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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, septiembre 03, 2009

Relatos extáticos

Relatos Extáticos

  • Aristeas de Proconeso, “poseído por Apolo”, efectuó un viaje hasta las regiones de los hiperbóreos, descrito en su poema «Arimaspeia», que circulaba allá por comienzos del siglo VI. Heródoto nos cuenta que este personaje excéntrico reapareció en Metaponto, 240 años después de su segunda partida, acompañando al dios Apolo e n la forma de un cuervo. Exhortó a los habitantes a erigir un altar en honor del dios y una estatua dedicada a sí mismo. Los dos monumentos devieron existir, puesto que Heródoto precisa que estaban rodeados de laureles. Un Apolo con ramo de laurel aparecía representado en las monedas metapónticas acuñadas en torno al 470 a.C. Se le atribuye con Pitágoras el don d ela bilocación. En el momento en ke moría en Proconeso, estaba enseñando en Sicilia. Aristeas murió repentinamente en la tienda de un batanero en proconeso, pero desapareció misteriosamente cuando éste salió para poner sobre aviso a al familia del muerto. Alguien lo encontró en el camino de Cícico. Seis años después, retorna a Proconeso, escribe su «Arimaspeia» y acto seguido desaparece durante 240 años. Su poema no han leído los autores más recientes por haber desaprecido antes d ela fundación de la Biblioteca de Alejandría. Aulo Gelio, que pretendía haber encontrado un ejemplar del mismo en Brundisium, se inspiraba en la misma compilación griega utilizada por Plinio. El poema en cuestión no era al parecer otra cosa que el relato de un viaje extático. Sus bienaventurados Hiperbóreos, que llegan a alcanzar la edad de mil años, se parecen como dos gotas de agua al pueblo mítico de los Uttarakurus en las fuentes indias. También estos habitan en una región templada que queda detrás de una gran montaña. Los Uttarakurus no conocen la enfermedad ni el sufrimiento, son gentes piadosas y alegres que mueren a la edad de 11000 años (mil, según la tradición budista). Hiperbóreos y Uttarakurus se parecen a su vez a los habitantes de las islas aéreas de los bienaventurados del «Fedón» y del «Gorgias». Los iatromantes parecen poseídos por el dios Apolo: son phoiboleptoi. Su rasgo principal es el viaje del alma. Posesión no es el termino más adecuado para describir lo que les sucede a Aristeas, epiménides y hermótimo. Estos arrebatamientos no corresponden en absoluto a la posesión chamánica.. El chamán, invadido por los espíritus consigue finalmente una aplastante victoria sobre ellos, convirtiéndose a su vez en maestro. Su historia es la del del «wounded surgeon», un poseso que se concierte en poseedor de lo que le posee. Nada de esto tenemos en los iatromantes griegos, que no obstante, son capaces de las mismas hazañas que los chamanes.
  • Los grandes mitos escatológicos de Platón crecen en el fértil suelo de las antiguas creencias relativas a los iatromantes. Er, el personaje central del mito del libro X de la «República», es un cataléptico del mismo tipo que los pacientes de Empédocles afectados del «apnous». La experiencia que le permite acceder a los misterios del alma y del universo es del mismo orden que la de Aristeas, Epiménides y Hermótimo. Platón opera un desplazamiento hacia lo alto sobre la escatología tradicional, situa el paraíso terrestre de los Hiperbóreos en una zona celeste. Para Platón, la tierra es un cuerpo esférico que ocupa el centro del universo. Los hombres –como entes kafkianos enceguecidos en el habitat de sus madrigueras laberínticas- viven en el fondo de agujeros de la tierra, mientras que la superficie de ésta llega hasta el cielo de las estrellas. Debiso a nuestra incapacidad para emprender el vuelo fuera de las profundas hendiduras terrestres, ignoramos la existencia puréte de la tierra verdadera. En «Gorgias» los habitantes de la verdadera Tierra viven en islas rodeadas por el océano del aire. Tales son las Islas de los Bienaventurados.
