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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, noviembre 29, 2008

Papasquiaro en YIYI JAMBO

Se podría decir que las cartoneras latinoamericanas están representando una especie de holding underground en lo que respecta al movimiento editorial. Este sábado 29 de noviembre Yerba Mala Cartonera presentará en coedición con Eloísa Cartonera (Argentina), Sarita Cartonera (Perú), Animita Cartonera (Chile), Yiyi Yambo (Paraguay), Dulcineia Cadaroa (Brasil) y La Cartonera (Cuernavaca México) el libro Respiración del laberinto del mexicano Santiago Papasquiaro (1953-1998).

viernes, noviembre 28, 2008

El señor Bogado invitado a curtir Salta

Al SR. CRISTINO BOGADO

PRESENTE

Mediante la presente, tengo el grado de invitarlo a participar del Festival de Poesía del Norte Grande, que se realizará en la ciudad de Salta, del 11 al 13 de diciembre, organizado por la Secretaría de Cultura de la provincia, con apoyo del Consejo Federal de Inversiones.

En este sentido, hemos reservado para usted, alojamiento y vales de comida durante los días del encuentro. Es para nosotros un honor el poder contar con su participación, tanto en la ronda de lectura de poemas, como en las Mesas de Diálogo de Políticas Editoriales, con el sentido de profundizar acerca de las estrategias de desarrollo de la industria editorial, en particular de las editoriales públicas y alternativas. Dejamos abierta a su consideración la posibilidad de un espacio para una conferencia en los días del encuentro. También, está previsto un pequeño espacio de Feria para la exhibición y venta de libros de la región.

Por cualquier inquietud, me encuentro a su disposición. Aprovecho esta oportunidad para comunicarle que el sello editorial Adriana Almada, de Asunción, Paraguay, ha confirmado su participación en esta actividad, como también, editoriales de Bolivia y Chile. SIn otro particular, esperando contar con su presencia, me despido de Ud. muy cordialmente.
Verónica Ardanaz
Directora General de Gestión Cultural
Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta - Argentina

Berdaderoz musikos de la alegria latinoamerikana

La cumbia hoy en día representa una impensada reivindikación de esa entidad intitulada difusamente Latinoamérika (básikamente, markar distancias del actual Imperio i de los países colonizadores -España, Portugal, Francia , Holanda e Inglaterra, forjarse una identidad por negación, separación del Otro colonial ke lo expolió, vampirizó y sakeó y del Otro-i que ahora pretende seguir esa misma trayectoria de relación amo-esclavo). Mucho tiempo fue despreciada y vituperada por la gente del rock y demás gente "sabia", por ke los musikos cumbieros eran mirados como politikamente incorrectos, alejados tanto del fashioned imperial como del aura de los bostezantes cantautores repetitivos, daban takikardia a los fosilizados idolos de la nueva trova, sontisa y zandunga a los de musika de protesta o testimonial incluso pito catalan a los cróniskas ñembo dekadentes en la línea Sabina kuera.
Pero hoy ya sabemos, la cumbia es original, por eso lo despreciaban los rockers, ellos sabian ya ke era una potencial competencia dentro del minimun de merkado musikal en nuestro país, hoy todos los rockeros tienen laburo, puchero, tokando en alguna banda tropikal o salsera, tranki.
Cuando ya nos han cansado los Fito, Charly, y Sumo ya ha muerto en Formosa, Los Cadillac murieron depois de "Calavaeras y diablitos", cuando Maldita Vecindad nos dejço, Los tres andan de paseo, entonces viene el agua fresca colombiana, "QUé viva la músika, como decía Caicedo, ese punk antes del punk, morir a los 20 años en Colombia él lo aprendió de los Rolling, ainda no existían Los Aterciopelados, pero sí Fruko y sus Tesos, Los Wawanko, Linda Vera y su orkesta Tropikal.

jueves, noviembre 27, 2008

Alles Lalula2. Poesía sonora de Beat Generation hasta hoy

Mi ex estuvo unas semanas por Berlin, invitada a un encuentro de poesía latinoamerikano ya tradicional en los últimos años. Entre los souvenires ke pudo escamotear al gran kapital eurocomunitario está este cedé ALLES LALULA 2. Songs & Poems. DESDE LA bEAT GENERATION HASTA EL DÍA DE HOY (EL alles lalula 1 IBA DESDE EL DADA kURT sCHWITERS HASTA LA bEAT). El título por lo ke pude descrifrar de su cuadernillo adjunto en mi muy pobre alemán procede del juguetón e infatil poeta Cristian Morgenstern, circa 1905.
Voi a mirar en google si alguno de los participantes del cedé tiene algún link informativo o track de sus trabajos (Aguiar Antipop Consortium Amiri Baraka Beumer Bijma Blonk Boettcher Bök Cage Augusto de campos Claus Dufrene Einsturzende Neubauten federman Filliou Flatz con bartos Ginsberg, Giroud, Gysin, Karam, Komar,Melamid, Kubota, Lax, Ron Padgett,Bob Holaman, Christian Prigent, Lora-Totino, Matta, Monastyrskij, Monk, Moss, Pastior, Sahli, el airiano Cecil Taylor...)
Gente ke trabaja poesía sonora, talk-poems, rap, actionistas, poesía concreta, video-poems, cartonn-poems, musicos fluxistas, slam, etc.

Lo ke hay ke consignar antes del consabido suicidio insuflado pro el espíritu navideño

Estuve caminando como un boludo oi temprano desde las 9 am por la city de Asunción. Para ké, no? Descubrí lo ke ya sabía pero nunca se ha solucionado: si te compras un helado por ejemplo, para paliar el calor kanicular de estos días, te tienes ke pasear como 5o cuadras con ella engomándote las manos hasta encontrar un mísero tacho para depositarlo allí como corresponde a las leyes de la urbanidad. Faltan fuentes de agua para ke los pájaritos no se mueran de sed este verano. Faltan mingitorios públikos, faltan ciber-cafés municipales gratuitos, faltan seres humanos amables pagados por el Estado ke nos considera su citoyen privilegiado o el Vaticano ke nos honra como su adorado humano ser privilegiado de la anturaleza para levantar el ánimo a los malhumorados ciudadanos corriendo detrás de dinero... Claro, eso en lo público. Y en lo privado: entras a un ciber y la mákina o no arranka nunca o por ley de godel, vulgarizada por un irlandés llamado Murphy, las pocas pokísimas mákinas están...okupadas. Siguiendo con las kejas, hay ke kejarse, yo no sé, pero es bueno consignarlas por escrito akí al menos, antes ke usted señor, vos kerida yiyicita hermosa, os suicidéis esta navidad, pues la hermenéutika partikular de la visión cristiano-burguesa de esta ceremonia de fin de temporada es la como sigue: si estás solo en estas fiestas, es porke no hiciste lo correcto durante todo el largo y prolífiko año, tu desgracia es tu culpa, bla bla bla, ideología del colaboracionista perfectamente bobo- util e idiota del capitalismo planetario (ke es mucho más grave ke ser idiota latinoamerikano anti-neoliberal, capito?): todos los bancos de Asunción son inconstitucionales. Transgreden uno de los supuestos básikos de todo régimen constitucional democrátiko: el ejercicio irrestricto de la libertad. La libertad de comunicación con la yiyi de la calle, con kurepilandia, con yankeelandia. En este caso, te prohiben dentro del coto de caza de su bunker panoizado llamado Banco el uso de celulares!!! Pero no me podes prohibir el uso de mis celular, le digo ingenuo. Sé ke estoy en tierras protegidad por la titularidad indiskutible de un propietario privado de su aparato celular, etc., etc., etc, pero lo primero es lo primero, aunke yo sea un potencial ladrón (ke konste, brechtianamente los bancos deben ser no robados sino demolidos) eso es problema suyo, lo de la constitución es proteger gua'u del despliegue cómodo y pachorrudo de mi libertad tekorei!

miércoles, noviembre 26, 2008

Un Meliés para paraguaya

Paraguaya gana en un certamen de cortometrajes La paraguaya Sady Barrios fue premiada con el segundo puesto en la 26ª edición del Concurso de cortometrajes Georges Méliès, organizado por la Embajada de Francia en Argentina. Corazonada se titula el cortometraje presentado por Sady, y que fuera seleccionado entre los tres primeros lugares del concurso, de unas 57 propuestas recibidas. El primer premio Georges Méliès 2008 fue otorgado al argentino Pedro Otero por su corto La mirada de la yegua. El chileno Álvaro Muñoz Rodríguez fue el ganador del tercer premio, por su corto Mestizaje. Estas tres cintas compitieron con otras producciones de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. El primer premio del certamen otorga un viaje a Francia, además de la presentación del cortometraje en el Festival Rencontres Cinémas d'Amérique Latine, de Toulouse, con pasaje y estadía pagados. Para los ganadores de los dos premios restantes la suma total del contrato es de 2.500 pesos argentinos. La proyección pública de los cortos premiados será mañana, en el auditorio de la Alianza Francesa de Buenos Aires. Los tres ganadores también podrán mostrar sus filmes en el canal I-SAT de Argentina.

lunes, noviembre 24, 2008

Naranjo en flor heí Radar Libros (Página 12 en su nota de tapa de este domingo último) sobre escena literaria parawayensis


Página 12 le canta un tango a la literatura puahu do Paraguay   




















                                                                                                       Naranjo en flor






  Por Nicolas G. Recoaro, desde Asuncion
El tereré ayuda a que el insufrible calor de la tarde asunceña sea más llevadero. En la plaza Uruguay, centro neurálgico del mercado literario paraguayo, varios libreros pasan de mano en mano la infusión milagrosa. “Mucho calor, chera’a (compañero). No le voy a mentir, deben pasar los 34 grados y apenas se aguanta. Pero ya no nos mienten como en la época de Stroessner, cuando se prohibía decir que hacía más de 30. Usted sabe cómo era el dictador. Quería dominarnos hasta en lo psicológico. Fíjese en los libros, cualquier duda me consulta, chera’a”, explica el vendedor mientras recarga su termo con hielo y otras yerbas.

En la mesa de la librería se agolpan obras de Elvio Romero, Gabriel Casaccia, Josefina Plá, Rafael Barret, Rubén Bareiro Saguier, Reneé Ferrer, Joaquín Morales, Jorge Canese y Domingo Aguilera. Obras y autores prácticamente desconocidos por fuera de las fronteras de esta “isla rodeada de tierra”, como alguna vez la bautizó Augusto Roa Bastos, el escritor supremo del país guaraní.

Es que en el mapa de la literatura latinoamericana las letras paraguayas ocupan un lugar incierto, un sitio imaginario cercano al vacío. Una incógnita cargada de estigmas y estereotipos (“el pozo cultural”, “la isla periférica” y hasta “el país misterioso, lleno de naranjas y dictadores y bellos habitantes que hablan guaraní”) que sugieren aislamiento y marginalidad dentro del campo cultural latinoamericano. Sin embargo, y pese a los mañosos esfuerzos de la senil esfera ligada a la elite tradicional, la literatura paraguaya muestra que late al calor de los nuevos tiempos que vive el país. Un Paraguay no tan misterioso y gobernado por un cura tercermundista, con más soja transgénica que naranjas, más mafiosos ligados al Partido Colorado que dictadores, y con una población variopinta que espera la reforma agraria y que hace del trauma de la diglosia terreno fértil para el jopará (lengua híbrida que nace de la mezcla del guaraní con el castellano). Al final, el pozo no estaba tan vacío.

