kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

viernes, septiembre 28, 2007

Derrame de autor de "Plata Yvyguy"

Asunción, Paraguay, Viernes 28 de Septiembre de 2007 Arte y espectáculos de www.abc.com.py Martínez Gamba mejora, pero sigue en terapia El conocido escritor y estudioso del guaraní Carlos Martínez Gamba sigue en terapia intensiva, según nos informó ayer su hermana, Dora Martínez Gamba, El mismo sufrió días pasados un derrame cerebral. “Gracias a Dios, está saliendo del trance”, nos dijo su hermana. “Está recuperando el habla, ya está consiguiendo tragar alimentos y ya la parte grave pasó. Pero sigue en terapia intensiva y está en observación, ya desconectado de los aparatos”, agregó. Martínez Gamba tuvo el derrame hace algunas semanas y fue internado de urgencia en el Sanatorio Nosiglia, de la ciudad misionera de Posadas (Argentina), según nos informaron. El escritor recibió el Premio Nacional de Literatura en diciembre del 2003, en un acto realizado en el Palacio de López. Vive desde hace largo tiempo en la localidad de Puerto Rico, provincia de Misiones, debido al exilio político, y ahí la comunicación es un tanto dificultosa, según nos dijo la hermana, quien, sin embargo, espera que vuelva a su morada “para ir a visitarlo por unos días”. Martínez Gamba escribe preferentemente en guaraní, idioma que ha estudiado a profundidad y tiene ensayos teóricos muy ricos. Es también poeta y narrador, que le mereció el mayor galardón de la literatura nacional. Entre sus obras publicadas están Plata yvyguy (1971), Amombe’úta ava ñe’ême (cuentos, 1972), Tapekue ka’a (1975), Niño arapegua purahéi (1978) y otros. Como traductor, puso en guaraní el poemario de Rodrigo Díaz-Pérez, con el título de Yvoty aty poravo pyre (1973).

jueves, septiembre 27, 2007

Drogas en Asu, de Hugo Duarte (autor del inédito "¡Abran Carajo!")

