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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

lunes, julio 31, 2006

Paraquarensis 5 Poetas hoy

5 Poetas Paraguariensis (corte transversal en la poesía paraguaya) Selección y prólogo: Marcelo Silva En el mapa de la poesía latinoamericana, la poesía paraguaya ocupa un lugar incierto, un sitio imaginario cercano al vacío. Las fronteras parecerían morir en Elvio Romero, Moncho Azuaga y Mario Casartelli, en Josefina Plá, Hérib Campos Cervera, Susy Delgado, Ramón Silva y hasta por ahí nomás. Violentamente delimitado, este Paraguay poético terminaría en un provincianismo esclerosado y clásicón; con algún ímpetu neorromántico, a veces combativo, a veces intimista; más cercano a la chabacanería que a la raridad; de contados hallazgos en su moderna producción en lengua guaraní, cuya regla sería la repetición de la repetición de la repetición, y así hasta llegar a los inigualables cantos primeros del aváñe´é, el lenguaje-alma del hombre guaraní. Pero ese Paraguay es tan imaginario como el Paraguay vislumbrado por cierta poeta argentina: Para mí Paraguay es un país misterioso, lleno de naranjas y dictadores y bellos habitantes que hablan guaraní (Clara Vasco dixit). Una imagen “poética” refractaria, con la que algunos “agentes” del campo cultural paraguayo buscan legitimar una producción desfasada en tiempo y lugar, dejando de soslayo una poética actual, más acorde a la imagen de un otro país. Un Paraguay no tan misterioso, con más narcotráfico que naranjas, más mafiosos que dictadores, y con habitantes no necesariamente bellos, que hacen del trauma de la diglosia terreno fértil para el yopará (mezcla de guaraní con castellano), una lengua dinámica, sin duda mucho más veloz que cualquier purismo. De allí que con estos 5 Poetas Paraguariensis se proponga realizar un corte transversal en la poesía paraguaya. Así se pretende abrir las fronteras poéticas de un país no tan distante cuanto desconocido. Sin duda, estas cinco voces sintonizarán con las de sus pares sudacas. Cristino Bogado. Asunción, 1967. Poeta, narrador y ensayista. Fundador y colaborador de diversas publicaciones, hoy al frente de Jakembó Editores y del blog Kurupi (www.kurupi.blogspot.com). Publicó La Copa de Satana (2002) y Dandy Ante el Vértigo (2004). De Dandy ante el Vértigo (Jakembó Ed.. Asunción, 2004.) El esperado e incruento final de nuestra señora de la Asunción Disparen sobre Asunción a discreción a bocajarro a placer a destajo ad honorem sobre su triste y provinciana alma de arcilla globos de agua naranjas huevos tomates podridos sueños etc. Disparen, ya se desmoronan sus muelles, donde atracaba la estulticia se desgajan los palafitos donde se guarecía el gato afelpado de su inocencia se retuercen las articulaciones estertóreas de su congénita arteriosclerosis espiritual rechiflan las coloreadas flatulencias que almacenaba su gorda interioridad Pero también sean honorables y circunspectos eleven el solemne canto del adiós a su agonía grotesco-jansenista fotografíen el momento sagrado cuando la paloma políglota revolotee sobre su mártir carroña guarden respetuoso silencio cargado de disparatadas imágenes masoquistas ante su frágil cenotafio aguas abajo traqueteando en una tempestad apoteósica y nula No olviden su atareada peregrinación a través de los reinos de luz cegadora del intermnable sueño de enanos deformes oligofrénicos inválidos inútiles en general que llenó sus horas Quantum de Antin (Inédito) Que las cosas vayan y no vuelvan Que el tiempo horade el espacio Que el cielo y la tierra nos encierren en su ataúd de inmovilidad Que las palabras reboten sobre los poros Que los colores hiervan en los ojos Que la memoria enloquezca y sólo recuerde las agonías de los seres Que la gravedad ceda y nos adhiera a los techos del abismo sideral Que la noche chille como un laberintodonte Que el día duela desde el rosado védico al rojo curie Que el aire nos estrangule Que el oxígeno nos envenene Que los niños nos imaginen arañas o cucarachas Que la tierra acelere su rotación y seamos (sólo) mareo Que los muebles expresen su odio contra los glúteos con murmullos oscilantes Que las ondas de radio y TV lancen oscuras y fritadas amenazas de destrucción Que el viento nos arranque las intuiciones felices Que el frío congele a la pesadilla a un exilio orgánico e insensible De Tatu ro´o metafísico (Inédito) Casi es un adverbio metafísico Casi metafísico o Casi ganador Casi hermoso Casi campeón Casi feliz Casi terminado Casi 18 años para la primera peli porno Casi millonario el día de navidad Casi por un número cenicienta en este cuento cruel Casi púber dice el erotómano para su camisa delante de la visión alada Casi casi el cazador con la presa definitivamente perdida Casi la muerte el orgasmo la pistola la bala en la ruleta rusa Casi viento la frescura del agua y de la felicidad Casi habita en una tierra de nadie que colinda con lo posible aún no frustrado por un lado y con lo posible Casi imposible por el otro Casi es una goma elástica que coquetea con la plenitud y acaba rechazando al fracaso Casi es el límite del paraíso la frontera del placer la gloria la grandeza la forma lo perfecto lo acabado la sustancia última la revolución el edén recuperado la libertad todo Casi me besa Casi le habla Casi me engañó Casi me moja Casi le quema Casi no suena escucha here comes the sun Casi compra el globo aerostático Casi rió en un ataque de locura Casi cayó en el vicio la inocencia en el mercado negro la especulación la generación Casi mau Casi mutante Casi pato Casi fu Casi gracioso Casi inglés Casi un bufón Casi poético interludio rockero los surfistas del ano demolieron/levantaron/penetraron los muros berlineses del ruido y la locura Por qué la sed y no más la naranja Por qué todos los días agua y sólo en feriados el alcohol Por qué judío milenario 6 días de sudor y trabajo y sólo el séptimo de descanso Por qué tantos caminos y una sola roma Por qué en la época en la que la velocidad atómica ha alcanzado el punto 0 aquiles sigue perdiendo ante la tortuga Por qué no la cursilería de cerrar los ojos a la alucinación de la tarde y hundirnos con los discípulos de saís en el sueño del corazón Por qué sólo la mirada de ella rima con tu incomprendida e intempestiva sonrisa interludio publicitario compre todos los instantes a precio no future y ganará la muerte orgásmica del macho de la viuda negra De viajar for away (Inédito) Viejos cazando su infancia en las praderas del shopping Esa apariencia de que están cagados en plata Esa sensación de que para reír necesitan arrugar la cara hasta el rictus del sollozo Para hablar respirar con el afán de un alpinista Para soportar la perpendicular de la vida trabajar y torturar Para beber agitar los brazos y las piernas como remolinos de viento en una gravitación lunar Para comer maniatar la bestezuela caprichosa de sus estómagos Para dormir disfrazarse de Billy de Kid dirigiendo su rebaño a Morfeo Town y para cantar o bailar morirse Montserrat Álvarez Zaragoza, España, 1969. Estudió filología inglesa en la Universidad de Zaragoza, y filosofía en la P.U.C. de Lima y la UCA de Asunción. Publicó, entre otros, Zona Dark (1991), Cuatro poemas y un manuscrito (1993), la nouvelle Espero mi turno (1996), El Poema del Vampiro (1999), Underground (2000) y Alta suciedad (2005). Está radicada en Asunción hace catorce años. De Zona Dark (Lima, 1991) Ars poética La poesía debe ser como el amor, asunto raro de bichos raros de largos dedos sensitivos La poesía debe ser como el amor, refinada y violenta y que haga daño y muerda sin llegar a romperse ni a romper Pero a veces la poesía debe llegar más lejos que el amor y más lejos que todo Y romper cosas Vegetación miraflorina (Los ricos también lloran) Feas en su belleza uniforme pasean con ropas relucientes a la última moda Bajo el sol, el chillón color de sus cabellos es aún más amarillo —ciegan, qué duda cabe— Los suyos les darán lógicos matrimonios, planificadas vidas, besos planificados Caerán los años sobre su bronceada desnudez sin poesía Envejecerán en medio de sus baños sauna y de sus aeróbicos Y un día enfrentarán en silencio el espejo y clavarán sus ojos en los ojos de vidrio Y ya será muy tarde para abrirlos Circe Parias con nuestra sangre han comprado los hombres sus altas torres donde se guarecen de vicios ancestrales Somos las malas sombras de sus noches Como extranjeros son en sus propias ciudades: la vida que hay en ellos es la nuestra porque para nosotros es que brillan las luces y anuncia sus caminos el cemento Para vivir jamás pedí permiso para morir tampoco y nunca me arrepiento de mis actos Parias la fealdad de sus vidas compradas