UN LIBRO ES UN LUJO

“Hay varios factores que influyeron para que no se conociera la literatura paraguaya más allá de nuestra fronteras. Y no sólo lo podría reducir a nuestra mediterraneidad o la corpulencia cultural de nuestros vecinos. Pero es importante resaltar que la literatura paraguaya ha tenido un nacimiento problemático y tardío. Sea por nuestro comienzo independiente, el aislacionismo de los gobiernos de Francia y de los López, la “Guerra del Setenta” y el volver a nacer después de la derrota. Y por supuesto, el cerrojo cultural que impuso la dictadura de Alfredo Stroessner y su larga noche de treinta años. Fueron factores que entorpecieron y que no ayudaron a saltar fronteras”, explica Blas Brítez, periodista del suplemento Correo Semanal, del diario Ultima Hora. Pero a pesar de las condiciones adversas: censura, exilios forzados, penurias económicas y la indiferencia a la que estuvieron condenadas, las letras paraguayas siguen dando pelea. “Y aunque nadie le tome el pulso, nuestra literatura goza de una increíble vitalidad. Está latiendo cada vez más fuerte”, cierra Brítez, mientras caminamos frente a la histórica estación de ferrocarril de Asunción. Esa misma que fue fundada en los fogosos años del mariscal Solano López, antes de que la “Guerra de la Triple, perdón, Cuádruple Alianza” (¿cómo olvidarnos de Inglaterra y sus libras que financiaron la campaña?) dejara al Paraguay hecho cenizas.

“El pueblo paraguayo tiene una relación de agua y aceite con el libro, y ésa es una herencia directa de la opresión de la dictadura”, reflexiona el escritor Miguelángel Meza. “Por varias décadas, el que tenía un libro en la mano, o era comunista o era evangelista. Acá había un solo camino posible: ser católico y colorado. El libro era enemigo de ese camino y el que leía era peligroso.” En la década del ’70, Meza, junto a los poetas Amanda Pedrozo, Lisandro Cardozo y Moncho Azuaga, formó parte del taller “Manuel Ortiz Guerrero”, un proyecto de jóvenes escritores que unieron sus plumas contra la opresión del régimen. “Eran épocas peligrosas, con la policía vigilando las lecturas de poesía y controlando lo que se escribía. El nefasto slogan de la dictadura: los libros muerden, dejó un legado muy pesado en este país.”

A casi 20 años de la caída de Stroessner, los flacos bolsillos del pueblo y el grueso índice de analfabetismo son la herencia más cercana de una democracia colorada que siguió censurando, oprimiendo y alejando a buena parte de los paraguayos de los libros. “Comprar un libro es un lujo, comprar el diario es un lujo, hasta comer es un lujo para la mayoría de los paraguayos”, explica el escritor José Pérez Reyes.

A ese guiso amargo de penurias, el exuberante bilingüismo del país le agrega un condimento especial a la relación con la cultura letrada. Es que la tradición oral del guaraní –junto a la de otros veinte dialectos que habitan el país– es el vehículo de comunicación nacional y popular. Esa lengua prohibida, asesinada y silenciada desde el nacimiento del Paraguay, se ha transformado en la lengua de la sociedad entera. El lenguaje de los oprimidos que germina hasta en las voces de sus opresores. “Acá se intentó argentinizar y se prohibió hablar guaraní después de la caída de Solano López. Un proyecto disparatado que fracasó. Y pese a que en los últimos años hubo toda una institucionalización y academización, el guaraní sigue siendo la lengua baja, de la calle y del campo. Una lengua que rompe todos los purismos académicos y que cuando llega al libro pierde mucha vida. Para mí el Paraguay real está en la mezcla, y mientras no seamos capaces de enunciarnos como pueblo guaraní, es muy difícil hacer todo el resto”, explica el poeta y editor Cristino Bogado, mientras un mar de vendedoras nos ofrecen sandalias franciscanas –“las que usa el presidente Lugo”, dice orgullosa una de las mujeres–, en uno de los tantos callejones del barroco Mercado 4. Es que con la llegada del ex obispo Fernando Lugo a la presidencia, luego de más de 61 eternos años colorados en el poder, las reivindicaciones populares –y no sólo en lo que hace al vestir– parecen comenzar a tomar otro color, aunque a veces todavía destiñan en tonalidad rojo rancio.

RENACER Y LOS ARRIBEÑOS

En general, se considera que la literatura paraguaya se inicia a principios de siglo XX con las obras de un grupo de intelectuales que irrumpen en los años de la reconstrucción nacional. “Estos escritores, nacidos casi todos durante, poco antes o poco después de la Guerra del Setenta, en su mayoría prolíficos ensayistas y poetas, integran la llamada ‘generación del 900’, y a través de su quehacer literario se proponen la reconstrucción espiritual del país, reafirmando los valores nacionales y reivindicando ciertos aspectos del pasado histórico paraguayo”, explica la crítica literaria Teresa Méndez Faith. Poseídos por el ethos nacionalista y la influencia krausista, la “generación del 900” trazó las bases para la larga y penosa reconstrucción nacional, basándose en la edificación de un costumbrismo cargado de mitos guaraníes mansos y tradiciones patricias sin conflicto. Hasta bien entrado el siglo XX, el ensayo histórico y la narrativa se empaparon de ese tardío romanticismo que resaltaba el pasado heroico y los valores espirituales del pueblo. El discurso de la raza guaraní y del mestizaje armónico se transformó en el hilo conductor de la reflexión sobre la identidad nacional, adquiriendo un carácter claramente político e ideológico.

Paralelamente, la influencia de poetas y escritores “arribeños”, principalmente venidos del Viejo Continente, marcaron un antes y un después en las letras del país. “El aporte de los escritores arribeños ha sido todo un síntoma de nuestra literatura. Creo que desde un principio los paraguayos hemos tenido dificultades para decirnos cosas a nosotros mismos. Nos dijeron otros, nos llamaron otros. Los libros que se escribieron sobre el Paraguay vinieron de suizos, franceses y españoles”, explica Pérez Reyes, mientras compartimos una generosa porción de sopa paraguaya en el centro de Asunción. El caso paradigmático de arribeño es el del dandy libertario Rafael Barret. Llegado al Paraguay a finales de 1904 para cubrir las sangrientas revoluciones liberales que azotaban el país, Barret inició su labor de analista de realidades en periódicos locales, desde donde denunciaba las injusticias sociales, la desesperación y el sufrimiento campesino y plebeyo. “Barret nos enseñó a escribir a los escritores paraguayos, nos introdujo vertiginosamente en la luz rasante y al mismo tiempo nebulosa, casi fantasmagórica de la realidad que delira, de sus mitos y contramitos históricos, sociales y culturales”, explicó alguna vez Roa Bastos. Su pirotécnica prosa cargada de ironía e ideales anarquistas le valió la enemistad con los intelectuales comprometidos con el poder de turno. Con El dolor paraguayo (1909), Lo que son los yerbales (1910) y una prolongada saga de crónicas y cuentos, la piedra angular de la literatura paraguaya del futuro comenzaba a cobrar forma. Varias décadas después, el aporte arribeño se renueva con la prolífica labor cultural de Josefina Plá, una española de aires renacentistas –fue periodista, escritora, docente, ceramista– que llevó adelante una intensa y lúcida tarea cultural en tierras paraguayas. Con una descomunal obra conformada por más de cuarenta títulos en poesía, narrativa, teatro, ensayo y crítica literaria, Plá llegó a construir un verdadero espacio renovador y crítico dentro del vacío represivo y costumbrista impuesto por la dictadura de Stroessner.

“Creo que el aporte de los arribeños fue fundamental, pero también hay que reconocer que el paraguayo siempre estuvo muy acostumbrado a mirarse en espejos ajenos. Quizás hoy estamos dándonos cuenta de que también podemos construir nuestro propio espejo. Un espejo que muchas veces parece sucio, roto o manchado. Un espejo que de algún modo muestra una imagen medio borrosa y difusa, pero una imagen que construimos nosotros mismos”, comenta Pérez Reyes mientras me sugiere que apure el cocido que acompaña la merienda. El viento que sopla desde la bahía Asunción ya borró de un plumazo los innombrables treinta y pico grados de calor.

LEJOS DE CASA

Luego de la Guerra del Chaco (1932-1935), la sangrienta Revolución del año ’47 y la irrupción de la dictadura stronista, emigrar y partir al exilio fueron montando el doloroso modus vivendi que debieron asumir muchos escritores paraguayos. “Hacen bien en abandonar este jardín desolado, en dejar que se coman el Paraguay los yuyos, las víboras, los políticos. Hacen muy bien en irse a donde la tierra sea más dura y los hombres menos crueles, a donde no haya que luchar sino contra los caprichos del cielo y la aspereza de los campos, a donde tengan la esperanza de que brote y se levante al sol lo que siembren... ¡Hacen bien...! Cuantos más emigren, mejor. El derecho supremo es vivir, y cuando no se puede vivir en un sitio, el deber supremo es irse a vivir a otra parte”, recomendaba con aire profético Barret en 1910. Cuatro décadas después, los arrestos arbitrarios, la persecución ideológica y la represión política llevaron al exilio a casi un millón de paraguayos, entre ellos, a muchos trabajadores de las letras. Augusto Roa Bastos, Elvio Romero, Hérib Campos Cervera, Rubén Bareiro Saguier y Rodrigo Díaz Pérez fueron algunos de los escritores exiliados que enriquecieron las letras paraguayas sin la aterradora picana dictatorial como banda de sonido.

“No era juguete escribir en la época de Stroessner. Te quedaban la autocensura o el exilio como posibilidades. Creo que la obra de Casaccia, fundamentalmente a partir de su novela La babosa, es la que marca el camino para romper el pensamiento único impuesto desde el poder”, reflexiona el poeta Douglas Diegues. Desde su exilio argentino, Gabriel Casaccia funda el sentido crítico y la modernidad de las letras paraguayas. Si el arribeño Barret había sido el padre de la literatura nacional, con su libro La babosa (1952), Casaccia funda la novelística moderna del Paraguay. La babosa echa por tierra la representación pintoresca y folclórica del interior paraguayo, y pinta un fresco de aires sartreanos que demuele los falsos mitos fundadores del país guaraní. Condenando el atraso, el chisme, la violencia, el machismo y la frustración nacional, la novela, ambientada en Areguá –un pueblo de veraneo a las orillas del legendario lago Ypacaraí– construye un microcosmos del Paraguay, un ambiente que Casaccia desmenuza para criticar la fibra moral de todo el país. “Desde La babosa hasta Los exiliados (1967), pasando por La llaga (1964), noto que, sin quererlo, sin buscarlo ex profeso, he tratado de indagar cuál es la realidad de mi país; esa realidad profunda y auténtica, que subyace bajo lo superficial, anecdótico y cotidiano. Pero no inquiero lo genuino del ser paraguayo sirviéndome del costumbrismo o de su folclore, sino a través de sus conflictos y problemas sociales y humanos”, explicó Casaccia cuando lo consultaron sobre la esencia de su obra. Exiliado primero en Misiones y luego en Buenos Aires, Casaccia batalló toda su vida para denunciar la amarga realidad de los años de plomo. Cuentan que gran parte de su extensa obra se ambienta en su eterno Areguá –”desde hace tiempo” en guaraní–. “En mis novelas la parte personal es Areguá. Uso mis relatos para volver espiritualmente a ese lugar donde viví las tristezas y gocé las alegrías de mi infancia y adolescencia, y donde dejé tantos recuerdos al crecer. Más pasa el tiempo y más tengo la sensación de que la única vez que fui de verdad yo fue en aquellos años. Y puede ser que ahora esté buscando su leve e imperceptible roce cada vez que me refugio en ese pueblo con la imaginación. Pero todo eso está ya tan lejos, que hay momentos que me parece que Areguá es un pueblo que lo sueño, y que no existe, sino en mis libros. Tal vez dentro de algunos años no sea más que eso: un pueblo imaginado.”