Capítulo II

La Marihuana
Generalidades En el submundo de Asunción se ven muchas cosas. Pocos se darán cuenta que entre cada día que pasa se enciende una noche increíble para mucha gente. Esa gente es aparentemente normal, convive con uno en el colegio, la universidad, el trabajo o las fiestas. Pocos se dan cuenta, a su lado está un consumidor de las muy promocionadas “drogas peligrosas”. Antes fue un fumador, luego alcohol, café, luego mentiras y sueños. Cuando de repente un día las desilusiones que causa la cotidianidad de la vida presionando para sobrevivir hace que se busque algo más. ¿Un escape? Algunos se refugian en es sexo. Otros en el trabajo, otros en el alcohol, otros en la madorra. Pero algunos otros caminan un paso más y a veces hasta por casualidad acceden al otro mundo, al espacio, a la libertad y se rebelan. Rebelados ya ante la exigencia de la aplastante carga social se encuentran con lo prohibido. Muchos empiezan con la marihuana o con las anfetaminas. También pueden ser depresivos recetados por algún buen doctor, y luego de un largo caminar van asociándose a los privadísimos grupos de “locos” Los ¨locos” son aquellos quienes, ya al otro lado de “la pared”, están concentrados en el disfrute de su “magia”. Entre ellos, existen desde luego muchos caracteres, van variando de acuerdo a su origen social y cultural. Su disfrute varía en proporción a lo valores que manejan. La edad de los consumidores de marihuana es muy variable, lo cual también influye fundamentalmente en los tipos de efectos de la droga. Los grupos que comenzaron en lo ’70, empezaron entre los 15 y los 16 años más o menos. Los posteriores, hasta el ’83, empezaban un poco mayores. Hoy empiezan a cualquier edad. Resta aclarar que estoy refiriéndome a la generalidad y sobre todo al criterio que prima en el momento de la toma de decisión o enganche. Los “locos” empiezan en general alrededor de la edad referida y siguen hasta los cuarenta años más o menos. Desde luego algunos se alejan antes, otros siguen sin fanatizarse y otros nunca dejan la afición. Esta referencia está dirigida especialmente hacia los consumidores de marihuana. Y a veces la cosa se da así: en algún momento se conoce a alguien que es “diferente”. Su vida privada tiene características especiales que van llamándonos la atención, características especiales comparativamente hablando. Y entonces se dá y en alguna privadísima reunión “surge” un “petardo” , un “join” . Es una ronda como la del tereré en la cual de repente el novato se ve incluido. En la ronda se respeta seriamente el orden de la mano. El “petardo” es consumido de boca en boca hasta que se va, se acaba. Algún consumidor consume nada más que tres o cuatro pitadas y luego pasa… Una suave sensación nos abraza entonces. El tiempo se estaciona. Generalmente la conversación se vuelve muy aguada, a veces reímos. Está claro, estamos muy sensibles, estamos “drogados”. La primera vez produce varias clases de reacciones. He notado que en aquella gente con demasiadas expectativas con relación al efecto, este efecto no aparece. Es como que la persona está demasiada ansiosa y esa hiperactividad lucha contra los efectos relajadores de la Cannabis Sativa. Otras veces hay arcadas y consecuentes vómitos. ¡Oh desilusión! A algunos se les “lengua la traba”. Otros principiantes se quedarán profundamente dormidos. Una dosis grande sin embargo golpeará siempre. ¿Qué es grande? Ello depende exclusivamente de la calidad de la droga, aunque no obstante tiene algún peso el hecho de que el postulante a drogadicto tenga o no el estómago lleno. Pero sigamos con la ceremonia. El del grupo sigue disfrutando de la misma mientras el principiante es “asistido” por su “gurú” . Entre conversación y conversación se enciende un “tabaco” y otro y otro, los cuales muchas veces también se comparten. Pasado un momento, entre 30 y 40 minutos, de acuerdo a la calidad, el gusto y la potencia del “join”, así como de la cantidad de consumidores, y sobre todo si hay más, entonces se enciende otro. La comunicación establecida en la “zapada” varía generalmente. Cada consumidor asume una personalidad específica y especial que es característica en él en cada ocasión. La imaginación lanzada a volar comienza a ilimitar la realidad. Esta, convertida en un espejismo, se relaciona con la de cada uno de los comensales. La memoria trastroca los tiempos a veces y el humor es parte altamente activa de la atmósfera. Los efectos interrelacionados crean un tiempo muchas veces exquisito y no reproducible. Generalmente aumentan el bienestar y la euforia, la depresión, el bajón viene luego, cuando se acaba o cuando ya se llegó… Los usuarios con experiencia consiguen un excelente control sobre sus facultades mentales y sicológicas. La experiencia vivida me ha demostrado que los fumadores consuetudinarios, cuando aún no han “perdido” tienen una medida definida al consumir. Es decir siempre hay alguien que llega a su tope y dice basta. Notable es el aumento de la creatividad, la intelectualidad y la sensualidad. Pero todas estas características son siempre fácilmente controlables. La música generalmente es el marco del fondo que acompaña estas reuniones prohibidas. Ella es disfrutada de manera muy singular, pudiendo por ejemplo distinguirse el sonido casi como si se lo estuviera tocando. Muchas veces la imaginación mezclada de la concurrencia se encima y consigue entrelazarse creando momentos rarísimos. Aquellos fumadores que han “perdido” son los que a causa de otras drogas generalmente, u otros abusos, han conseguido destruir químicamente alguna parte importa de su cerebro (motriz, memoria, paranoia, agresividad, sueño profundo). Generalmente son adictos también a barbitúricos, drogas típicas recetadas indiscriminadamente por algunos siquiatras o clínicos. Aquellos que pudieron, no tienen medida alguna al consumir marihuana. Si el consumidor es un esquizofrénico, los efectos son aún más imprevisibles. Si el momento de consumir se da en un vehículo, la “zapada” se convierte en un paseo alucinante en el que la imaginación consigue desprenderse de la memoria y ocurre entonces por ejemplo que momentáneamente el consumidor desconoce lugares que en circunstancias de vigilia son archiconocidos por el mismo. Por ejemplo parar en un semáforo en la calle Cerro Corá y Tacuary y ver la calle que sigue, llena de árboles a los costados como si fuera otra ciudad. Si es de noche las luces de Asunción se encenderán brillantísimas derramando incontrolablemente su antiguo juego se ciudad feliz. El consumo de marihuana consigue en disfrute profundo y como aparentemente detiene el reloj, generalmente no se necesita mucho tiempo. Así como por ejemplo, dos o tres horas que parecieron más cumplirán este primer objetivo. En caso, por ejemplo, que el consumo se realice a solas, los efectos variarán de acuerdo a las motivaciones que brinde el medio: -En un automóvil: Buen paseo. -En una fiesta de “caretas” : atraen las ganas de ver y mirar y disfrutar de las vanalidades de las reuniones sociales. No hablaremos realmente del hambre y la sed que si no son controlados pueden causar estragos. -En una cama solo: relaja y produce un excelente descanso. Sin embargo, a pesar de toda la anteriores descripción existen posibilidades de que toda esta tipología se presente en forma completamente diferente. El los casos de que el consumidor sea muy joven y que no se haya liberado de las característica personalidad de niño, esta puerta abierta hacia la imaginación puede llevarlo hacia cualquier parte, pues no tendría asidero suficiente en su personalidad impúber. Definitivamente si la Cannabis fuera consumida por un infante o adolescente muy joven, las características podrían ser muy diferentes pues sus funciones síquicas disfuncionarían creandosele situaciones incomprensibles que podrían llevarlo hacia la total alucinación, quizás hasta la “locura”. También he notado que aquel consumidor que haya sido destruido por otro tipo de droga o por el abuso de la misma, puede reaccionar de manera muy variada, nunca previsible y generalmente muy difícil de controlar, pues generalmente su “yo” ya tiene rupturas que conflictuan con los demás estratos de su personalidad, creándole un shock imprevesible. Con la marihuana he notado que la personalidad sufre una modificación que podría llamar de división del yo. Cuando uno de ellos siente concientemente que entra en una etapa irreal irrefrenable, desconectado, luchando con el “yo” conciente para llevarlo hacia el mundo imaginario, de no fácil acceso en condiciones de vigilia. En este momento he notado que si uno no cuenta con una sólida personalidad, puede pasar cualquier cosa, pues el individuo puede perder el volante de su carruaje personal. Habrán notado ustedes que durante todo el tiempo he insistido en que el equilibrio es fundamental pues la rotura temporaria de la realidad rescinde las obligaciones creadas por la moral, la religión o la sociedad, desprejuiciando al individuo. Como comparación de acercamientos podría citar las diferentes características que producen los efectos del alcohol, por todos conocidos, aunque el alcohólico no es conciente de lo que hace y el consumidor de marihuana si… Por otra parte, el consumo de la Cannabis en la cotidianeidad es más delicado, pues para el caso de un empleado, este disminuiría en gran medida su capacidad laboral y su falta de concentración y memoria lo volverían incompetente. No vale tratar de convencer a nadie de la magnificencia o no de esta droga. Sin embargo considero importante transmitir parte de lo que vi a fin de cargar el bagaje de información que pongo s disposición aquí. Personalmente, como yo lo había anotado antes, creo que la bibliografía sobre el tema es bastante limitada y si no lo fuere, a la educación de la “familia paraguaya” no se le han aproximado antecedentes a este respecto y además ésta nunca dispuso con facilidad de los mismos. Como se pudo haber notado en la descripción general del momento del consumo como experiencia, no pretendí llegar más allá del cuento, de la narración del hecho visto desde un punto en que pretendo en todo momento ser imparcial. Esta es una compilación de informaciones que pretenderá básicamente ilustrar y no crear adicción o antiadicción. No entraré a detallar sin embargo las características médicas ni la composición química o la descripción del camino, efectos y demás del THC en las venas, la droga de la “hierba maldita”; sin embargo trataré de contarles otros datos que puedan ser de interés para nosotros los no científicos. Distribución. Precios. Calidades. En Asunción, la marihuana se distribuye prensada cuando es de primera mano, si no viene de cualquier forma, picada, desprensada para hacer bulto, con rama, sin rama, con tierra o sin ella. El tamaño medio de un “ladrillo” o de un “toco” es de aproximadamente 5 cm de espesor, como un ladrillo común, pero de más o menos 55 x 22 cm. de superficie. Es decir 35 x 20 x 5 cm. El proveedor ocasional o el “marchante” (dependerá del caso), corta el ladrillo en tajadas aproximadamente una pulgada de espesor que viene a ser más o menos como una rebanada de pan francés ancha, por dar un ejemplo a mano. Este corte se da cuando no hay escaséz, si no los “toquitos” pueden ser de variadísimos tamaños. Influye también el hecho de que el “trafic” tenga o no dinero, vaya a viajar o no o haya consumido mucha de su mercancía. No se puede determinar exactamente cuánto pesa un “ladrillo” pero estimo que alrededor de 900 gramos. Viene generalmente envuelto en polietileno negro con refuerzo de cinta adhesiva ancha de manera a hacerlo lo más hermético posible. Su precio oscila entre los 50.000, 80.000 y 120.000 guaraníes. La tajada, ya de un vendedor intermediario cuesta entre 10, 15 y 20 mil guaraníes. En épocas de escasez un puño de “grass” despresado está alrededor de 10 y 20 mil guaraníes. Como su olor es fuerte, se le transporta en polietileno, generalmente. Además ello evita que se desperdicie. El producto viene compuesto de ramitas que prensadas conservan generalmente sus hojas y capullos, estos con sus respectivas semillas. Las plantas macho, que no dan flores, poseen menos cantidad de THC y producen efectos de menor fuerza. Existen varias calidades de hierba y ello depende del curado, a veces, o del tipo de la tierra en que crecieron, por ejemplo dicen que la marihuana marroquí es fabulosa. Cuando está más fresca es más aromática, más potente, más rica y menos dañina para la garganta. Su color varía entre verde oscuro y marrón, a veces rojizo, este color especialmente proviene de las flores o capullo. Estos son los más codiciados, las hojas se llaman “palla” y no son muy queridas si vienen solas, pues se deduce que es de una planta macho o es el resto de un “toco” Las semillas y las ramas no se consumen y si se consumiese una o más semillas es un “join” ello puede producir directamente dolor de cabeza, por lo menos, las más de las veces, sin descartar la mayor irritación de garganta. Algunos consumidores plantan las semillas en macetas y llegan a tener sus propias plantillas. Como había dicho antes, el “capullo” es “la verdad”, pero generalmente se lo consume con “palla”. También tenemos en Paraguay la “cera” o la “bolita”, que está fabricada con resina de la planta misma. Es notable la capacidad tóxica de este producto, lo que debe a la gran concentración de THC que contiene. La “cera”, que yo creo que es lo mismo que el haschisch que se consume en Europa, se la consume con marihuana o con tabaco. Su potencia es mucho mayor que en cualquiera de sus otras formas. Una bola de cera cuesta entre 5 y 12 mil guaraníes pero no es tan fácil de conseguir como en el caso de la marihuana. Vale la pena aclarar también que no todo consumidor la ha probado en Asunción, quizás por esta misma razón. El “trafic” es el proveedor, la “mano” y tiene características diversas. Algunas veces son gente de dinero que nada más se ocupan de proveer a gente amiga del mismo nivel. Este tipo de proveedor generalmente recibe un pedazo que ya tiene dueños fijos. El recibe directamente de su fuente que puede ser del interior del país o a veces de la misma capital. Generalmente este servicio le sirve para costear su consumo personal, pues por su situación económica no necesita más. Existen taimen aquellos que tienen sus clientes fijos y que trayendo de las fuentes distribuyen el producto en pequeñas cantidades que cuestan entre 5 mil y 20 mil guaraníes por “toco”. Este personaje viaja en busca de hierba y a su vuelta va de visita, previa llamada, a cada uno de sus clientes que generalmente son fijos, como en el caso anterior, sólo que sus volúmenes de adquisición son muchas más pequeñas. Este redistribuidor llegará a duplicar y hasta a cuadruplicar el valor de su inversión por las ventajas que da el menudeo, aunque desde luego su actividad es mucho más riesgosa. Otros traficantes o proveedores son más bien exportadores, teniendo su mercando allende de las fronteras. Este tipo de vendedor la mayoría de los casos no comercia en Asunción ni por casualidad. La relación entre la “mano” y el comprador es de diferentes características, sin embargo casi siempre prima una cordial amistad afianzada por el secreto común. Cuando el “grass” escasea, entonces las transacciones se vuelven más difíciles. Los interesados ansiosos por tener “algo” empiezan la búsqueda. “Batallar” es la consigna entonces, y los grupos de diferentes barrios de Asunción empiezan a “moverse” para “batallar” en cualquier lugar. Se recurre entonces a cualquier posibilidad. Se busca en la memoria a las antiguas “mano” a gente que por diversas circunstancias se alejó, a los proveedores de otras clases sociales, a los artistas de la desesperación. Y cuando no hay, no hay y no queda otra cosa que esperar una próxima cosecha. Parece ser que la escasez nunca es general, pero obedece a que se cierran o no las rutas al interior por lluvia o que la “mano” esté presa o esté “pirada” , pero sí existe una cosa segura, esta historia es ya definitivamente de nunca acabar. De repente, como quien no quiere la cosa ella, la hierba, vuelve a aparecer. En el teléfono suena una voz conocida que dice: “Hola fulano, te habla mengano, quiero saber hasta qué hora vas a estar porque te traje el traje verde, o la camisa de la esperanza, la siempre verde” Procedimientos de preparación Para el consumo se pican los capullos y pallas, limpiándolos de semillas y de ramas. La cantidad de hierba a consumir que generalmente equivale a la misma cantidad de tabaco que lleva un cigarrillo común corto, digamos como un negro sin filtro de nuestro mercado, aunque un poco más fino. Luego del procedimiento de limpieza se lia la “droga” en un papel de cigarrillos que se vacía de tabaco para ser posteriormente rellenado, en este último caso se puede fumar el “petardo” con filtro. En el caso de la cera un bolita sirve infinidad de veces porque es una bola de más o menos un centímetro de diámetro y se la va picando o derritiendo para su consumo en pequeñas porciones y se la mezcla con tabaco, o con la marihuana misma. Generalmente en Asunción se consume la hierba en forma de cigarrillos (petardo, petard, join), sin embargo también se usan pipas. Existen pipas especiales que generalmente son más chicas que las comunes. El tiempo de efecto puede variar notablemente, pero va desde 20 minutos a 3 horas, dependiendo eso del estímulo interior o exterior. Para algunos la comida o el agua sirven como paliativo del efecto de la droga en cuestión. A veces hasta lo corta definitivamente. Es posible sin embargo lograr con el alcohol que la embriaguez aumente considerablemente, aunque eso no ocurra siempre. Características del fumador El consumidor de marihuana se distingue difícilmente en su estado de vigilia de cualquier persona no consumidora. Ni siquiera se puede afirmar que en la actualidad se vista o maneje de manera diferente al resto. En las décadas anteriores podíase afirmar que eran los hippies o sus continuadores los ejemplares más definidos. Sin embargo hoy el consumo de marihuana, por lo menos en Asunción, no se podría encasillar entre gente de aquel o de este grupo. Trabajadores, empleados, artistas, estudiantes, intelectuales, madres, padres e hijos de actividad completamente formal forman parte de la legión de amantes del “fumo” sino simplemente señalar que es difícil distinguir a quienes están en el tema. Sin embargo, y aquí viene lo que puede ser útil, si uno ve una persona que está bajo los efectos de la Cannabis, en ella se podrán notar algunas característica típicas como por ejemplo: ojos rojo, labios secos, mucha sed, a veces pierde el hielo de lo que conversa. Se mueve más lentamente, pierde más fácilmente la noción del tiempo, está contento… y no hay más, nada más, nada más. ¿Pero qué pasa? Todas estas características son fáciles de encontrar en cualquier persona. Creo que lo único en el consumidor de “hierba” que pueda llamar fácilmente la atención es el olor a la misma que queda impregnado en su ropa y huele más o menos como el Pacholí; los ojos rojos, rojísimos, a veces también son notables, no obstante este efecto se disimula fácilmente usando cualquier colirio de efecto vasconstrictor, droga que suele ser constante compañía del consumidor de “grass”. Efectos Voy a tratar de citar algunas características que sobresale de entre todos los efectos notados durante la experiencia con las Cannabis, refiriéndose desde luego a los efectos en la personalidad y las reacciones físicas, no a sus cuestiones químicas o médicas. Relajación, buenas sensaciones, cuerpo liviano, despreocupación, deshinibición, gran sensibilidad acústica y óptica, sueño, tacto más excitante, erotismo, lapsus de memoria, el tiempo se alarga, apetito exagerado, sed, pensamiento lúcido, taquicardia. Pero lo más destacable es la agudización notable de la sensibilidad. De todos estos afectos fijémonos que pocos podemos considerarlos peligrosos, partiendo de la base que somos capaces de dominar nuestra responsabilidad y que el consumo de la hierba no logra anular sin uno no quiere, la voluntad. Lo que si podríamos considerar como peligroso es el estado de dejadez en que se puede caer en caso de que el consumo sea crónico, esto aparte desde luego del riesgo de cáncer pulmonar (como con el tabaco), contagio por promiscuidad, o por compartir cigarrillos, vasos y amistades. Sin embargo estos riegos son prácticamente los mismos para los que consumen alcohol y tabaco, drogas socialmente permitidas. La toxicidad de la Cannbis es entonces bastante relativa o de poca trascendencia. La dependencia es síquica, nunca física. Hasta hoy no se ha probado ningún efecto especialmente negativo, a pesar que bajo la presidencia de Reagan se ha editado una serie de literaturas referidas a la marihuana como “hierba mortal” y otros inexactitudes. Comentarios Quiero en principio considerar que dados los aportes anteriormente detallados, las conclusiones deben ser de cada uno. Si yo tendiera a sugerir qué hacer a favor o en contra, estaría tomando posiciones y ello iría en contra de la libertad que se debe tener cada uno de elegir por si solo su camino. De lo único que puedo sí estar seguro es que si bien la marihuana no puede llevar a un mundo especial, nuestro mundo, el permitido no pretende ningún tipo de alternativa razonable que justifique ninguna afirmación sugerente a favor de si mismo y en contra de la “hierba” Si nosotros los seres civilizados estamos sistemáticamente estimulados hacia el consumo de drogas que realmente hacen mal, con qué bases morales debemos determinar que tal o cual cosa puede o debe hacerse. Deberíamos asumir de una buena vez que la libertad del hombre debe ser inalienable. Debemos permitimos luchar contra ese tremendo dictador que tenemos dentro de nosotros mismos porque así nos inculcaron. Debemos buscar la salida y ofrecer alternativas que hasta la actualidad no hay, o al menos son insuficientes para contrarrestar esta realidad.
Glosario
Amarillita: Variedad de cocaína. Generalmente es más húmeda que otras. Casi siempre tiene menos mezcla. Tiene mucho éter.
Ácido: L.S.D.
Anfeta: Anfetaminas.
Alucinado: Stone. Bajo los efectos de la marihuana.
Bolita: Cera. De la resina de la Cannabis Sativa.
Batallar: Salir en busca de droga, a cualquier hora, precio. A cualquier lugar, a veces hasta sin rumbo fijo.
Blanca: Cocaína
Bajón: Cuando termina el efecto de la marihuana o de la anfetamina
Bajarle: Consumir determinada droga
Careta: Personaje que no curte. (consume). No sabe o si sabe no le gusta ni lo permite.
Cannabis Sativa: Marihuana, grass, hierba.
Capullo: Flor de la marihuana. Muy codiciada dada su potente efectividad.
Cera: Bolita de resina de marihuana.
Cortar: Mezcla que se agrega para aumentar el volumen y bajar la calidad de cualquier droga.
Corte: Problemas.
Canuto: Elemento que se utiliza para inhalar cocaína.
Crack: Consumo de la cocaína precipitado, de fuerte efecto.
Coparse: Que gusta mucho.
Coca: Cocaína.
Curtir: Consumir.
Duro: Estar bajo los efectos de la coca o de anfetas.
Escama de Pixe: Variedad de cocaína que se destaca por escamas brillantes junto con el polvo. Es muy liviana, por consiguiente su volumen es mayor es mayor que las otras variedades. Es de sabor agradable, comparativamente, y muy apreciado.
Etil: Nombre de pila del alcohol entre los consumidores de droga.
Fumo: Consumo de la hierba.
Fisura: Situación angustiosa que se produce cuando se le acba la coca al consumidor, tanto al agudo como al crónico, lo que le impulsa muchas veces a salir a batallar.
Flash: Producto del pico o del crack.. Sensación muy fuerte y alucinante de muy corta duración que se produce inmediatamente después del consumo.
Freebase: Libre de la base. Semejante el crack pero no con pasta de cocaína, sino con polvo.
Gurú: Guía del novato en el consumo de droga.
Grass: Cannabis Sativa. Hasta que muera: hasta que se acabe la existencia del momento. Haschis: Resina de marihuana prensada. Hierba: Cannabis Sativa. Hongos: Referencia a los alucinógenos que se consumen. Join: Cigarrillo de marihuana. Jalar: Inhalar coca. Jalata: Reunión para jalar Loco: Consumidor de droga. Ladrillo: Unidad base de comercialización de la marihuana de tamaña parecido al de un ladrillo común. Línea: Porción de coca preparada para el consumo. La Reina: La Cocaína. Mano: Proveedor de droga. Muestra: Porción gratis de droga Merca: Cocaína. Mover: Comerciar. Conseguir. Moverse: Irse. Ir a buscar, ir en busca de droga. Mambo: Efecto. Mambaso: Efecto Fuerte. Nieve: Cocaína. Oler: Inhalar. Opiaceos: Derivados del opio. Heroína, Morfina, Codeína. Perder: No tener remedio. Perder la coherencia. Caer preso. Pálida: La policía. Situación conflictiva poco agradable y contraria al consumo mismo. Palla: Las hojas de la Cannabis Sativa. Pirado: Aquel que perdió. Pegar: Hacer efecto. Pico: Inyección endovenosa de alguna droga. Picarse: Inyectarse droga. Petardo: Cigarrillo de drogas. Pusher: Proveedor de drogas. Quemar: Consumir marihuana. Rosadita: Variedad de cocaína notablemente fuerte. Muy raro en nuestro mercado. Rayado: Enojado, pirado. Speed: Acelerado. Rápido. Bajo efecto de coca o anfetas. Stone: Situación relajada y feliz producida por la marihuana. Surge: Aparece. Se pone a disposición. Sin corte: Sin problema. No hay caretas, no hay pálida. Saque: Consumo de coca con una llave o con la uña, que generalmente se hace para probar o bien porque las condiciones dadas para el consumo no son aptas por consiguiente debe ser rápido. Tabaco: Nombre de pila del cigarrillo dado por los consumidores de droga. THC: Compuesto de la Cannabis Sativa responsable de sus efectos. El consumidor de refiere a él corriente. Tarda entre 4 días y una semana en ser eliminado del cuerpo. Toco: Porción de droga. Trafic: Pusher. Proveedor. Traficante. Mano. Zapada: Reunión para consumir drogas con varias persona.
extraído de DROGAS EN ASUNCIÓN MAS ALLA DEL MIEDO *Arte Nuevo Editores Serie Ensayos N°12 * © Arte Nuevo Editores Montevideo 166 – 82 736 * 1 Edición, 1989 Mil quinientos ejemplares. HUGO DUARTE MANZONI DROGAS EN ASUNCIÓN MAS ALLA DEL MIEDO

martes, septiembre 25, 2007

Ni Schumann ni Schopenhauer, III

Por qué carajo tenemos que volcarnos hacia los bolches peruanos colombianos si queremos imitar ahí están los yankees en la tele en el cable tipos sencillos que nunca complican las cosas gente que mira hacia adelante trabaja todo el día sin enredarse sin meter lío llevan una vida ordenada cronometrada trabajo todo la semana sábado la familia y domingo la iglesia y otra vez trabajo no tienen ningún espacio vacío para molestar a los otros hinchar las pelotas cada um en a sua como dicen los rapai por supuesto no leen las musarañas a quién se le ocurriría leer esa esquizofrenia en acción sólo a mi hijita bobalicona se le ocurre andar con un pendejo que lee boludeces todos sus amigos del club se pasan la semana paseándose en mercedes y volvos pero ella boludita nomás siempre en el colegio también en la facultad ser objeto de triquiñuelas mujeriles la fiebre el fuego uterino dice la ciencia hoy me andaban detrás en síntesis querían levantarme gajes del oficio de picholo nato no hay caso cuando uno nace con suerte no hay caso aunque llore todo el mundo me acosaban que si me prestas no el cuaderno de matemáticas que si me llevas a casa que si me coges por el culo mujer es mujer sólo piensan en coger eso no va a cambiar hasta el fin del mundo pero mi hija va a tener que olvidar su boludez le voy a disuadir por supuesto como corresponde a un padre educado y con estudios terciarios hombre importante de dos o tres negocios fructíferos algunas acciones más desperdigadas por ahí anónimamente una mansión acorde con el estatus dos autos importados como todo hombre previsor no voy a soportar por mucho tiempo ese matiz estrafalario en mi hija si es para salir al cine y esas cosas nomás que levante a algún chico del inter o del san andrés chicos disciplinados y estudiosos algún hijo de milico de repente mi hijoobsecuente en cambio ha comprendido ya con diez y ocho años el modelo que mi persona mi rutina diaria expresa ha captado la onda como dice él cómo gira este loco mundo en que vivimos el muy vivillo inclusive a copiado las rutinas de su padre hace rigurosamente todo lo que le indico se mata estudiando me cuida la oficina los sábados a la mañana va a la iglesia estudia inglés y yo le presto el bmw último modelo a las noches y a barrer todas las hembras a abrir piernas a clavar a meter bola aprendió de su padre modestia aparte que el fin sin los medios es imposible que para tener lo que se quiere lo más de las veces disfrutar las cosas buenas de la vida tienes que romperte el cuerpo trabajando nada es gratis acá ni siquiera morir todo tiene su precio su esfuerzo su humillación pero el fin justifica los medios para mi hijoobsecuente coger le cuesta sólo andar arrodillado ante su padre su buena suerte entrecomillas con las mujeres es gracias a su acatamiento y genuflexión ante la autoridad paterna y él sabe cómo es andar por ahí calentándose al santo cohete y sin poder ni cogerle a los pokyra los perros deambulando con apenas para el pasaje y las empanadas él sabe cómo duele ser hombre sin guita y ni qué decir sin auto auto chamigo para pasarlo bien tener el estómago fresco los riñones blandos los huevos bien puestos satisfecho ante la vida agradeciendo a dios y al diablo al papa y al presidente por tamaña concha abierta sobre nuestra miserable quijada pero la hijamimada no me va a salir loquita ella parece nomás se le van a marchitar las travesuras se parece tanto a su madre que con decir que en veinte años de casados que tenemos ni una sola vez la pobre me ha tratado siquiera de dejarme cornudo el rockanrolerito tiene el cabello largo por supuesto una remera blanca vaqueros y botas no es metalero al parecer esa onda satánica con ropa negra con algún dibujo kitsch estampado en ella es raro porque entra siempre detrás de hijamimada que lo conduce con esas grandes zancadas de gacela adolescente me saluda con cortesía luego echa un vistazo al mobiliario con los ojos verdes que abran seducido a mi hija sobre la chimenea saltando sobre los vinocolón y los mejorirse de manera algo insolente hasta alcanzar mi colección de cedés tengo una preciosa colección completa en edición japonesa del gran compositor romántico del siglo xix robert schumann según el catálogo bilingüe inglés-japonés y regresa de nuevo sobre mi su meticulosa y desganada mirada y cuando hijamimada ya lo empuja hacia su cuarto para escuchar discos de rock & roll entro en acción y tengo que decirlo picado de curiosidad por su ensimismamiento peculiar su obsesivo afán de reflexión interna su seguridad en el silencio y en la mirada la falta de temor ante mi presencia aún más al entrar parecía más preocupado en los objetos que llenaban el cuarto de la sala que en mí como si yo fuera para él una figura de poco interés o conocido familiar y lo extraño exótico oscuro significativo qué se yo pudiera situarse entre los muebles los cuadros los discos la decoración lo agarro y lo cacheo no es una broma en realidad le pido los discos que no son compac disc sino de vinilo le paro y le digo que no me haga el tonto que estoy enterado que no estoy desinformado de los avances tecnológicos en el mercado musical que sé muy bien que hoy en día todos los discos tienen una advertencia para los padres si el disco contiene palabrotas motherfuckers hijo de ... ndérakore y otras yerbas algún panfletillo contra los padres alguna insinuación hacia las drogas que es lo corriente desde que los chicanos han invadido los estados unidos no para trabajar sino para vagar y drogar a la gente pero le devuelvo los discos que no me acuerdo de sus nombres algunos me parecía que estaban en alemán no sabía que a los nazis les gustara el rock & roll mira vos no le veo a hitler goering goebbels y a toda la plana mayor de la ss saltando en una parada organizada en división del gozo cantando like a virgin like a virgin más raro no podría ser este pendejo de mierda que ahora que lo veo irse entrar en el cuarto color violeta apagado de mi hijamimada lo miro y me digo parece que éste ñato tiene dos caras o algo así definitivamente no tiene esa alegría de vivir vaya alegría de disfrutar de las cosas buenas de la vida de la mayoría de los hijos de la misma edad de nuestros amigos tiene un rictus que no recuerdo en qué película que vi con la vieja lo habré pillado una vez pero eso sí me acuerdo que me parecía desagradable mórbido agrio como si el tipo tuviera una sed centenaria y mi adorable esposafiel que canturrea un bolero de éxito en mi oído para distraerme mejor para sacarme de la distracción en que me dejó el chico ese un bolero canturreado para mi oído y aun acaso también para mi corazón pero seguramente originado por el insoportable tufo de santidad que dejó el pelilargo a su paso pienso paranoicamente al ver a esposafiel en su papel insospechado de cantante vamp de pupilas simiescamente centelleantes afiebradamente acuosas desconocida con ese antifaz de cantante tan alejado de lo cotidiano y no desagradable esposa impoluta pero atractiva tanto que hasta al jardinero roñoso le he pillado una vez pajeando detrás de las palmeras mientras mi angelical esposa se zambulle con una inocencia rayana en la inmoralidad en la piscina de aguas verdeazuladas del jardín totalmente en cueros y le he gritado desde la veranda y al no obtener ninguna respuesta he salido al sol he cruzado el jardín hasta la piscina ella isla apiñada de palmeras al borde del muro de ladrillos de tres metros pero el jardinero había huido no tan hábilmente porque encima de una de las ramas que se había caído por efecto de su oscilación se bamboleaba una pesada gota de semen diría acaso un escritor como un huevo frito pero sin la parte amarilla la cabellera de esposafiel sus ojos de un azul que si hubiera estudiado bellas artes hubiera calificado de azul velásquez o azul rivera o algún otro sus pechos pequeños y duros naturales anasiliconados más hermosos sin sostén bajo una camisa de batista y ahí paramos nunca hubiera desconfiado de ella es demasiado hermosa para salir a buscar tipos u ofrecerse a cualquiera el jardinero es un campesino que sólo habla guaraní imposible el pelilargo es demasiado joven y muy poco simpático lanza rictus no sonrisas todos los pendejos que han tratado de cercar a mi hijamimada han sucumbido diplomática indefectiblemente y viene éste y simula más lejanía y señorío que el propio padre y esposo de las dos mujeres más hermosas que he conocido en toda mi vida de malcriado por la vida la conocí siempre demasiado vanidosa desde hace veinte años que llevamos de casados y a sus treinta y ocho no creo que cambie ella ama la vanidad el prestigio el lujo la plata y el hombre que tiene todo esto en su conjunto abarcándolos es decir su esposo otra vez ese ruido otra demolición supongo qué raro cuando compramos esta casa hace un año el prospecto de la transacción hablaba de su singularidad como zona residencial de alta restricción habitada por militares de alta graduación políticos adinerados del partido oficial eventuales socios más que amigos algún que otro comisario en síntesis gente tranquila que no molesta a sus vecinos es realmente raro hacer demoliciones por acá cuando que la urbanización es nueva recién loteada confiable y si la siguiera un día de estos porque facilidad de ponerme los cuernos tiene guita para levantar al pelilargo en el shopin también de hecho exagero mucho influjo de la tele dallas dinastía falcón crest etc en la realidad no pueden ocurrir jamás todas esas cosas que muestran además los que se permiten aventuras en este país son los hombres al fin y al cabo somos los que trabajamos todo el santo día cumpliendo más que al pie de la letra los mandamientos bíblicos llevamos la carga sobré los hombros solos quién osaría cuestionar mis acciones si yo soy el fundamento económico de mi familia puedo hacer lo que se me antoja pero no lo hago por mi trabajo mis hijos por falta de tiempo porque asunción es tan chico y todo se sabe al fin las mismas mujeres hacen circular la información esas putas cazadoras de pijas pero podría hacerlo como dije soy el amo de mis acciones y de mis errores también porque yo soy el que produce las plusvalías como dicen estos atrevidos sindicalistas a mi me debe el culo que aún posee para levantar pelilargos en los shopin no pagaría jamás también por sus desviaciones matrimoniales entonces lo mejor le cierro su cuenta corriente no soportaría a ver cuándo fue la última vez que hicimos el amor guau pero si estamos haciéndolo casi solo los sábados después de las fiestas después de volver de alguna reunión familiar después de calentarme toda la velada mirando a las jóvenes esposas totalmente apetecillas en la liberalidad de los escotes y las tajadas de sus vestiditos en la brutalidad de sus imposibles movimientos elegantes que las convierten en más apetecillas esa leve vulgaridad que siempre me ha atraído no sé tal vez en mi otra vida fui un mendigo a veces surge del fondo de mí debajo del traje elegante y caro más al fondo aún que mi camisa de gusano de seda después del perfume y la colonia y del anticaspa y del shampoo un sabor a barro agrio y terriblemente placentero a barrio el mismo sabor que siento en la boca cuando tengo aquel sueño que es más bien una pesadilla placenteramente terrible en que veo a mi esposafiel colgada boca abajo de los pies y sostenida de una soga asegurada a las vigas de un techo igualito a aquel grabado erótico creo que francés colgada boca abajo atada de los pies por medio de una piola fijada a la viga de un techo mientras yo me acerco a ese cuerpo levitado artificialmente cuerpo invertido y le emboco mi sexo durísimo como nunca en su boca flexible y húmeda como una concha hasta que salgo disparado de la cama porque otra vez la mujer invertida del sueño me ha mordido el sexo y ya en el baño en el trance de mojarme la cara sintiendo en la lengua el barniz del barro aún como si fuera una evidencia jurídica de la corrupción de mis costumbres nocturnas y no una simple visión alocada que se ha disipado con el agua sobre la cara sudada hasta que me recompongo y ya de regreso junto a esposafiel antes de volver a acostarme percibo la polución seminal sobre el vientre y los muslos y me siento terriblemente mal y avergonzado como un niño que se ha orinado encima de modo que tengo que volver al baño no a la ducha demasiado escueta para la sensación de suciedad que me corroe sino a la tina donde termino siempre durmiendo preguntándome y sorprendido al hacerlo que en estos últimos tiempos no me estaría extralimitando con el baño descubro que paso la mayor parte de mi tiempo en él más aun que en la cocina me despierto a la mañana con ruido de batacazos como si las demoliciones o lo que sea empezaran con la luz del día en el trabajo se me ocurre la bizarra idea de aparecer en el shopin y pescarla a mi sucia esposa no sé cómo llegó a fundamentarse esta obsesión absurda disparatada una verdadera chiquilinada

