa a esa posibilidad.)

hacelo ya de una vez !

firma: you know who

kurubeta dijo...

Mi kerido amigo YOU KNOW WHO y ñembo cómplice en una conspoiración inexistente, gracias x tu apreciación de mis escritos-posteos, pero me parece exagerada tu preocupación x la emergencia de no sé ké marranativa actual o futura?!
De hecho hay textos ke funcioanrían sion corte en un enlazado de textos, este de ka podría ir en Mmeorias deun Joinzero o Cachito subsumido en las mil-historias mykymi de Pesadilla Paraguay o aun en BIn Laden...
Pero
me niego a todo trato con potencias ya cadukas apr ami, prefiero al libertad de lo no-genériko, lo amorfo y dimorfo, como kieras llamrlo, eso ke no solo no termian de configurarse ahsta alcanzar lo conocido y canóniko, sea ke lo llames narrativa futura o lo ke sea, sino ke No empieze luego...
Hay un nihilismo de fondo en todo lo ke escribo...en cuanto a codificaciones y agrupamientos estratificados, me niego a sucumbir en esas zonas conocidas.....pero logró intuir ke tus ansias son más modestas...más pragmáticas, y agradezco el consejo-espaldarazo, abrazus!