Empecé dos nuevos textos en formato Aira, bellas desnudas de 100 páginas...Lambaré , no me dejes morir solo, ya con pekeñas anotaciones y fluyendo, mientras ke Los visitantes (algún momento de sombra dudosa poensé en otro título: Los invasores, pero lo deseché por el momento) lo tengo todo esquematizado en la mente, tratará de los poetas, artistas y escritores extranjeros ke han pasado por Asunción y a los ke he conocido o tratado ocasional o frecuentemente.
A continuación va un fragmento de Lambaré, no me dejes morir solo:
Lambaré vivía muy cerca de Asunción en ese entonces, pisaba y anhelaba sobre suelo stronista, con su trasero curvado hacia la lujuria con años de coquetería y tanga apretadísima, la ambrosía ke fluía de entre sus piernas era óleo sacramental -diría real cuando coronaba un polvo màgiko ke escapaba de mis cojones ansiosos- me lavaba la cara de impurezas adolescenciales y hacía piafar mi vida sobre las salamancas del tiempo detenido como una amenaza celestial sobre nuestrasa cabezas pardas añarekos.
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