  • Epiménides, que duerme cual Rick van Winle cretense 57 años en la caverna de Zeus, se mantiene con vida gracias a una planta llamada «alimos», de la que consume la cantidad equivalente de una aceituna. La planta en cuestión, en inglés hungerbane, no es necesarianmetne un alga, como podría sugerir el nombre. Se trata probablemente de una droga extraída de las raíces de uan determinada planta, tal vez de una especie local parecida a la coca del Perú, de Boilivia (Erythroxylon coca) y de Colombia (E.novogranatense), dotada de algún alcaloide euforizante que quita la sensación de hambre. Según la info de Máximo de Tiro sobre la naturaleza de las visiones de Epiménides, no se debe excluir la posibilidad de que hubiesen sido producidas por un alucinógeno. Tiene el don de la previsión, anuncia la guerra con los persas con 10 años de antelación y según Pausanias fue asesinado por los espartanos por haber profetizado un desastre. Es el kathertes (purificador) por excelencia. Se le atribuye la purificación de Atenas en tiempos de Solón.Como iatromante uno de sus don es la anamnesis. Creía ser Eaco, hermano de Minos y afirmaba haber «resucitado varias veces». Experto en catalepsia, habría acompañado a Pitágoras en la caverna del monte Ida. Jámblico hace de él un alumno de Pitágoras, aunque esto no era necesario: autor de oráculos y de poemas teogónicos era adorado como un dios por los cretenses.
  • Empédocles lleva el sobrenombre de «desbaratador de los vientos». Encierra los vientos en sacos de cuero, con la ayuda de «sacrificios hiperbóreos». Posee una reminiscencia más completa, puesto que se recuerda incluso de sus encarnaciones vegetales y animales: fue muchacho, yiyi, arbusto, pájaro y pez marino. Heráclides del Ponto lo califica de medicine-man y vidente, iatromante. Según Diógenes Laercio, el término apnous, que aparece en el título de un libro heraclideano «Peri apnou», representa también el nombre de un libro dedicado por Empédocles a su amigo Pausanias. Apnous significa inanimado, por lo que la mejor traducción de «apnous» sería catalepsia. En el mismo contexto, Heráclides nos ofrece de ella la siguiente descripción: «Se trata de una enfermedad que conserva el cuerpo durante treinta días sin respiración y sin pulso». En su tratado, Heráclides contaba que Empédocles, después de haber salvado a una mujer cataléptica, había organizado un banquete.
  • Parménides Viaja como el profeta Elías viaja montado en un carro solar, acompañado por las Helíades, por el camino de la divinidad (el Sol mismo), que conduce «al hombre que sabe…tan lejos como desee su corazón», y en cualquier caso «lejos de las huellas de la multitud». Más allá de las puertas del día y de la Noche, encuentra a la Diosa, tal vez la ninfa Hipsipila, que le promete instruirle acerca de todas las cosas, sobre la Verdad y la Opinión.
  • Formión es el protagonista de un relato de Teopompo, conservado por la «Suda».
  • Estesícoro, que recibe de Leónimo el mensaje de la bella helena: recuperará su vista después de que haya compuesto su palinodia.
  • Cleónimo de Atenas es el protagonista de un relato de Clearco de Soloi, alumno de Aristóteles. Cleónimo es un cataléptico como Er, Epiménides, Aristeas. Su alma, liberada de las cadenas del cuerpo, contempla al tierra desde arriba. Llegada a un lugar consagrado a Hestia encuentra, entre diversas mujeres-demonos. El alma de un siracusano cataléptico como él. Una voz misteriosa les ordena asistir al juicio de los muertos, que tiene lugar bajo el control de las Furias. A continuación, esa misma voz les transmite la orden de volver a tierra. Antes de separarse las dos almas se prometen mutuamente buscarse y reencontrarse, esta vez en carne y hueso.
  • Empedótimo de Siracusa es un personaje ficticio creado por Heráclides del Ponto en uno de sus diálogos perdidos, muy probablemente el titulado «Abaris». Su nombre proviene d e dos catalépticos famosos, Empédocles y Hermótimo. A parir de los fragmentos conservados por Servio, la Suda, Proclo, Filopón y Olimpiodoro, podemos reconstruir algunas de las hazañas visionarias protagonizadas por él. Arrebatado por una fuerza divina, Empedótimo goza de la visión de 3 puertas y 3 vías celestes, situadas respectivamente en los signos de escorpión (puerta de Hércules, que conduce hacia los dioses), entre Leo y Cáncer, y entre acuario y Piscis. La idea de 3 puertas es nueva, con respecto a la configuración del mundo escatológico en la «República X», y tampoco coincide con la representaciónmás tardía de Numenio y los neoplatónicos, que hablan de solo 2 puertas, situadas en los signos polares de capricornio y Cáncer.
  • De Experiencias del éxtasis. Ioan Culiano, paidós, Barcelona,1994, pp 24-46

2 comentarios:

Soy Tan Guaso dijo...

Profundo artículo, pero lo que más me gustó: el apellido del autor:
Culi-ano!!

kurubeta dijo...

tambien se escribe -especialmente paidós Couliano, aunke siruela & alia prefieren la gra´fia mais simple de Culianu o Culiano.