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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, agosto 14, 2009

mi folisofía desinteresada flaquecía: Murena dixit


De las muchas cosas ke le pasan a Dagoberto el menor, héroi de la novela mais loca de la literatura (temperatura de litera?) kurepa (folie, locura, yes!), hemos extractado alguno de los fragmentos ke más nos copan: la apología de la saliva cuando la realidad lo empuja a golpear y ultrajar para vivir, reaprender la sabiduría de la naturaleza vía maestrazgo de la cárcel cuando caca por la boca y come por el cul, las insopsechadas ventajas de la sodomización carcelaria -como entretenimeinto en un agujero inmundo y aburrido y hallazgo de algún uso utilitario a ese perezoso (padre -oso o padre peresozo) del trasero humano-, y, por fin, superación del bipedismo con el monopedismo -no solo del pie sino del ojo, la oreja, el huevo, etc.- ke el profeta Dagobert
vislumbra revolucionario en su visión profétika, chau izquierda y derecha, por ende, chau guerras, etc, hasta ese momento supremo del ingenio humano: el visio místiko-poiétiko de la folisofía, punctum central del libro y de la vida del gurú satíriko-mureniano...









(...) Endimás la mi folisofía disinteresada flaquecía mi servís útile et, naturalment, la mi soldada. Que non poedes riformar de noevo al homme et tambén rellenarte la bolsilla. Non poedes poroque con tu march folisófica non compites con tus colegos que láncsanse coal feras de cuatros patas ante el premier tilingrama. Nonostant, la mi mamucha cuascuna nocte con oportunas bifetazos ricordaba me la imporotancia que el argent denar tene entre los hommes. Ansí, inter acidenctes pidegógicos durant el día et bofitazos por la nocte, trascorría la mi vida. Memoraba haber travaillat para el partit conservater. Memoraba perseguer con crudelicia al opositer. ¡Oh homme cego et extraviat! ¡Agora entendía el sofro et corage del opositer! Puesoque coal rivolutioner yo era opositer. ¡Opositer contra tucto lo que huelíase pútrido en el homme y en el mundo! Opositer cuasi contra tudo. Isto daba me foerzas pra continare. Parlábale a mis colegos del mundo nuev del que seríamos pricorsores. ¡Nos, húmiles mensanjeros! Et la hommanitat recordaría nos. Et facería nos estatoas para nos desmortizar por la eternitat de semper. Et maguer rogase en mi endentro que la hommanitat fuctura posiese mult caritat en la estatoas de alguns de mis colegos, eles saltaban et borlábanse de aligría et jetábanme panes duros, cualcuna pietra, oevos et mesme imitaban la mi fuctura estatoa monópedas. Yo dexábalos se diverter, poroque sabes que con boroma encomienza lo serios. Cert, el mi camín fácilis non era. Que en mult ocasions, coando adelantaba me con mis artésticos saltits pra entregar el tilingrama al clente, mirábanme coal infermo o insoltában me o cerraban buruscament la poerta procorando me joder. Poroque no entendían. Y una vez un buruto fízome ruedar por las escalinas con un empellón. Temps pasando, lambiendo et gastando los pirijuicios, mis colegos habían percebido el aspeto estétaco de la mi poscisión, la dieferensa entre la pesad, grosier march bípedas, plop plap plop plap, y el grácile áireo displazamento monópedos, plup plup plup plup. Puesoque en los moments de acalma en el labor, coando el capatase hacía sonar su tímbire, eles acodían marchando sopra un sol pes. Iste trionf, iste princip chiquetito de trionf, servió nonostant pra aumenter la ocjerixa con que el capatase distenguía me en su oillo maudit et maldet. Oseruábame coal si se sentiese perro cane a puncto de latrare. Oseruábame fijo a dilinqüente. Oseruábame coidadoso a sobversore. ¿Et de qué foroma altr había de me oseruar? Pos yo sere revolutioner. Quel que plus inritábalo era la militans pacífica que cascún día contayaba a uno más de los mensanjeros. Verde la faz tornada, con su man de pietra daba puñitazos contra las paretes. ¿Haberá vislombrado el plus profondo? ¿El su corps de alámbere de tilíngrafo haberá sentido que sorgía un órdine noevo, un órdine nel que ni maquíns ni goibiernos ni casas pra dormire ni nulíus se constroiría como fino ahora? Un órdine que finiría con los amos atuales. En debajo su contieniente póbere et esqueroso ¿era el capatase un espión astut del conservatisme intemacionel? Poroque una mañana uguale a les altrs puso me de pes, los dúos, en la estrada, aligando que yo sere asez lerdo y basta que doyte un colpo con mi man de petra. ¡Hidepú! ¿Queres pensar de flor a la carriera march? ¡Hidepú! Sans mutarme en la rostros, bibí el copa de cicutas, com diz que fizo el mi magister folísofo Plato, ansí apelado por manyare mult. Isto es, enlargué la man únic que mi folisofía permetía me usare et tomé la noctificación de despido y adiós que non te congeles mas que te aplaste un terén. A mamán plúgole non mult aquest desenlazo. Et ya miraba cómo de noevo me enlazar fin que aportase a la poerta o poerto de notr casa el argent denar pra yantar. Emper altres fueran las mis idees. Puesoque un temps durant pensaba dedicare tudo el mi temps al discépolo unic que quedaba me, el mi predileto. Ráscatras. (...)












