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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

miércoles, noviembre 05, 2008

poesía completa de Sylvia Plath (bartleby)

Plath: la chica que quería ser Dios

Bartleby publica la ‘Poesía completa’ de Sylvia Plath por primera vez en castellano, traducida e impecablemente anotada por el poeta gallego Xoán Abeleira, con la edición restaurada del ‘Ariel’ original. Por Marta Peirano

La notoriedad y la inmensa pila de biografías, recopilaciones de cartas personales, ediciones de sus diarios, estudios psicoliterarios, reivindicaciones feministas y películas inspiradas o basadas en ella la convirtieron en mártir y musa de varias generaciones de causas Sylvia Plath (Boston, 1932) publicó su primer poema a los nueve años, una cosa cortita “acerca de lo que yo veo y escucho en las calientes noches de verano”. El último, Edge, lo envió al Observer el mismo día que se suicidó, el lunes 11 de febrero de 1963. Tenía 31 años, dos niños en el piso de arriba y el manuscrito de un poemario que empezaba con la palabra “amor” y acababa con “primavera”, que dejó cuidadosamente atado sobre la mesa con instrucciones precisas para su publicación. Ariel y otros poemas fue publicado por su marido el poeta inglés Ted Hughes en 1965, pero alteró el orden, añadió dos poemas y eliminó otros cinco, por motivos medio editoriales, medio personales. Hoy es uno de los libros de poemas más vendidos de la segunda mitad del siglo XX. La selección de Poemas escogidos, editada y prologada por Hughes en 1981 y en 1982, recibió el primer Pulitzer de literatura concedido a una obra póstuma. El volumen que estos días publica Bartleby es la edición española de su Poesía completa, que conserva el prólogo de Hugues con dos añadidos sobre el original: las impagables notas del traductor, Xoán Abeleira, que señalizan y desentrañan la obra de Plath con un cuidado y rigor exquisitos y el Ariel original. “El lector y la lectora de habla española -explica el propio Abeleira- cuenta, en cierto sentido con dos libros a la vez: la Poesía completa de Plath, y el poemario Ariel tal y como ella lo dejó antes de morir”. Antes de suicidarse, Sylvia publicó dos libros, El coloso (de poemas) y La campana de cristal, una novela mordaz su episodio depresivo adolescente y el brutal tratamiento de electroshock al que fue sometida, hoy un clásico de culto iniciático al nivel de El guardian entre el centeno de JD Salinger. Las trágicas circunstancias de su muerte, su fecundo matrimonio con el poeta británico y su historial psiquiátrico la hicieron mundialmente famosa, pero a costa de su obra, vampirizada por un mito que la prensa y la academia no han dejado de alimentar. El mito contra la poeta Hasta Woody Allen ha ironizado sobre el tema. “¡Sylvia Plath! -decía en Annie Hall- Interesante poetisa que hizo creer a las adolescentes que suicidarse era romántico”. La notoriedad y la inmensa pila de biografías, recopilaciones de cartas personales, ediciones de sus diarios, estudios psicoliterarios, reivindicaciones feministas y películas inspiradas o basadas en ella la convirtieron en mártir y musa de varias generaciones de causas, entre ellas la peste psicoanalítica de los estudios culturales y la radical feminista, que llegó a acusar a su marido de haberla matado con sus infidelidades y su ego mutilador. Ella sabía que iba a ocurrir: Morir / Es un arte, como todo / Yo lo hago extraordinariamente bien (…) Por ver mis cicatrices, hay que pagar / Por oír mi corazón / Realmente late (Lady Lázaro, 1962). La mezcla de clarividencia, fragilidad y rotundidad de su obra sigue siendo inaudita. Hay varias cosas que hacen de esta edición española algo único e irrepetible. La primera es la oportunidad de descubrir a la poeta visionaria que ha permanecido enterrada tras el mito gigante de la locura y la autodestrucción. Imperfecta, como todas las obras completas, la colección permite observar su viaje a la madurez poética. Plath fue, como recuerdan Hughes en su prólogo y Abeleira en sus notas, una artesana de las palabras y una perfeccionista obsesiva, que aprendió a trabajar su material con firmeza. Cuando, hacia el final de su vida, se dejó arrastrar por el “chorro de la conciencia”, sus poemas surgieron como arquitecturas voraces y deslumbrantes. La segunda es la edición que ella misma imaginó para su Ariel -muy diferente de la de Hughes, más compacta y oscura-, un fetiche que ningún enamorado de Plath puede pasar por alto. La tercera, la otra estrella de este libro, son las notas, las muchas notas que Abeleira ha añadido a las notas del propio Hughes, y que cubren los huecos que este dejó, muchas veces por proteger la intimidad de ambos, algunas veces por olvido, la mayoría por modestia, por no subrayar la gran influencia que tuvo sobre la obra de su mujer. Esta es la verdadera joya para todos aquellos que ya habían leído la producción completa de Plath en versión original y no necesitaban una edición española. Tres poemas escogidos de Sylvia Plath ‘Persecución’, ‘El ojeador de conejos’ y ‘Espejo’ en su traducción al castellano y el original, forman parte de la edición de Bartleby de ‘Poesía completa’. Exclusiva para los lectores de NA.
Traducción de Xoán Abeleira

