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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

domingo, marzo 18, 2007

The Velvet Underground & Nico, marzo, 1967

The Velvet Underground & Nico (1967) Dicen que 1967 fue el año en que “aconteció todo” –siendo la línea del psicodelismo, decretando el fin de la música pop como reducto de las fantasías ingenuas y adolescentes. En vinilo, la marca incicatrizable es compuesta por la “triada clásica”: Sgt. Pepper’s de los Beatles, el primero de los Doors, y el primero de los Velvet. Los Beatles, fundiendo contrapunto bachianos con filosofía oriental, no estaban muy distantes de los contrapuntos jazzísticos con tragedia griega de los Doors. En ambos está la inspiración de hacer arte a partir del viejo rock and roll. Ya el “subterráneo de terciopelo” (nombre sacado de un libro porno barato) traía la metamorfosis más radical. En pormenores: agresividad gratuita conviviendo con el más acre-dulce lirismo, y el más blanco-y-negro realismo urbano. Lo que era el LSD para John Lennon y Jim Morrison, era la heroína (“mi esposa/mi vida” en el track Heroin) para Lou Reed. Nada de “all you need is love” o “light my Fire”. “Botas de cuero negro reluciendo/Experimente el látigo”, cantaba Lou, él también de cuero negro y anteojos oscuros (en el track Venus in Furs, inspirada en la novela de Sacher-Masoch). Cualquier semejanza con el punk o con el David Bowie pre-Ziggy Stardust no es mera coincidencia. Compositor cautivo de (tentativos) hits bobitos –contratado para eso por el sello Pickwick-, Lou Reed conoció a un galés muy extraño en el año de 1964. Ellos tenían en común la formación erudita –Lou como pianista y Jon Cale como discípulo de la vanguardia como LaMonte Young. En la concepción Velvet, Lou haría letras y vocales en cuanto que Cale cuidaría del bajo, de los teclados, de los arreglos e instrumentos esdrújulos, como violines y violas. Más allá de eso, Lou y Sterling Morrison tocaban guitarra rítmica con tamaña demencia y falta de compás que, hasta hoy, 99 % de los productores jamás admitirían a la dupla dentro de una grabación “seria”. Está ahí la clave de uno de los momentos más picantes de TheVelvet Underground & Nico. Es el track «Run Run Run», que culmina en un duelo de guitarras saturadas y distorsionadas, raspadas con toda la fuerza del puño –o sea, el guiño anti-Hendrix que los punks crearon en 1976 y que David Byrne de los Talking Heads enjugó y dilapidó para transformar en estilo. En torno de Cale y Reed, regimentáronse las siguientes piezas: el ya citado Morrison y, suprema audacia, una mujer baterista. Munida apenas de caja, bombo y un chisme con pandereta, Maureen “Mo” Tucker limitábase a marcar el tiempo con la seca displicencia de que haría a Billy Cobham y similares dar media vuelta y huir. Meses después –en el comienzo de 1966- el grupo pasó a tocar toda la semana en Café Bizarre, en el barrio neoyorkino de Greenwich Village. Fue ahí que apareció el artista plástico y catalizador en general, Andy Warhol, que los integró a su show multimedia itinerante, el legendario Exploding Plastic Inevitable. Más que eso, Warhol obligó a Velvet a incorporar una actriz y modelo alemana –una espectral e inmóvil Nico- como cantante. Las cuatro músicas que Nico cantó en el Lp dan el contraste perfecto para el mundo de las sombras descrito obsesivamente por Lou Reed. En la superficie, parecen hasta baladas de la más solar y melódica dulzura. En Sunday Morning, que Lou compuso cuando Warhol lo provocó para hacer una letra sobre la paranoia –el viejo albino espelucado la consideraba el tema más caliente y universal del momento (eso en auge del flower power!). Una guitarra acústica es delicadamente digitada, y el acento germánico de Nico susurra: “¡Cuidado! El mundo está atrás de vos/Hay alguien siempre alrededor tuyo”.

2 comentarios:

Cristina Chain dijo...

estamos escuchando lo mismo kuru....hace dos dias me regalaron ese disco...Peel slowly and see.
Cristina

Rain (v.m.t.) dijo...

Estaba releyendo este post que es
uno de mis preferidos en el ars musical.

Salute Kurupí.