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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, mayo 17, 2007

Aché Guayakí de Chupa pou

Los ache de Chupa pou La población actual de los indígenas Ache es de 1.190 habitantes, viven a unas pocas comunidades indígenas localizadas en la Región Oriental del Paraguay, una de ellas es Chupa pou que se encuentra a unos kilómetros de la ciudad de Igatimí en el Departamento de Canindeju. Los Ache hablan un idioma de filiación lingüística Guaraní y su economía y cultura tradicional es de cazadores y recolectores. Tradicionalmente los Ache ocupaban los montes altos de la Región Oriental, una zona de unos 5.000 kms2 aproximadamente. Desde la década del 50 fueron sistemáticamente perseguidos por diversos sectores de la sociedad nacional hasta que fueron finalmente reducidos en unos pocos asentamientos, esta persecución constante se tradujo inclusive en terribles cacerías humanas. Muchos niños y niñas Ache fueron raptados y vendidos a familias paraguayas que los tenían como criados. Debido a la presión sobre sus tierras han tenido que abandonar su vida de cazadores y recolectores para dedicarse a la agricultura sedentaria en las pocas comunidades Ache que existen el Paraguay en los departamentos de Canindejú, Alto Paraná y Caaguazú. El caso de la Comunidad Indígena Chupa Pou Desde hace mas de un mes, numerosas familias de la comunidad Indígena de Chupa Pou, acompañados de familias ache de otras comunidades, se encuentran viviendo en la plaza Italia esperando que el estado paraguayo les otorgue el titulo definitivo de unas 2.158 has. de tierras que fueron adquiridas para los Ache hace ya más de una década, en 1991. Conflictos entre supuestos dueños y posibles manejos corruptos durante la compra de estas tierras por el estado, impiden que, luego de casi 16 años, los Ache puedan acceder a la titularidad de sus tierras. Cansados de esta larga espera y sospechando que detrás de esta falta de definición están intereses políticos poderosos que desean despojarlos de lo que legítimamente les pertenece, los Ache han llegado hasta Asunción esperando que el Congreso Nacional de una respuesta definitiva a la situación legal de sus tierras. El caso de los Ache de Chupa Pou ilustra lo que ocurre con un creciente numero de comunidades indígenas en la Región Oriental del Paraguay, las mismas están asentadas en tierras que aun conservan lo poco que queda de los bosques tropicales de la Región Oriental, siendo muy apetecidas por traficantes de madera y empresarios ilegales quienes, amparados por caudillos políticos corruptos, intentan despojar a los indígenas de sus tierras para comerciar con la madera. Los conflictos por la tierra se vuelven así cada vez más violentos y en esta lucha generalmente son los indígenas los que llevan las de perder. Pueblos indígenas y Territorio El concepto de territorio, para los pueblos indígenas, hace referencia a una concepción autónoma de desarrollo que tiene como punto de partida la propia cultura, las formas tradicionales de producción y organización social. En la concepción indígena, hay una relación íntima entre la naturaleza y el ser humano de modo que el territorio físico y las prácticas y modos de vida son indisolubles. La tierra, más que sustento, adquiere sentido y significación a partir de su relación con la naturaleza y con los procesos sociales y económicos. El territorio y sus recursos naturales. son la fuente de la vida de los pueblos indígenas. Tradicionalmente, los indígenas contaban con un amplio territorio para garantizar el aprovechamiento de todos los recursos naturales a fin de asegurar la alimentación para todo el año. La libertad de recorrer amplios territorios, era fundamental para acceder a las fuentes de alimentación. La tenencia de abundante tierra con un medio ambiente adecuado, constituye una de las condiciones indispensables para el bienestar de una comunidad que sustenta, a su vez, la autonomía en el ámbito económico, social, religioso y político. Situación legal de las tierras Indígenas Las Leyes Indigenistas nacionales e internacionales ratificadas por el Paraguay y la Constitución Nacional del año 1992, reconocen el derecho de los pueblos indígenas a recuperar sus territorios tradicionales, sin embargo, este derecho no se ejerce en la practica, los resultados del Censo Indígena 2002 indican que solo 53% de las comunidades indígenas del país cuentan con tierra propia y peor aun, numerosas comunidades, como los Ache de Chupapou, están en peligro de perder las tierras a las que han podido acceder luego de décadas de luchas y reivindicaciones. En su Art. 64, la Constitución Nacional reconoce que: “Los pueblos indígenas tienen derecho a la propiedad de la tierra en extensión y calidad suficiente para la conservación y el desarrollo de sus formas peculiares de vida. El estado les proveerá gratuitamente de estas tierras las cuales serán inembargables, indivisibles, intransferibles, imprescriptibles, no arrendables, asimismo estarán exentas de tributo. Se prohíbe la remoción o traslado de su hábitat sin el expreso consentimiento de los mismos". El Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) ratificado por el Congreso de la República del Paraguay en 1993, reconoce, entre otros derechos, el derecho de los pueblos indígenas al territorio propio. La Ley 904/81 “Estatuto de las Comunidades Indígenas” en el articulo 1º garantiza la tenencia de tierra a las comunidades indígenas, el articulo 14 especifica que el asentamiento debe ser sobre el territorio tradicionalmente ocupado por los indígenas, el articulo 20 especifica que el titulo de la tierra será comunal y el 18 estipula un mínimo de 20 hectáreas por familia para la Región Oriental y un mínimo de 100 hectáreas por familia para la región Occidental. A pesar de todas las protecciones legales con que cuentan los pueblos indígenas, con el avance de la modernización agraria, los mismos han perdido sucesivamente sus territorios. En contravención con las leyes nacionales e internacionales que protegen a las poblaciones étnicas, muchas comunidades fueron despojadas de sus territorios ancestrales y ya no cuentan con suficiente tierra ni con un medio ambiente generoso y otras como en el caso de Chupapou están en peligro de perderlas. El desarraigo de su territorio ocasiona la desarticulación social y cultural de los pueblos indígenas. Estas transformaciones han ocasionado un cambio profundo en la vida y cultura de estos pueblos con un impacto negativo en sus sistemas económicos, sociales, políticos, religiosos y en su relación con la naturaleza.

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