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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, agosto 21, 2009

Libros viciosos...Lihn, Lorrain...

La noticia del nuevo y best sellersizado libro de Pynchon, El Vicio Innato, me remitió de nuevo a un libro ke tengo ahí sobre la mesita del velador amontonado entre otros, leído a medias entre la penumbra del amanecer y el REM del sueño demorado, llamado El vicio errante, de Jean Lorrain ( sociedad de ediciones literarias y artísticas librería p.ollendorff, 50, chaussée d’antin, paris, s/f, traducción Carlos de Battle)…

(Los dos textos del simbolista franchute ke me coparon de su novela –es una novela erigida con historias ke tiene el hilo común de sus narradores de peregrinación por la Riviera, en donde Lorrain y un tal Rabastens se solazan y refocilan contándose historias- oscilan entre Marcel Schwob y Maupassant –nada del horror de Poe ke había fascinado al antologador de narrativa fantástica francesa decimonónioca Italo Calvino-. El primero, «Máscara de Londres y de otras partes», cuenta la historia de los asesinatos en los docks londinenses. Los asesinos pasean como a borrachos a su víctima cubriéndolos con máscaras perfectamente modeladas en el exeterior con una personalidad corriente y por dentro herméticamente tapadas para mejor ahogarlos con éter. La niebla, los asesinatos en serie infinita, éter, todo remite a lo más siniestro de Stevenson y a Schwob –específikamente a las vidas imaginarias de "MM. Burke & Hare", asesinos, y a la de "Cyryl Tourneur".
El otro texto es «Humo de opio» ya pertenece al mundo galante-erótico del Maupassant sonriente, en él se cuenta las vicisitudes ke una gran dama debe pasar en el caso en ke su amante muera durante una velada de amor en su cama, y la forma más discreta de deshacerse de ese cuerpo, minutos nomás adulado con caricias, a la fría calle de un crudo invierno parisino, vestido correctamente y con la billetera intacta sentado en un banco…).
Y este libro ambientado en la afamada belle époque (la versión original está datada en 1911) me llevó a otro a ese extraño libro del poeta Enrique Lihn llamado La orquesta de cristal, sudamericana, setiembre de 1976.
Extraño, uno, por la fecha de redacción para un escritor chileno, 1976, a 3 años del golpe de estado contra Allende con apoyo de la CIA; dos, porke en 1976 empezaba el ultimo y más largo y siniestro acto de la dictadura argentina. Qué importaba la belle époque en ese entonces?
Antipático ya resulta hoy en día el prólogo enrevesado y sofistique de la de la señora Tamara Kamenszain, recientemente viuda (larga vida a las obras literales de Libertella!):
Este libro puede ser leído también desde su lugar de fabricación: un uso magistral de los efectos verbales irónicos y hasta grotescos, un cierto juego a medio camino entre el respeto y la transgresión de los códigos literarios “universales”, la fidelidad a una exigencia ancestral de la novela –entretener- y aquella manera obsesiva de arrancar páginas de la Gran Biblioteca ( “rápidas tijeras reemplazando a la pluma”, w.burroughts) señalan ese espacio donde ciertos textos se agrupan para reconocerse en familia de la más brillante y lúcida tradición latinoamericana…