Las musarañas,Centro Editor de America Latina, Buenos Aires,1973 (descatalogado y nunca reeditado)de Jesus Ruiz Nestosa (Asuncion, 1941) El gran error de Las musarañas es circunscribir el discurso burgués a su ámbito literal y a su representación estereotipada, es decir, la ausencia de esa sutileza y lucidez elementales que debieran permitir al autor descubrirlo también entre los campesinos o aún en el mismo narrador. Un narrador que no ha tenido el talento suficiente para sobrevivir al largo monólogo del burgués sin llegar a identificarse con él, que carece del histrionismo necesario para no creer en ninguna de las palabras que ha escrito, que es incapaz, por último, de reducir su literatura a la mera transposición de una voz desde el plano de la realidad hasta el de la ficción lavándose las manos de todo lo dicho; tan preso, al fin, del universo burgués que retrata, y tan burgués él mismo, como sus personajes. Resumiendo, lo que la novela no llega, ni por un aleatorio lapsus verbal, a manifestar es el lugar de ese hiato invisible e inidentificable que resolvería el difícil problema de señalar el punto en el que empieza lo real (el fluir de una conciencia burguesa) y en el que termina la ficción (el discurso de un narrador que ha sabido "fingir" una voz burguesa pero que no tiene nada que ver con ella en última instancia). El "cuándo", el momento en el que se concreta ese hiato es fundamental si nos ponemos de acuerdo en que el material de la novela es de una trivialidad exagerada y redundante. Eso puede ser explicado contextualizando dicho material, ya que el discurso burgués no puede ser más que eso por su propia naturaleza, es decir, trivial, y redundante en su trivialidad, sin ningún tipo de interés ni creatividad. Convengamos en que todo el material de la novela, la historia de una familia típica que expone discursivamente esa tipicidad de una forma bifronte (mientras la mujer burguesa habla, explica, imagina un origen cuasi divino de su statu quo, el hombre, el marido, el macho, roba, estafa, coimea, se confabula para amasar la fortuna familiar), es trivial y, diríamos más, bastante pobre y limitado. Sin embargo, podríamos reconocer el mérito de la novela en otra parte. Por ejemplo, en el empleo proustiano del tiempo, que, en su "involuntariedad" radical, casi objetiva, en su dinamismo quebrado, discontinuo, caprichoso, en esa su "inocencia del devenir", nos lanza los fragmentos de una historia banal con una distribución no estrictamente narrativa sino, diríamos, casi musical, en forma de fragmentos que aparecen, se concretan vaga y efímeramente y se apagan, y que luego vuelven a aparecer en otro contexto, con otra distribución, bajo una luz diferente, obsesivos, quebrados, creando una melodía. Una melodía, eso sí, siempre erudita, europeísta, burguesa, el sonido de la "gran cultura", pero un sonido ya otoñal o dodecafónico, propio de, en todo caso, la Viena del fin de siglo. Si los fragmentos van de un modo y vuelven de otro, no es porque se haya producido un aumento de información o conciencia en ellos; lo que ocurre es que vuelven de modo distinto a aquel en el que se retiraron porque la combinatoria de cada uno con respecto a los restantes se ha modificado, y este dilatado jardín que es el monólogo burgués de la mujer se bifurca en senderos por los que los que han muerto en la página anterior regresan vivos y jóvenes en la próxima. Habría que hablar de ajedrez musical al tratar de acercarnos al monólogo, de un ajedrez que juega consigo mismo, siempre, el discurso de una memoria burguesa, en los cuatro sentidos que tiene este término para Marx y en los otros sentidos restantes y complementarios que tiene para Marcuse y compañía también. Los fragmentos que se mueven en el tablero-jardín son las piezas que se buscan y se pierden o no se buscan y se encuentran y viceversa, pero que nunca se extinguen porque la memoria que los sostiene es dogmática, unipersonal, egocéntrica, extasiada en los ritmos rotos, disonantes, sincopados, que se cuenta a sí misma. Lo que estamos diciendo es lo que Krishna ya afirmó: en mi comienzo está mi fin. Es decir que la no resolución de los difíciles problemas que el autor no ha sabido resolver o que ha resuelto sólo a medias está ya en el hecho preliminar o básico de plantearlos como los ha planteado. En el hecho de haber reducido la novela a un discurso monologal y unívoco en el que una sola y única voz se erige como la voz de la novela. En la ausencia de otra voz que se enfrente a esta voz omnipotente y la ataque para que su propio dinamismo adquiera más creatividad y al mismo tiempo más consistencia. Además, está el hecho irrefutable de la situación ambigua del autor, del que no sabemos si es tan burgués como el mundo de la novela o si, por el contrario, es un perfecto ventrílocuo al que ni siquiera vemos mover los hilos de su muñeco. Ambigüedad que, en todo caso, lo deja en una posición equívoca, oscura y aun siniestra, y plantea una pregunta crucial: el escritor, cuando habla a través de sus personajes, o cuando deja hablar a sus personajes –personajes, por cierto, en este caso, de una vileza notable–, ¿hasta dónde controla, ética y no gnoseológica o psicológicamente, su propia identidad de manera que no se disuelva en la identidad de esa otra voz que él mismo ha creado? En toda historia relatada por una voz principal y única, yo, lector, tengo que asumir toda la realidad de la novela desde la perspectiva del personaje que es al mismo tiempo el narrador. Pues bien, si toda la realidad ha sido distorsionada por la perspectiva del personaje, entonces el narrador último, el señor Ruiz Nestoza, debiera obedecer el imperativo categórico de salvaguardar, como dicen los militares, su identidad ética como narrador de facto y no meramente ficticio, y distanciarse claramente de este narrador meramente ficticio. El narrador último ansía constantemente separarse de tal narrador-personaje; en el caso particular que nos ocupa, debiera ansiar separarse del asfixiante monólogo burgués que exhuda ese narrador ficiticio que él ha dejado en libertad; debiera aspirar, para su arte, a algo situado más allá de una mera sesión ventrílocua perfecta, a la superación de esa voz representativa del mundo burgués y restringida en sus alcances a la estrechez de este mundo, que por otra parte representa lo más antitético con respecto al mundo del arte, lo absolutamente otro de un artista. El autor no puede dejar librada al azar la manifestación del hiato entre él, el artista, y su opuesto, el burgués. El autor no sólo debe saber cubrirse la cara, como todo artista, aunque sea con una máscara que represente su extremo más alejado. No basta con esto. Es necesario que, cuando hace tal cosa, en algún momento se produzca la fisura entre el autor y el personaje, entre el artista y el burgués, para que la máscara herméticamente fijada al rostro de la novela deje pasar, aunque sólo sea fugazmente, la sonrisa del artista. Esa sonrisa es fundamental para que las identidades asuman su lugar, y en particular la identidad del autor, que es o debiera ser el más interesado en no confundirse con el rebaño. El espejo de la novela debe quebrarse en la sonrisa del artista. En Las musarañas falta esa sonrisa.

de la nu-bellísima Ni Schumann ni Schoepenhauer, Crsitino Bogado, haciéndose ainda...

lunes, septiembre 24, 2007

Boesmi expone martes 25

Yiyi Jambo, colección de textos perevertidos al poro'uñol

DANDY MAKÁ Cristino Bogado

EL CASO DEL IDIOTA O CASO DO IDIOTA
Idiota de anteojos, pipa
Idiota de óculos, cachimbo
y un artículo semanal
y artigo semanal

En un suplemento idiota
Em um suplemento idiota
Idiota bien parado, trajeado
Idiota bem colocado, engravatado
con celular y bíper
com celular e bip
Idiota químicamente puro, sin mestizaje
Idiota quimicamente puro, sem mestisagem

Idiota de tercera y cuarta generación idiota

Idiota da terceira ou quarta geração idiota

Idiota en un vernissage idiota
Idiota em um vernissage idiota

Idiota en un recital poético idiota
Idiota em um festival de poesia idiota
Idiotas rodeados de idiotas
Idiotas cercados de idiotas

y tú con tu lámpara psicodélica

e você com essa lâmpada psicodélica

En plena noche idiota: busco un idiota

Em plena noite idiota: busco um idiota

¿Idiota intelectual o analfabeto?

Idiota intelectual ou analfabeto?

Idiota que exhibe su título honorífico

Idiota que exibe título honorífico

summa cum laude de la nada, del silencio

summa cum laude do nada, do silencio

Cuando se trata de si Girondo o Vallejo

Quando se trata de talvez Girondo ou Vallejo
Idiota que se aleja hipersensible de la plebe

Idiota que se afasta hipersensível da ralé
de la voz de los parias

da voz dos párias

idiota que nunca se quema
idiota que nunca se queima
incombustible seco putrefacto idiota
incombustível seco putrefato idiota

Todos idiotas
Todos idiotas
una población entera de idiotas
uma população inteira de idiotas
con una constitución pro-idiota
com constituição pró-idiota

de un único artículo (no idiota) que prohíbe
de um único parágrafo (não idiota) que proíbe
prohibir la proliferación de la idiotez
proibir a proliferação da idiotez
la idiotez autóctona, plena, sustancial
a idiotez autóctone, plena, substancial

Ven idiota platónico, dosifica tu idiotez pura,
Chega mais idiota platônico, dosifica tua pura / idiotez,
de alta graduación, al menos con una idiotez atea
de alta graduação, ao menos com uma idiotez / agnóstica

Chúpamela entera, así, idiota,
Chupa aqui, idiota, assim, inteiro
suavemente, idiota
suavemente, idiota
Beberé tu sabiduría hasta su medular idiotez

Beberei tua sabedoria até a idiotez medular

Seré tu discípulo idiota que aprenderá a disparar

Serei teu discípulo idiota que aprenderá a disparar
como chorro espermático copulante
como jorro espermático copulante
mi idiota vena poética auténtica
minha idiota verve poética autêntica

ni clonada ni plagiada
nem clonada nem plagiada
es decir siempre idiota

ou seja sempre idiota

pero idiota recensionado al fin
mas pelo menos idiota resenhado

Idiota afectado, libidinoso, mujeriego, con auto
Idiota afetado, libidinoso, mulherengo, com automóvel
o en colectivo, idiota de gran futuro, idiota fotografiado,

ou em ônibus, idiota de grande futuro, idiota fotografado
perseguido, acosado, fotocopiado, editado, comentado,
perseguido, acossado, xerocado, editado, comentado,
envidiado, odiado, idiota-idiota
invejado, odiado, idiota-idiota
o en la frontera de la idiotez, sentado
o à beira frontera da idiotez, sentado
sobre el bordillo de la marginalia y tu amante
à margem da marginália e tua amante
inficcionada por los oídos con el canto de sirenitas
com os ouvidos infeccionados por cantos de / homéricas
homéricas de un idiota humanista,
sereias anãs de un idiota humanista,
tu pobre, culona e indefensa amante
você, pobre amante, bundona e indefesa
Muéstrame idiota el camino idiota
Mostra-me idiota qual o caminho idiota

Prepárame idiota para una existencia idiota

Prepara-me idiota para uma existência idiota
Sí, idiota, sabemos de la actualidad

Sim, idiota, sabemos da atualidade
de idiotas caribeños, idiotas negros, idiotas /criollos, etc,
de idiotas caribenhos, idiotas negros, idiotas / folclóricos, etc,
aun de la hermanita pequeña del gran idiota
y da pequena irmãzinha do super-idiota
por qué no un non plus ultra de la idiotez local

digamos, um non plus ultra da idiotez local
Sim, aceito tua copa de vinho
Sí, acepto tua fina taça de vino
Inclino la cabeza, servil, ante tu idiota
Inclino a cabeça, servil, perante você idiota
bendición iniciática
benção de iniciação
Yes, quiero ser un idiota paraguayo
Yes, quero ser um idiota paraguayo

Cristino Bogado [ Asunción, 1967], Es director de Jakembó editores y autor de varios textos de narrativa y poesía. Dandy Maká (Yiyi Jambo, 2007, Asunción)

apareció originalmente en español con el título de Dandy ante el vértigo [2004]

A traduzao es obra del poeta en poroúñol salvajem u Douglas Diegues!

domingo, septiembre 23, 2007

Xapoetando las aguas gemelas del poro'uñol más la la flor guaraní

Prólogo a Astronauta paraguayo

El linaje de la aeroépica a la cual se adscribe el Astronauta paraguayo va de Primero sueño a el Altazor, guiñando las aeroestampas (o aero-fotogramas) de Chaplin y su bici remontando un paisaje lunar, citado por el judío Spielberg en ET, y aluzinado por Terry Gilliam en sus apatrañadas aventuras del Baron Münchaussen

El astronauta asciende a los cielos a consecuencia de un enamoramiento furioso (falling in love), de una caída ante los flechazos enkurupizados del Amor hovy, por culpa de un tropezón impulsor. Su turbo motor ascensional como en Meteoro es la inocencia koyguá, silvestre, ka’aguyteño; la ligereza levitante es a la vez ornitológica, chamánica (de la misma naturaleza de la de los chamanes estelares ishir), de sabiduría primitiva y tecnológica, paleolítico-tardocapitalista al mismo tiempo.

Entonces es también una aeromística-poética. Y su clamor amoroso lo va empujando a los terrenos de la aeroerótica….

Se eleva por sobre las cosas humanas como un Zoroastro subtropical y cumbiambero, pero nunca consigue del todo superar al humano susceptible y amar, ultima etapa hacia lo posthumano.

Es paraguayo porque el helio que insufla sus aerostáticos vuelos está alimentado con la corriente transversal del español-portugués, esa rara avis paraguayensis: el guaraní, creando así el poro’uñol piafante más que más que el rastrero portuñol empírico.

El guaraní lengua-pegamento (lengua-cola) en las frases aportuñoladas, es una lengua-flor de la última floresta sudamericana. Un florilegio de vocablos de un esplendor de orquídeas salvajes –la misma que sirve de avío, portiyú o mayutí, en su trance espacial al astronauta: kunu’u, mboreví rapé, pytá jovái, tamanakuná, kurupí rembó, etc. Se nutre de tamanakunás fritas y bebe boca abajo taguató resay.

También porque restituye a las otras etnias, lenguas y culturas del Chaco, región estelar par excellence: ashlushlay, maká, ishir, etc.

El desencanto amoroso ha elegido uno de esos oficios poéticos de tiempo completo: la del astronauta como la del poeta es una pasión sin cuartel. Volar es lo mismo que nombrar.

El astronauta vuela sobre las cosas, el poeta nombra a las cosas (para nombrar las deshace rebautizándolas). Elevarse por sobre las cosas humanas es adquirir la mirada que el poeta busca al trastrocar como un lugo mulkticolor la gramática cotidiana, esclerotizada, casi milenaria de tan vieja, de facetas grises. El astronauta no trabaja sólo los fines de semana como el auténtico poeta tampoco… Es de tiempo completo su faena de giróvago. Seguir las huellas lácteas que deja el tapir en su devenir espacial de galaxia (mborebí rapé /camino de l tapir/ como se dice en guaraní la vía láctea, presupone el juego paranomásico de seguir el culo o rabo del tapir en su espiral luminoso, el tebí de la galaxia).