El gentdarm non repilica et continúa la su labore. A poñetazo e ponción está metiendo me la comida en el corps. Pero no por la boca de manyar, ¡sino por la boca del cul! Maguer el mío cul sea ben rompido por las iesperencias que narreéos supra, angora isto duel et parte. ¡Eh! ¡Eh, malbaratán! ¡Eh! El gentdarm non pertorba se et depués arrempuja tucto padentro con una bastón rotonda et enchófame por más una tapones de cork, fin que non regüelde. Et vase. Pasaron días sin demasiada cuenta de hasta una semana. El gentdarm poroseguía enllenándome el cul, arrempujando con la bastón et remachando con el cork. La hambere sentíala menos, sí es. Per pergontábame coando reventaríame facendo ¡frashparabaspaspash! et cobriendo el cárcere de merd a cosa altr que atorábame endentr. Sinembarg, non fue. Una nocte, repentina, inopinada, siento cualcosa estranea, una espásimo, en el estógamo por primo, mas loego en la garaganta y... ¡Oh! ¡Oh! ¡Oh miráculos que Natur faz mesme con el cul! ¡Póngome a cagare por la boca de comer de la cabecsa! Merd abondante et copiosa, haberé cacado una hora pendiente con aliveo mult. Endepués regolaricéme de regolar. Cada día alimentábanme por el cul de cacar et cacaba por la boca de yantar. Metasbolism restaurat, natoraleza in órdine. Interrogábame si al cul nasceríanle dentes, mas non. En coanto a istraniar el sapore de la comida, taratándose de la comida del cárcere, preferibilis era perdello, si el de la merd risoltábame a me cada día más concetuoso. Non tucto son róseas y casmines en la regolarizasón de la regolaritat. El mi cul había estodiado el tragar padentro et no regoldar. Estonce el gentdarm excusábame el rempuje con la bastón rotonda y el cork de tapones. Et una maniana o tardes, poroque notábase cierta lux, endemientre acunábame en talas aluscinaciones benas sobre la mi mamán et mis fratels, sento que ráscanme fiero en la boca del cul que antán non foese boca. Ritorsciéndome levanto un poco la cabecsa pra obseruar. Et veo un rotón del tipo rata gorda que se paresce a un cato boscando la su casa en el mi cul. ¡Deus de Dioses! Agito me et crido. Poroque si la mi antigoa boca de tormentas hállase desportillada, tuctavía el rotón rata féndeme et trózame las esfincteras. ¡Más y suma qué será coando adéntrese en lo terno del intestín con su colmillo et garra en la oscuritat! ¡Que el rotón vivo no es comida de manyar sin dentes! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Procoro me sacodir. Mas in vano que sigue el rotón en lo suyo et ya la sangare córreme por la rostros. Crido. ¡Secorro! ¡Al secorro! Fasta que comparesce el mi gentdarm. ¿Y qué hace? Ride et ride al vere la mi sitoasón. Nonostant a la fin levanta la rivolver puncta et ¡pum! Con una balaza entre las mis pernas ujerea de mort al rotón. Loego tiralo de la col, sácamelo del cul et arrójalo al suel. Harto deber de mí pónese memorar un altr creatura de aquels temps. Érase una coucrach. Una coucrach del génere mojier, credo, por la su pasión compadecida. ¡Aquel coucrach! Acercáuase en las noctes fasta me. Por primo corría me por la cara con velocitat jovenile que transparentaba la leticia del riencontro con el amant de su cuer. En veces tocábame concierts músicos forotando las sus cuatro alas. Como coucrach era blond et coqueta et meneábase mult ben, maguer la su pérdida de una patita perdida en la guerra del cárcere. De ardor quemaba, en sotileza. Veníase prósima a la mi boca del beso, comenzaba inritándome sensoalmente con las sus antenas. En loego besábame con la su boca et calentábase ele mesma et pertábase contra los mis labios et tornábase pra aquí et pra allá coal odalisca loca. ¿Enyacolaba mi amant coucrach? Isto no lo sé. Pero a me por vez ereccionábaseme la penis, et non de gratuito. Mas ¿cómo faz con la diferente natur? La mi coucrach emper non disgostábase et regalaba cuascuna de las mis noctes. Dándome cosquellas en las orecas, que me facían rider. Caresándome el frente de la frente y los oillos con sus alas y patitas. Esperábala yo tuctas las notes con ansiedade de amant ligado. ¡Et ele jamás faltó a la cita! Mesm dejábame sopra los míos labios la su merd, por si querer degostarla. Puesoque mi novia no podía sapere que el su novio manyaba por el cul. Nonostant, ¡cuánto consuelo de aquel coucrach para mi cuer soledoso! ¡Aquel coucrach! Un día el gentdarm descolgóme, que asigún su coenta et razón hauíase complido el castigo. Ritorné al girar rotondo non sin perplejidades certas. ¿Cómo manducare? ¿Cómo cacare? Al princip metía el cul en la escodilla e yantaba, sí. Sin embarg, duas horas depués fecíaseme un nudo en el estógamo e tornaba la comida por el cul. Loego manyaba por la boca de la cabecsa y a la poca vomitábala. Porobé en comere doblado en duas o tendido en el soelos, tant por la boca como por el cul. Era mult defícil. Porofin restablecióse la regolaritat de manyar por la boca et cacare por el cul, que Natur es flesíbile de boena. Et giraba tranquil en el girar rotondo. (...)






Non pens, non credáis, ni timáis, endilgaroos un tractat sopra las difierentes escrementes que escreta el coerpo del homme. Mas vedréis que, comparada con la merda, la pis, la mucos de la nariza, la cera de la oreca o el peto del culo, la escopida es mult supierior. La merda es lerda en estremo y por su natorale va pra abaco, la pis, ben, la adiriges do queres, pero puede te faltar, para non parlare de la mucos y la cera, que crían se escasas como en soeños. En coanto al peto, vero es que en la mi esestensia trové magistros petorreadores de primera calitat, capaces de dar un concert longuísimo con piesas de todos los estils, coal si la su persona non foese más que un inorme e puro peto que a voluntade dilatábase por las arias. Pero, maguer la gracsia, ¿qué sea el peto si non sólo roído? Puesoque la olor por jediente que risolte non la comandas e disípase al poronto. Endemientre que la espetorasión de la escopida colpea allí do queres y en el instante que queres. ¿Non es la más antiga manifestación civile del hornme? Pero si es ato de protest, maguer cualcún háyala usado tambén como isturumento de aprobasión y agradeciment, que cosa cualquequier poedes aspetar del homme impulume. E como arma de protest es la más secreta, poroque la portas e niengún te la suspecta hasta que no la padesce, que la saliva de la boca non falta te. Aprétaste con la mosculatura del rostro, coal hace el conejo, las glándolas saliviales del endentro e pensas en un sucolento manyare que non manyarás e allénasete el ujiero de la boca con pura saliva. E goárdasla pelena aspetando tu oietif. Considera que la saliva es mero condutore, que descaragarás sin engredientes coando la protest sea leve. E poedes graduar la intensitat de tu arma asegún queras. Que la mesclas por primo con cualcuna flegma que atraes del tu estógamo e dasle con ello densitat mayore. Loego si boscas protest foerte sórbeste la mucos de la nariza e bátesla ben con la saliva ya realzada por las flegmas, que la mucos da cualcuna soliditat. Pero si el protest lo pensas como punisión e castigo, debes sere catarroso del boronquio del pecto. Agora atoses y rrancas dallí del boronquio varios pedacsos de catarro, que traen lentejuelas verdes e garabancillos grises e amarellos, e mesclas e tenes en el ujiero de la boca una vera minestra para disparar.




















fragmentos de Folisofía, H.A.Murena, primera edición caracas, monte ávila, 1976, póstuma, en nuestro poder en versión digital. Segunda edición, baires, eudeba, 1998, colección bodoni, dirigida por el mureniano Guillermo Piro, en nuestras manos de devoto parawayensis!

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