kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, abril 14, 2007

Nos gusta

Nos gusta, a mis compañeros de clase y no a mí, estar bien parados, los tobillos frotados unos contra otros, los brazos sobre los flancos del cuerpo, el cuello alto y tieso, la cabeza limpia y pulcra con el corte de pelo bajo y cuadradamente varonil y la garganta elaborando rombos o cubos mal armados, digamos de cuatro dimensiones, dislexias sonoras, huevos de pascua, siguiendo a nuestro Wagner autóctono, para que la bandera se eleve como un fuego de tres colores, como una vela que se sobrepusiera a la sustancia del viento y anunciara la locura de conquistar, como el falo no de un solo hombre sino de toda una nación; por supuesto, el concertmaster, el director de batuta enhiesta que hace las veces de hierofante del ritual de cantar el himno, sólo los lunes, es de apellido alemán, además de profesor de pentagramas (más exactamente que de música), y fabricante, propagandista y vendedor monopolista y con sello ministerial de los textos de pentagramas (y no de música ). Nos gusta, a mí y a mis compañeros, salir en tropel a las calles con nuestras botas militares y pechear a los niños bien de ese colegio sub-Eton que usan chaqueta azul de terciopelo con insignia que pretende ser un blasón antiguo, maricas católicos, no como nosotros, que fingimos ser católicos pobres. Nos gusta, a mí sí, y no en la totalidad de los casos a mis compañeros, sentir que el tiempo no es más que una luz polvorienta posándose pesadamente sobre la larga mesa de la biblioteca por la noche, y ascendiendo por la mañana otra vez hacia el cielorraso, mientras hojeamos El Tedio de Hippolite Taine y las mujeronas azules, uniformadas espías, a su vez, de nuestro propio tedio, no asalariados rojos del Leviatán, que vigilan la inmovilidad sacra de los libros, nos desean, descaradamente desean la juventud de nuestros cuerpos y sueñan despiertas con el infinito vertiginoso de la capacidad de trabajo de nuestra libido sobre sus cuerpos abultados, encapsulados en la gordura de la rutina y de la obediencia al estómago, Leviatán-í de sus caprichos, o en la de la sumisión a la burocracia, callejón que lleva de la nada a la nada. Pero, en el fondo, lo que ellas desean es el deseo de nuestros desvelos, aquello que en nosotros arde y que ellas no pueden entender, la posibilidad de que existan cosas maravillosas al margen o al costado de la vida ordinaria, alrededor, cerca, muy cerca de ellas, cosas que ellas no ven y que no pueden vivir. Desean la pequeña lámpara de la que están provistos teóricamente los jóvenes para no sucumbir en los corredores tumultuosos y fantasmales de la vitalidad de la adolescencia. O acaso desean agitar y frotar nuestras lámparas- cuerpos para hacer aflorar de ellos al dormido y milenario Genio de la juventud que yace perezoso en una cárcel de mera lujuria pustulosa. de "Los bichos han piado",Cristino Bogado (proximamente en Jakembó editores, asunción, 2007)

1 comentario:

Rain (v.m.t.) dijo...

Indicarme, por favor, precio de libro. Cuando llegue Montzé a Lima, me gustaría que lo tenga destinado para mí así como el que ella ha escrito, que creo son dos recientes en realidad. Ustedes dirán.

Salute de domingo extraño...