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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

miércoles, octubre 21, 2009

El soñador sombrío: Hoffmann

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El paradigma de lo siniestro en la literatura, para Freud, es la "narración fantástika" de ETA Hoffmann The Sandman /EL arenero) de 1816, muerto a consecuencia de la sífilis a los 46 mientras escribía Kater Murr, la autobiografía de su gato ronroneante...y parodia de las bildungsroman al uso alemán como Wilhelm Meister.
Nathaniel, el héroe del relato, no puede separar los hechos reales de los aparentemente irreales. Confunde la figura imaginaria del título con el abogado de su padre, Coppelius, y luego con un óptico y vendedor de barómetros piamontés, Coppola. Esta confusión proviene de tomar una metáfora literalmente (cf. "Soy cada cosa muerta" de Donne) y considerar al arenero como "un hombre malvado que aparece cuando los niños no kieren irse a dormir, y les arroja puñados de arena a los ojos hasta hacerlos saltar de sus cabezas llenos de sangre". Nathaniel se enamora de Olimpia, que parece real pero es una muñeca o autómata presentada por su creador como su hija. Le resulta cada vez más difícil entender o discriminar entre "parece" y "es" (ambas cosas se convierten en una una). Trata de matar a su medio hermana, Clara, en lo alto de una torre (creyendo que ella es "la muñeca de madera"), pero cuando ve abajo a Coppelius (El arenero), se detiene y es él quien salta hacia su muerte.
de Fantasy, literatura y subversión, Rosmary Jackson, Baires, catálogos editoria, 1986, 66-67 pp.
Muchos amantes, para convencerse de ke no estaban enamorados de una autómata, exigieron que sus novias bailaran sin compás y cantaran algo desafinadamente; quisieron ke se pusieran a tejer mientras ellos leían, y ante todo exigieron de ellas que les hablasen algunas veces "realmente", es decir, ke sus palabras expresaran de vez en cuando sentimientos e ideas, lo ke hizo romper la mayor parte de las relaciones amorosas.
de "El hombre de la arena" en Cuentos Fantásticos, Ernesto Hoffman, baires, editorial grandes autores, 1943, 40 p.

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