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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, octubre 16, 2009

Avant la lettre dekonstructor: Léon Bloy

Antes de Nietzsche, Freud, Heidegger, Derrida, Ricoeur, Agamben: Léon Bloy se dedikó con paciencia de solitario a cabalizar los clichés de su coétaneos, pisoteado por esa horrible ciudad luz de los avivados ke era París, ninguneado por los de primera fila oficialeska, ke por decir lo ke pensaba se peleó con todos su pokos socios (Bourget, Huysmans, Barbey D'aurevilly, etc.), ke terminó muriendo en la miseria, endeudado...

Vivir sin dinero es tan inconcebible para este hombre justo como vivir sin Dios para un solitario de la Tebaida. Pues los dos tiene razón, puesto que su objeto es idéntico, indeciblemente idéntiko. Probado ya, según lo he hecho, que no hay posibilidad de vivir sin comer, es poco menos que ocioso tomarse el trabajo de demostrar la vital necesidad del dinero: ¡Comer el dinero!, aullan en coro los padres de familia, y esta locución metonímica es realmente luminosa.¿Qué podría comerse, en efecto, si no se comiera el dinero? ¿Existe en el mundo cosa alguna que sea más comible? ¿No está claro como la luz del día que el Dinero es, precisamente, ese Dios que quiere que se lo devore y que hace vivir, el Pan viviente, el Pan que salva, el Trigo candeal de los elegidos, el Alimento de los ángeles, al mismo tiempo que el Maná escondido que los pobres buscan en vano?
de Exégesis de lugares comunes, Léon Bloy, Baires, editorial Mundo moderno, 1951, 18 p.

1 comentario:

Tamarit dijo...

Bueno, pa' cuando no haya platita, ya el Gabo dio la solución en el chan chan de una de sus novelas: comer mierda.