No es una evasión, una huida de lo vital, de lo telúrico y real hacia la herrumbre de las fantasías evanescentes. Es una merkabah, o libro de la escala de Mahoma o de Dante, iniciática, chamánica, un tiempo de ayuno meditativo-festivo por sobre las cosas terrestres para volver renovado purificado revitalizado como tocado por las aguas lustrales de los cielos donde según la tradición chaqueña los chamanes al morir se han incorporado como estrellas, y aún los animales (el tigre chamán, el camino de los ñandús, etc.).

El astronauta paraguayo, ese Zoroastro tropical elevado por su propia euforia geográfika, viaja detrás de la cola de tapir de la galaxia, donde el poeta chapotea en los ríos paralelos (que nunca se encuentran en el infinito) de la lengua (gemela) y se vuelve chapoetante….cháke ou la poeta, dice ya la gente señalando el firmamento lisérgikamente luminoso, la jeta del astronauta sonriente como una aurora posmoderna sobre la quemazón del mundo.

Cristino Bogado, poeta y editor *foto: (desde tu derecha) el tamgotxi, (centro) astronauta rapai y (extremo zurdo) el prologuista xerbezero.

sábado, septiembre 22, 2007

No hay mejor lugar que el suelo (javier cumpleroguaré)

El Pasado es el País de los Gigantes, y el Presente el País de los Enanos.
El Pasado, no el Futuro, es el verdadero lugar de la utopía y el único paraíso posible. No porque efectivamente nos haya brindado un cúmulo de experiencias más intensas, solidarias, hermosas, vívidas, emocionantes o puras, es decir, no porque verdaderamente haya sido mejor, sino sencillamente porque es inasible para las manos pero está siempre presente en cambio en la imaginación aduladora. Es decir, es imposible, pero por ello mismo también inmarcesible. Es eternamente vital por la fuerza dinámica de la fantasía y alienta fuera de los tristes dominios de la corrupción, de la causalidad y de la muerte, en un espacio paralelo que se sustrae a la fugacidad del presente inasible y a sus mudanzas que hablan de finitud, en el espacio mágico de la memoria, en el espacio de los grandes sueños y de los grandes mitos de los individuos y de las naciones, en el lugar de la gloria. Es irrecuperable para la actualidad de los hechos pero evocable para el capricho de la fantasía como una luz secreta que, en medio de las tinieblas de la vida real y las incontestables certezas fácticas con las que suele contrariarnos, nos convierte en héroes privados in aeternum. Y es quizá por ello más real que esta última, porque en él podemos ser nosotros mismos, porque podemos imprimir en su sustancia proteica con nuestras manos creadoras, como hace el artista sobre la arcilla fresca y viviente, nuestro verdadero rostro. El rostro de lo que pudimos llegar a ser. El de lo que tuvimos que haber sido. El de lo que, finalmente, sin duda fuimos algún día. El presente niega a menudo lo que creemos que constituye nuestra más íntima naturaleza, pero sobre el pasado somos libres para dejar la impronta de lo que pensamos que somos en el fondo o de lo que sentimos que deberíamos ser. El Presente es el país de la realidad bruta y no susceptible de manipulación por parte de la fantasía. Es refractario a todo impulso creador y, por ello, porque no puede reflejarnos tal como bien sentimos que en verdad somos, se nos antoja a veces más ilusorio en el fondo que el pasado. Además, el pasado se ha cuajado ya en una solidez que no se disuelve en la fugacidad de los instantes, sino que habita en el mundo encantado de lo eterno. No es, como el presente, lo que a cada segundo y a cada milésima de segundo está dejando de ser lo que está siendo, sino lo que ha sido ya y de una vez por todas, de manera cerrada, conclusa, perfecta. El pasado habita más allá del tiempo porque es ya lo que es para siempre. “Siempre nos quedará París”, le dice Humphrey a Ingrid con sabia cursilería: siempre tendremos el pasado. El pasado es lo definitivo, lo ya sido, lo que queda. El palacio que edificamos para nuestra alma en el país de la memoria, el único país del que podemos ser señores absolutos, el reino que nos construimos para toda la eternidad. El presente es lo contrario de todos estos melancólicos placeres de la nostalgia que se fundan en la compacta contundencia de lo sido, en su inmarcesibilidad, en la dureza de su núcleo sólido que no se disuelve en el flujo del tiempo como el azúcar en el café (pero que, pese a ello, permite la acción de nuestra fantasía sobre su materia perdurable y sin embargo flexible, maleable, plástica: allí somos nosotros los verdaderos amos, los que hacemos las cosas a la medida enorme de nuestra alma sedienta, insatisfecha, ardiente, mientras que en el presente las cosas se imponen a nosotros y nos niegan en todo lo que pensamos que tenemos de más nuestro). El presente se deshace y se escurre en nuestras manos como el agua, revelándonos lo efímero y mortal de su sustancia, se gasta al existir, no persiste en su ser y la fantasía del hombre no tiene tiempo de ejercer su acción sobre él porque necesita afanarse en filtrar la aplastante masa de la violencia ruda y mecánica que arroja constantemente y sin pausa sobre él y su mundo. Lo único que le queda en estas circunstancias, ínfima e irrisoria trascendencia humana, forma de humanismo degradado, es bifurcarse, en un verdadero arte del sufrimiento, para producir la diferencia entre lo mecánico-inhumano y lo sintiente-humano.

jueves, septiembre 20, 2007

Redondeamiento total de la realité

Redondeá esa chupada de concha hasta que los maxilares keden rígidos para el boxeo tailandés Redondeá ese sádico dolor de garganta -la gárgara (o colutorio) con hojas de arasá ¡Amóntema! Redondeá tu poema dictado por un walkman Redondeá kuru tu declaración de guerra a los kurepas Redondeá el insomnio tan tembomente temido Redondeá la mudanza dejaste el depa pero el garaje ainda sigue tomado Redondeá ¡Oh por las bolas de san pedro! este cosmos cuadrado donde nos enfermamos de tanto tedio al cuadrado

miércoles, septiembre 19, 2007

Para darte una idea del pròlogo o para la tapa del libro "El pombero tamaguxi"

Un Tamagotchi (たまごっち Tamagotchi) es una mascota virtual creada en 1996 por Aki Maita y comercializada por Bandai. El Tamagotchi es un aparato con forma de huevo del tamaño de la palma de la mano que tiene una pantalla en blanco y negro pixelada, donde se puede ver a la mascota virtual. Debajo de la pantalla hay 3 botones (A, B y C) que te permiten moverte por el menu para hacer las siguientes cosas: * Dar de comer al Tamagotchi una hamburguesa o un pastel * Enceder o apagarle la luz * Jugar a un juego con él * Ponerle una vacuna * Darle un baño * Ver sus estadísticas * Regañarle Versiones de Tamagotchi [ editar] Hasta 36 versiones distintas han sido distribuidas entre 1996 y 2007. Entre ellas estan incluídas las originales, las versiones de navidad, y las nuevas que hay en la actualidad, conocidas con el nombre de Tamagotchi Connection, Tamagotchi Conexión o Tamagotchi Jinsei. La versión mas nueva es la 4.5 donde la mascota puede ir al colegio o encontrar un trabajo cuando se hace mayor. También se ha diseñado una pagina web para que funcione con esta versión y la versión El 1 de Junio de 2007, Reuters anunció que una película sobre los Tamagotchis iba a ser publicad en Diciembre de 2007. En ella un Mametchi intentará viajar en el tiempo experimentando un accidente durante su viaje que le llevará a encontrarse con una Tampopo que ha huido de su planeta porque esta sumido en una catástrofe de terremotos. La película será publicada el 15 de Diciembre de 2007 por la compañía Toho.