La dictadura de Stroessner cayó en 1989. Demasiado tarde. Casaccia nunca pudo volver a su Areguá. Murió en el ajeno Buenos Aires en 1980.

LA ERA POST ROA

Más allá de la escasa difusión internacional, el irrisorio apoyo estatal y las dificultades para publicar, la nueva camada de escritores y poetas paraguayos de la era post Roa ya salieron a la cancha hace rato. Es que, después de la caída de la dictadura, la apertura democrática y un relativo boom editorial de la década del noventa, un buen número de escritores ha puesto en marcha un proceso de actualización y búsqueda en las letras del país. “Hay toda una nueva generación de narradores y poetas que se sienten libres del mandato de los padres de la literatura paraguaya. Recuperan cierta herencia vanguardista under de los ’70 y ’80, y se sienten mucho más libres para tratar otros temas y explorar las lenguas que conviven en el Paraguay”, explica el poeta y editor brasiguayo Douglas Diegues, principal impulsor del uso del portuñol salvaje –una lengua que mezcla el guaraní, el callejero jopará, el castellano y el portugués– y creador de la laboriosa editorial cartonera Yiyi Jambo, hermana guaraní de la porteña Eloísa Cartonera.

El poeta Jorge Canese –uno de los autores más comprometidos con esa búsqueda vanguardista y experimental– habla de escritores de las tres fronteras, donde el cruce y el contrabando de lenguas borran los límites nacionales. “Como que muchos escritores paraguayos tienen un terror bárbaro de que se ponga en evidencia que la mayoría de los paraguayos hablamos así, con esa mezcla”, advierte Cristino Bogado, poeta y narrador que lleva adelante la editorial alternativa Jakembó. “El tema de la diglosia: no hablamos bien el castellano, no hablamos bien el guaraní, entonces mezclémoslo”, dice Bogado mientras los tererés y las cervezas compartidas en una hamaca paraguaya estiran la noche asunceña.

Carlos Bazzano, Fredy Casco, Edgar Pou, Julio Benegas, Montserrat Alvarez, Lourdes Talavera, Lía Colombino, Domingo Aguilera, José Pérez Reyes y Javier Viveros son algunos de los narradores y poetas que refrescan el panorama contemporáneo. Libros que abordan la desestructuración social del mundo rural; tramas que bailan el ritmo cumbiantero y cachaquero de los barrios populares; voces olvidadas que afloran desde el interior indígena y campesino; historias que bucean el pesado under capitalino.

La proliferación de voces, editoriales independientes y ferias del libro en todo el país es un síntoma que habla de la vitalidad que viven las letras paraguayas. Después de seis décadas parece que las cosas empezaron a cambiar con la caída del tótem Colorado. Si hasta sorprende que Fernando Lugo haya citado a Barret, a Roa Bastos y al poeta Elvio Romero en su discurso de asunción. “Espero que los haya leído en serio –reflexiona Bogado–, le pueden dar una buena mano.”

Para leer en la hamaca

“Aquí nadie me apura. Leo casi todo el día. De noche duermo tranquilo y por las tardes hago unas largas siestas, que es uno de mis grandes placeres. No sé quién me dijo una vez que me gusta esta clase de vida porque soy perezoso, y que Areguá alienta mi pereza. Tal vez. Pero podía ser lo contrario. Que parezca perezoso porque vivo sin prisa. A menudo se toman las virtudes por vicio.”
Gabriel Casaccia. La babosa (Editorial Losada, 1960).

“La abuela no sabía cómo explicarles, pues ni Raúl ni Reinaldo habían visto una locomotora o vagones. Fue entonces que ella se percató también de que no había ejemplo posible. ¿Cómo haría ver a su nieto un cerro casi desaparecido y cómo comparárselo a un tren si tampoco eso estaba a la vista? Hacía años que el tren no circulaba. Luisa no podía aún contarles que el país estaba peor que después de la guerra y que las autoridades encargadas fueron los peores enemigos del pueblo. Las postales mal tomadas, las carreras desviadas y las metas nunca alcanzadas, resumen el estado de las cosas aquí. Era una larga plegaria inconclusa antes de decir amén.”
José Pérez Reyes. “El cerro y el tren” en Clonsonante (Arandura Editorial, 2007).

“Dicen que cierto día Perurimá fue llegando a una casa en busca de trabajo. Conversó con el dueño quien le dijo: ‘Quiero que me haga un araje, en la parte del arroyo para allá, en esa limpiada. Pero lo que no quiero es trabajo torcido. Quiero que lo haga bien derecho’.
Dicen que Perurimá fue arando bien derecho y sin ninguna curva, y que a los tres meses recién se le pudo dar alcance, allá por el medio de Brasil. Hizo un solo surco.”
Miguelángel Meza. “De cuando estuvo arando” en Perurimá rapykuere.
Los increíbles casos de Perurimá (Fondec, 1985).

“Que las lágrimas del limón bañen el cuerpo, / la tristeza seca y peluda del cuerpo; que planten en su territorio / escondidos oasis llenos de una amargura íntima y sagrada; / que incendien con un fuego reptante los panales / donde se acumula el dolor; que su música tórpida y picante / ruede polvo y carne abajo como una aurora / que, más que iluminar, cortará; que su Apocalipsis cítrico / haga palidecer, o retraerse hasta una pleitesía amarilla / a la serpiente encendida que lo agita.”
Cristino Bogado. “Constitución poética II” en La copa de Satana (Ediciones de la Ura, 2002).

“Hakú la yvy. El que no juntó miguitas en verano, que se vea con su guitarra y sus ruidos intestinales en invierno. Imperio por imperio me quedaré siempre con los romanos. Con abuso, con exceso de mando. Prefiero enemigos de frente. Después del quinto nivel el caos y la arbitrariedad van cobrando cada vez más forma. O menos. Ipahaitérupi: la verdad intoxicada a los más pintados. Explotó el indio. Le faltó poco pero no llegó al cielo. No estamos criticando. Civilizarse ya era de por sí arduo. Descivilizarse costará mucho más.”
Jorge Canese. “Veneno para enanos” en Xamán Xapucero (Yiyi Jambo 2008).






sábado, noviembre 22, 2008

Paraguay es noticia en varios documentales

Ricardo Álvarez es cubano y Silvana Nuovo es colombiana de Bogota y viven en asunción hace un tiempo. Se dedikan a realizar filmes documentales como la ya célebre Ogwa, un biopic del recientemente fallecido artista ishir: O ahora canal 13 va a difundir su docu la Tierra sin mal, ke trata sobre los hechos trágikos del incendio del supermercado Ykuá Bolaños. Tiene además otro documental saboreable coin el balance de los los cien días de Lugo llamado Paraguay fue noticia .
Les dejo el link de la página donde pueden acceder gratuitamente a los trailers de estos y otros documentales.
http://www.kinemultimedia.com/

jueves, noviembre 20, 2008

Facebook free o muerte

Un person kurepa del facebook llamado de los Demonios o algo así me mandó una onda no solo marikona sino represiva de todo el espíritu de la letra de facebook: te blokeo, te desubikaste che! (?). Esa anécdota akurepada y argel me da pie para decir mis verdades sobre el punto, el tópiko de navegar en la red y en partikular en facebook. Según los postulados teórikos, la red es free, libre, sin control (ni de kaos ni de la CIA), apenas un laberinto donde uno decide perderse, así yo me desvío de cuando en cuando en las páginas de LA JUVENTUD SNOB KUREPA y leo la página de Mara Pérez, si kiero leer devociones de filósofos decimonónikos leo a Potel, y así hasta la noche mil uno donde kaigo en la página del zutano este de los Demonios: para rumiar akademicismos de UBA fermentada. Todo bien, la idea es esa misma: perderse, no pertenecer, no kedarse fijo en ninguna capillita, no provincializarse, enghettarse en una tribu antediluviana o parcialidad ultracerrada y endogámika, visitar todos los grupúskulos ke ofrezca el mercado ñembo rizomátiko pero no kedarse y echar a nadie, expulsar a los facebookeros-artistas, no expulsar a los facebookeros-migrantes-katingudos.... PaRAFRASEANDO A Diamanda Gallas (Lesbianismo o Muerte), podríamos decir en este kaso "Facebook free o muerte". Los ke piden dobles o triples contraseñas, schibboletos de entrada a lo personaje kafkiano, "no pasarán" para opinar en un lugarejo supuestamnete creado para el debate (y el insulto, recordemos a Schopenhauer, dentro del arte de la sofístika, también vale un buen puñetazo, aunke sea un bofetón virtual, una parrafada sonámbula o achispada verborrageada de madrugada en el teklado insomne de un cyber, etc.). Adiós a las barreras aduaneras aunke sea en internet, pues rekordemos ke cuando lo posmoderno estaba de moda el boom era ese: liberación virtual casi total, pero férreo control físiko en las aduanas y fronteras de los países (por ejemplo, el control de los gendarmes kurepas en Clorinda con las mochilas parawayensis). Aparentemente desde la red misma hay pyragués de la nada ke intentan solapadamente filtrar ideas de una vuelta al control de cuño modernista: si vas a opinar y decirme ke me kaes bien, ok, pero si falas desde otro lado del cerebro, amóntema, estás fuera, out, y te etiketo como expulsado, te lumpenizo llamándote desubikado, etc. es el caso, a mi ver, de este kurepa-mala de los Demonios, a kien le digo ke se meta no uno sino dos yakarés en el culo!!!

miércoles, noviembre 19, 2008

Bandas parawayensis en tributo a los Fabulosos

Bandas paraguayas en CD argentino
Los grupos paraguayos, K-Chiporros y Ripe Banana Skins fueron convocados para grabar un tema cada uno en un CD, triple tributo a Los Fabulosos Cadillacs que contará con 56 bandas de todo el mundo, entre ellas Caligaris y Karamelo Santo. El tema elegido por los K-Chiporros fue Carnaval toda la vida.El disco lleva por nombre una frase extraída de la canción La vida: La marcha del golazo solitario de 1999. Esteban Reynoso, editor literario de la Revista Arde Rock and Roll y el director editorial de Rocanrol, canciones sin música, aseguró que el material empezará a difundirse antes de finales de año.
http://anteriores.lanacion.com.py/noticias/noticias.php?not=213772&fecha=2008/11/18

Tuke a a la Wiki(al)pedofilia!

