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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, mayo 29, 2009

Ké hacías Pou cuando la yubia negra?

Ciao ciao (cyber cuento al vuelo mientras espero en la Terminal de Asuncionlandia)

Iba a hacerlo ya ese lunes. Pero C. no me llamó. Yo ya estaba muy impaciente y por sobre todo hambriento, desdichado y cada vez más pelotudo por la rabia inútil, por ese dèjá vu de la impotencia, por el no tiempo de la miseria. Pasaron unos días de tensa espera. Hasta que una tarde cuando hacía un frío de mierda me llama C. y escuetamente me dice que tenía poco menos de una hora para ir hasta la casa, forzar la puerta y sacar un montón de joyas y unos miles de dólares. Prepararme y estar a la espera fue uno: llevaba las herramientas adecuadas, la barreta de hierro torciendo, el destornillador grande de mi hermano y un mazo bastante pesado. Me bajé del colectivo unas cuadras antes, tenía una gorra azul oscura y trataba de caminar como un albañil cansado después de un día bien podrido. Más bien parecía un ciruja bisoño y bastante desnutrido. El frío que hacía daba dentera, pensé en armar un porro pero luego dudé, con este frío no pega me dije. Calculé vagamente que ya estaban transcurriendo unos 20 minutos, Apreté el pasó, al legar a la calle miré a mi alrededor y por primera vez me di cuenta del tremendo frío que se abatía sobre la ciudad. Y como no vi a nadie por la calle ni en las ventanas ni en las veredas pensé en inventar un mantra contra la soledad. Al llegar al portón estaba todo muy oscuro y callado. Me acerqué decidido y tiritando a la puerta. Puerta placa, terciada de cedro 9,5 milímetros me dije recordando vagamente mis lecciones de carpintería de obras en el colegio técnico. Dejé la bolsa de herramientas en el piso y extraje el destornillador y el martillo. La barreta era para después. Al primer golpe oí los ladridos melifluos del perro a través de la puerta. No te va a molestar me había dicho C. En todo caso dale un martillazo me recomendó. Eso duró unos segundos creo: bueno, eso de recordar lo del perro y seguir dando los golpes para forzar la puerta. Pero la maldita no se abría. Entonces usé la barreta, hice palanca y además le encajé una patada ruidosa sin preocuparme por si los vecinos me escucharan. Al abrirse de golpe sentí que me sofocaba y estuve a punto de arrojar la barreta hacia cualquier lado y llevarme las manos al pecho. Tranki me dije. Me abalancé hacia el centro de la pieza, el perro apenas se movió y dio su último gruñido antes de esconderse bajo la cama. Abrí el ropero y empecé a arrojar todas las ropas por el piso, algunas caían en la gran cama que ocupaba casi toda la pieza, si bien C. me había indicado el lugar preciso donde estaban guardados el dinero y las joyas no quise dejar pasar la ocasión de revisar todo. Según mis cálculos disponía de unos 40 minutos todavía. En el bolsillo de una campera de cuero me topé con unos 300 $ bien doblados, tenía una textura firme y olía bien, sí olían a cena con mis hijos, vino, música, libros, viajar far away me dije sonriendo y recordando a medias un poema del Kuru. Pero después ya empecé a impacientarme terriblemente. Me entró un pánico súbito y hasta quise tirarme a la cama a llorar. En ese momento, afuera empezó a soplar un fuerte viento (sur frío. me dije) que hacía golpetear las ramas de mango contra el tejado de la casa. Era como estar en la panza de un perro apaleado pensé y miré hacia donde creí que debería estar el perrito. Di con sus tristísimos ojos mirándome desde la penumbra. Solo el money le susurré, en ese idioma que solo ellos y yo entendemos. No tu vida perrito. Al final llegué hasta la famosa cajita que me había indicado C. y tal como me había anunciado encontré las joyas y uno 5.000 $ arrollados y bien atados con una gomita. También olían bien, como andar desnudo por las selvas me dije y ahí ya no pude contener una carcajada, a mis espaldas el perrito gimió una vez más. Al salir apagué suavemente la luz de la mesita que había encontrado encendida al entrar. Caminé lo más normalito que pude, por suerte no bien llegué hasta la parada ya venía una línea 38. Del trayecto no recuerdo nada, solo me pareció cruzarme con un alucinado mazakaragua’í en el cuello de un ñato, y después el colectivo, su vientre atiborrado de viajantes agotados por el capital y el trabajo de vivir, moviéndose con un aliento letárgico, como si demorara en desperezarse de un mal sueño, acaso inyectado por manos turbias con combustible trucho… Una media hora más tarde ya me encontraba en el cyber de la Terminal de ómnibus de Asunciónlandia repartiéndome el botín con C. Creo que había más de lo que calculaste le dije. ¿No importa verdad? me dijo sonriendo y yo reí también. Unos 20 minutos después nos despedimos. Yo empecé a pensar con una extraña y frenética melancolía en el perrito. ¿A donde vas a ir le pregunté a C.? A Uruguay me contestó sin darse la vuelta. "¡Ha muerto Benedetti!"me gritó ya en los primeros peldaños que le llevaban hasta las oficinas de venta de pasaje. Ah...dije por lo bajo......y yo sin poder recordar de qué color era el perrito. Al salir a la doble avenida, no se veía nada, aunke no era solo la noche: qué pasa le pregunté a un panchero: es la lluvia negra, al fin me contestó y ya no+ empezó a reír descontroladamente. FIN
de Ke hacías cuando nos cubrió la yubia negra?, by Edgar Pou, parte de la antologia VV.AA. editada por Douglas Diegues, yiyi jambo, junio 2009, próximamenxi!

4 comentarios:

Carla dijo...

Muy buen texto! Muy intrigante, tuve, desde que entro en la casa, el corazzón en la boca!

Cristina Chain dijo...

Y QUE HACÍA?

pd: la verificación de palabra dice:ducanal

kurubeta dijo...

Chain, Mirando el Canal de Meteorología?
pd: yegote paketito?
saludos

carla, si verdá, el Pou está en la onda televisiva!

Cristina Chain dijo...

debe estar por llegarme paketito, mi niño ansioso