kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

domingo, diciembre 21, 2008

La Quimera de los Meteoritos -introito trotando hipando

El Holandés errante nunca leyó y jamás leería ya a Bret Harte ni vio los episodios de Bonanza dirigidos por Robert Altman y que estaban protagonizadas preferentemente por Boss Hog y su benjamín Joe, esos hermanos Cartwright -Gordo y Flaco eternos, o ese Jacobo y el Otro alegres, picarescos, sin las complejidades onettianas-, ni gustó jamás de Chaplin o del Arte caníbal: Apollinaire (e.i. Cox City).
Timo Van der Maur se había vuelto adicto del vino quinado mixturado con gallo ray’i desde que recaló al mítico y misterioso Amambay desde Bogazköy o México (en busca de puntas de obsidianas ke reflejaran su odio a su ex mujer)o La Meca (girando como derviche en torno a la Ka’aba y su Piedra negra). Había contratado en Luke a Maquia Velito y se había enamorado fugazmente de Karina, la mamachacita lukenha -de luengas piernas de canéfora pynandí y altos y turgentes tetas como cariátides del firmamento parawayensis- predispuesto a la aventura y a los vuelos de la mente ke prometían esos zonas donde el punto rojo, las pinturas rupestres custodiadas y curadas por los pai-tavytera y contrabandeadas sus fragmento cortados a bisel por gringos lokos y codiciosos, la tumba del Mariskal, más Yankees y narkos compartían desde ke el Tatú Tatú Guasú desistiera de sus dominios sobre ellas hace 7 mil años. Piedra lunar, eskirlas de cuarzo desprendidas del trono del dios uranio australiano, piedras de luz, aerolitos, el palladion de Troya, el cono de Heliogábalo que fosforesce a la noite, el meteorito de Pesinonte, la petra genitrix, piedras de rayo, dientes de rayo, hachas de Dios (god’s axes), simas en forma de taturo’os, delphis, orkos, etc, el hierro meteórico de cuchillos de los eskimales ke son bienes celestiales, de los aztecas, de los mayas del Yucatán, los incas del Cozco, metales estrellas o anbares sumerios, los metales celestes egipcios, el hierro negro del cielo de los hititas, habían emborrachado sus fantasías malcomlowrianamente de enrikecimiento espumosos cosechando y cazando meteoritos en el Chaco o muito especialmente en Amambay, ese departamento con nombre tan poco siderúrgiko sin embargo, pura vegetalidad, frondosidad, lujuria, capullosidad, helecho en guaraní…

No hay comentarios.: