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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

domingo, febrero 25, 2007

La juventud fracasada de un Nóbel

Acabé de leer Juventud, la novela de J.M. Coetzee editada por Mondadori con sendos elogios recomendatorios de Azúa y Marías en su contratapa, y reimpreso por la filial kurepa en tapa duo tono una de ellas fue la que he comprado en semi-ganga de una librería shopinesca...
El humus de Coetzee es el sentido común al modo británico, aunque él lucha contra el fantasma de su linaje afrikáner, neerlandès, protoicapitalista, puritano. Es el fracaso en el amor y en la poesía del Nòbel en su juventud buscando establecerse en un Londres pre-swingging London. Su fracaso nos aburre por su incoherencia con su prestigio actual de escritor nobelado y exitoso. Una mirada que jamás pretende distorsionar un orden burgués de common sense no puede gustar jamás a un lector de literatura moderna. La claridad de la expresión en una tercera persona objetiva tratándose de un libro de memorias más que atenuar la impresión de tedio, la realza, pues claridad y orden estable y conocido van de la mano generalmente. acá vale lo de Platón: reconocer una obra es remitirla al pasado, a lo ya conocido, por ende su virtud, si la tiene, es redundante, pegajosa, superflua. Cada vez más estamos convencidos que nos gustan los libros no bien escritos o perfectamente acabados a la manera de un clasicissmo estètico nostágico sino aquellos que portan una atmósfera o un clima que cuestiona el establishment que sufrimos, cuando nos habla al inconsciente ya sea de forma caótica o fragmentaria, con una estètica pobre o informal pero jamás con la punta de lanza del gran estilo. Eso es para ingenuos, es decir, para ciegos de la realité, nosotros, cínicos hasta la pudibundez soñamos con aquellos libros de nuestra adolescencia y juventud (lambareña, nunca londinense, aunque un tema que se insinua pero jamás s edesarrola en el libro es el motivo d ela traición a la famailia, a la tradición, a la patria, a los ancestros todo por la esperanza d eser un triunfador en la gran city) que nos hablaban no con la claridad de las obras redonditas sino con esa fraternidad de espíritu discreta tímida que comprende a los suyos. Ya sabemos cuales son los libros que merecen ser premiados por el mercado, y el sudafricano encaja a la perfección en este último patrón estético. Nosotros volvemos la espalda a este tipo de libros que basan todo su arte con nociones tomadas por la generalidad como eternas e inmutables, por ejemplo, llas del fracaso y el éxito. Preferimos la imperfección sincera a la brillantez y claridad del sentido común que se autolegitima con sus premios literarios.

1 comentario:

Tzarel dijo...

Correspondencia de apreciaciones, Kurupi.
Los que agitan las banderas del posmodernisno, orgullosos de sus posturas, suelen ser esta categoría de especímenes,
conformistas brillantes del verbo o mediocres arribistas.
Saludos tzarelianos.
(Sobre la plantilla nueva, veo que los cambios de colores le dan otra perspectiva visual. Más el contenido, ahora Kurupi tiene más vida que antes).