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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

miércoles, agosto 26, 2009

Antología Universal de CONCHAS Y TATÚ RO'ÓS

CONCHA

La concha es un animal dormido y enfermo; con sus dos valvas exteriores nos expresa cualquier variación del acto carnal; con las interiores, el cielo. Es lúbrica, amorfa y peluda; tibia y acogedora, electrizante a la vez que helada. La concha es la parte más fea de la mujer y a la vez la más hermosa, por la que todos los hombres trabajan, sueñan, dejan todo, hasta matan. La concha es un animal enfermo y húmedo, descansa en la parte más perfecta que pudo haber imaginado el Creador; él se la dio a la mujer para trastornarnos, para animalizarnos de manera salvaje. La concha es lo que nos mantiene animados. Es una exageración decir que es un órgano divino, pero cuando está saturada por la verga, aspira a serlo. Henry Miller en su Trópico de Capricornio sistematiza a los tipos de conchas; yo podría agregar algo más en lo que a ello respecta. Las hay egoístas, que succionan al pene cual esclavas abisinias, hasta provocarnos dolor; conchas hiperexcitantes que con sólo verlas lanzamos nuestra leche a sus estrellas y lloramos al dejarlas goteando esperma, dormidas, aún calientes, abrigadas por un césped de vellos, ora rubios en las mujeres frías, ora negros, de un negro azabache en las latinas calientes. Concha, concha, concha; existe un lenguaje de babosa para atraerte, una imagen roja para recordarte; concha, concha, concha, triunfadora en las batallas, ramera de los juicios endebles, locura de los hombres, cueva viscosa sumergida en una noche mojada, fermentando eyaculaciones de iceberg candente, batalla final de la carne, vencedora del destino, molusco que nos da la bienvenida siempre, que siempre nos acoge.
CONCHA II

Me pregunto cuántas veces al día —sino todo el día—, el hombre piensa en la jugosa, viscosa, valvada y peluda concha, ese animal que resume a toda la mujer. No hacen falta tetas, piernas, rostro, no; el resumen, la esencia de toda mujer, es la húmeda y exquisita concha. Al parecer, todo el día pensamos en ella. El trabajo, los proyectos, los suicidios, los matrimonios, los velorios, las borracheras, las juergas, los accidentes, todo ello se sustenta por la existencia de la atrevida, sugerente, húmeda, marina y salada concha. Hasta este mismo texto apologético no fuera posible sin su existencia. La concha fue una joya tierna y libidinosa a la vez, que Dios dio a la mujer. No me interesa averiguar en la Web cuántas veces exactas piensa el hombre en ella, pero estoy seguro que casi todo el día, parpadeante segundo a segundo, a través de sus pestañas que se confunden con el monte de venus, al final del sueño marcado por el paso final de un insomnio con una venida reconfortante que dura toda la mañana. A menudo, cuando nos presentan a una mujer y nos tiende la mano, inmediatamente imaginamos su concha, si será grande o pequeña, sinuosa, desplegable al contacto con los dedos, caliente, fría, viscosa, húmeda, acuosa, inundada de orines ámbar emergiendo de la cueva infernal. Concha, infierno y cielo, por la cual todos vivimos o morimos. Un polvo final antes de partir, por favor, una concha bien pelada. Durante la caza de venados, los cazadores llevan una mujer que está con su regla y el olor los excita tanto que se entregan a la muerte de las escopetas, sólo por el olor de tal secreción sanguinolenta proveniente de la concha. Cuando se descomponen los cadáveres de mujeres jóvenes, los gusanos que llegan a esa parte se convierten en faunos salvajes que violan almas en busca de verga, en los cementerios. Los gritos son sordos y no son escuchados por mortales comunes, pero sí por adolescentes demasiado excitadas en madrugadas de deseo, manipulándose la virgen concha.
de Concha, Jack Farfán, Felicita cartonera, 2009

