Guaraní-punk. Los fenómenos marginales no se ciñen, naturalmente, a un programa de principios. Como lo ha expresado Johana Kunin (antropóloga y periodsta argentina que ha estudiado el fenómeno), es un cierto "espíritu" popular lo que cohesiona a las cartoneras. Pero esta ubicación en la amplísima zona de nadie de lo marginal conlleva un inaprensible espectro de actitudes y propuestas culturales, algunas de ellas incluso contradictorias.
Quizás las cartoneras de Paraguay -surgidas como hongos después de la lluvia: cinco hasta el momento de escribir este artículo- representen las versiones más peculiares de todo el espectro. Además de editar obras en español, editan literatura en guaraní (a veces en el marco de estilos llegados de de centros hegemónicos, como es el caso del llamado "guaraní-punk") y literatura en portuñol.
Después de Yerba Mala, las cartoneras se expandieron como la yerba mala por todo el continente: Animita Cartonera en Chile; Mandrágora Cartonera en Bolivia; Dulcinéia Catadora en Brasil; Yiyi Jambo,Felicita Cartonera, Mamacha Kartonera y Mburukujaramikartonera en Paraguay; Matapalo Cartonera en Ecuador; La Cartonera y Santa Muerte en México; Barcoborracho en baires...
1 comentarios:
Je, je, je, je.
Oh, amigo Kurupì, usted siempre tan generoso con sus eslòganes, juegos de palabras, consignas y, tambièn, con sus definiciones.
En el titular periodìstico posteado, la definiciòn "guaranì-punk", marketeramente eclèctica, se atribuye a uno de los periodistas ahì citados.
Sin duda esto no es por rapacidad ajena, sino, màs probablemente, por uno de los muy habituales e irreflexivos obsequios del Dandy-Makà.
Sin desmerecer los mèritos de estos interesantes reporteros, de medios por demàs prestigiosos, dicha definiciòn es demasiado oportuna, ademàs de demasiado caracterìsticamente ingeniosa para atribuirla a nadie excepto al dueño de este blog, como es por demàs obvio para cualquiera que lo haya escuchado hablar alguna vez.
Suyo afectìsimo, el
Vizconde Demediado.
Publicar un comentario