kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, marzo 13, 2009

Blog de antropología py


Historia de dos familias




Los Duarte son una familia de origen humilde de la ciudad de Coronel Oviedo, una localidad agroindustrial ubicada en el departamento de Caaguazú (centro del país). Don Duarte fue policía y su esposa, Doña Frutos, maestra y costurera. Ambos tuvieron un hijo al que llamaron Nicanor. Con sólo 11 años, como tantos otros niños y niñas en Paraguay, Nicanor comenzó a trabajar en los aserraderos de la zona. También desde muy joven, a los 14 años, se afilió al partido Colorado siguiendo otra costumbre bastante extendida entre los mancebos del país. Pero a diferencia de la mayoría, a Nicanor le fue relativamente bien y llegó a ser Presidente de la República. Desde que llegó a Asunción para ejercer el periodismo, combinando esta actividad con estudios de abogacía y filosofía, su carrera política experimentó un ascenso sin interrupciones. Fue viceministro y ministro de educación, presidente de su partido y, ahora, después de haber ejercido el máximo cargo ejecutivo, senador vitalicio de la nación.
Esta trayectoria le asignó un enorme poder, que pudo compartir con otros integrantes de su familia. Una de las favorecidas fue la hermana de Nicanor, Blanca Duarte Frutos, quien se desempeñó como concejala de Coronel Oviedo y actualmente ostenta el cargo de diputada nacional por el departamento de Caaguazú. Al parecer, sus vínculos con el poder le permitieron obtener, además de votos, ciertas prerrogativas. Según denuncias publicadas en los periódicos del país, Blanca se benefició con contrataciones hechas por la Fundación Tesãi, perteneciente a la hidroeléctrica Binacional Itaipú, para que una empresa de seguridad de la cual ella es propietaria se ocupe de la custodia de dos hospitales financiados por esta entidad (1). La hermana de Nicanor, por otro lado, también fue acusada de percibir un sueldo como directora de la Escuela Nacional de Bellas Artes sin estar preparada para ejercer esta función (2) y de recibir atención hospitalaria gratuita utilizando sus influencias en un establecimiento sanitario destinado específicamente a funcionarios y funcionarias de la Binacional Itaipú y a personas pobres (3). Otro miembro de esta red de parentesco que obtuvo los beneficios del poder fue José David Orrego Aquino, concuñado de Nicanor. Este operador de computadoras, casado con la hermana de Gloria María Penayo Solaeche, esposa del ex–presidente, pronto se convirtió en administrador de Mburuvicha Róga (4) y actuó como testaferro de su concuñado en la compra de una costosa estancia donde rápidamente se introdujeron ostensibles mejoras (5). Entre los miembros de la familia Duarte Frutos que ingresaron a las estructuras del Estado, también figura Federico Frutos, primo hermano de Nicanor. Además de ser nombrado Ministro de Deportes, Federico es accionista de empresas que, según se sospecha, entre 2004 y 2006 facturaron millonarias sumas por servicios prestados a dependencias del Estado (6).
Las influencias de Nicanor Duarte Frutos también se extendieron a algunas amistades que dejó en su Coronel Oviedo natal. Uno de los favorecidos fue el carpintero Gerardo Martínez, socio de un primo de la esposa del ex-mandatario, que facturó una millonaria suma al Ministerio de Educación y Cultura y pudo comprar una casa muy costosa en el centro de la ciudad (7).
Los Franco, como ya se mencionó, son una familia con una larga tradición de caudillismo político. Don Cástulo Franco, fallecido poco tiempo después de la derrota del partido colorado en abril de 2008, fue un activo dirigente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y ocupó una banca en la Cámara de Diputados desde 1973 hasta 1978, durante plena dictadura stronista. Después de casarse con María Luisa Gómez, don Cástulo tuvo seis hijos varones: Julio César (Yoyito), Federico, Cástulo (Johnny), Humberto, Carlos Alberto y Aníbal. Excepto “Johnny” y Humberto, los hermanos Franco también se dedicaron a la política y lograron ocupar cargos de diversa relevancia en las instituciones del Estado y en la estructura de su partido. El mayor, Julio César, reconocido por su lucha contra la dictadura, se desempeñó como intendente de la ciudad de Fernando de la Mora (1991 - 1996), fue senador nacional (1998 – 2000) y alcanzó la vicepresidencia de la República en el año 2000 mediante elecciones después de la crisis desatada con el asesinato de su antecesor, Luis María Argaña. Actualmente, Julio César continúa en la función pública como senador nacional. Siguiendo sus pasos, su hermano Federico es el actual vicepresidente de la República. Pero antes de alcanzar este cargo, tuvo una ascendiente carrera política (8). Primero fue concejal de la Municipalidad de Fernando de la Mora (1991 – 1996), después intendente de la misma ciudad (1996 – 2001) y finalmente gobernador del departamento Central (2003 – 2008). El más joven de los Franco, Aníbal, también se sumó a la arena política y actualmente es intendente de Fernando de la Mora, con lo cual se cumplen tres períodos de administración municipal bajo la hegemonía de la misma familia. Por último queda Carlos Alberto Franco, quien quizás ha tenido una experiencia más modesta del poder, fungiendo como juez electoral y presidente de la Circunscripción Judicial de Misiones, hasta que en el marco del cambio de gobierno fue nombrado miembro de la Entidad Binacional Yacyreta, cargo al que tuvo que renunciar debido al escándalo mediático que generó (9).
Pero los vínculos entre los Franco y el poder no acaban aquí. Muchas de sus esposas e hijos también han ocupado y aún ocupan lugares importantes en las estructuras del Estado. Este es el caso de Mirta Vergara (10), esposa de Julio César, que fue concejala municipal de Fernando de la Mora (1996-2001), senadora nacional (2003-2008) y en las últimas elecciones generales se postuló como candidata a diputada del Parlasur, aunque no resultó electa. Esta relación se extiende al hijo de ambos, Julio Ramón Franco Vergara, quien fue nombrado jefe del área de políticas sociales de la Dirección de Monitoreo de la Secretaría de Acción Social (SAS) poco tiempo antes Nicanor Duarte Frutos abandone el poder ejecutivo. Esta designación, en el contexto de la llegada de su tío a la vicepresidencia, le valió acusaciones de tráfico de influencias (11). Otro integrante de la familia Franco que también recibió este tipo de acusaciones en el marco del traspaso de gobierno fue Luis Federico Franco Alfaro, hijo de Federico y de Emilia Alfaro, quien actualmente ocupa una banca en la Cámara de Diputados. Luis Federico, un joven contador público de 25 años, después de haber ejercido durante un mes el cargo de auxiliar en la Corte Suprema de Justicia, fue nombrado por esta instancia pública administrador de la Circunscripción Judicial Central, con sede en San Lorenzo (12).
La historia de estas dos familias no son casos aislados en el Paraguay. Se podría continuar enumerando ejemplos de redes de parentesco vinculadas con los principales partidos políticos del país que han accedido a espacios de poder tanto a nivel nacional como local. No obstante, la trama de relaciones que las caracterizan es lo suficientemente representativa como para dar cuenta de unos de los aspectos más notables de la cultura política del país.





No hay comentarios.: