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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, enero 20, 2007

Google tiene la palabra

Con la puesta en marcha de Google Booksearch (http://books.google.com/), su proyecto de digitalización de 15 millones de libros, la nueva Biblioteca de Alejandría está constituida por una inmensa red de discos rígidos; nada de anémicos rollos de papiros que puedan quemarse. Las metáforas de Shakespeare, las ecuaciones de Newton, las octavas reales de Garcilaso, todo está ahora en la forma de una interminable combinación de ceros y unos almacenados en los servidores de la empresa californiana. El producto nos acerca a la biblioteca total imaginada por Lasswitz, proyecto del cual me enteré -como no- gracias a las páginas de cierto ciego escritor argentino. Sólo que, a diferencia de la mencionada biblioteca imaginaria, aquí impera el orden, todo está regido por la fría y aritmética perfección de los algoritmos de búsqueda. Uno puede acceder a miles de libros que no se encuentren ya protegidos por el derecho de autor. También es posible realizar una búsqueda dentro del texto del libro. ¿Alguna vez quiso recordar exactamente una frase que usted sabía que estaba en ese libro de seiscientas páginas y no pudo hacerlo? Ahora puede. Muchas de las editoriales tradicionales están en contra del proyecto porque creen ver tambalear sus negocios. No se dan cuenta de que con la publicidad sensitiva al contexto de Google y la posibilidad de realizar ventas de libros al exterior lo que está ocurriendo es una expansión de las fronteras del mercado editorial. Pero es más fácil romper un átomo que un paradigma, se podría decir parafraseando a un Nobel de Física. En realidad ya todo está en Darwin. Quienes sepan adaptarse y evolucionar con la tecnología sobrevivirán, quienes no sepan hacerlo están condenados a atrofiarse o morir. El libro en su formato tradicional no desaparecerá y los lectores estamos de parabienes. Go for it Google, and hack the planet!

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