Bueno, les debo la cita ke me empujó a este paseo post-simbolista por mi mesa de dormir, ke aparece en Lihn precisamente: El vicio supremo de Sar Péladan. Libro inencontrable, no se preocupen, no es uno de los apilados…
La orquesta de cristal es una novelita híbrida como la de Pálido fuego, tiene 90 páginas de “narrativa” estricta y las restantes 60 páginas de notas aclaratorias. La orquesta, más mallarmeana ke wagneriana, no suena, claro, purificada del lastre sonoro ofrece su silencio cósmico todas las veces ke es representada… Funciona allí “el principio, según el cual toda obra genial, siendo de esencia divina, no podría ser realizada por medios humanos”.
La monografía recurre a las crónicas de testigos de las hazañas de la orquesta, entre ellos está un “americano en París”, el chileno Roberto Albornoz, también el seudónimo marrokí Fraydoum Montazen Saltanek, el teutón nacionalizado francés Henri Krüger, las cartas de del amigo del chuileno Pompiffier, Gabriel Shaumard, madame Miriam Bacaressco, las cartasd de otro chilensis, Eugenio Ramírez, el novelista vienés Heinrich von Linderhöfer.Los fonógrafos aparentemente son dos, Enrique Marín y Gerardo Lihn o viceversa…
Les dejo con algunas citas extraídas de las notas jugosísimas:
Últimamente el Mallarmé de la cocina francesa, M. Aïgue, disgustado con la idea positiva del hambre, y ávido de acceder, en su terreno, al absolutismo poético-gastronómico, declaró a Times: “Desearíamos, yo y mi hermano, extremar la afamada sutileza de nuestro menú, hasta el punto de presentar, al más refinado de nuestros habitués, un plato vacío”.

Distinguidos señores de la Dirección: Con no poca sorpresa de mi parte he visto y leído la inclusión de una pieza importante de mi correspondencia, ke suponía privada, en la última edición de la monografía de The Crystal Orchestra, publicada por ustedes bajo el sello de la editorial Sudamericana, buenos aires, 1976, últimamente.

…un autor oficialmente desconocido, prefiere, en general, hacer circular sus originales inéditos entre los lectores de su celosa elección. No he conseguido nunca disuadirlo de esa manía metafísica que, si bien comenzó por el miedo a convertirse en una buena presa de la publicidad y del plagio, ha terminado por exponerlo largamente a este último sin evitarle el goce ni el fastidio de una bien merecida notoriedad.
…la posibilidad de que. Pompier fuera un discípulo de César Paladión, cuya obra reseñan y alaban Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges…

2 comentarios:

e. r. dijo...

Hola, Kuru
justo me hiciste recordar un libro que tengo medio leído de hace años, también de Lorrain, Hija de reyes, conseguido en su momento en San Cayetano por unos módicos 5 mil'i. Hay un cuento de él que aparece en la antología de cuento fantástico de Calvino, uno de los más copados y lisérgicos del libro (junto con el frangmento de Potocki y El hombre de arena), que se llamaba algo de la máscara. Un tipo que iba a una fiesta de enmascarados, lleno de éter, y allí empezaba a sacarle la máscara a la gente y tras las máscaras no había nadie. Terror total. Esta en el libro que tenés este cuento? Lorrain es inencontrable.
El decadentismo de este tipo, y Barbey y algo de Maupassant, siempre me parecieron lo mejor de la narrativa de la segunda mitad del siglo xix. En relato, digo. Estimulantes son porque su amaneramiento, lejos de perderse en esa cosa cursi y gritona (aunque tienen lo suyo) de, por ejemplo, Villiers, crecen en intensidad. ¿Quién no escribe un poco amanerado actualmente, no? El decadentismo, che, aunque medio plomo en los epígonos de éstos, tiene una magia particular, que no termina de ser estimulante. Tengo mucho Barbey esperando relectura y también uno de Huysmans, de quien estúpidamente perdí En rada. Che, copadas lecturas. Definitivamente la palabra vicio tenía que llevarte a los decadentistas, fuera incluso al título de Lorrain, sino por su escencia, su impulso. Si volvés por acá, te paso las Mitologías de Invierno de Michon, que tiene un toque del Scwhob de las vidas, y de Lorrain, y Barbey y los escritores de esa calaña.
Saludos y un placer leerte, chera'a

kurubeta dijo...

No, Ever, no está en miejemplar de EL VIVIO ERRANTE ese cuento ke decís, antologado por Calvino, kreo, si no me falla la razón, fue publiakda x Siruela, una de las editoriales mais formosas del mundo...y una de las más caras también!!!