kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, marzo 17, 2007

Medo en Santiago

Nació en Lima, en 1965. Poeta, crítico y antólogo. Apareció en la escena literaria limeña a mediado de la década sangrienta de 1980. Es un poeta entregeneracional, está entre aquellos no ubicables porque está fuera de las oficiales generaciones poéticas peruanas. Con su obra ha intentado, desde un inicio, poner juntas aquellas variadas tendencias, sumándole una personal necesidad indagatoria, autistas o interrogativa. Tiene publicado Travesía en la calle del silencio, Cábalas, En la edad de la memoria, Contemplación a través de los espejos, Caos de corazones, Trance, y Limbo para Sofía. Sus poemas han sido además antologados tanto en el Perú como en el extranjero y traducidos al inglés, francés e italiano. En 1986 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Martín Adán y en 1992 integró la Comisión Internacional de la Asociación de Críticos de Arte de la UNESCO. Actualmente es editor del boletín virtual AQPCULTURAL y dirige un proyecto de talleres literarios en la Universidad Católica de Santa María. Maia Quién quiere mantras tensos en éxtasis sensible, la exégesis del agua, unos signos en número de cuatro quién la mente primordial poniendo a prueba toda fe, medir con pallares lo invicto en la conciencia, ver almas combadas en cuerpos minerales quién quiere, pues, el reloj hundido en los osarios para despojarse en vida de la vida, las polillas del Bristol exaltadas alrededor de las estrellas o al Arboris Mundi profanado con neón no way la noche es ascua virgen, golpes de Luna, combustión escondida su inmácula inflexión es amatista queda lejana la extrañeza del estar hay loto en el mandala de tu corazón Ohm Shanti Ohm is Love sospechas que alguien te ama alicia (la confesión de caroll) excucusadme si os retraté con el cucuello ajirafado o popor retratarla fefetal en una madriguera. tatataaanta insistencia vuestra por oír aventuras. sois la bebelleza atroz que escuece mi coconciencia y cuaaaando os contemplo así de ensimismado es que aando prepreguntando de qué sueño sois origen. esta almama mía, rudi men ta ria y aritmética vive sola babajo esta apariencia vuvulnerable. soy cacasi una hecatombe que caaeeeeee dentro de vuestro edénico seendedero y contrito presiéntete la muerte de mi mi amor. -cortadle la cabeza- sentenció vuestra mamadre. que no os aflija. veveo aún como dibubujabais oníniricas estampas bogando allá en el isis. alicia, os coconvertiste en un innnstante eterno en mi rereloj mamás nunca os confefesé del amor que provocó. aunque fuere yo un humimilde tutor inmerso en la mamatemática y la lógica, ¿seríais fe feliz siendo mi esposa? (gulp) búsquememe en el revés de vuestro espepejo. os espero alicia. yo os espero. El extranjero Aquí llegó mi abuelo con una gota azul del mar Mediterráneo, aquí mi padre cercó los jardines con sus huesos. Pero esta ciudad es semejante a todas las ciudades. Me acoge ese esplendoroso hotel que desbarata mi sonrisa en una noche, los gatos estirando sus vértebras cual viejos resortes y este amargo destino de mirarme las manos. Pasos redoblan dentro de otros pasos, cruje una puerta que nunca está abierta ni cerrada. Esta ciudad es semejante a todas las ciudades. Las damas hermosean sus arrugas con la grasa de bellos animales torturados y, entre sus mil lamentaciones, dejan caer una intriga en las bandejas (“¿ y éste y éste?”) ¿y ese alarido tras los cristales rotos?¿ esas heridas que no son visibles? ¿y ese cuchillo raspando los sepulcros? – pregunto - pero la voz de un extranjero se pierde bajo los bramidos del mar y me miran como un antiguo manuscrito cuyas letras se borran una a una. Habría que nacer sin este estigma que sangra sin remedio en un costado y fijar residencia en el espejo que se aleja... se aleja. Aquí murió mi abuelo. Los albatros le devoraron sus ojos. Mi padre cercó los jardines con sus huesos pero, esta ciudad es semejante a todas las ciudades, anda demasiado ciega para ver la herida que esconde un extranjero. fuente:
  • F2007
  • No hay comentarios.: