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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, octubre 11, 2007

Paraguay esquivo

PARAGUAY ESQUIVO
Muestra de arte contemporáneo en el Centro Cultural Recoleta
El próximo viernes 12 de octubre, a las 19 horas, en la sala 6 del Centro Cultural Recoleta, en Buenos Aires, quedará inaugurada la muestra “Paraguay esquivo”, curada por Victoria Verlichak (Argentina) y Adriana Almada (Paraguay). La misma presenta obra de Bettina Brizuela, Fredi Casco, Sara Hooper, Carlo Spatuzza, Ángel Yegros y Marité Zaldívar. Sobre la exposición Verlichak señala: “Conocí y me interesó la obra de estos artistas que trabajan el concepto de serie y que, cosmopolitas en su lenguaje, remiten a la condición contemporánea del Paraguay. Ellos presentan un Paraguay que suma mucho más que la sonrisa franca de su gente, los cacharros de barro y los bordados, las misiones jesuíticas y las figuras del barroco hispano-guaraní, todos valores ciertos pero que desde acá se intuyen estereotipados”. Adriana Almada, por su parte, remarca que los artistas abordan aspectos claves del Paraguay desde intereses distintos y a partir de investigaciones diversas.
“Las obras de Bettina Brizuela y Sara Hooper –señala- responden a prácticas urbanas íntimas, personales: la marca de los días en la primera, el hueco figurado y profundo de la sombra en la segunda.
El trabajo de Marité Zaldívar exhibe una vinculación estrecha con las culturas originarias y los hábitos rurales de la sociedad mestiza, descubriendo el anclaje en una situación nunca resuelta: la deuda histórica, social y ética que el Paraguay, como país, tiene con los pueblos indígenas que hacen parte de su tejido social y sobre cuyo territorio ancestral ha desplegado su vida como nación independiente. La propuesta de Fredi Casco remite al Paraguay del strossnismo, cuyos gestos banales persisten en el protocolo del poder y dan pie a relatos de ficción, una ficción mordaz que apela al humor para lidiar con los espectros.
Carlo Spatuzza incursiona en la frivolidad del consumo sofisticado que caracteriza a cierta franja de la sociedad asuncena en tanto Ángel Yegros apela a lo orgánico como resultado del deseo de constatar la existencia de un núcleo vital.
La muestra, que podrá ser visitada hasta el domingo 4 de noviembre, cuenta con los auspicios del Ministerio de Relaciones Exteriores a través de la Dirección de Relaciones Culturales y la Embajada de Paraguay en Argentina.

1 comentario:

kurubeta dijo...

Fredi Casco trabaja el descalce, el corrimiento, el ligero des-plazamiento de la representación. Resultado de esta operación, sus obras -especialmente las últimas- generan un clima de incerteza cuando no de estupefacción. Ya desde sus ensayos en polaroid, a fines de los 90, cuando alcanzaba a “retratar” el aura de ciertas tallas religiosas sustrayéndoles toda sacralidad convencional y sumergiéndolas en el mundo del vídeo, hasta las posteriores instalaciones con las que lograba un clima de desconcierto a partir de mínimos gestos, el artista propone fracturas en las habituales coordenadas con las que organiza-mos nuestra percepción del mundo.La obra que aquí expone remite a la banalidad del poder en la época stronista. Partiendo de copias fotográficas en blanco y negro de pequeño formato, adquiridas en un mercado de pulgas en Asunción, Casco ha ampliado las imágenes y las ha intervenido digitalmente para luego presentarlas al estilo fifties. Apoyada en precisos toques
de humor, la serie exhibe buena dosis de sarcasmo y alienta a explorar las ramificaciones laterales de la dictadura. Consti-tuida en proyecto por varios capítulos, El retorno de los brujos, reúne en su primer volumen escenas sin mayor trascendencia histórica que testimonian la actividad diplomática bajo el régi-men de Stroessner. Actividad deslucida y rutinaria de la que se hacía eco la prensa cotidiana, con obsecuencia o resignación. Ellas recomponen el Paraguay cristalizado bajo el lema Paz y Progreso y domesticado a fuer de grandes represiones y restric-ciones nimias. Casco somete estas imágenes a manipulaciones sutiles que despiertan la sonrisa de quienes reconocen a sus coetáneos multiplicados o enfrascados en relaciones con mu-tantes, así como la inquietud ante una amenaza latente. FreDi CASCo. De la serie el retorno de los brujos, vol i. las consecuencias de la Guerra Fría, 2005. Fotografía intervenida digitalmente. 21 piezas de 24 cm x 32 cm.(Fotografía: cortesía del artista).
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sara Hooper asume la inevitable fragmentación de la expe-riencia humana a través del subjetivismo del intracuerpo. Recortada la escena, este voyeurismo escatológico no puede menos que inquietar, cuando no revolver o subvertir. Projectses una serie a lápiz encarada con vistas a una posterior pro-ducción pictórica. De técnica casi renacentista y aire japonés en la paleta, la pintura de Sara Hooper interpela a la contem-poraneidad desde su solitaria “mismidad”: nos enfrenta a lo más temido, nos roza con las alas de lo pérfido, nos introduce en pasajes de exquisito placer, de mórbidos deslizamientos. Obra cuajada de aislamiento, macerada en el claustro de las propias divagaciones y los propios miedos, el trazo de Ho-oper administra con minuciosidad la avidez y el goce. Fláccida sensualidad, inútiles promesas de plenitud. Los pliegues y contrapliegues se arremolinan como entidades fantasmáticas que asumen las formas lisas o torturadas de las sociedades y
los individuos, incluidas las de la propia naturaleza. Retrato humano hecho de tensiones y pulsaciones.La presencia de Sara Hooper en esta muestra es casi la rei-vindicación de un acto fallido. Argentina, con tres décadas de residencia en el Paraguay, se puede decir que la artista ha per-manecido extramuros. Casi como testimonio del hermetismo de un país que se abre o se cierra aleatoriamente, su trabajo solitario -urdido puertas adentro- da cuenta de la inadaptación pero también de una actitud de resistencia ante una sociedad que oscila entre la hospitalidad y la sorda hostilidad para con el extranjero. Universo local difícil de aprehender que se pre-cipita en abismos sin fondo.SArA hooPer. De la serie Projects, 2007. Grafito sobre papel. 30 cm x 50 cm.(Fotografía: Juan Carlos meza). Detalle.
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Carlo spatuzza llama “objetos acompañantes” a estas carteras que portan las señales identitarias de quien las usa. En un dis-positivo paródico, el artista utiliza los códigos de inventario de las grandes casas de diseño para exponer diferentes tipos humanos vinculados, cada uno, a una historia particular. Esta suerte de “retrato social” a partir de un adminículo aparen-temente banal pero finalmente decisivo para la imagen de su usuario, se asocia a una narrativa mayor que engarza tiempos y personajes diversos de la escena paraguaya. El rótulo en guaraní que llevan muchas de estas piezas ofrece claves para entender la trama de relaciones, tensiones y conflictos que ellas condensan y/o convocan. En tanto las grandes firmas publicitan el uso de cuero legí-timo en sus productos, Spatuzza Carterista –aquí trademark- confecciona sus objetos con vísceras animales (vejiga de vaca y de chancho, indistintamente). Sometidas a largos procesos
CArlo SPATuzzA. De la serie Spatuzza Carterista, 2005. vejiga de vaca, herrajes, acrílico, metal y goma. mesa de luz. Campanas de acrílico.(Fotografía: cortesía del artista) químicos naturales, estas vísceras adquieren un refinamiento -más que visual y táctil- poético. Para el artista, que ha hecho uso de la piel animal en obras anteriores, ella marca el límite entre el afuera y el adentro, configurando un espacio de fron-tera sobre el cual se imprimen los acontecimientos. Superficie y órgano, esta piel -gran fijador de perfumes- es el soporte material que retiene lo efímero. Como las personas, cada una de estas carteras tiene nombre y olor, cuerpo y memoria. Traslúcidas, dispuestas bajo campanas de acrílico usadas habi-tualmente para cubrir alimentos, ellas dejan entrever historias sólo conocidas entre veladuras e insinuaciones.