Bloquean portal de Wikipedia alemán
Berlín, Alemania. DPA.- El sitio web de la enciclopedia libre Wikipedia en alemán www.wikipedia.de fue bloqueado por la Justicia a raíz de una denuncia de un diputado del Partido de Izquierda, que exige que se retiren algunos pasajes de su biografía. El portal apareció el domingo con un aviso que informa que el site fue cerrado circunstancialmente por orden de la audiencia territorial de Lübeck, que dio lugar a un recurso del diputado Lutz Heilmann. La única opción de acceder a la enciclopedia libre es a través del portal general www.wikipedia.org. http://anteriores.lanacion.com.py/noticias/noticias.php?not=213769&fecha=2008/11/18
kreo ke es hora de pedsir lo mismo los parawayensis no boludos sobre las tenden(o)ciosas infos ke da la wi(s)kipedia en español (básikamente akurepada en este tópiko)sobre el mariskal López y en general sobre el tema de la Guerra de la Cuadruple Alianza de 1870.
Desakreditar esta ñembo enciklopedia británika de borgesitos posmos, mandar a su rinkón de relatividad a este portal ya muitas veces parodiado por páginas yamadas como wakalapedia, japulopedia, etc.

martes, noviembre 18, 2008

"El pelukero francés" en Madriz

MADRID, (EFE). El paraguayo Guido Rodríguez Alcalá eligió la figura de un ciudadano extranjero como protagonista de su novela “El peluquero francés” para novelar el periodo de la historia de su país que transcurre desde 1864 a 1870. Guido Rodríguez reveló ayer en una entrevista con Efe que eligió a un ciudadano francés como hilo conductor de su novela, porque un forastero puede convertirse en el más “agudo” observador de una sociedad. “El peluquero francés”, galardonada con el primer premio de novela instituido por el Ateneo Cultural “Lidia Guanes” de Paraguay, fue presentada ayer en la Casa de América de Madrid, foro de difusión de la cultura iberoamericana. Hasta la capital española ha viajado el autor paraguayo para, además de presentar la obra, establecer contactos con otros escritores y sellos editoriales españoles a fin de difundir su obra. Se trata de una novela histórica, con tintes decimonónicos, que trata de ahondar en un periodo de la historia del país americano poco conocido. Según Guido Rodríguez la “mitología histórica” de Paraguay se desenvuelve entre las misiones jesuíticas, creadas al sur del país, y la guerra de la Triple Alianza, por eso él se decantó por bucear en un periodo menos conocido, el que transcurre a partir de 1850. Y para conocer las inquietudes de la sociedad de aquella época eligió a un extranjero de los muchos que llegaron a Paraguay en una de las épocas aperturistas más fructíferas que ha vivido el país. Así “El peluquero francés”, resultado de una minuciosa investigación histórica, se convierte en una descripción detallada de la vida política y social paraguaya de mediados del siglo XIX, indicó el autor, quien se confesó admirador de Benito Pérez Galdós y de los escritores franceses del siglo XIX.

Fotos de Pierre Clastres sobre los Aché

En el Centro Cultural de la República El Cabildo será presentado el libro "Los Aché del Paraguay: discusión sobre un genocidio" y será habilitada la muestra fotográfica "Pierre Clastres: una mirada sobre los aché", el martes 18, a las 19.30 hs. El pueblo autodenominado Aché fue muy resistente al contacto, brutalmente perseguido por la sociedad nacional, por lo que el Paraguay fue denunciado por genocidio ante organismos internacionales en los años 70. El nuevo volumen contiene una compilación publicada por IWGIA, Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas, con textos de Mark Münzel, Batolomé Clavero, Robert Hichcockt, Charles Flowerday, Thomas Kopersky, Philip Edeb Piragi, Jorge Aníbal Servín y Bartomeu Meliá s.j., estos dos últimos estarán a cargo de la presentación. IWGIA es una organización internacional independiente cuyo personal se compone de especialistas y consultores en asuntos indígenas, impulsa el respeto a los derechos humanos de los pueblos indígenas, sus derechos a la autodeterminación, desarrollo e integridad cultural así como al control de sus territorios y recursos.

Pierre Clastres, antropólogo y etnólogo nacido en París en 1934. Fue director de investigaciones en el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de París, y miembro del Laboratoire d´Anthropologie Sociale do Collège de France. Realizó investigaciones de campo con los aché los ava guarani en el Paraguay; y los yanomami, en el Brasil. Sus trabajos de campo con las sociedades ache fue documentado permanentemente con fotografías, que son mostradas en un conjunto de 40, en blanco y negro, y que fueran entregadas por su esposa Helene, a IWGIA, para ser expuestas en ocasión del lanzamiento del libro. Clastres realizó una de las etnografías más importantes sobre el pueblo aché, publicadas en "Crónica de los indios guayakí" además de otros varios libros como "La sociedad contra el Estado" "La palabra luminosa: mitos y cantos sagrados de los guaraníes" y "Los marxistas y su antropología" Probablemente su aporte teórico más importante fue la acuñación de la categoría analítica de deuda. Para Clastres las sociedades primitivas imponen una deuda permanente al líder o jefe tribal, de manera tal que le es imposible transformar su prestigio en poder separado de la sociedad. Al surgir el Estado se produce una inversión de la deuda mediante la cual las sociedades estatales afirman que el pueblo se halla permanentemente en deuda con sus soberanos.

lunes, noviembre 17, 2008

Gabriela Zucolillo en respuesta mailera a la propuesta de El Ojo Salvaje organizado por Fredi Casco y Jorge Sáenz

Recibimos el siguiente mail a nuestro correo y pensamos ke podría ser colgado aká para despertar un bate-papo-í entre la muchachada intelectual parawayensis, en tanto toka falencias muy nativas y endémikas de nuestro kehacer artístico-literario cotidiano.
"Hola Gaby, Me resulta un tanto difícil hablarlo por teléfono, entonces lo hago así. Debo confesarte que las situaciones de tensión no son mi fuerte, y me han llegado de manera general tus críticas hacia mi participación en el proyecto del Ojo Salvaje. " En primer lugar, no es “tu participación” lo que he criticado, sino a cómo El Ojo Salvaje está llevando adelante algo que retóricamente se presenta como un producto colectivo y habla de la horizontalidad, siempre generando el efecto de sentido de que es “del grupo del taller”, cuando que la agenda de El Ojo Salvaje es mas bien de Jorge Saenz y tuya. Porque parece que sobre esa estructura de taller, montaron otra, llamada El Ojo Salvaje, pero no por ello es este un proyecto grupal. Puede ser anecdótico, pero comentarios de Jorge, como “…eso decide solo Fredi…”; “…yo no sé que enganche tiene Fredi con la obra de fulano, pero el decidió que se muestra tal serie…”, o “…Fredi es el que decide los textos…”; entre otros, que me dijo en conversaciones, queda muy claro quienes y sobre todo cómo, toman ustedes dos las decisiones. ¿Puede que hayas tomado mis críticas a El Ojo Salvaje como una critica hacia vos individualmente, porque en el fondo, tu participación es mas que la de un miembro mas del grupo y/o consideras este un proyecto tuyo y de Jorge, que se montó a partir de la iniciativa de taller grupal de Jorge Saenz? Este enmascarar cosas para llevar adelante agendas propias es algo que en muchos ámbitos de nuestra sociedad ya se instauró como la práctica legitimada y naturalizada. Es lo normal, nomás ya. Personalmente, es una actitud que me resulta poco respetable, pues creo que solo intenta la visibilidad y el crecimiento de lo propio en desmedro de todas las demás voces. Y sobre todo, porque necesita empobrecer/invisibilizar/silenciar lo demás, con lo que en realidad, a la larga, nos empobrecemos todos, inclusive quienes instauran y reivindican estas prácticas. Enmarcando esto en el ámbito de nuestro quehacer, las artes visuales específicamente, me ha tocado ser testigo de este tipo de prácticas. Si, me estoy refiriendo a la dimensión política de la gestión cultural. Así, he criticado que El Ojo Salvaje pone en foco un supuesto grupo como generador de las propuestas, cuando en realidad, parece que no es el grupo el que las propone y su participación es mas bien pasiva, cada uno aportando su fotografía, el qué, pero no decidiendo el como. Para la gente que sólo mira “la foto”, -literal y metafóricamente- está un grupo, pero como bien sabes, la foto no es un reflejo directo de la realidad. E infinitas veces, es una puesta en escena. No creo que haga falta te cite los tantísimos casos de este tipo de usos de la fotografía a lo largo de su historia. En apoyo de mi argumentación sobre tu rol/participación en El Ojo Salvaje como el que toma las decisiones y no parte de un colectivo, en el siguiente párrafo vos mismo te ubicas como el único responsable. "Dejando por un momento a un lado nuestras grandes diferencias y lo desagradable de la situación que se ha generado entre ambos –porque al fin y al cabo las criticas difícilmente son agradables-, quería nomás agregar que muchas de ellas me parecen validas, y las tendré en cuenta para próximas experiencias, que espero estarán más pulidas." (estos y todos lo siguientes énfasis son míos) Con tu uso de la primera persona singular, (las tendré) vos mismo Fredi, te inscribís como el único responsable de esto, y admitís que sos vos quien tendrá (o no) en cuenta las opiniones de los demás. Si esto es producto de un “colectivo”, no habría sido mas pertinente decir “las tendremos”? Y aunque sientas que mis criticas son a vos personalmente, eso no modificaría el hecho de que las decisiones las tendrían, todos, en cuenta, si les parecieran pertinentes. Es que sí, el discurso es una herramienta formidable para analizar, porque en lo dicho, queda tan claro también “lo no dicho”. Creo que está también claro que de aquí a futuro “para las próximas experiencias” sos el responsable de este evento/institución/o si querés “grupo”… Me gustaría también decirte aquí, en relación a tu valoración sobre las criticas, que para mi la critica no solo no es nada desagradable, sino que al contrario, es fundamental, necesaria e indispensable en todos los ámbitos. Es mas, creo que lo que en este medio hace falta es justamente la critica, y en mi opinión, esta es una sociedad demasiado generosa. Y me pregunto ¿como se podría generar “pensamiento crítico”, sin crítica? Como podría existir aquello que se denomina la Crítica cultural?