viernes, septiembre 14, 2007

Yacarés urbanos


1 conjunto de (Cuentos)  yakarés


De los 13 autores 8 adscriben públicamente El Yakaré y sabemos que por lo menos 2 más han colaborado o aun siguen colaborando con el semanario informativo. Ever Román y Diana Viveros son los más jóvenes (26 años) y Arístides Ortiz (39) el de más edad. Mónica Kreiböhm y Carlos Morales son argentinos. Tres chicas y 10 machos. La más premiada, la más joven (Diana). Miguel Méndez es el de más abultado CV, 4 libros y 4 antologías + un CD recopilatorio en su haber. Uno solo se ha extendido de la narrativa breve a la novela (Julio Benegas). Charles da Ponte es artista plástico y Gustavo Torres Grossling (músico headbanger). El oficio preferido de los autores oscila entre periodismo (4) y diseño gráfico (2). Carlos Bazzano, Patricia Duarte y Ortiz tematizan el suicidio. Bazzano a través del fuego purificador, Ortiz hundiéndose en las llamas del sol crepuscular más allá del agua de la Bahía; Duarte, el salto al vacío. El suicidio y la separación amorosa son los motivos reiterados en más de un cuento. Benegas y Kreiböhm reescriben (aprentemente) dos crónicas policiales que dieron que hablar en su momento, reescritura no de lo real sino de esa primera escritura (o recorte ideológico de la realité) periodística, amarillenta, sensacionalista. Trabajan como los eruditos con manuscritos no con la realidad. La Viveros rescata un bello piropo “Anoche soñé que estaba con vos. ¿A qué número juego?" (15, la niña bonita, es la respuesta del quinielero consuetudinario). Sexo explícito casi no aparece. Sade, Apollinaire, Bataille, Borroughs, Pynchon y Jellineck no son guiñados por nuestros jóvenes. Timidez, acaso. Las más osadas, como era de esperarse, son las chicas. Encontramos descripción de genitales en Kreiböhm y en Duarte. Obsesión por lo senos en esta última. Pero el cuerpo es objeto de atracción para diferentes modalidades: por ejemplo, la transformación en Juan Heilborn (como en La liebre de Aira, pero con poco humor) y el travestismo urbano (pos-rural) en Román; el ultraje discriminatorio, sádico en la Kreiböhm y su diseminación hi tech en Javier Viveros. La masacre pública en Torres Grossling (posible influjo de la ultra violencia mediática norteamericana). No hay ningún cuento homosexual ni lésbico. Poco jopará, casi nada del guaraní híbrido y disglósiko, ese lenguaje moderno de la urbe. Predomina un conato de grafía hacia un español ortodoxo, casi neutro, localismo salpimentando apenas en las horas dialogadas. Bazzano nos aporta datos sobre el valor de lo perdido, el largo proceso resignativo ke buska subjetivizar su dolor, para no matar su correlato empíriko. Benegas en su reconstrucción del “pintor asesino” -ese ñato de la farándula que ” eligió el color rojo sangre (y la pata de cabra, añadiríamos nosotros) para su última obra”- dentro del monólogo confesional del asesino introduce un poema gonzo. Su relato airado, convincente, con un verosímil mapeado de la geografía urbana, sin embargo recarga la retórica, creando otro pintor que el que le sirviera de referencia para su personaje literario, nada keda del semianalfabeto balbuceo oligofrénico en la cumbre de su furor, de sus lagunas mentales. Benegas prefirió un monólogo minucioso casi freudiano, terapéutico-hermenéutico, con final sorpresivo (como broche de oro feliz para el lector atento y con paciencia). Sublimó o mejoró digamos el correlato empírico. Esperamos más cosas de este autor. Toda una sorpresa para el reseñador que acaso topetó con su aguileña y afectada figura en las vanguardias de cierta barricadas muy en boga en los últimos tiempos. Da Ponte prefiere la brevedad de una estampa impresionista, casi un poema en prosa objetivista, de nouveau roman, de las huellas de una agitación nocturna, acaso la separación definitiva de una pareja, o también los estragos que deja la muerte…la ambigüedad de todos modos es exagerada. En Duarte lo étnico (ishir) se filtra museificado, en la taxidermia de un cuadro adosado a la pared burguesa, al lado de un libro de Lemebel o de la Woolf. Obsesión por los senos. El suicidio sugerido menos a través de un relato distorsionado, frío, casi indiferente, simbolización paradojal de un shock, ¡dolor forcluido por las palabras!, parece un dibujo chamacoco de Obwa de chamanes estelares sin bocas ni ojos, apenas el ángulo aristado de una nariz. La transformación en Heilborn: es un autoexamen solitario, cerrado, hermético, introvertido, a puerta cerrada. Cuerpo cotidiano metamorfoseado pero sin animalizarse, acaso alude a un éxtasis psicodélico, a un vuelo o trip lisérgico o al mero sueño. Dentro de la corriente de hiper subjetivización de varios de los cuentos de la colección, éste parece ser el más alejado de lo mimético-realista, sin osar pararse del todo en el umbral fantástico. Queremos leer más cosas del muchacho para corroborar su alejamiento definitivo o no del realismo. La Kreiböhm es la autora de uno de los cuentos más asombrosos. Tiene: actualización de lo sexos, mapeo peripatético por la city, una conmovedora historia sin manipuleo o chantaje sentimental al uso del ultraje físico de una kurepa, como ella misma, la discriminación de un matiz, el acento desplazado sobre lo abultado, la totalidad del cuerpo. El lugar del placer, el fuego del amor, es profanado y usado como descarga de un resentimiento nacionalista más que machista (la diferencia entre las culturas étnicas como las de los aché, mbyá o avá con respecto a la cultura rural del campesino paraguayo estriba justamente en este punto infinitesimal: no discriminan lo argentino de lo paraguayo, pues están más allá del soy o no soy más paraguayo que la mandioca, slogan chauvinista por antonomasia de nuestro país de tierra adentro. Claro, el machismo ke buska como objeto de deshaogo a la mujer es lo primero, no negamos esa denotación lamentablemte tan frecuente.). La kurepa es marcada, judaizada con la estrella amarilla no solo por su sexo sino por su acento, que revela su condición de mujer extranjera. No se descuenta que Kreiböhm haya recurrido a un hecho real mediatizado por la prensa sensacionalista (hemos leído más de una historia en la prensa de chikas humilladas por atreverse “a andar solo como un hombre tarde por ahí”). El lector queda exculpado, aligerado por su culpa silenciosa ante lo Otro, que fastidia nuestra unicidad endogámica, bola. Por todo eso este cuento es un hallazgo. Méndez, la fotografía o la naturaleza muerta, la panoplia musical en sus reacciones defensivas, paranoicas, sin sexo o alegría. Intuimos un chiste sobre la muerte o desaparición de un músico (¿) por detrás de toda esta alegría solipsista, en clave de masones, de la flauta dulce o del dulcimer desafinado. Ortiz: Otra vez el solipsismo suicida que surca la city en estos textos (parece que el asunceno cuando muere, muere en silencio sin palabras directas gritando cosas como “¡Abran, carajo!”), que surca el río, al que solemos dar la espalda, en un acantilado para la muerte, sin más allá, el auto-examen hermenéutico, again, muerte. Román hace la crónica acelerada de una “Estrella Negra”, futbolista chaqueño con futuro promisorio que termina como travesti en Asunción contado por otro chaqueño. Son los sueños de tierra adentro que como despojos o bultos terminan en la capital de la Ficción: Asunción, como cruce de caminos. La narración, mitos, consejas, la densidad mito-poética de la “selva interior” recela -resakeada en la lichtung asuncena- desenmascarada, en su evidencia citadina, vulgar, cosmopolita. Torres Grossling: ambiente de jóvenes con pretensiones intelectuales quebrado en una peli hollywoodiana de asesinato en masa. Zonas fluctuantes, twiling alucinatorio, miedo reflejado en la cara lectora de los noticieros nacionales, de la city. D. Viveros, como en la peli de Kieslowski “No matarás”, donde desde un filtro verde junta tres pedazos de la ciudad en un gran fragmento final. El plan clandestino junta en Viveros las partes disociadas. El hilo narrativo se reconstruye con el punto final. Pedazos de vida (Short Cuts a los Carver) incomunicables, se rozan, chispean, explotan, rasgan…Tres historias unidas por su narrador al final, en el clack de su director. Javier Viveros La paranoia (moderna-posmoderna) -que Baudrillard definió como esa que disuelve el límite entre la esfera pública y la esfera privada. La de ser/estar siendo mirado por todos, como cuando comemos en un local de Mc Donald, somos publicidad total (mirado no sólo por El Gran Hermano, Dios Oculto profano)- invade la urbe paraguasha…Se trata de un montaje verosímil a partir del bric-a-brac tecnológico en boga: MSN, Internet, blogs, foros, multiplicidad de voces filtradas por una misma matriz cual madre/padre del tardo capitalismo. Asunción queda rebalsada inundada no por el río Paraguay sino por los medios tecnológicos como la pareja que busca privacidad para el amor en 1984. París/Asu hoy son la misma city gracias a la disolución de las fronteras llevada a cabo por la red de redes. Viveros ha abandonado los marcos anteriormente utilizados para la elaboración de sus textos, me refiero al parergon del boom. Ahora canibaliza y carnavaliza sin corte a gente como Bolaño, e incluso insinúa un acercamiento a nuestros referentes locales más cosmopolitas (por darles alguna etiqueta). Las musarañas de Jesús Ruiz Nestosa, Historias de Babel de Joaquín Morales, El país de las mujeres de Jorge Canese. Canese nos lleva gratirola al disparate comercial de Aira, Morales al Pynchon gurú de la paranoia, cuando lleva a cabo esa paranoización homo de la historia del Paraguay, y Ruiz Nestosa, al Joyce del monólogo final de Molly Bloom en el Ulises, el chau al punto y coma más famoso de la literatura moderna. “Asunción era una fiesta" es a mi parecer el mejor cuento de esta antología, donde rescato con alegría de lector sorprendido en su prejuicios los trabajos de Benegas y la Kreiböhm como formando un segundo estrato… Por último, La orden

secreta del nombre oculto, de Carlos Elbo Morales: es una cabalización de lo nulo, borgesización del vacío cotidiano. Además, en mi block de notas halló estas dos frases entresakadas, suerte de fragmentos pre-socrátikos de la anomia actual: "aquel clásico que ganamos 1 a 0 con el golazo de Achu", y "...ahora voy a tener que hacer más chica la tortilla". La primera, como ejemplo de la materia para un frase de esplend
or expresivo, casi neopositivista, científico, en el umbral de lo aliterario;
la otra, por el trocadillo que retintinea en nuestro cerebro colectivo: "más tortillera se hará la chica".











"Anales urbanos", VVVAA, Asunción, 2007, Arandurä editorial, 96 pp.




La foto es de los autores (Miguél Méndez, de oculos, Elbo Morales de pelo largo, Mónika K. de mirada de ensoñázao y Patricia Duarte flirtea con el pudor) de la colección "Anales urbanos", VVVAA, Asunción, 2007, Arandurä editorial, 96 pp.