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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

domingo, agosto 17, 2008

el poeta es un dandi caníbal


La idiotez como trademark intelectual







Sentirse idiota es una manera, de las muchas tantas, de asimilar nuestra única y humana bestialidad. Aunque cualquier animal puede cometer errores; sólo el ser humano es capaz de aceptarse como idiota. Estamos conscientes de la idiotez. Miramos estupefactos nuestras propias deyecciones, nos deformamos en excusas por nuestra propia estupidez, nos revolcamos en nuestras propias excrecencias erróneas y nos quedamos quietos ante nuestro propio tiempo presente. La idiotez bien llevada marca el triunfo del esteta o el fracaso del artista. Y en este mundo caribeño de canibalismos y onanismos literarios, existenciales y/o pseudoartísticos, la ley no protege al individuo, refuerza la idiotez de la tribu. La palabra idiota proviene del griego idio que significa propio. Era la forma de designar a aquel sanguijuela que, aún colmado de derechos y privilegios ignoraba todos los asuntos de la polis, así tan entretenido y absorto como se encontraba en sus propios menesteres. Obsesionado como quedaba por las pequeñeces de la casa, que la cortina convine con el sofá, que el dinero rinda hasta el fin de mes, olvidaba el conjunto, ese corifeo público que cantaba ¡Todos juntos ya! como Plaza Sésamo. Era que la individualidad decía ¡Presente! rompiendo filas. Para Fernando Savater su uso refiere a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás. E.M. Cioran, más sanguinario, iba, incluso, más lejos todavía cuando decía que “Cualquier acción es una idiotez en todo su sentido, si al final del camino no queda más que una fría sepultura.” Fuera la idiotez un caso de individualidad mórbida en el pasado, de egocentrismo tribal en el presente, de ostracismo como misión futura, lo interesante es observar cómo ésta marca territorio en terreno fértil, la ciudad; y florece, como en la literatura. El dandismo, como arte de la moda y la idiotez, es un buen ejemplo de dicha evolución. El dandismo es precursor de todas estas modas juveniles que personifican la individualidad colectiva en los espacios urbanos: las tribus. Tales como las tribus juveniles actuales que siguen religiosamente la moda de un cantante o género musical, los dandis en la época romántica demostraban su originalidad, su búsqueda de aceptación de lo diferente por medio de la moda, obviamente, hasta que esto fuera institucionalizado y se volviera, inevitablemente, al comienzo. Cuento siniestro que vuelve a empezar. Sin embargo, vale comentar que aquella exaltación de la individualidad se convertía, en el fondo, en una territorialización forzosa dentro de la sociedad. Para este idiota dandi la forma de pertenecer desde lo diferente en un espacio conflictivo tuvo que ser también una imposición. Y como acto de poder, llegaron los dandis para quedarse. Convirtieron en “la sociedad del buen tono” lo que antes se consideró ridículo y atrevido. Se veían a sí mismos como genios con la capacidad de convencer en su propia estética del vestir. Decía Oscar Wilde que “One should either be a work of Art, or wear a work of Art.” Así se transformaron de hombres sin espíritu, el mismo que avalaba a aquellos que nacían en cuna de abolengo, en hombres con inspiración, aquellos que poseían la musa y la gracia. Lo que produce el capitalismo son tribus egocéntricas, construidas en valor de lo material, y por ende, donde la estética se refleja como religión, la religión como capitalismo y éste como estética; en otras palabras, la construcción material que nos hicimos del ser humano en donde ser es lo mismo que aparentar. El dandi personificó este objeto de consumo en que se convirtió. El poeta no realizó algo muy distinto. Cristino Bogado (1967), poeta paraguayo, nos da una interesante versión de lo que hablamos cuando se mezcla dandismo y poesía, cuando la idiotez llega a las urnas del ambiente literario. El Kuru (o Kurupí), como suele llamarse este poeta haciendo alusión a un animal mitológico guaraní que se ahorca con su miembro viril, describe en El caso del idiota, uno de sus poemas más famosos de Dandy ante el vértigo (2004), a un dandi intelectual, bien vestido, de espejuelos, celular, beeper y pipa para fumar. Modernamente yuppie, escribe en un periódico y es de raza blanca. Se dirige a un recital poético. Es “un idiota rodeado de idiotas”, se dice, y por cómo, de inmediato, el hablante lírico reacciona, el ambiente al cual se enfrentan a través de una lámpara es bastante siniestro, “psicodélico”. “Busco un idiota” enuncia y cuestiona. Le responden con una pregunta: “¿Idiota intelectual o analfabeto?”. Busca al primero. Y continúa su descripción. Tiene título honorífico, “summa cum laude de la nada”. Hace silencio cuando de Girondo o Vallejo se habla. Conservador. Trajeado. “Hipersensible de la plebe/de la voz de los parias”. O sea, un snob. Un intelectual poeta, tradicional, del Paraguay, de Suramérica, del Caribe, de Puerto Rico, de esos que pasean los escalones de cualquier centro cultural del mundo haciendo “poesía poética de poético poeta”. Es popular con la prensa y las mujeres. Es “acosado, fotocopiado, editado, comentado”. Para el hablante lírico, ésta es la existencia absoluta de un Superidiota. Y, precisamente, este trademark del intelectual triunfador es el que él quiere imitar. Recordemos, la imitación es un acto de canibalismo. Se traga aquello que quiero ser. Los indígenas no consumían al cobarde, sino al que acrecentara sus destrezas y dotes y lo nutriera de valentía. No suponía restar sino sumar y en positivo. Para ello tendrá que convencerse que semejante fantoche es digno de la aritmética. La anáfora del término “idiota” presupone un adoctrinamiento. Si lo que triunfa es la idiotez, porque en forma tribal, en esa “idiotez autóctona, plena, sustancial” es donde radica la aceptación de lo diferente, entonces se asimilará olvidando que si borrara cada uno de los vocablos “idiota” o “idiotez” estaría posiblemente ante el mensaje en bruto, aquello que esconde tras el insulto. La repetición voraz lo que hace es reafirmar su rebeldía, su diferencia; lo unifica como distinto pero le da la autoridad para asimilarse. El insulto constante es también un aplauso, un venerable homenaje a quien, en cierta manera, queremos llamar la atención aunque sea adversamente. Así ellos existen; así nosotros existimos. Algunos poetas en las dictaduras latinoamericanas callaban el nombre del dictador para no darle vida en la palabra. El hablante lírico, por el contrario, con esta misma fuerza, lo nombra, le da vida, para ser su discípulo, para sustituirlo. Irreverentemente, maleducado como los dandis románticos, reconoce en el idiota intelectual su propia animalidad. Está consciente de todo el ritual, el servilismo por el cual tendrá que pasar para convertirse en un idiota y formar parte de la tribu poética. Su misión constituye en llevar a carácter de institución la idiotez poética. Si esto pasa en Paraguay; muchos pensarán: ¿y por qué no en Puerto Rico? D.H. Lawrence dijo “Hagamos una revolución para divertirnos”. Habrá que tenerlo como premisa, acompañado de un slogan que diga “Yes, yo también quiero ser un idiota puertorriqueño.”