de su legalidad y de su hastío doblará sus espaldas arrugará sus frentes Cuando no sirvan más los dejarán los suyos al borde de una zanja como engranajes rotos Los desprecio y desprecio su desprecio Mi orgullo es alto como mis caderas Lo alimenta el respeto de mis bestias, mis animales bajo mis caricias Ellos son mis hermanos / Los hombres no me importan Morirán como mueren los esclavos Yo seré interminable De Cuatro poemas y un manuscrito (Revista El Augur, Asunción, 1993) Tomates, tomates… Tomates, tomates, hijos de la sangre, grandes nabos, blancas fibras de la luna, espléndidos apios, locos de remate, amo vuestra dulce vocación canora de llenar de fauces más de mil y una en la oscuridad de las altas horas. De verdes anhelos está llena mi alma, de jugo de berros, de sangre de palta, de los entremeses, los engañabobos, la lengua del pato, la boca del lobo, el huevo del dodo y el del avestruz, la vaca sagrada que hunde la testuz en la fuente ansiada –la transustanciada sangre de Jesús– Abrid vuestras bocas hambrientas, hermanos, al maná que blanco tiembla en vuestras manos al maná de ciegos y de comedores, al maná de cojos y devoradores Abrid vuestras bocas hacia este futuro, extended a él vuestros brazos duros, que a nuestros estómagos enormes y magros llegarán celestes, oleosos milagros De Underground (Arandurã Ed. Asunción, 2000) Tengo una serpiente Tengo una serpiente entre las piernas un enigma en la cara un as en la manga Tengo una serpiente entre las piernas un nudo en el cuello una aparente calma Un haz de luces que desdeña todo lo que los necios ven y piensan Un alma que sueña y que sueña Tengo una serpiente entre las piernas que muerde y envenena a los vivientes que emponzoña las pieles de las bestias Tengo una serpiente entre las piernas que anhela devorarte con su alma de fiera Soy aquella que se yergue en las tinieblas aquella que no posee sino sus garras y dientes y pese a todo quiere poseerte Yo soy aquella que desnuda se yergue a la desnuda luz de las estrellas y sobre los huesos de los muertos muere Porque tengo una serpiente entre las piernas como un río de fuego como un tenue demonio como un callado cielo Como un callado cielo A una vieja «¡las regularidades matemáticas me fascinan!» –exclamó la rubia teñida Y: «¡NO-NO-P EQUIVALE A P!» (con su ridículo «NO-NOP » quería decir «negación de negación de ‘p’») «¡las regularidades matemáticas me fascinan!» –exclamó la vieja puta Y: «¡En el logotipo de Benetton veo una regularidad acromegálica, pitagórica, mayéutica!» Yo le dije: «Vieja puta del Infierno que serás coronada de laureles otras doscientas veces es mejor que cierres tu boca barbuda porque yo podría enfurecerme y entonces si te degüello de tripas a rabo el cuello te saldrá por el cogote PORQUE TU ALIENTO REDUCIRÍA A POLVO los mástiles más altos de los barcos PORQUE TU CULO ES DE AIRE ACONDICIONADO, y tu boca, una cochina máquina de vomitar libros de malos versos malas artes mal aliento VIEJA NARIGUDA ay de ti si no aprendes a olerle el culo al Diablo PORQUE A ESO ESTARÁS DESTINADA una vez –una bendita vez– que –¡destripaterrones! ¡desgarramantas! ¡CUERNOENPANZA!– hayan callado las torpes loas de tus satélites, hayan callado los cielos y la tierra, yo misma haya callado, Y, FRÍO YA EL SOL, tus vanas glorias se hayan evaporado como el hielo AH EXTINCIÓN BENDITA DE ESTE MUNDO IMBÉCIL AH BENDITA EXTINCIÓN DE LOS VENENOS Ah, bendita extinción de la maldita sierpe que, estéril ya, aún pare hijos y, frígida, chilla en orgasmos fingidos Bendita el águila y bendito el nido de tu condena, enana yerta, corcovada y negra ¡UF! De Alta Suciedad (Eloísa Cartonera, Buenos Aires, 2005) Alta suciedad En estas negras calles se trasnocha y se bebe aguardiente con las putas No me baño hace meses Sé que carezco de principios y que frecuento los abismos mientras vosotros yacéis en limpios, decentes lechos, entre lujosas sábanas, con la conciencia recta Pero más celeste es mi corazón que el vuestro En mi alma llevo versos, y no estiércol Fredi Casco Asunción, 1967. Artista plástico, ensayista, poeta. Expuso sus obras en diversas salas de Latinoamérica y Europa. Co-fundador y director de Ediciones de la Ura, actualmente edita la revista Wild. Publicó Ojos de Leteo (2000) y Antesala/ El mirlo literario (2001) De “Antesala”/ “El mirlo literario” (Ed. Cuadernos de la