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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

domingo, septiembre 27, 2009

Las "historias de españa" según el evangelio apócrifo de Sánchez Dragó

Recuerdo que los últimos años de Roberto Bolaño estuvieron obsesionados por la espera angustiosa de una miserable invitación al programa de interviú con escritores de TV española dirigida por Sánchez Dragó. Gracias a la maravilla de youtube hemos visionado la célebre visita de un Arrabal totalmente borracho, la del chanta de Jodorowsky incansable en su verborragia autoayudística y mentirosa, etc. Pero de Bolaño, ni el anteojito…Después de la muerte del autor de «Putas asesinas» su editor tovaatä publicó hasta la lista de compras del supermercado del malogrado escritor con tal ke cumplieran la conditio de texto autógrafo o manuscrito garrapateado por sus manos geniales. Manu y Cristo se revuelven en sus códigos de ultratumba ante tamaña codicia. Y, como decíamos, publicando y publicando terminamos topetando con el ejemplar digital de «El gaucho insufrible» donde el chileno entre otras menudencias miscelánicas hacía la demoledora bajada de caña del Sánchez Dragó novelista ñembo histórico y multipremiado planetario. Lo que sigue a continuación, extractos del español, son una petit muestra de reivindicación del hoy alicaído y ninguneado de este genial y tripper escritor. El socialismo del Zapatero no tolera a intelectuales de ideas propias e independientes y de patitas a la calle, envejecido y con la marca de Caín en al frente con la cual nació, arrinconado, mandólo. Me contaba un socio kué ke en la anteúltima feria del libro estuvo esperando firmar libros para una platea ke ya no lo reconoce o recuerda. Va el homenaje.

  • El otro símbolo exclusivo del culto jacobeo es la concha. En latín«venerea» viene de Venus, diosa de la fecundidad y patrona de los cabos, de los promontorios marinos, de los navegantes…es la «Cariño» de los gallegos viejos. Gran sacerdotisa del océano, manceba de Hércules, refugio de náufragos con chicha en el caletre. La concha simula una mano extendida y fue amuleto corriente por todo el orbe pagano. Higa: puño cerrado, sexo de mujer. Vieira: dedos abiertos, emblema del amor carnal. Los budistas del Gran vehículo incluyen la concha entre los ocho emblemas de la buena suerte y la interpretan como signo premonitorio de un próspero viaje. Eliade los entiende en relación con la luna y por supuesto con la mujer. Lo mismo hace Boticelli en el más famoso de sus cuadros. Es también vaso para apagar la sed y a ello atribuye Cirlot su popularidad entre los caminantes… Así que los artistas de la concha –como los del azabache- cerraron progresivamente filas y sin tasa ni decoro dieron en exigir privilegios, patentes, tumbos, precintos, derechos de pernada, exención d e impuestos, alguacilillos, valija diplomática… Probablemente las conchas d e hoy –esos cacharros souvenirs de plástico relamido, hidrocarburo al pachulí, formica de colorines, escayola de protésico, vinilo con calcomanías o sintalux iridiscente- se importan desde Hong Kong…

  • El mundo clásico concibió a los hermanos Dióscuros –Cástor y Pólux- como híbridos de la humana leda y el inmortal Júpiter. Nadie ignora que éste, para tramar fornicación tan poco equitativa, se presentó bajo hechuras de cisne (famoso por la magnitud de su pene!- muy raro en las aves por cierto, generalmente sin penes). Dos veces pintó Tiziano la historia y una de ellas –la del Prado- merece el calificativo de obra maestras en sentido absoluto. Los palmípedos eran artilugios eróticos muy ambicionados en los burdeles chinos antes de que el sátrapa de Mao decidieras prohibirlo todo. Se les cortaba la cabeza y, enculándolos, el cliente hacia por sacarle partido a los estertores del tomante. No se vaya a creer que era cosa de segundos. He visto degollar miles de patos en el mercado de Taipei y certifico que su agonía dura tanto o más que un polvo de tarifa normal en el yacido de cualquier putuela. Quizá la sangre, que sale a cañonazos y se muda en acre vapor, podría inducir a desfallecimientos o momentáneas flojeras y hasta dejar el miembro en definitivamente morcillón, pero los rufianes y matronas se encargaban del quite introduciendo el cuello del animal por un agujero del tabique, de tal forma que éste separaba materialmente decapitación y sodomía. A un lado quedaba el balde enrojecido y la exánime cabeza; al otro, el culo convulso y el rijoso pagano. Tal vez en la China libre de Formosa, Hong Kong y Macao queden paraísos de tal laya. Yo no supe dar con ellos.
El arca de Oviedo contiene «un trozo de maná, el manto de Elías, la vara de Moisés, un peñasco del sinal, leche de los pechos de maría, la cuna del Niño en Nazaret, las suelas de los zapatos de san pedro, pelos largos y rubios de la Magdalena, panes de la Última cena, sangre de Cristo, clavos de la Cruz, fragmentos del sudario, escarcelas de pedro y Andrés, retales del vestido de la Virgen, tierra del monte de los Olivos, trozos del pudridero de Lázaro…», y hasta la suma de ciento veinte amuletos. Pasmoso asunto. O vuelta a empezar: quizá el país gire en redondo apenas alguien fuerce la caja.

En la recta final del siglo XI, un shiita persa llamado Hasán-i Sabbath –al parecer ex compañero de escuela de Omar Khayyam- llega al cairo y pide autorización para predicar en su patria el credo de Ismael. Nace así la secta de los hashishim o fumadores de marihuana con ella engatusados por el individuo que en seguida a adoptar el extraño título de sheik-al-jabal: Viejo de la Montaña Marco Polo, hombre de vehemente fantasía cuenta que Hasán había plantado un jardín delirante, un pedro Juan musulmán, entre dos montes acérrimos y que en él fluían arroyos de vino, leche y miel junto al porro, se daban cualesquiera frutas del sistema planetario y me4nudeaban las alhambras habitadas por bailarinas, herbolarios y, por supuesto, dueñas o compadres especializados en preparar chilones, pipas largas y cortas, pebeteros, narguilés, tirulos con filtro, joints, petardos del congo, spinelli, cafelitos con negro libanés, zumos de retama, petisús rellenos de mierda kabuleña, yemas al charas de Nepal, calumés tuttifrutti, galletas de cachemira first quality, tocinos de cielo revestidos con chocolate de Mazarshariff y todos los ajilimójilis y filtros del andante fumequeo universal...

De «Gárgoris y Habidis. Una historia mágica de España», Fernando Sánchez Dragó, Planeta de bolsillo, 1994, 1º edición 1985

2 comentarios:

Edgar Pou, ratá pypore dijo...

"Las galletas de cachemira", título de mi proximo microrelato en diez entregas

KuruPicho dijo...

Pega, trata sobre el hambr en PY?