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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, noviembre 20, 2009

Caraco patea coreanos al ritmo de Pesimismo FM: III

Cristino dice:
Albert Caraco judío nacido en Turquía ultimamente parisino de 23 años más o menos pisa tierras montevideanas una mañana de 1941. Lleva una valija de cuero repujado -puede llevarla cuando llegue, como de hecho acaso lo hizo el Caraco histórico-, ningún criado, porque es tacaño y su madre, que se quedó acompañando al padre en Nicaragua por negocios sin resolver y concretar aún con uno de los Somoza, pero cuando cruza la bahia del Plata rescatará a un niño de la calle como criado -se ensartaba con cotonetes de plastico cola de zapatero en forma de fideos retorcidos o hilos de semen deshidratado por las narices-, Barilaro, que usará (sugiero que lo use) mini vestidos de cartón pintado y Caraco más que por esa particularidad le reprobará su frecuencia y demora en todo tipo de tinas jakuzzis, pelopinchos y tankes australianos, cualquier ykuá de agua se prestaba para ke el criadito aparcara en ella y probara sus ondas, diciéndole el judeo-turko ke era una perfecta melusina, esas criaturas ke se pasaban la vida bañandose como Doña Beija o La Sarli en la Edad Media pues así ocultaban a sus amantes su cola de serpiente o de sirena y su hibridez y anfibología esencial...
para los historiadores de la filosofía este dato podría aportar fuentes de información insospechadas.
Su valija está repleta de libros. Y su biblioteca viajera se limita a escritores suicidas o legitimadores del suicidio. Aquí se podría ser menos draconiano y permitirle el sucumbir en la compra o lectura no de un libro de autoayuda -aún no se ha inventado ese género fruto del pragmatismo yankee- sino de literatura folletinesca: Fantomas o ...El misterioso dottor Cornelius (Gustave le Rouge)...Su inclinación al español es más bien un techagaú desviado del sefardita de sus ancestros. Tampoco le haremos leer entonces El Pozo de Onetti. Acá ha llegado el momento de introducir nuestra fuente originaria y primera (me parece...):CARACO, ALBERT Contes: Retour de Xerxes, Buenos Aires, Editorial Argentina Aristides Quillet. 1943, First Edition. Paperback with dust jacket, 8vo - over 7¾" - 9¾" tall. French text. Signed and inscribed ~"pour Le Pen-Club de Londres avec les hommages de l'auteur Albert Caraco. 475, avenida Quintana / Buenos Aires / 112-III-43. Albert Caraco (1919-1971), nacido en Estambul en el seno de una familia judía, se exilió a Uruguay por la persecución nazi. Allí escribió sus primeras obras, los poemas y cuentos en francés de corte simbolista de este volumen, preciosamente ilustrado. Very Good/Very Good. Signed by Author.
Es decir, sí leerá al Conde, y a Laforgue y un poquito a Lisa Blok de Béjar ( que está naciendo en ese entonces).
La comunidad judía en Montevideo se concentra en el barrio llamado Nuevo París, pero el prefiere el barrio negro llamado Palermo para despistar a los racistas. No sé vos, que sos urugua, pero yo no imagino ningún intento de suicidio durante su estadía montevideana.
Vive encerrado en su cuarto de Hotel Le Seferad y pasa las tardes frotando su breve devoción al tótem de madera: una yiyi-pantera-yagua-pytá en dos patas que es la representación de la Madre. Antes de venir había escuchado en radio France a Django Reinhardt pero en las murgas carnavalescas solo logrará detectar klezmer del más bajo y rastrero etnocentrismo. Va al burdel del judío Jerome Charym, para aprender yidish y la picazón de lo venéreo con las polaquitas que la mafia judía explota en esa zona canalleska de la city. Cabaliza a las yiyis antes de invitarlas a tomar una caña paraguaya.Esta no porque sonrié con solo un ojo, está tampoco porque su belleza me haría explotar antes de sakarme el pantalón, vislumbra allí entre el candelabro y los condones la epifanía del mundo: la atmósfera toda es una gran concha y la pija flota ya en ella, dentro de ella, no necesita ontológikamente moverse, hacer ningún conato de desplazamiento para penetrarla, de hecho el pene es un parásito de la Gran Concha donde navega sin darse cuenta, Cueto, le dice de zopetón al mozo del burdel, un maestro del cuento colorado, aunke en polítika es más bien artiguista...
El mar, el fondo del mar es concha, el cielo, es concha, la pija está/es/vive en una derelicción ontoteológika dentro de la gran concha del mundo, anota acelerado en su carnet.
Creo que una opción de no avanzar el relato (de no reducirlo a narratio normal) es meterse en el carnet de Caraco,allí vislumbraremos un género otro dentro del género ya ambiguo del libro, una especie de diario filosófico, fragmento íntimo, divague ilegible, ayuda memoria vulgar, agenda de planes de cualquier megalómano del siglo XX, etc.
A veces no habla durante todo un día, y cuando deglute palabras como "Palante" o "Amiel", nos sentimos delante -los lectores como sus autores- de una pitonisa oraculizando la tarde.
Se rié mucho y fácilmente cuando Barilaro le lee en su cocoliche capítulos del mamotreo antijudío del bibliotecario Hugo Wast: El Kahal. Bagatelas, bagatelas kurepas, dice.

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