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Ángel Yegros.Desde sus inicios, en los años 60, su narrati-va visual ha estado signada por la seducción de los detritos. Si bien ya entonces incluía en sus obras elementos de pro-cedencia diversa (desde chapas de publicidad callejera hasta cabellos), recién a partir de los 80, impulsado por la poética de Tinguely, su lenguaje se afirma en el uso reiterado del desecho industrial y se enriquece posteriormente con la utilización ecléctica de técnicas y materiales: vidrio, metales, piedras semipreciosas y fibras naturales. A éstos hoy suma elementos orgánicos y resinas químicas. Este recorrido hace visible una trama de saberes antiguos y señales contemporáneas que teje referencias lingüísticas al Paraguay histórico y al de su pro-pia biografía. Así, la mitología personal se aloja en los bordes porosos de la narración colectiva, cuando no en el centro de la historia íntima, familiar, oral, de un grupo humano cuyas raíces se extienden hasta el comienzo mismo de la colonia. En
esta obra no prima la forma ni la idea; ella es una apelación a la energía de la cosa misma: no la perspicaz crudeza del objeto encontrado sino la alquimia de la materia. A estas “criaturas” no conviene el rótulo de escultura o instalación. Quietas en su imperfecto vacío, suspendidas en apresurada envoltura, son crisálidas de memoria que se adentran en el territorio de lo intuido, del cual emergen con la marca indistinta de la amena-za o la utopía. En estas regiones anticipatorias, donde agitan su solitaria carnadura, estas obras anudan el tiempo cósmico y el tiempo humano, el tiempo natural y el tiempo biográfico, el tiempo magno y el tiempo nimio. En el cruce de estos tres ejes, Réquiem (como su nombre lo indica) es un canto ceremo-nial de despedida.ánGel yeGroS. réquiem, 2006. resina acrílica, resina poliuretánica y material orgánico.210 cm x 30 cm x 0,5 cm (página anterior). 110 cm x 90 cm (página opuesta).(Fotografía: Juan Carlos meza). Detalle.
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Marité zaldívar construye su teko (manera de ser y estar en el mundo, en guaraní) a partir de la materia. Así, trabaja aspec-tos de lo paraguayo “como reposición de la memoria personal y colectiva, desde una posición romántica-restauradora y al mismo tiempo crítica e irónica”, según sus propias palabras. En una práctica de reedición de investigaciones anteriores, Zaldívar aborda la condición rural y mestiza de la mayor parte de la población. La iconografía institucional (mapas, banderas, escarapelas) ha sido incluida y reformulada en muchas de sus obras, en las cuales se hace visible la tarea de reconstrucción cultural emprendida por las mujeres paraguayas desde la guerra del 70, labor reparadora que asume rasgos terapéuticos. En esta ocasión estas “banderas” tienen una función simbólica diferente: no fijan un código identitario determinado sino que, apropiándose de elementos de la naturaleza, se instalan por encima de diferencias y particularidades y proporcionan una
mAriTÉ zAlDívAr. De la serie Banderas, 2007, Algodón (página anterior). Semillas de samu-u (palo borracho). fibra de palma y corteza de eucalipto. 100 cm x 100 cm.(Fotografía: Juan Carlos meza y cortesía de la artista).visión más amplia que la de una región de un continente. Es-tos paños tejidos con algodón en capullo, corteza de eucalipto y/o fibra de palma, entre otros, constituyen signos de filiación humana directamente relacionados con el medioambiente (es-pacio en el cual el ser se desarrolla y manifiesta). Vinculados a dos obras anteriores (Mapas y señales de la piel del sur y Cantos de mi selva), éstos apuntan, hoy, a una propuesta filosófica de armonía. “Nuestra identidad es un pasaje de la materia”, dice la artista. Una materialidad siempre contemporánea a la que ella prefiere llamar “pre-moderna”. Capullo, espina, corteza y semilla, fibra o filamento, todo aquí tiene aire de conjuro o encantamiento para superar el estigma que la politóloga para-guaya Line Bareiro resumió en estas palabras: “El Paraguay no es el sueño de nadie”.
