kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

lunes, junio 15, 2009

LA ESPíA TORTIYERA (continuación)

«¡Estoy harto de tus procrastinos, Cristino!», me gritaba la espía, tortillera y yankee, mientras la desnudaba sobre la cama de agua de su depa mercediano, ansiosa de la gimnasia ke le permitiría a la par de alcanzar un orgasmo, monitorear mi cuerpo todo con los sensores de la CIA implantados cual microchip en sus poros, células, neuronas , no sé dónde mismo, pero lo intuía, su objeto espiatriz pyragueante se ubicaba cual ubu sarkástiko en algún puto punto oculto de su propio cuerpo, esa era la novedad tecnológica de los yankees paranoicos generación 11-S, ella, la espía, yankee y tortillera, se dejaba hacer, seguro mis manos al rozar la pelambre de su tumby de ursprung lejanamente dominicana, caribeña, absolutamente morena, sin ninguna cana, me auscultaban allá, miraban dentro de mi, esos voyeurs del mal político-mundial, gracias a los implantes de gadgets adecuados a la observación sigilosa, el panoptikismo sutil, incorporados a su bello y überweid cuerpo de yiyi pizpireta y profesional, a medida ke la paladeaba minuciosa y concienzudamente me leían ayá, desde Washington o Guantánamo, seguramente, siguiendo la secuencia desde un agujero courbetianamente velludo visitado por mi periscopio salivoso, depois una cueva húmeda y cálida, y me leían el pene analfabeto pero itifáliko, piafante, sorteando escollos entre los huecos-covachas, hasta yegar al tercero, avanti, me hundía en ella cual piscina ke contuviera el elixir de la eterna juventud ponceleonina, me leían sin korte, hasta ke manoseo va y manoseo viene ciento el cuarto agujero soñado por la crueldad baudeleriana, allí, en la espalda masokista, lustroso por el efecto de alguna vaselina, y ella al sentir mi dedo tomasino, me pidió ke la contactara, ke se la enchufara, dijo sin pudor, enchúfamelo, pero mi pene reposaba de su señalización deíctica, entonces iba a apelar al dedo pero ella, tortillera y yankee, me indikó el enchufe adecuado, un enchufe ke la conectaba con otro tipo de adrenalina, háptika, de realidad virtual, se la enzoketé sin korte, mientras gemía, tortillera y espía, bajo el ajuste de enchufe y toma, macho i hembra, y el amor lakaniano se cernió cual yubia negra sobre mi cabeza, «cuando amamos siempre estamos solos, cogemos apenas fantasmas», se hundió en las aguas solipsista-narcisístika-autistas de las imágenes hiperrreales… así es, la yankee, espía y tortillera, me dejó hacer, proceder, sádica y libidinosamente, mientras navegaba su sueño hiper-fabrikado, la yiyi del cuarto agujero, la primera y última ke había conocido y poseído, la yiyi ke materializaba a la petit fille baudeleriana, la de la carroña, ¿recuerdan lectores?, hipócritas y espías, tortilleras e hipócritas, mi prójimos, ¿todos? No necesitamos banderas para maniobrar sobre una yiyi drogada con su juguete high-tech, pero ella era yankee, tortillera y espía, yo, p3f y enkurupizado, ella era tan solo la médium de un aparato ke me estudiaba en mis partículas su-atómikas últimas últimas mientras jugaba a coger, el seductor seducido, seguro grass-dust en mi pelo avukú, el alcohol entaninado en mi sangre cartonera, el diabetes de la línea matrilineal, y el cáncer de la línea patrilineal, garrapateaban mi destino en los gráfikos de ADN, agora mismo, actualizados en esa ágora global, la PC, en el momento de la cópula, pero de la yubia negra nada, allí fue ke por despecho anti-tech le soplé al Cia Ciao los datos para sanear la casa de la espía, tortillera y yankee, pero no sus dólares, apenas escamotear su notebook, por curiosidad, por saber ké leyeron del sino de Cristino en mis fragmentos íntimos, saber la lectura de los análisis de mi genoma, eso no+, pero de la yubia negra, de eso ella ni mu, se lo guardó, top secret total… Un plan maquiavélico urdido ayá en yankeelandia despiadadamente, limpiar del mapa optimista del mundo países-lastres como Py, la cónclave de los G-20, ¿londinensemente lo habían decretado? Alguna alondra me silbó desde su silvana lejanía, sub rosa, sotto voce, inconscientemente, como esas pelis con avundante salsa de tomate y fakas de cocina, killer-movie, una escena subliminal flotando en el inconsciente, gestáltika alarma e indicio, pero solo actualizable al final de la peli, lastimosamente, ella, espía y tortillera, no soltó nada, casi nada del plan maléfico-maquiavéliko, apenas un susurro susurrealista desde su navegación de miss en su remiss portátil y virtual, lluvia, lluvia, gemía, ¿su bad trip eran las imágenes ke ella veía casandra posmoderna anticipadamente akello ke nos pasaría y sin embargo disfrutaba atormentada? Cuando el pyti’ú cayó con el pytü proceloso sobre Asunción, allí recién, recordé los gemidos orakulares de la tortillera, espía y yankee...

3 comentarios:

Cristina Chain dijo...

como dice face : " me gusta"

Cristina Chain dijo...

y sabes que kuru? sabes que?
que llegue apensar que lo que me había hecho la policia era una excusa para sacarme el chip que me había puesto el gerente de la imprenta donde trabajé . lugar lleno de cámaras que te vigilaban
los pacos fueron la excusa para sacarme el chip
por eso ahora me llno de tatuajes. en la espalda una tijera y extensiones como medusas en el pelo.
chain

OBSESIONFATAL dijo...

jajajaja, muy bueno!!!
me encantó!!