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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, septiembre 10, 2009

Girri, anti Rexroth

Las incoherencias del Girri traductor, chanta entre los chantas

En sus «15 poetas norteamericanos (segunda serie)», omeba, baires, 1969, Alberto Girri no termina de sorprendernos, cuando repitiendo sus incoherencias de la primera serie de 1966, esta vez dice falando de Kenneth Rexroth: «lamentablemente, ni la agudeza crítica de Rexroth, ni su vasta cultura e información, parecen haberle servido de mucho para elevar su poesía por encima de un nivel que casi nuca sobrepasa lo decoroso». Ya vuelta de página rubrica: « (…) independientemente del pobre valor estético y del mediocre contenido espiritual. Salvo quizá, en el caso de intentos fallidos formalmente como “The Homestead Called Damascos”, suerte de largo y vacuo poema de pretensiones filosóficas» Cuestión uno: para qué uno se tomaría la molestia de traducir y presentar al públiko kurepa y sudaka de la época de la guerra fría unos poeta(s) -estamos en los 60- si en el fondo no te gusta(n). Cuestión dos: o te pagan por hacerlo y es una protesta más ke muda de tu fastidio porque te imponen los nombres de la antología o los yankees -y vos ke comulgas con ellos- están pichados por los poemas anti-Vietnam de Rexroth, y tú y la CIA prefieren los poemas formalistas, inocuos, pura verso valeryano sin connotaciones extra-estéticas, arte x el arte, etc., también en lo profundo. Menos mal ke no nosotros no bebimos con este tipo de ediciones y autores de traiciones y antologías tendenciosas, y no pudimos ser objetos de su labado de cerebro! Nacimos en otra época, y nuestro abordaje de la exuberante poesía norteamericana es esa Biblia de la poesía llamada «Una antología de la poesía norteamericana desde 1950», a cargo de Eliot Weinberger, ediciones del equilibrista, México, 1992, donde Kenneth Rexroth, al contrario ke el kurepa socio de Murena, es tratado como: «Un foco de energía y de desencadenada erudición, es una de las figuras centrales de la poesía norteamericana: sus poemas dedicados a los grandes espacios abiertos inventaron, en esencia, la imagen poética del oeste y desbrozaron el camino para Zinder y para muchos otros; su rabiosa poesía política influyó enormemente al “Aullido” de Ginsberg; escribió los más grandes poemas de amor heterosexual en el inglés de este siglo, y sus perennes combates contra lo establecido (en política y en literatura), su misticismo herético (que abarcaba tanto el budismo zen como el misticismo cristiano) y su creencia en una hermandad de artistas entre el vasto yermo cultural fue inspiración de incontables poetas». «En los años 40 –dominado por el Eliot el anglicano y por poetas como Tate, Crowe Ransom e Yvor Winters, quienes rechazaron las exuberancias y excesos del modernismo a favor de una poesía autocontenida, irónica y plena de metáforas minuciosamente construidas- Rexroth «publicó su primer libro (1941), y si bien se hallaba totalmente relegado entonces, llegó a ser el único poeta de interés perdurable que apareció en esa época». La década de los 50, cuando «los más notorios eran los beats –incluyendo a Ginsberg, Zinder y Leroi Jones (ahora llamado Amiri Baraka), todos con Kenneth Rexroth como incómoda figura paterna –que más allá e sus célebres estilos de vida, introdujeron un humor iconoclasta, filosofía oriental y ciertos temas y expresiones tabú para el momento, mientras recuperaban la oralidad para la poesía norteamericana en sus lecturas populistas en cafés y centros nocturnos así como en colaboraciones con músicos de jazz». « (…) Rexroth, junto con Duncan, el poeta norteamericano más erudito desde Pound…» «Y a pesar de que algunos de los poetas pasaron temporadas en Europa –ninguno de los de manera permanente- muchos de ellos prefirieron ver hacia el oeste (es decir, al este) y al sur. Japón era determinante: Ginsberg y Rexroth (como Eschleman más tarde) pasaron años allá; el zen era una obsesión beat y, tiempo después, práctica seria de varios poetas; hasta la revista de poesía más influyente de la época “Origin”, era editada en Kyoto por el poeta Cyd Corman (luego albacea literario de Lorine Niedecker). Rexroth y Ginsberg hicieron espléndidas traducciones de poesía china; Ginsberg, Ginsberg y Rexroth viajaron mucho por la India, y, eventualmente, Ginsberg se declararía budista tibetano. En lo tocante al sur, Oppen, Levertov y Olson vivieron en México; Blackburn, Ginsberg, Bronk y muchos otros escribieron ahí; Ginsberg y Bronk (y después Tarn y Eschleman) estuvieron también en Perú (Los poetas académicos mientras tanto prefieren recibir sus becas Guggenheim en Florencia, los muy cursis!!!). Uno de los textos poéticos capitales de la época son las cartas que Olson remitió a Creeley desde Yucatán, donde descubrió en los glifos mayas –como Pound había descubierto en el chino- un lenguaje ideal para la poesía en el que cada palabra tiene un peso insustituible, y a los mayas mismos, incluidos sus descendientes: un, pueblo aún en contacto, creía Olson, con las fuerzas originarias».

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