EL CASO DEL IDIOTA,
(de Cristino Bogado)





Idiota de anteojos, pipa y un artículo semanal en un suplemento idiota
Idiota bien parado, trajeado con celular y beeper
Idiota químicamente puro, sin mestizaje
Idiota de tercera y cuarta generación idiota
Idiota en un vernissage idiota
Idiota en un recital poético idiota
Idiotas rodeados de idiotas
y tú con tu lámpara psicodélica en plena noche idiota:
busco un idiota ¿Idiota intelectual o analfabeto?
Idiota que exhibe su título honorífico
summa cum laude de la nada, del silencio
cuando se trata de si Girondo o Vallejo
Idiota que se aleja hipersensible de la plebe
de la voz de los parias
Idiota que nunca se quema incombustible seco putrefacto
idiota Todos idiotas una población entera de idiotas
con una constitución pro-idiota de un único artículo (no idiota)
que prohíbe prohibir la proliferación de la idiotez
la idiotez autóctona, plena, sustancial
Ven idiota platónico, dosifica tu idiotez pura,
de alta graduación, al menos con una idiotez atea
Chúpamela entera, así, idiota, suavemente, idiota
Beberé tu sabiduría hasta su medular idiotez
Seré tu discípulo idiota que aprenderá a disparar
como chorro espermático copulante mi idiota vena poética
auténtica ni clonada ni plagiada es decir siempre idiota
pero idiota recensionado al fin Idiota afectado, libidinoso,
mujeriego, con auto o en colectivo, idiota de gran futuro,
idiota fotografiado, perseguido, acosado, fotocopiado, editado,
comentado, envidiado, odiado, idiota-idiota o
en la frontera de la idiotez, sentado sobre el bordillo de la marginalia
y tu amante inficcionada por los oídos
con el canto de sirenitas homéricas de un idiota humanista,
tu pobre, culona e indefensa amante
Muéstrame idiota el camino idiota
Prepárame idiota para una existencia idiota
Sí, idiota, sabemos de la actualidad de idiotas caribeños,
idiotas negros, idiotas criollos, etc., aun de la hermanita pequeña
del gran idiota por qué no un non plus ultra de la idiotez local
Sí, acepto tu copa de vino
Inclino la cabeza, servil, ante tu idiota bendición iniciática
Yes, quiero ser un idiota paraguayo.





















Sonia Marcus Gaia (Jacquline Rivera), en el periódico Diálogo, principal órgano comunicativo de la Universidad de Puerto Rico, setiembre, 2008










4 comentarios:

Edgar Pou, ratá pypore dijo...

Che y pensar que fue parte de las mañanitas poetikas que le brindamos al broder Bazzano en su cumpleaño arâ,
y los yakareteros karetones se kedaron husmeando el aire de guillotinazos que rondaba
la noite
el oxigeno sulfurado y yopará
como un gato
desdeñoso pero hambriento
que en cualquier momento iba dar cuenta de sus satisfechas
posiciones de ñembo rebelditos way
i porâ kuru
che irû che kapé
i porâ re che reconocé
umi boricua tetame avei
avanti powerfull Kurupi
¡ ate u fondo do tatu ro´o desta
vida a únika
desa poesía sem cheques
nim valeus de ningueim que te diz
o que debes escribir
o que debes pensar
que saca la lista de buena fe
dos poetas oficiales del buen vivir
tembo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
tembo¡¡¡¡¡¡¡¡¡
yes yes otro idiota de barbas y sandalias
también tiene seu copy right
non nos dejemos enganar

kurubeta dijo...

lista de auto de fe lo ke veo por todos lados nos kieren klemar en efigie loko!!!
Viernes sppe ja je topapata lo mitanguerandi
abanti avati bang gang bang konvokatoria a full con ao poí y vakero i bolsa de karaguatá...leyendo as cartas d ela mama de nietzsche!!!

Cristina Chain dijo...

"Idiota: Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás."

(el odiado) Savater

kurubeta dijo...

tes, Chai, la famosa fgrase de Nietzsche ke la hermana no entendió y censuró en sus ediciones mau: "Cristo es un idiota" (un person singular, idiosincrátiko, no tonto ni pelotudo!!!, pero la sister no sabía griego ra'e)