"No creo que este sea el medio o el momento mas adecuados para discutir sobre nuestras diferencias y reproches, creo que lo más interesante hubiese sido el momento anterior al evento, de manera a capitalizar mejor las críticas, pero vos habías estado fuera del país y no formaste parte del proyecto. " Le dije mis opiniones y malestares muy puntual y frontalmente, al menos en tres oportunidades antes de este evento, a quien entendía era el que concibió y por lo tanto, dirigía el taller, Jorge Saenz, sobre manejos y decisiones de Click 2007 y mis temores de que eso se repita, pero en mayor escala, en El Ojo Salvaje. Realmente no sabia que vos eras el conductor de todo esto y que tenia que hacerte llegar a vos mis opiniones. Es que pensaba que eras un compañero mas del grupo. Por eso, de verdad que hasta que leí tu prologo en la revista, pensaba que era Jorge quien estaba de coordinador. Al menos fue siempre él quien me preguntó si se podrían publicar fotos anteriores mías en el libro de Asunción, me invitó a colaborar con la organización de El Ojo Salvaje y me ofreció exponer. Con respecto a las opiniones que le hice llegar verbalmente y por escrito, ni una sola vez siquiera recibí respuesta de él, al menos a uno de mis planteos concretos. Uno de mis desacuerdos con Click 2007 fue que siendo la muestra una colectiva, de un grupo que se define como horizontal, sea un texto de tu autoría el que estuviera en el catálogo, como “representándonos”. No sé quien decidió eso, pero sé que no fue el grupo. No sé porqué no se dijo que habría un texto “introductorio” o “explicativo”. No sé porqué no se dio a los demás miembros del taller el mismo espacio para expresar sus opiniones. ¿No era ese un taller horizontal? No sé porque, al menos, no se difundió entre los miembros del taller el texto antes de su publicación, para ver si alguien tal vez, pudiese sugerir algo. Ya sea para generar “el debate” que era, o es, el leitmotiv de ese taller. O al menos por respeto a cada uno de los participantes. Me quedaron demasiados “no sé” Fredi, para haber sido parte del “grupo del taller”. Francamente, creo que eso se llama exclusión.(Lo mismo sucedió con las “inclusiones” de autores externos al grupo, que me parece muy bien, pero que no fueron decisión/elección del grupo.) Y sí le dije y te digo, y quiero dejar en claro que yo no me siento representada por tu visión de la fotografía y tu manera de construir/imaginarizar “la fotografía en el Paraguay”. Tenés todo el derecho a tener tu visión, y tengo igual derecho a disentir de tu visión. Pero lo que no es simétrico es que algunos decidan, entre bambalinas, cual voz se visibiliza/legitima y no tener los demás la decisión, (mas aun siendo miembro del taller en ese entonces) quien quiere o no que su trabajo se vea desde ese marco/mirada. Es manipulatorio imponer una visión sobre el trabajo de los otros, y mas aún, de esa manera. Cuando meses después, Jorge me ofreció colaborar con El Ojo Salvaje, le expresé claramente que si el El Ojo Salvaje seguiría con ese modus operandi, donde se dice que el evento es del grupo del taller pero se deciden cosas en pequeños grupos y a espaldas de los demás, no cuente conmigo. Es decir, no es que no hablé antes. Hablé, muy claramente y muy frontalmente. Intenté “aportar” como vos le llamas, pero sencillamente todo cayó en saco roto y quedo invisibilizado / silenciado. Como interpreto esto? Bastante simple: ahí no hay lugar para otras voces, otras miradas, otros criterios, como inicialmente declamaba Jorge que era el Taller de Ensayos, y como sigue declamando El Ojo Salvaje. La no respuesta de Jorge Saenz para mi dice claramente: las reglas del juego ya están decididas y no las vamos a cambiar. Como nosotros somos abiertos e inclusivos, te damos espacio de exhibición, pero como aporte a nuestro proyecto. Las opiniones no nos interesan. Y menos los desacuerdos. Aquí no se debate: se acepta o se sale. Lindo esquema!!!! (Para mi, es para salir corriendo sin mirar para atrás) Por eso, aunque ese “nuestro/nosotros” intente hablar de toda una comunidad, es demasiado claro que es un espacio concebido y definido por vos y Jorge. No me parece mal. Lo que critico es que se muestren como otra cosa y no lo asuman como un proyecto vuestro. Y critico aun mas que apelen a ese “nosotros” para conseguir legitimación por la sensación de abarcabilidad que con ello generan.

"Y con respecto a este ultimo punto, una de las cuestiones en particular que me han llamado la atención de lo que oí por ahí, es el hecho de que hubo un proyecto tuyo que fue vetado. La primera vez que oí fue hace tan solo una semana y tuve un lapsus enorme, ¡en qué momento ocurrió que yo no me enteré! " Con respecto a este hecho que no te enteraste, creo que seria mejor lo hables con Jorge Saenz, pues fue él mismo quien me habló al respecto. Y/o pedile te reenvié el mail que le escribí recientemente (y que nuevamente, no acusó recibo de mis críticas). No voy a entrar en detalles, pero en síntesis, me dijo, ya no recuerdo textualmente, algo así como: “…yo me siento mal porque vos no estas en el libro… y yo te cito en el texto como una de las que ha trabajado el tema de la ciudad, pero es que el grupo bochó/vetó tus fotos porque dicen que no son documentales, por la manipulación, viste?…y que se yo, decide el grupo…. Yo les dije, no será que se están poniendo un poco puristas, che…pero no hubo caso.” Mi sensación de extrañeza fue tan grande, Fredi, porque en Registro Asunción hay solo algunas pocas fotos manipuladas (8 o 9) y 40 o 50 son registro directo, sin manipulación alguna. Entonces, no entiendo el argumento, no me cierra. Y hay una secuencia fotográfica de como mil fotos, que forman un zócalo. Si ustedes (llámese “el grupo” o Jorge y/o vos) tienen la libertad de mostrar lo que quieran en ese libro, porqué dar una explicación? Y encima, una explicación que se basa en algo que no es cierto? Y además, en el libro están las fotos de Juan Carlos Meza que son fotos manipuladas. Entonces, si bien considero un tanto arbitrario el criterio de selección de ese material, no he criticado el libro en sí, sino las cuestiones un tanto ambiguas que giran, por ejemplo, en torno a un difuso criterio de edición, de si esa edición fue realmente grupal o no, (tu desconocimiento de lo que me comentó Jorge de la opinión del grupo sobre mis fotos refuerza también mis dudas). Lo respeto como una de las tantas ediciones posibles. Pero uno como consumidor de un material puede tener opinión sobre la propuesta. No solo creo que cada uno tiene derecho, para mi uno tiene el deber de sacar sus conclusiones propias, para que no nos sigan dando gato por liebre. Y sobre todo, porque percibo que se quiere generar el efecto de sentido de que ese material resume lo que hay de fotografía de Asunción actualmente. Y sólo como pequeño ejemplo de esto, te agrego que en aquella conversación con Jorge sobre la edición del libro, le señalé que antes que Registro Asunción, me habría gustado mostrar la serie de mujeres policías en la calle Palma, que había compartido con ustedes en el taller hacía un tiempo. Y su respuesta fue: “uyyyy, como no me acordé de esas fotos… habría estado buenísimo en el libro, porque justamente nos faltan fotos de gente”. Llamativo, no? Y hablando de olvidos, a qué hace referencia cuando en el párrafo que ahora estoy contestando me decís:

“…tuve un lapsus enorme…” Fue un “lapsus” lo que tuviste? No entiendo muy bien, ¿cual fue el lapsus?
"Lo unico que se me ocurre es que si bien trabajaba en el experimento, casi no fui al taller el año pasado, porque me tocó la suerte de viajar mucho y recién me integré a full con el proyecto entero a comienzos de este año. Y tampoco quiero opinar sobre un hecho que desconocía. Lo único que quiero decir al respecto, es que si ese fue el motivo de que no hayas participado, me parece una lástima, pero si además fue debido a las diferencias que tenías con el proyecto, puedo entenderlo. " Creo que ahora está mas claro porqué elegí no participar de El Ojo Salvaje. Y que mi no participación no se debió “además” a diferencias que tengo con el proyecto, como das por sentado en este párrafo, sino solamente y justamente por ello. No acepté los insistentes pedidos de Jorge Sáenz, el último, ya unas semanas antes de la inauguración, porque me importa no solo el qué, sino también el como, y sencillamente no me interesa participar de algo a cualquier precio y de cualquier forma. Aunque se puede participar/ser parte de algo “críticamente”, modo que entiendo eligió Carlos Bittar al participar en Monocromo, yo pienso que cuando el proyecto no reconoce a los otros, no tiene como uno de sus objetivos dar cabida a otros, uno termina siendo metabolizado/fagocitado por ese discurso/proyecto. Para mi, participar hubiera implicado avalar cosas que intento al menos no avalar. A más de algunas de ellas que hasta aquí he señalado, otra de las razones para disentir con El Ojo Salvaje, y antes que seguir con dimes y diretes, es que eventos del tipo el “mes de la fotografía” en San Pablo, Buenos Aires, Londres, Bangkok, Arles, Ciudad de México, etc etc etc, son el resultado de la co-existencia en esas sociedades, de distintos grupos que ya tienen una determinada trayectoria previa, que hacen énfasis en distintos aspectos de la fotografía, tienen tendencias definidas, y lo que se busca con estos eventos es que las distintas visiones/miradas/propuestas convivan simultáneamente durante un mes o un tiempo determinado, de modo a ofrecer al público un panorama lo mas abarcativo posible de la producción existente. Generan el dialogo entre la diversidad de propuestas y propician el sano intercambio. Entonces, no es uno de los sectores el que determina la mirada/perspectiva de lo que se va a ver, sino que convocan a distintos sujetos, grupos, e instituciones de distintas tendencias, a que cada uno haga su propuesta y muestre lo que elije mostrar, para hacer un evento en el que se vé, justamente, la pluralidad. No por falta de diversidad, sino de institucionalización, nuestra realidad en la fotografía lejos está de un tal panorama. Por ello, en lo que hace a la producción local, El Ojo Salvaje mostró como panorama de la fotografía local básicamente una mirada: la producción del Taller de Ensayos de Jorge Sáenz. No debe ser casual que en la revista solo se le haya dado media página a otra de las muestras locales, Espacio Separador, y en total dos páginas a las dos únicas muestras locales de los no participantes del taller. (Y aunque se habla como de “otra muestra” a la de Planta Alta/Larissa Jiménez, eso fue una fiesta y la obra se vió un solo día.) La muestra Monocromo realmente no es parte de El Ojo Salvaje. Porque no me podrás negar que esa muestra nació como algo independiente, justamente como respuesta de algunas personas al estrecho planteo que tenía El Ojo Salvaje y hasta jocosamente pensaron en llamarla “El Ojo Domestico” o “El Ojo Domesticado”, como me dijo uno de los organizadores, Jorge Vidart. Y según me contó otra de las personas que lo organizó, fue por el tremendo enojo que dicha muestra independiente le produjo a Jorge Sáenz, que decidieron aceptar “formar parte”. Simplemente, se la forzó a entrar, y a ultima hora. Y por eso, directamente ni siquiera tiene espacio en la revista. Inclusive, sabes que hay gente que decidió no participar de esta colectiva cuando pasó a “ser parte” de El Ojo Salvaje? Por un lado, entonces, no alcanza con denominar a un evento “mes de la fotografía”, para inventar la pluralidad. Esta tiene no solo que ser/estar declamada, sino también quedar inscripta en las prácticas y en los hechos, para que realmente dé una mirada meta sobre algo. Y ello implica pues querer ver, reconocer y mostrar la diversidad. Por el otro, convengamos que no es solo mía la voz que no se siente identificada con el proyecto El Ojo Salvaje sino que hay más voces que estas que aquí repongo, que por diversas razones, tampoco están de acuerdo. Y están las de otros más, que se abrieron del proyecto cuando vieron cómo se manejaba “el proyecto grupal”. Pero a las otras voces parece que hay que digerirlas, metabolizarlas, como parte del “nosotros”, y así silenciar el discenso, para seguir proclamando un “nosotros” que a todos agrupa y generar la sensación de que esa una parte es el todo. Esto es lo que Stanley Liberson denomina metonimias identificadoras, en las que se presenta sólo una parte como representando el todo, obviamente, la parte que opera como el “nosotros” y que se construye como centro simbólico. Este centro entonces, que se pretende y se declama como totalidad, “incorpora” lo demás solamente si está sujeto, subordinado a ese centro. Es decir, reconoce la alteridad solamente cuando puede procesarla como parte de lo propio, lo que encima, le permite escenificarse como inclusivo, participativo y horizontal. Que problema habría que alguien haga una propuesta fuera de El Ojo Salvaje? Por qué esa necesidad de apropiación, si esa muestra nada tiene que ver con lo que propone El Ojo Salvaje? No es fotografía documental de autor, como claramente decís que se muestra en El Ojo Salvaje en tu prologo. Son en la mayoría de los casos, fotos con manipulaciones, propuestas audiovisuales que utilizan la fotografía, instalaciones, obras conceptuales, etc. como también fue el caso de lo que se vió en Planta Alta. (Y cuanto de fotográfico será que tiene la instalación Mesiteros de Javier Rodríguez Alcalá?) No sería importante , mas que apropiarse, preguntarse porqué personas que si participaron del Ojo Salvaje, como Simone Herdrich, Jorge Vidart y Javier Medina quisieron organizar una muestra fuera de El Ojo Salvaje? Porque eso seria “debatir”, oir a los otros. Y qué dijo, performaticamente, con su gesto, Simone con su muestra Fotos Off the record, cronológicamente durante el “mes de la fotografía”? Mas aun siendo ella una de las organizadoras del evento… A mas de llamativa y sugerente la no concordancia entre el discurso y lo que se lleva a la práctica, no deja de ser bastante obvio y burdo el subtexto que se trasluce. Y a este respecto, quiero decirte que mis críticas fueron fundamentalmente al prólogo/introducción, firmado por vos, en la revista. Disentir con un discurso publico es algo que hace a la esfera pública y no a diferencias personales. Y como verás, analizo tu discurso, y tu rol en relación al evento El Ojo Salvaje, cuestiones que me parece mas sustanciosas y pertinentes debatir. Yo sé que hay quienes aun creen en la ingenuidad de las palabras y de las publicaciones y las toman con mucha ligereza. Yo no. Por eso, parto de una concepción muy general del discurso, de Voloshinov, que sostiene que “el lenguaje es el signo ideológico por excelencia”, y en él quedan inscriptas las huellas de las luchas metadiscursivas por definir los horizontes de sentido y anclar axiológicamente los temas de ese horizonte discursivo. (1929) Simplificando, Fredi, qué está legitimado y qué no, en cada momento, en cada sociedad o grupo. Con respecto a estas luchas metadiscursivas, todo grupo, sea de la escala que sea, construye su identidad apelando a algunos elementos claves. Dos de ellas son: construir una comunidad, el “nosotros”, (que simultáneamente define lo que ubica como alteridad) y construir una historia por “todos” compartida, que permite generar sentimientos de pertenencia y apelar así a una “tradición” que le dé espesor. Las hegemonías culturales, que no son fijas, sino un proceso constante de dominación y subordinación, que incorporan, asimilan y silencian selectivamente las distintas voces, también apelan a estos elementos, obviamente, para legitimar su visión del proceso histórico y visibilizar una “comunidad” en la que supuestamente basan su empoderamiento/encubrimiento, para conformarse y ejercer el control sobre la producción y circulación de significados. Por eso es clave presentar “su” historia, como “la”, única, historia. Una “historia oficial” incuestionable. Tu prologo de la revista de El Ojo Salvaje es para mi, un ejemplo del uso de la historia para afirmar una identidad sustancial en el presente, pretendiendo erigir una sola voz como la verdad de la fotografía en el Paraguay. Presentás allí tu visión, muy arbitraria, del proceso histórico de la fotografía como “natural” y “obvio”, como si esa fuese la verdad, única y univoca y claro, como si esa fuese una verdad “por todos compartida”. Intentas así crear el efecto de que lo dicho es la verdad, lo que Stuart Hall, uno de los pilares de los estudios culturales, denomina esencialismo estratégico. Parafraseando a Briones, los esencialismos estratégicos intentan fijar las coordenadas del “nosotros” en una cierta dirección. Estos esencialismos estratégicos se vinculan con la necesidad imperiosa de construir un “nosotros” homogéneo, sin conflictos, mediante la negación de las diferencias internas inherentes a todo grupo/comunidad. (A pesar de un “nosotros” compartido -todos los que de una u otra manera somos parte del universo de la fotografía en Paraguay- hay diferencias intra grupo). Segundo, simplifican y deshistorizan las diferencias, llevando a veces a confundir lo que es histórico y cultural con lo que entonces éstas empiezan a emerger como si fueran hechos naturales. Y fundamentalmente, logran “que las adscripciones devengan en una fuerte presión por priorizar lealtades unívocas, articulando proyectos exclusionarios para el nosotros”. (Esto último, no resuena a lo que sucedió con Monocromo?) Cuando en tu prologo decís que “Esta experiencia [Click 2007] resultó tan estimulante que seguidamente se pensó, no sólo en darle continuidad a este tipo de evento, sino además en arriesgarse a proponer un proyecto mucho mas ambicioso: un ´mes de la fotografía´.”, lo primero que intentas decir es que todos los miembros del taller estábamos no solo conformes, sino encantados con dicho evento. Lamento decirte que yo estuve muy disconforme no solo con el texto del catalogo publicado, (tanto por lo que allí se dice como por la forma en que se decidió que sea publicado) sino también por otras cuestiones de fondo que también le señalé puntualmente a Jorge Saenz. Pero no solo yo: Bettina Brizuela y Javier Rodríguez Alcalá también decidieron salir del taller por que no querer ser parte de ese tipo de prácticas y actitudes. Y en conversaciones, otros participantes del taller tampoco estuvieron muy conformes, aunque prefirieron verbalizarlo solo en conversaciones privadas. Sin embargo, presentas como origen de la iniciativa de El Ojo Salvaje la fraterna camaradería del grupo, una comunidad idílica sin conflictos, por la necesidad de generar la legitimación del proyecto El Ojo Salvaje. Englobas en esta adjetivación positiva a todos los que allí éramos “el grupo” , con lo que también deshistorizas, pues queda ya en el olvido este discenso, como si nada hubiera ocurrido. (O puede que tampoco te hayas enterado, ni lo hayas percibido.) Luego de iniciar el párrafo con un tono emotivo, introducís el uso del reflexivo “se pensó”, para hablar del “nacimiento” de El Ojo Salvaje. Aunque en algunos casos esta estructura gramatical tiene un uso recíproco (se ayudan –ellos-), o en el caso de se lava (a sí mismo) hay pocas cosas mas imprecisas que el uso del reflexivo pasivo, puesto que no queda inscripto quien es el actor, quien/quienes lleva/n adelante la acción. (se cayó el vaso). No debe ser casual que en la gramática clásica se lo llame el “sujeto tácito”. Que es justamente lo que tu“se pensó” logra generar aquí como efecto de sentido, diluyendo entonces el quien/quienes concibieron este evento. Si, podría ser el grupo tan estimulado…pero podría también no serlo. Siguiendo con lo que respecta al proceso histórico, el primer párrafo de tu escrito me resulta un claro ejemplo de cómo se puede, apelando a la historia, borrar la memoria y abonar el olvido. Que bien nos viene, al final, la dictadura (la de Stroessner) y sus consecuencias en el confuso proceso posterior para colocar allí todas las responsabilidades y así no tener entonces que hacernos cargo, cada uno, de nuestras acciones individuales!!!!! Simplificas todo cuando decís que nuestro actual estado de cosas en el campo cultural -“…la falta de visibilidad, el aislamiento, la lenta madurez y la relativa escasez de las prácticas simbólicas y artísticas en Paraguay.” - es consecuencia o producto de “la prolongada dictadura”, “el encierro”, “la confusa transición”, como si no hubieran habido actores, como si no hubiera diferencias entre las acciones de los actores. Así, “Stroessner” nos sirve para velar e invisibilizar las practicas de los sujetos concretos por lo que, entonces, no hay responsabilidades. Ni quienes conformaron la oficialidad ni los que fueron oposición, ni los que denominas “elites culturales” ni los simples ciudadanos. Haces tabula rasa. Y pareciera entonces que los sujetos, pasivamente, “heredamos” nomás un determinado estado de cosas, y que tampoco hay diferencias entre el que apoyó y el que enfrentó ese sistema, entre el que se ubicó y el que se exilió. Y llevándolo casi al extremo, entre el que torturó y el que fue torturado, durante la dictadura. Si, claro, durante la dictadura se reprimió, se torturó… Yo creo que somos los sujetos los que construimos las sociedades, por lo que los hechos sociales son productos de los sujetos y la cultura la construimos las personas. Eso implica también que en tanto producto, también hay responsabilidades. Paralelamente a este blanqueamiento de la historia, y la deshistorización que planteás, se trasluce la necesidad de presentar a El Ojo Salvaje como una propuesta que engloba todo aquello que antes se hizo, donde la propuesta a presente -y que se proyecta a futuro- aparenta ser el fin lógico de ese proceso histórico que presentás como lineal y unívoco en tu argumentación. Digo esto porque en los siguientes cinco párrafos haces referencia al proceso histórico de la fotografía en el Paraguay, desde la década del 70. (Me pregunto aun, ¿cual será la lógica de arrancar en esa década y no en otra? Al menos en el texto no está explicitado.) Y planteas una cronología que va de los setentas a mediados de los noventa, donde marcas un hito, un quiebre, que divide las aguas en un antes y un después en la fotografía en nuestro medio, para, acto seguido, enfocar ya “en lo que nos [les] compete…”, que si bien sería presentar este evento, El Ojo Salvaje, no deja de sugerir que es más bien la actualidad de la fotografía en el Paraguay a la que remite. Aquí, si aparece el nosotros de autor, nos compete, cuando se hace referencia a “la fotografía” en general, escenificando nuevamente la legitimidad de “al comunidad fotográfica” y una gran armonía dentro de ella. Según tu mirada, aquella etapa que arranca en los setentas es “difusa”, donde “un puñado de documentalistas”, “a duras penas” pareciera que hizo alguna que otra cosa, dentro de lo que denominás, apelando a conceptos de Pérez Aznar, “fotografía documental de autor”. No nombrás a ninguna de las personas que han trabajado por décadas en la fotografía en ese periodo, salvo algún que otro nombre, deslizado así “al margen”, en tus citas a pie de pagina. No existía según tu criterio, mucho mas que esta “fotografía documental de autor”, junto al fotoperiodismo y la fotografía de aficionados. Con respecto a esta descripción que presentas del antes de mediados del 90, dejo de lado cualquier análisis o concepto para decirte que a mi me indigna la manera en que te referís a gente que ha trabajado muchas décadas en la fotografía, como el padre Blanch, Henning, Ruiz Nestosa, Allen, Maldonado, Meza y tantos mas. Para mi, no son “un puñado de documentalistas” que “a duras penas”, produjeron algo, que pareciera no tener mucha importancia ni interés. Cuanta falta de reconocimiento percibo en tu discurso. Para mi, no es posible construir nuestro escenario actual sin el reconocimiento a esta personas, mas allá de cualquier valoración que se tenga de ellos, pues son los que han construido el espacio en el que vos, yo, y muchos mas estamos produciendo y al que intentamos aportar. No digo que sean o no sean criticables sus obras, pero para poder reflexionar sobre sus producciones, debemos comenzar por reconocerlos. Describís un escenario mediocre y paupérrimo, cuando que muchos de ellos, han aportado mucho mas que varios de nosotros juntos a la fotografía en el Paraguay. Repito, simplemente me indigna la manera en que te referís a ellos, como si fueran algo tan poco importante, tan marginal, tan pequeño. No creo que sea negando a los otros que se crece y se construye, Fredi. Respeto si no te interesa su trabajo. Pero no podes escribir un texto a modo de prólogo de un evento fotográfico que pretende aportar a “la fotografía” en el Paraguay algo nuevo y tan