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BETTINA BRIZUELA(Asunción, 1969). Colectivas recientes, 2007: Resplandores. Poéticas analógicas y digitales, Centro Cultural Recoleta, BsAs; Era 07 Harto_es�pacio. Ensalada paraguaya y ensalada tucumana, Montevideo; LOOP 07 Videoart, Ahechá, Video-arte de Paraguay, Escola Massana, Barcelona; Click. Fotografía de autor en Paraguay, Centro Cultural de la Ciudad, Asunción; Homage to do�mestic familiarity, Anya Tish Gallery, Houston-Texas. Bienales: Bienal de Bs. As., Museo Nacional de BellasArtes, 2002; Bienal de Ceará, Fortaleza, 2002; Bienal del Mercosur, Porto Alegre, 2003 y 2005. Individuales: Privadísimo, Fábrica, Asunción, 2002; Sin título (At home), intervención urbana, Asunción, 2002; Lo inefable, Casa Mayor, Asunción, 2000. Distinciones: Primer Premio Jacinto Rivero, Asunción, 2001. Dirige Galería Larissa Giménez, Asunción. FREDI CASCO(Asunción, 1967). Colectivas recientes, 2007: Sutil violento, Itaú Cultural, São Paulo, Chaco fantasma, Cisneros FontanalsArt Foundation, Miami, Talking with friends. Y Gallery, New York, 2007; El efecto Downey, Fundación Telefónica, Bs As, 2006; Persona, Galería Animal, Santiago, 2006; Another Product, Cornerhouse, Manchester, 2006; La realidad semejante. BAC! Arte Contemporáneo, Barcelona, 2003; Al sur del lugar, Photoespaña, Museo de América, Madrid, 2003. Bienales: Bienal de São Paulo-Valencia, 2007; Söders Internationella Konst Biennal (r), Estocolmo, 2006; Bienal del Mer-cosur, Porto Alegre, 2003 y 2005; I Biennial of Contemporary Art, Shumen, 2004. Individuales: El retorno de los brujos. Vol. 1, Centro Cultural de la Re
pública, Asunción, 2006; La carne fluorescente, Galería Pancho Fierro, Lima, 2001 y Fábrica, Asunción, 2000. Distinciones principales: CIFO Grants Program 2007, Miami; Premio Pedro Agüero, Asunción, 2002. Es director de la Ura, Asunción. SARA HOOPER(Buenos Aires, 1956. Reside en Asunción desde 1978). Colectivas recientes: Art Internacional, Zürich; ArtDC, Was-hington, 2007; Centro de Arte Palacio Almudí, Murcia, 2006; Centro Cul-tural Borges, Bs. As., 2004. Individuales recientes: Galería Fernando Gue-rao, Murcia, 2006; Centro Cultural de la Ciudad, Asunción, 2005; Fábrica, Asunción, 2004. Distinciones: Premio Accésit Certamen Iberoamericano de Pintura Aerolíneas Argentinas, Bs. As, 2004. CARLO SPATUZZA(Asun-ción, 1966). Colectivas recientes: Bienal del Mercosur, Porto Alegre, 1997 y 2003; Bienal La Habana, 1998; Bienal Internacional de Cuenca, 1996; Bienal São Paulo, 1996; Bienal de Ljubljana, 1991. Intervención urbana en Postda-mer Platz, Berlín, 2002. Invitado por el Tamarind Institute, USA, 1998 y por el Salón Internacional Stampa, Madrid, 1999. Distinciones: Primer Premio Fuschia, Asunción, 2005; Villa de Madrid y Certamen de Jóvenes Creadores de América, Madrid, 1995. Es director del taller de grabado del Centro de Estudios Brasileros. ÁNGEL YEGROS(Asunción, 1943). Colectivas recientes: Fuschia, Asunción, 2006. Escultura contemporánea, Palacio Benigno López, Asunción, 2004; Los Novísimos, Centro Cultural de la Ciudad, Asunción, 2004; II Encuentro Internacional de Escultura, Quintana Roo, México, 2003.

Bienales: Sitzen ist Zen, Kunstkanzlei, Viena, 2003; Bienal de São Paulo, 1967 y 1969; Bienal Interamericana de Córdoba, 1964. Individuales recientes: Réquiem, Centro Cultural de la Ciudad, Asunción, 2006; El ombligo del mundo II, Dédalo, Lima, 2006 y Espacio Cultural Pedro Páramo, Asunción, 2005; Inframundo, Museo de la Cultura Maya, Chetumal, México, 2003. Distin-ciones: Reconocimiento a la Trayectoria, Gente de Arte, Asunción, 2000; Reconocimiento al desarrollo del arte en metal, CIME, Asunción, 1999. MARITÉ ZALDÍVAR(Asunción, 1955). Colectivas recientes: Salón Fushia, Asunción, 2006; Yvaga yvy rape (Tránsito del paraíso en la tierra), Atyra, Paraguay, 2005; En las puertas del paraíso, IADB Cultural Center, Washington, 2005; Apyka, Centro Cultural de la República, Asunción, 2004. Bienales: Bienal del Mercosur, Porto Alegre, 1997 y 2001; Bienal de Arte Experi-mental, Mendoza, 1998; Bienal de Venecia, 1997, Bienal de São Paulo, 1994. Individuales recientes: Imágenes poéticas desde el bosque y Ñande retarä káaygua: Nuestros parientes de los bosques, los mbya guarani, Centro Cultural de la Ciudad, Asunción, 2007; Paraguay, del TEKOrei del TEKOtevë, Centro Cultural de la Ciudad, Asunción, 2001. Fue fundadora y directora de El Aleph, espacio cultural de debate. Distinciones: Primer Premio Escultura Salón Fuschia, Asunción, 2006.