En algún momento de la historia una peste gripal seguramente asoló las dunas árabes, suponemos una transa entre camello y macho man árabe o tuaregs y el virus dromedáriko cundió mutando en gripe transmisible por vía humana, digamos una proto-gripe española, pariente remoto e ignoto de la actual norteamerica o porcina ke asola las pantallas y plasmas del mundo aterrorizado. Una influenza primigenia, gripe árave o camellístika la podemos anakrónikamente llamar.
Este tenor de ideas ha surgido en mi mente a medida ke veo a la multitud de aire resiniestro, ballardiano, caminando con sus caras tapadas, veladas con tapabokas antigripales o anti-stornudístikas y añadámosla guantes blancos de goma para mantener la distancia a los gérmes de los pulmones aun sanos. Un mitológiko origen de los extraños velos y turbantes árabes y musulmanes. Patológiko origen del uso de las modas del mundo. Etiología pestífera de los más propio de cada cultura, de repente.
Ver el corazón de los humkanos no ese "espejo del alma" ke es el rostro para occidente. ¿Nos orientalizamos en fundamentalismos y en ajuar? Michaux amaba la cara tapada de Oriente...el pudor oriental mejor ke el cinismo jetudo de Occidente.
0 comentarios:
Publicar un comentario