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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

lunes, febrero 19, 2007

Noticias desde Paraguay

Después de leer Noticias desde Paraguay de Lily Tuck me quedan flotando algunos comentarios. Antes que nada debo aclarar que manejé la edición castellana de Grijalbo y que, como no soy crítico literario sino historiador, lo primero que hice fue ir a final del libro a ver si citaba las fuentes que había utilizado. De hecho, encontré una “Nota de la autora” en donde además de citar sus fuentes hacía otras aclaraciones. Esta “Nota de la autora” quiero dividirla en tres apartados, cada uno de los cuales merece un comentario, los que me sirven para reflexionar a partir de la obra.El primero, el referente a las fuentes. Utiliza Tuck las obras clásicas en inglés de Burton, Masterman, Thompson y Washburn. Todos estos autores publicaron sus libros entre 1869 y 1871. Es decir, que si por un lado había una descripción vivencial de los sucesos, por otro no son más que miradas de cuatro varones, tres ingleses y un norteamericano, de tres-cuarto de siglo diecinueve. Imágenes estereotipadas e interesadas (pensemos el caso de Washburn, ministro de Estados Unidos en Paraguay, quien fuera expulsado por López acusado de estar involucrado en el complot de 1868). Cualquiera que quiera trabajar la Guerra contra la Triple Alianza ha de utilizar estos libros, pero quizá más que como fuente a seguir, como documentos a ser trabajados. A lo mejor la autora de Noticias desde Paraguay no pueda leer en castellano, pero hay otros historiadores estadounidenses como Harris Gaylord Warren o Thomas Whigham que le pudieran haber sido de mucha ayuda.Hasta qué punto una obra de ficción como esta debe realizar una profunda investigación histórica. Quizá me traicione la profesión, pero me parece que, en honor a la seriedad, no se puede quedar con sólo estas cuatro obras señaladas. En una entrevista en la página digital de BookBrowse (www.bookbrowse.com) Lily Tuck habla que la poca cantidad de material escrito en inglés sobre el Paraguay del siglo XIX le permitió usar más su imaginación. Para ser sinceros, la autora no se esforzó mucho en buscar más material, y se nota. El retrato de la sociedad, por ejemplo, deja mucho que desear. No avanza más allá que la caracterización de la familia de los López y sus allegados, y el personal extranjero.Sin embargo, y pasamos al segundo comentario sobre la “Nota de la autora”, se dirá que a fin de cuentas es una novela, histórica sí, pero novela al fin. De hecho Tuck llama la atención sobre el particular insistiendo en que el sustantivo novela prevalece sobre el adjetivo histórica. Pero hasta dónde llegan las licencias literarias al tratar dos personajes reales extremadamente conocidos, al menos por estas latitudes. La caracterización de Francisco Solano y de Elisa Lynch es muy simplista y estereotipada. Se termina de leer el primer capítulo y la pintura está lista: Francisco Solano el joven que se lleva la vida por delante, malcriado y dueño de una inmensa fortuna; Elisa, la mujer elegante y fina que al acostarse por primera vez con FranciscoSolano, después que este le hubiese regalado una yegua, “no se quedó dando vueltas en la cama, preguntándose cómo iba a pagar el alquiler, los sirvientes, sus propios vestidos”.La extraordinaria vida sexual de Francisco Solano (“López estaba acostumbrado a las mujeres. Para él eran como el pan o el agua.”) responde al estereotipo del caudillo macho latinoamericano, con su consabida contraparte de la sometida y callada mujer (cuánto se hubiesen beneficiado Tuck y su obra, y los lectores, de haber leído ella a Bárbara Potthast...). Perfecto condimento para imaginarse o, mejor dicho, completar la falta de investigación con escenas de masturbación, tanto masculinas como femeninas, y sexo oral.“¿Dónde está, por tanto, la frontera entre realidad y ficción? Podría preguntarse un lector. Como regla general, yo diría que lo que parece más improbable es seguramente verídico”. Esta cita está sacada de la misma “Nota de la autora”, y como regla general, y más en este caso, me parece muy peligrosa y engañosa.El problema, y llegamos a tercer ítem, es que Lily Tuck parte al escribir su obra con una idea preconcebida de sus personajes: “Por supuesto que existió la bella e insensata Elisa Lynch, tal como existió Francisco Solano López, tirano cruel y ambicioso”. De lo que se trata, entonces, es de plasmar en el libro esta concepción. Por supuesto que en una mesa de café se puede discutir sobre Francia o López, y a lo mejor sin que ninguno de los presentes haya leído nada sobre el particular más que le que estudió en la escuela. Sin embargo, escribir implica una dosis de seriedad y responsabilidad para fundamentar la opinión, y sobre todo para matizarla. No hace falta insistir que en la vida, y menos en la historia, nada es blanco o negro.Sin embargo, este libro hubiese pasado desapercibido y quizá no hubiese sido traducido si no hubiese ganado el National Book Award en 2004, que es el premio más prestigioso en Estados Unidos para una obra de ficción. Es cierto que en el mundo anglosajón pocos son los que podrían ubicar en un mapa a Paraguay, y muchos menos los que conocen su historia. Es por eso que el comentarista del Publishers Weekly puede afirmar que es “una novela excelentemente documentada”, o el crítico del New York Times creer que la novela “nos proporciona un contundente retrato de una mujer y de toda una cultura”.No soy crítico literario, apenas historiador, pero si de novela histórica se trata he leído cosas mucho mejores, como Velasco de Guido Rodríguez Alcalá. Que publique en Paraguay y no en Estados Unidos tiene sus pequeñas desventajas, pero eso es otro tema.
Ignacio Telesca
fuente:

2 comentarios:

Inti dijo...

¡Saludos desde México! ¡Abrazos!

María Cristina Aparicio dijo...

Estoy escuchando un audiolibro del texto que mencionas de la Sra. Lili Tuck. Estoy de acuerdo con tus comentarios. Soy una escritora colombiana y actualmente me encuentro escribiendo una novela sobre las asuncenas, luego de la guerra de la triple alianza. Y trato de documentarme lo mejor posible. Fui a Asunción y traje algunas cosas. La verdad, no encontré mucho sobre lo que me interesa, que no es sobre Elysa o Solano López, sino sobre la situación de las mujeres y cómo salieron adelante. Lo mejor ha sido un libro de la señora Bárbara Potash. Si eres historiador, y pudieras darme una mano con recomendaciones (y leyendo mi obra, cuando la termine) quedaría eternamente en deuda contigo. Saludos!!!!
mariacristinaaparicio.com