PERSECUCIÓN

Dans le fond des forêts votre image me suit. Racine Una pantera macho me ronda, me persigue:
Un día de estos al fin me matará. Su avidez ha encendido los bosques, Su incesante merodeo es más altivo que el sol. Más suave, más delicado se desliza su paso, Avanzando, avanzando siempre a mis espaldas. Desde la esquelética cicuta, los grajos graznan estrago: La caza ha comenzado; la trampa, funcionado. Arañada por las espinas, ojerosa y exhausta, Atravieso penosamente las rocas, el blanco y ardiente Mediodía. En la roja red de sus venas, ¿Qué clase de fuego fluye, qué clase de sed despierta? La pantera, insaciable, escudriña la tierra Condenada por nuestro ancestral delito, Gimiendo: sangre, dejad que corra la sangre. La carne ha de saciar la herida abierta de su boca. Afilados, los desgarradores dientes; suave La quemante furia de su pelaje; sus besos agostan, Dan sed; cada una de sus zarpas es una zarza; El hado funesto consuma ese apetito. En la estela de este felino feroz, Ardiendo como antorchas para su dicha, Carbonizadas y destrozadas, yacen las mujeres, Convertidas en la carnaza de su cuerpo voraz. Ahora las colinas incuban, engendran una sombra De amenaza. La medianoche ensombrece el tórrido soto; El negro depredador, impulsado por el amor A las gráciles piernas, prosigue a mi ritmo. Tras los enmarañados matorrales de mis ojos Acecha el ágil; en la emboscada de los sueños, Brillan esas garras que rasgan la carne, Y, hambrientos, hambrientos, esos muslos recios. Su ardor me engatusa, prende los árboles, Y yo huyo corriendo con la piel en llamas. ¿Qué bonanza, qué frescor puede envolverme Cuando el hierro candente de su mirada me marca? Yo le arrojo mi corazón para detener su avance, Para apagar su sed malgasto mi sangre, porque Él lo devora todo y, en su ansia, continúa buscando comida, Exigiendo un sacrificio absoluto. Su voz Me acecha, me embruja, me induce al trance, El bosque destripado se derrumba hecho cenizas; Aterrada por un anhelo secreto, esquivo Corriendo el asalto de su radiación. Tras entrar en la torre de mis temores, Cierro las puertas a esa oscura culpa, Las atranco, una tras otra las atranco. Mi pulso se acelera, la sangre retumba en mis oídos: Las pisadas de la pantera lamen los peldaños, Subiendo, subiendo las escaleras.
PURSUIT There is a panther stalks me down: /One day I’ll have my death of him; / His greed has set the woods aflame, / He prowls more lordly than the sun. / Most soft, most suavely glides that step, / Advancing always at my back; / From gaunt hemlock, rooks croak havoc: / The hunt is on, and sprung the trap. / Flayed by thorns I trek the rocks, / Haggard through the hot white noon. / Along red network of his veins / What fires run, what craving wakes? // Insatiate, he ransacks the land / Condemned by our ancestral fault, / Crying: blood, let blood be spilt; / Meat must glut his mouth’s raw wound. / Keen the rending teeth and sweet / The singeing fury of his fur; / His kisses parch, each paw’s a briar, / Doom consummates that appetite. / In the wake of this fierce cat, / Kindled like torches for his joy, / Charred and ravened women lie, / Become his starving body’s bait. // Now hills hatch menace, spawning shade / Midnight cloaks the sultry grove; / The black marauder, hauled by love/ On fluent haunches, keeps my speed. / Behind snarled thickets of my eyes / Lurks the lithe one; in dreams’ ambush / Bright those claws that mar the flesh / And hungry, hungry, those taut thighs. / His ardor snares me, lights the trees, / And I run flaring in my skin; / What lull, what cool can lap me in / When burns and brands that yellow gaze?// I hurl my heart to halt his pace, / To quench his thirst I squander blood; / He eats, and still his need seeks food, / Compels a total sacrifice. / His voice way lays me, spells a trance, / The gutted forest falls to ash; / Appalled by secretwant, I rush / From such assault of radiance. / Entering the tower of my fears, / I shut my doors on that dark guilt, / I bolt the door, each door I bolt. / Blood quickens, gonging in my ears: // The panther’s tread is on the stairs, / Coming up and up the stairs.
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EL OJEADOR DE CONEJO
Aquél era en un lugar de poder: El viento me amordazaba con mi propio cabello, Arrancándome la voz, y el mar Me cegaba con sus luces, mientras las vidas de los muertos Se desplegaban en él, expandiéndose como el aceite. Allí degusté la malignidad del tojo, Sus negras espinas, La extremaunción de sus yaros amarillos, Eficientes, tremendamente hermosos, Y extravagantes como la tortura. Tan sólo había un sitio adonde ir. Cociendo a fuego lento, perfumados, Los senderos se iban estrechando hasta la hondonada. Y los cepos parecían casi como anularse A sí mismos: ceros que, sin haber capturado nada, Yacían arracimados, como contracciones de parto La ausencia de chillidos Formaba un hueco en aquel día caluroso, un vacío. La luz vidriosa era un muro transparente, Los matorrales guardaban silencio. Yo me sentía presa de un afán calmo, de un propósito. Sentía unas manos asiendo una taza de té, apagadas, insensibles, Cercando la porcelana blanca. ¡Ellas le estaban aguardando, esas pequeñas muertes! ¡Y cómo! Excitándole como muñecas seductoras. También nosotros teníamos una relación: Cables tensados entre nosotros, estacas demasiado profundas Como para poder arrancarlas, y una mente como un anillo Corredizo, cerrado sobre algo veloz, Cuya constricción también me mataba a mí.