maravilloso, olvidándote de quienes hicieron el camino en el que hoy transitamos. Y llegás a la apoteosis, cuando decís: “Esto al menos fue así hasta mediados de la década del noventa, cuando algunos jóvenes provenientes principalmente de las artes plásticas también encontraron en este lenguaje un amplio potencial expresivo.” Con este “hasta” marcas un antes y un después en la fotografía en el Paraguay, como si fuera que son estos “jóvenes provenientes de las artes plásticas” los hicieron posible que la fotografía tenga hoy “el lugar y la difusión que se merece[n]”. Quienes son “estos jóvenes”, Fredi, que vinieron a transformar tan radicalmente el campo de la fotografía, hasta el punto de haberle, “finalmente” dado “su lugar”? Yo no entiendo bien ni tan siquiera a quienes te referís. Pero aun mas, ¿Porque son “estos” “jóvenes provenientes de las artes plásticas”, los de mediados de los noventa, los que ubicás como pioneros en su uso de la fotografía y no otros quizás también jóvenes en su momento, provenientes también de las artes plásticas y que también encontraron en el lenguaje fotográfico un ámplio potencial creativo, pero mucho antes? Porque mucho antes de mediados de los noventa hay artistas plásticos utilizando la fotografía. No hay aun investigaciones exhaustivas al respecto, por lo que seguro no nombraré a muchos, y pido perdón por ello, pero de lo que yo sé: Hermann Guggiari ya utilizó la fotografía en su instalación Proceso, exhibida en la Bienal de Medellín en 1972. Y entiendo que no es precisamente una “fotografía documental de autor Annick Sanjurjo hizo fotografías que luego intervino, para armar una “narración audiovisual” proyectada con audio, en 1975. Este material, El Guajhu, en una versión audio visual que reelaboró recientemente, es hoy de pública difusión, para quien quisiera conocerlo. Varios de los miembros de El Aleph desde 1989/90, hicieron, antes de mediados de los noventa, mucho uso de la imagen fotográfica en sus propuestas: Fátima Martíni, Carlo Spatuzza, creo que Karina Yaluk, Marithe Zaldivar y no me sorprendería que otros mas del grupo también la hayan utilizado. Sí, un uso “contemporáneo” de la fotografía, objetual, intervenida, por cierto, también lejísimos de lo que denominás “fotografía documental de autor”. También Lucy Yegros utiliza hace mucho la fotografía, y me ha contado que ya en la década del 70 había coloreado imágenes de un fotógrafo japonés que vino a exhibir al Paraguay. Aunque no manejo la terminología que utilizás y sólo me baso en tu explicitación, tengo mis serias dudas que ésta que nombro haya sido “fotografía documental de autor”. Y también tengo muchas dudas que estos artistas plásticos no hayan encontrado en la fotografía un potencial creativo. Será mera casualidad que esté invisibilizado el aporte de estos artistas que usaron la fotografía mucho antes que los “jóvenes de mediados del 90”? Como será que de pronto algunos sí son artistas plásticos que utilizan la fotografía, mientras que otros artistas plásticos que ya hacían también uso de la fotografía en sus propuestas, no fueron ni son contemplados? Será que querés hacer creer que esos jóvenes de mediados de los noventa son los pioneros en el uso de la fotografía en las artes plásticas? Aunque tengo mis dudas, si, puede ser que quienes en aquellos momentos reflexionaban y publicaban sobre las artes visisuales aquí en Paraguay no consideraban a la fotografía como arte, como decís en tu segundo párrafo, refiriéndote, entiendo yo, a un proceso mundial general. Podría ser esa una posible explicación, pero tengo mis serias dudas que todos los que pensaban la fotografía en nuestro medio en aquel entonces, tuvieran esa visión de la misma, porqué he leído escritos de Jesús Ruíz Nestosa y Manuel Prieto y Javier Rodríguez Alcalá que dejan en claro que al menos ellos dos no pensaban así. También tengo dudas que a nivel internacional fuese aun debate si la fotografía era arte o no en la etapa a la que vos haces referencia, de los setentas a mediados de los noventa. Pero sobre todo, no creo que sea pertinente en tu caso, que sí reconoces claramente a la fotografía como arte, negar, en el año 2008, la existencia de esta producción que señalo. Porque en tu cita 2 a pie de página, cuando definís la fotografía de autor, decís textualmente que: “…las prácticas fotográficas no documentales, como la utilización por parte del llamado arte contemporáneo, que en el Paraguay aparecería recién entre mediados y fines de los 90”. Puede ser que desconozcas esas experiencias, y en ese caso es preocupante que escribas un texto con ese grado de autoridad y de certeza como tu prólogo, haciendo afirmaciones tajantes sobre aspectos de la historia de la fotografía en el Paraguay. Pero no solo hubo artistas plásticos que incursionaron en este tipo de propuestas fotográficas que entiendo se engloban en la “fotografía de autor” antes de mediados de los 90. Sin necesidad de hacer “una investigación” y apelando a los recuerdos que me vienen ahora, Jesús Ruíz Nestosa tiene una obra autoral ya en los sesentas. Cuando dirigió el espacio cultural del CCPA, organizó por ejemplo una muestra colectiva de “fotos pintadas”, al final de los 80’s,/inicio de los 90’s, en la que participó también Jorge Saenz con unos “chanchos pintados”. Juan Carlos Meza hizo en los ochentas muchas propuestas fotográficas que tal vez se enmarcan mucho más en el uso que en ese entonces hacían “los artistas” antes que “los fotógrafos”, como algunos en ese entonces dividían las aguas. De hecho, él participaba en propuestas colectivas con artistas plásticos, como Gustavo Benítez, y participaba de propuestas de Julio González, (otro de los tantos artistas que hoy están invisibilizados) que no solo incluían propuestas fotográficas, sino también, en 1979, ya exhibió un televisor apagado. Rosa Palazón también participaba de estas movidas, tiene una producción experimental, y trabajó muchos años en una reflexión semiótica sobre el archivo de fotos de grafitis que registró durante parte de la dictadura. Eso no es también una mirada crítica y reflexiva de la realidad paraguaya”, desde su producción fotográfica? Y la producción fotográfica en el contexto de los talleres de Olga Blinder, donde, por ejemplo, a fines de los ochenta, Raul Stellato, presentó una serie de fotografías en las que duplicaba, en espejo, paisajes y espacios arquitectónicos, y elaboró en esta línea, caleidoscopios con imágenes fotográficas? Y las manipulaciones fotográficas durante el proceso de revelado de Alicia Falabella, que creo haber visto en la galería Fotosíntesis, de Fernando Allen? Y Jorge Codas. Y así, hay muchos casos mas. Y, por el fuerte componente político que tuvo, de explícito enfrentamiento a la “cultura oficial”, no deja de resultarme llamativo tu olvido (¿o será tu desconocimiento?), de la controvertida exposición de fotografía El lenguaje de la luz, en el Museo Nacional de Bellas Artes, coordinada por Pedro Caballero, creo que en 1989, siendo Alejandra Peña directora de dicha institución. Fué en respuesta a Luís G. Benítez quien cerró el Museo aduciendo que la fotografía no podía entrar allí porque no era arte. Luís G. Benítez recibió apoyo no solo de “la cultura oficial” en dicha oportunidad. Fredi, hay mucha historia que no se puede borrar así nomás. Hay muchos nombre que han construido y construyen esta historia, que no es univoca ni lineal. Inclusive, algunos de los que te nombré hoy forman parte del taller de ensayos, y vos hablas casi como si ellos no existieran. Que bueno sería que ellos también aporten sus voces. A esto apuntan fundamentalmente mis críticas hacia El Ojo Salvaje. Y por todo esto me pregunto, desde qué lugar te erigís como voz autorizada para inscribir un discurso como éste? Yo nombré aquí solo algunas experiencias e iniciativas, de las que sé, en su mayoría, por conversaciones personales, pero ¿de cuantas no sé? Y te pregunto, Fredi, sinceramente, cuanto sabemos de la fotografía en el Paraguay? No sé si me resultan temeraria u obscena (en el sentido de fuera de lugar) tu afirmación de que “la fotografía de autor” llega al Paraguay de la mano de unos jóvenes artistas plásticos a mediados de la década del 90, como señalás en tu cita a pie de página. Podes realmente afirmar que la fotografía, antes de la irrupción de los “jóvenes provenientes de la artes plásticas”, estaba relegada básicamente al fotoperiodismo y en el marco de “lo autoral” solo se hacía sólo fotografía documental de autor? Y afirmás realmente que solamente desde el fotoperiodismo fue que “… un puñado de documentalistas impulsó, casi por cuenta propia, una mirada mas crítica y reflexiva de la realidad paraguaya.”?Y valoras una mirada “critica y reflexiva” cuando la crítica te resulta desagradable? Me resulta muy parcial y poco convincente tu afirmación de que junto con “la consolidación de la fotografía en los circuitos del arte contemporáneo y el carácter democratizador de la fotografía digital”, (causas que no son de carácter local), sea la irrupción de estos jóvenes lo que genera un antes y un después. Es decir, en lo que hace a la producción fotográfica específicamente, ¿es solamente esa producción la que según tu visión sirvió “para que finalmente la fotografía en el Paraguay alcanzara, recién a principios del siglo XXI el lugar y la difusión que se merecía.”? A qué lugar y de qué difusión será que te referís? Será a la de un tipo de fotografía especifico, como la que se difunde actualmente en revistas y publicaciones, fuertemente asociadas al marketing, que consume un publico bastante acotado y no precisamente representativo de la población nacional, o incluso a la fotografía directamente comercial vinculada a la moda y al diseño, a la que concebís como La fotografía? Porque aunque hay cosas muy interesantes en esos ámbitos de la fotografía, y celebro su mayor producción actual, yo no veo que “la fotografía” en el Paraguay haya “alcanzado” una difusión y un lugar tan meritorios. No será que nuevamente estas poniendo una parte en representación del todo? Me recuerda un poco a cuando a principios del siglo pasado se hablaba de LA cultura, hasta que el relativismo cultural planteo hablar de las culturas, dejando en claro que aquella, La Cultura con mayúsculas, era solo una mas. Y por simple curiosidad, Fredi, cuando decís: “En tal sentido, el presente catálogo –que pretende ser el número cero´ de una revista de fotografía- y el libro Asunción, documentos recientes, demuestran que a casi 170 años de su aparición, la fotografía se ha establecido -pese a quien pese- como uno de los lenguajes más potentes a la hora de reflexionar sobre el mundo y los acontecimientos que lo configuran.”, a quienes te referís con el “-pese a quien pese-”? Hablas del contexto local (aunque entiendo que no hace 170 años que aquí hay fotografía, o es una afirmación general que abarca todo el mundo? Y, si hablás de la fotografía en el ámbito internacional, realmente creés que estos dos eventos que señalás, realizados nada menos que en Asunción del Paraguay, demuestran, a escala mundial que “la fotografía se ha establecido como uno de los lenguajes más potentes...”? Por todo esto, considero que casi todo lo que en ese texto das por sentado y afirmás categóricamente como verdades incuestionables, es para mi una/tu construcción, sin ningún asidero en los datos. Por ello no creo que pueda ser mucho lo que aporte a construir y pensar nuestra memoria. No se si te has dado cuenta que ni una sola vez sugerís la posibilidad de “en mi opinión”, “según mi parecer”, “entre otros”. )El registro de tu discurso también merecería un interesante análisis.) Ya solo como detalle casi sin importancia al lado de lo que más arriba argumento, en tu cita 3 a pie de pagina afirmas: “…es importante señalar, incluso como un antecedente muy lejano de El Ojo Salvaje, al efímero colectivo Fotografía Asunción…” (recuerdo que los énfasis son míos) Aquí, parece tan ingenuo el adjetivo que deslizas así, como quien no quiere la cosa. Pero logras dar la sensación peyorativa, como de algo que no logro ser lo que quiso ser dando a entender que eso pretendió ser un grupo. Como una de las personas que lo llevó adelante, SE que nunca quisimos ser un grupo. Fue simplemente una acción concreta y puntual, que surgió de conversaciones entre nosotros (vos incluido) y nos pareció interesante organizar dos muestras de trabajos, una de gente que no había aun expuesto, pero estaba haciendo fotos, (otras miradas) y otra que muestre colectivamente propuestas de gente que, de manera independiente, ya hacia un tiempo estaba en la fotografía (8 fotógrafos - visión y visiones). Eso no fue “efimero”, Fredi. Fue lo que tenia que ser. Porque ni Javier Rodríguez Alcalá ni yo tenemos el interés de armar “un grupo”. Simplemente nos motivó hacer esas dos muestras. El adjetivo “efimero” en este caso habla mas de tu imaginario que de aquello a lo que hacés referencia y que adjetivás en tu discurso. Y no es nada ingenuo. Y tampoco es un antecedente de El Ojo Salvaje, porque fueron simplemente dos exposiciones de fotografía, como fueron tantas otras que se organizaron en todos estos años. Y porque esa exposición mostró el trabajo de personas independientes, que no conformaban, justamente “un grupo”, como es principalmente, el caso de de El Ojo Salvaje. Por cierto, ni mis fotos en esa muestra, ni las de Alicia Fallabella, ni las del Fernando Lipina, ni las de Juan Carlos Meza podrían ser definidas como fotografías “documentales”. Yo interpreto a esto usar la historia para cosificar, deshistorizar, naturalizar y esencializar la historia. Lo entiendo como tu necesidad de oficializar la fotografía, pero también como tu enorme esfuerzo por querer ser el artífice principal de esa oficialización y de esa legitimación. Ya sea en referencia “al grupo” o a los que conciben/dirigen El Ojo Salvaje, me viene nomás a la mente una frase que escribiera Edith Jiménez en su diario personal,: “No me importa que la gente se haga autobombo. Lo que no tolero es que se quiera disminuir a los otros para lograrlo” En síntesis, creo que eso que pretendes/n oficializar como la fotografía en el Paraguay, es solo una parte. Que tenés todo el derecho a pensarla, escribirla, publicarla, defenderla. Pero al ser publica, todos tenemos derecho también a insertar nuestras voces. Porque si seguimos callándonos, este discurso y esta práctica terminarán volviéndose la única voz en el campo de la fotografía en el Paraguay. Y es que sí, es por medio de éstas y otro tipo de estrategias, que ciertos discursos y prácticas se vuelven hegemónicas. Te cito a Lattas, que lo sintetiza así: “La hegemonía puede verse como un horizonte de significados posibles dentro del cual una cierta estructura de poder actualiza el potencial incorporativo de los contenidos que formula. Es un proceso que moldea históricamente la producción de sentidos. Es una estrategia difusa, inscripta e interna a la producción de sentido, estrategia que lleva a que emerjan ciertos significados y no otros”. Y luego de todo este recorrido, mi sensación es que este ojo está mas cerca de la domesticación de la mirada, que en estado salvaje, junto a un increíble convencionalismo y una preocupante levedad. Yo, en particular, prefiero ser parte de quienes intentan visibilizar, dar a conocer, investigar reconociendo el camino que otros han andado, pues creo que en el reconocerlos, expando mis propios horizontes y los del medio en el que me toca desarrollar mi producción. (Disculpáme que tenga que hablar de mi y decir que con otros colegas hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo para registrar en publicacines la obra y la voz de artistas de la talla de Edith Jiménez y Hermann Guggiari.) Gestionar y llevar adelante proyectos y exposiciones para mi, es ampliar horizontes, Fredi, pero no solo los míos propios, porque para mi, expandir el horizonte es necesariamente expandir el mío también. Se trata de sumar. Sumar voces, visiones, personas, que enriquezcan la producción. No de velarlos. Aunque te reconozco que a veces se hace difícil sumar cuando participan en los proyectos colegas a quienes mas les importa su beneficio personal por sobre todo, pisando, silenciando u olvidando (sea sutil o groseramente) el trabajo de los demás. O intentan descalificarlos (como es tu inocente adjetivo “efimero”, con respecto a una iniciativa de la que formaste parte), o simplemente los ignora. Y me pregunto si fue también un olvido, cuando en tu cita a pie de página numero 4 nombras bienales y muestras de envergadura a nivel internacional en las que participó Paraguay con obra fotográfica, no hayas mencionado la exposición de fotos y audiovisual, en el marco de una muestra internacional de bastante envergadura, como es la Bienal de Arquitectura de Venecia, y en 1999, comisariada por Rodríguez Alcalá. Porque, como partcipáste de la representación paraguaya no podes no conocerla. O no es de suficiente nivel esa muestra? Hay más, en la fotografía actual, que “la fotografía de autor” en el Paraguay, para hablar de ella como la fotografía. También habemos los que consideramos que la fotografía en el Paraguay ha tenido capacidad crítica muchos antes que ella se legitime en el circuito de las artes plásticas. Y muchos concebimos esa particular aproximación a la fotografía desde las artes plásticas de tanto valor como todas las demás aproximaciones a la fotografía.

