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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

martes, noviembre 10, 2009

Benedetti es a la poesía lo ke es Paulo Coelho al filosofar

Trampas y tortas
Texto de: Eduardo Escobar
Mario Benedetti es a la poesía lo que es Paulo Coelho al filosofar, Derek Chopra a la espiritualidad y Jairo Aníbal Niño a la literatura infantil. Los cuatro manejan una sabiduría de te de viudas. Filosofía del supermercado de las buenas intenciones, que nos conducen tantas veces a los limbos del filisteísmo y la esterilidad de la autocomplacencia. Benedetti me hace acordar de Vargas Vila, que en otro sentido convirtió su propia vida en el espectáculo del incomprendido, del condenado a vivir, para probarnos la generosidad de su corazón. Vargas Vila alcanzó los límites de la megalomanía, un tiempo cuando aún se creía en el heroísmo y la nobleza. Como él, Benedetti es un escritor para consumo de la superficialidad y los aficionados a los lugares comunes. Benedetti comenzó su carrera de escritor con dignidad. Pero por alguna razón, después de Gracias por el Fuego, la Tregua y el poema largo, Cumpleaños de Juan Ángel, se lanzó sin aviso por una catarata de palabras que no termina, de inmensa aceptación además, entre los lectores universitarios y los fanáticos de Violeta Parra y el rock diabólico, donde se mezclan los buenos versos con los versos relamidos, las rimas marchitas con los ritmos y los metros populares y una imagen de estirpe vallejiana con un eco tardío de Neruda. La banalidad, el compañerismo, la compasión y la dicha. Y una incierta solidaridad de mediopelo. Una ternura de veterinario por el animal hombre, una afectación compasiva por la debilidad y los desdichados, una sensiblería que imita la nobleza, el humanismo propio de las sacristías de los intelectuales de la izquierda ortodoxa del siglo veinte, le merecieron a Benedetti la gloriola del éxito editorial, el prestigio de un gurú en los centros literarios de los adolescentes y la fama de los discos en boca de trovadores notables en el mundo de la lengua española. Joan Manuel Serrat, Amparo Ochoa y Soledad Bravo cantaron sus versos. La insufrible Nacha Guevara ha montado espectáculos basados en sus palabras. Por alguna razón, no figura en la discografía de Alberto Cortés. Se lo merece. Benedetti está convertido a estas alturas, sin que sepamos cómo, en lo que fue Neruda el siglo anterior para la izquierda exquisita y los pacientes del carranchil leninista del primer grado, por la popularidad y la profusión, guardadas las distancias del peso y el carácter. Neruda era gordo pero robusto. El rapsoda de Stalingrado, podía ser fuerte de veras y tierno de verdad. Dandy de la burocracia internacional de los comunistas, atento a la moda de los proletarios, era al mismo tiempo un catador de vinos y cantor de encebollados. Un gran vividor, un viajero, un cortesano de ojos de buey, con cadencias de bandoneón viejo al recitar, y momentos de inmenso poeta, aun cuando se le iba la mano en la dosis de las teologías del materialismo dialéctico, el clamor copartidario y la épica de los trabajadores industriales. Las dimensiones de Benedetti son más modestas. Deja la impresión de uno que paga las cuentas de las cenas pantagruélicas del otro, los gastos de la diplomacia estalinista de antier en su papel de abanderado y perseguido. Domina menos bien que Neruda los instrumentos y los aires de la poesía del idioma. Es menos parco a la hora de las grandes palabras como libertad, justicia y amor, que tanto les gustan a los dos y tantos males provocan en la literatura y en la vida. Benedetti hace dudar si está impostando, si es un cándido incapaz de la menor autocrítica, o uno que barbota lo que se le va ocurriendo a través de un día distraído. Hace años montones de muchachos y muchachas asombrados por sus fuegos fatuos le rinden culto como al padre espiritual de sus emociones primerizas, sus primeros coitos y el primer poema garrapateado en la última página de un cuaderno de cálculo. Al principio me fastidiaba. Ahora, sigo recomendando igual el abandono de su retórica, y los nombres de Montale y Pound, como curas contra el sentimentalismo mamerto. Pero hay que reconocer a Benedetti un inmenso privilegio de escritor: Benedetti es para muchos la puerta hacia la poesía. Como para otros, como nosotros, para poner un ejemplo cercano y entrañable, nacidos a mediados del siglo anterior, sirvieron de antesala Julio Flórez, Francisco Luis Bernárdez y Amado Nervo. La literatura está llena de trampas. Que a veces se convierten en puertas. Todos sabemos que se puede acceder a la sabiduría persistiendo en la necedad. A la santidad por los atajos de la degradación y el crimen. Y a la poesía auténtica por los atajos del mal gusto.

2 comentarios:

e. r. dijo...

qué buen texto, che.
pero para mí coelho es mejor que murakami.
saludos, kuru
pd: con tu quiero y con mi puedo, vamos juntos companiero!
vamos juntos!
hip hip,
hurra!

kurubeta dijo...

Sí, eduardo escobar es lo mejorcito dentro de los autores del ensayo breve a lo Cioran o Montaigne o Caraco (si afrancesado género, pero de contenido duro, sarkátiko, provocatoro, etc.)o como dicen los yankees de non-fiction...Uno de los influjos del kurupi...
No puedo faalr muito del nipón pero Vero me dijo ke era un autor de libros de autoayuda disfrazados de novela!

pd: tu postdata es un metalenguaje-i o intertexto benedettiano, s eme meskapa loko, solo lei del ñato creo algo de jubilado enamoradod euna yiyi gris y ni sikiera kuerona o lujuriosa...llevada al cine por cineasta mas gris aun kurepa para mas trazas...etc.
y la canción cantada hasta el hartazgo en paraguay por gente en camino: en la calle somos muito mais ke doissssssssssssssssssssssssss
ke diossssssssssssssssssss!