THE RABBIT CATCHER It was a place of force- / The wind gagging my mouth with my own blown hair, / Tearing off my voice, and the sea / Blinding me with its lights, the lives of the dead / Unreeling init, spreading like oil. // I tasted the malignity of the gorse, / Its black spikes, / The extreme unction of its yellow candle-flowers. / They had an efficiency, a great beauty, /And were extravagant, like torture. // There was only one place to get to. / Simmering, perfumed, / The paths narrowed into the hollow. / And the snares almost effaced themselves- / Zeros, shutting on nothing, // Set close, like birth pangs. / The absence of shrieks / Made a hole in the hot day, avacancy. / The glassy light was a clear wall, / The thickets quiet. // I felt a still busyness, an intent. / I felt hands round a tea mug, dull, blunt, / Ringing the white china. / Howthey awaited him, those little deaths! / They waited like sweethearts. They excited him. //And we, too, had a relationship- / Tight wires between us, / Pegs too deep to uproot, anda mind like a ring / Sliding shut on some quick thing, / The constriction killing me also. ————————————
ESPEJO
Soy plateado y exacto. No tengo prejuicios. Me trago de inmediato todo cuanto veo, Tal y como es, sin sombra de aprecio ni desprecio. No soy cruel sino sincero: El ojo cuadrado de algún diosecillo. Casi siempre estoy meditando sobre la pared de enfrente. Es rosada, con manchas. Llevo tanto tiempo observándola Que creo que ya forma parte de mi corazón. Pero ella va y viene. Los rostros y la oscuridad nos separan una y otra vez. Ahora soy un lago. Una mujer se inclina sobre mí, Buscando en mi superficie lo que realmente es. Luego se vuelve hacia esas mentirosas, las velas, la luna. Veo su espalda, y la reflejo con toda fidelidad. Ella me recompensa con su llanto y el temblor de sus manos. No le importo nada. Me deja y vuelve a mí constantemente. Cada mañana su rostro viene a reemplazar la oscuridad. En mí se ahogó una joven antaño, y en mí una anciana hoy Se yergue hacia ella, día tras día, como un pez terrible.

MIRROR I am silver and exact. I have no preconceptions. / Whatever I see I swallow immediately / Just as it is, unmisted by love or dislike. / I am not cruel, only truthful- / The eye of a little god, four-cornered. / Most of the time I meditate on the opposite wall. / It is pink, with speckles. I have looked at it so long / I think it is a part of my heart. But it flickers. / Faces and darkness separate us over and over. // Now I am a lake. A woman bends overme, / Searching my reaches for what she really is. / Then she turns to those liars, the candles or the moon. / I see her back, and reflect it faithfully. / She rewards me with tears and an agitation of hands. / I am important to her. She comes and goes. / Each morning it is her face that replaces the darkness. / In me she has drowned a young girl, and in me an old woman / Rises toward her day after day, like a terrible fish.
http://www.nacionapache.com.ar/archives/2468

1 comentario:

Maggie Torres dijo...

Ojeador:El que le hace ojito al conejo. O les cause "ojeo" y después hay que llevarles al chamán para que les cure(i.e. "Ojeoheá nde tapití".)

Che, los conejos parecen poseídos, con los ojos rojos.
O parecen increibles Hulks.

Por qué no pusiste Daddy daddy you bastard I'm through?

(here it comes, that funny feeling again winding me up inside)