concha rumorosa poblada de vertiginosas

imágenes lascivas
concha amazónica y barrosa para meter el pie
y lavar la mano urbana
concha feudal plagada de mandrágoras y belladonas
concha barriobajera para tatuar al hombre
concha oracular hambrienta de sumisiones
y lacónica en sus verdades
concha enmascarada de vulva putesca
y labios de niña
concha musical de vaporosa y ubicua sustancia
concha gótica de lágrimas rojas y ojos disueltos
en la acidez acuosa del cuerpo
concha eléctrica en cada una de las piedras
de sus estratos más oscuros
concha histérica que traduce en ardores
los silencios de mi tiempo
concha oceánica donde se ahogan mi alma
mi cabeza mi fuego
concha bíblica ahuecada
sobre el diluvio / desierto
del mundo para salvarme
concha sagrada recogida sobre sí majestuosa
y silenciosa como una catedral
concha guerrera levantada sobre sólidos pilotes
contra la violencia y el saqueo
concha monstruosa cuando el aislamiento la aureola
de santidad y virginidad
concha ventrílocua abierta al miedo a la timidez
la fuerza o el tedio
concha mitológica penetrada por aves como por hermanos
concha mística al ser la puerta del gemido
y de la carne atemorizada

My girl

Che chica-í

  • concha rumorosa poblada de vertiginosas
  • vulva rumorosa povoada de vertiginosas
  • imágenes lascivas
  • imagens lascívas
  • concha amazónica y barrosa para meter el pie
  • vulva amazônica e lamacenta para meter o pé
  • y lavar la mano urbana
  • e lavar a mão urbana
  • concha feudal plagada de mandrágoras y belladonas
  • vulva medieval espessa de mandrágoras e beladonas
  • concha barriobajera para tatuar al hombre
  • vulva vilera para tatuar o homem
  • concha oracular hambrienta de sumisiones
  • vulva oracular gulosa de submissões
  • y lacónica en sus verdades
  • e lacônicas em suas verdades
  • concha enmascarada de vulva putesca
  • vulva mascarada de vulva putana
  • y labios de niña
  • e lábios de menina
  • concha musical de vaporosa y ubicua sustancia
  • vulva musical de vaporosa e ubíqua substância
  • concha gótica de lágrimas rojas y ojos disueltos
  • vulva gótica de lágrimas vermelhas e olhos dissolvidos
  • sin la acidez acuosa del cuerpo
  • sem a acidez aquosa da carne
  • concha eléctrica en cada una de las piedras
  • vulva elétrica em cada uma de das pedras
  • de sus estratos más oscuros
  • de seus estratos mais obscuros
  • concha histérica que traduce en ardores
  • vulva histérica que traduz em ardores
  • los silencios de mi tiempo
  • os silêncios do meu tempo
  • concha oceánica donde se ahogan mi alma
  • vulva oceânica onde se afogam minha alma
  • mi cabeza mi fuego
  • minha cabeça meu fogo
  • concha bíblica ahuecada
  • vulva bíblica oca
  • sobre el diluvio / desierto
  • sobre o dilúvio / deserto
  • del mundo para salvarme
  • do mundo para salvar-me
  • concha sagrada recogida sobre sí majestuosa
  • vulva sagrada recolhida sobre si magestuosa
  • y silenciosa como una catedral
  • e silenciosa como uma catedral
  • concha guerrera levantada sobre sólidos pilotes
  • vulva guerrera ereta sobre sólidos palafitos
  • contra la violencia y el saqueo
  • contra a violência e o saque
  • concha monstruosa cuando el aislamiento la aureola
  • vulva monstruosa quando o isolamento a aureola
  • de santidad y virginidad
  • de santidade e virgindade
  • concha ventrílocua abierta al miedo a la timidez
  • vulva ventríloqua aberta ao medo à timidez
  • la fuerza o el tedio
  • à força ou ao tédio
  • concha mitológica penetrada por aves como por
  • / hermanos
  • vulva mitológica penetrada por aves como por / broders
  • [de Dandy Maká, Yiyi Jambo, 2007]

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