"En fin, en realidad lo principal de este mail es para decirte que si podemos mantener diferencias sin que se tiñan de enojos y rencor, va a ser mejor, no? No quiero pecar de ingenuo o de “alma bella” y supongo que será difícil para ambos, sobre todo teniendo en cuenta que la palabra “diferencia” acá tiene mas connotaciones que la simple diferencia de criterios."
Espero sigamos manteniendo las diferencias. Es que si no fuera así seria muy grave Fredi, porque vos y yo difícilmente podríamos ya tener la misma visión de las cosas. Y eso es saludable. Y tu mirada, la mía, junto con tantas otras miradas distintas que hoy coexisten en nuestra sociedad, es lo que conforma “la” fotografía. Probablemente son tantas las razones por las que la palabra diferencia, acá, esté teñida de mas connotaciones que la simple diferencia de criterios. Pero creo que el sano ejercicio del debate público, para no seguir callando y acallando, ayudará a modificar aquello. Y ojala aprendamos a convivir en y con la diferencia. Articulando esto con tu dificultad con las situaciones de tensión que señalas en el primer párrafo de tu email, creo, Fredi, que es hora ya de empezar a hacernos cargo de las prácticas y los discursos que ponemos en juego. De niños, podíamos salir corriendo, escondernos detrás de una muralla o negarlo. Pero como adultos, y aunque cueste, hay que dar la cara. Debes saber que “la confrontación”, si vos elegís inscribir tu discurso, tu voz y/o tu mirada en un determinado horizonte social, es parte de un flujo discursivo en el que hay distintas voces, muchas de ellas confrontadas, por lo que recibirás réplicas, porque uno es responsable de los que inscribe. Y todos tenemos derecho a elaborar un pensamiento propio y a confrontar con lo que no estamos de acuerdo. Son nomás las reglas del juego… y ¿no sería bueno que “abramos el juego”? Porque hay, pues, lugar para todos.
"No se si hago bien en escribirte, no se si es el momento, pero tampoco se cual es el momento. Suerte Fredi " Gracias, Fredi. Ojala tenga suerte. Tampoco puedo saber si es el momento de hacerte esta réplica, que agradezco hayas aceptado hacerla pública, porque creo que ya no sirven las conversaciones privadas, las tergiversaciones (las ingenuas, las inconcientes ni las mal intencionadas). Y te/les pido disculpas sea tan larga y hasta tediosa tal vez. Ojala sea al menos un pequeño aporte para que convivan distintas voces en el flujo discursivo del espacio social en el que nos toca convivir. Y ojala aliente a otros a hacer oír también sus opiniones públicamente. Seria mas que saludable y, hasta me animo a decir, necesario. Si lográramos. justamente que coexistan las distintas voces a partir de sus diferencias, y cada uno pueda construir su nicho, tendremos una extensa trama con opciones y lugar para todos. Y que justamente, por eso, hará mas sólida a cada una de ellas. Es algo recíproco. Siempre he sido frontal y creo haberme hecho cargo de las consecuencias de mis acciones y mis palabras. Ya solo puedo hablar de tu producción visual o discursiva. Y sí, es cierto que nos hemos ubicado en lugares distintos y tenemos visiones también muy distintas, porque ya hace demasiados años Fredi, que hemos elegido caminos distintos que transitar, por lo que creo que hoy ya no podría ser pertinente hablar entre nosotros de “rencores” o “diferencias” personales. Estoy muy cómoda en el lugar que en estos años he ido eligiendo habitar y me considero afortunada de haber podido ejercer en alguna medida mi libertad de elección, por lo que en buena medida, ha sido consciente de lo que he querido y de lo que no he querido ser parte. g. noviembre, 2008.