Ura, 2001) Antesala Me encuentro en este interregno: Una rajadura en el décalage horario abierto entre Lima y Asunción Lima / Buenos Aires, adelanto dos casillas Buenos Aires / Asunción, retrocedo una En el camino, se me escurre el ser como si agua por la rejilla de una bañera ALGUIEN DEBERÍA ARROJAR LOS DADOS DE NUEVO Mientras, la retina del sentido se esfuma y el café sabe a vano esfuerzo por fijar tu metamorfosis sudaria en Magdalena Magnética de vestigio pendiente, en contestador automático que repite a cadena perpetua EL INFIERNO ES AUSENCIA La casa neurótica Éxtasis de pequeño artefacto arcano menor / escondido bajo montículo de omisiones apiladas en un abrir y cerrar de persianas La luz ingresó en polvareda y descubrió restos de civilización gastronómica de la noche anterior Una mosca verde era Dios El mobiliario exhaló entretiempo cristalizado por el destierro sucesivo de palabras (Casi) toda forma en adelante se volvería inasible a la mirada. De Ego Caos (Inédito) La lira de Lord Feo To Old Saint Nick Te juro por lo que más me imposible, gringa diabla que no me atreví a probar de nuevo una sola ristra de tu asco Salvo yacer de nuevo bajo el absoluto chaqueño — Oh belleza más extraña — Quise en vano ampararme en la inmunidad de tu matriz diplomática hasta el día inexorable en que — ¡Ay, ay ay ay ay! — te encontré sonriente y furada de amor por el Cowboy brasiguayo & sus mensajeros del polvo — Canta o no llores — Luego vinieron sucesivamente, las sombras, los sombreros y la serie inacabable de lapsus cunilingües que extraviarían por siempre tus pecados en la terra — colorada — de ninguem And your eyes were full of stars, cielito lindo You, my dearest night mare AGUA CERO A los inigualables ‘Negro Zoombón & The Zoombies in Love’ Encontrarla en un crepúsculo de mediodía al resguardo de mediasombra deshecha — Murmurar despacito ‘no más puertas’ — Bordear los desiertos habituales de un por-siempre-en-domingo ocaso — Gritar con los pulmones ‘¡No más puertas!’ — Volar hacia la vaga promesa de una isla con los perros de la desgracia pisando nuestros talones Y jurar por su dios que ‘no más puertas no más puertas no más puertas’ — No más puertas — Desde entonces, amparados por el (en)canto monocorde de cazadores de cabezas celebrar cada mañana la intensidad diapositiva de un cielo azul lindante Y es esta toda la noción de felicidad que nos cabe — que no creas es poca — Aunque en ciertas noches nos llegue débil el estremecimiento de los carnavales Allí, donde volvemos una y otra vez en sueños para sumarnos dócilmente a las ruinas multitudinarias de autómatas que corean fragmentos desordenados de una zoomba antigua y a mitad olvidada: ‘Ahora que llevamos el último vehículo adentro ya no dejamos de oír el Gran ruido blanco’ (Apenas audible) ‘La estática de los futuros holocaustos’ De Baby Zoom (Inédito) MARZO & SANSÓN PARAGUAYO ¿Como es posible no haberla visto antes - torciendo pescuezos gallinos - entre la bulla filistea? Los mercachifles de mitos me estamparon en la falta, una reproducción barata de sus senos patrios. Deja vu en negativo Historia oval Una tragedia retorna con envoltura de olvido. Pero esta vez, no blandiré quijadas nazionanistas, ni derribaré sus templos - de iniquidad tropical - No da el cuero cabelludo, para casi nada. LETEO La humedad en los muros, un retrato antepasado, la biblioteca revisitada desde el verano por arañas. Esa radio averiada, la tarde antes del abandono transmitiendo en cadena - desde el ropero - el óxido de sus transistores. A escasos metros, amenaza de asfalto bajo alumbrado público - garuado de insectos - y perspectiva de ciudad mediada / por ausencias fugaces. Algo pasa y es más como el olvido Ocurre a veces el instante en que la muerte se torna obsoleta. Joaquín Morales Asunción, 1959. Edita la página www.postumorden.com. Publicó Postales de Bizancio (1984), Poliedro o panóptico del mundo y despliegue de sus trampas, demonios y maravillas (1985), Historia(s) de Babel (1992), Sermo, Hurras a Bizancio y Musica Ficta (2005). De musica ficta -semitonia subintellecta- (Ed. Jakembó. Asunción, 2005) yegua de la noche o preludio sobre la inmaterialidad de las cajas de música árbol superviviente en mueble sonoro, voluptuoso trípode, Pleyel, Steinway, Bösendorfer, manual de instrucciones del trasmundo su guión pentagramado de casi con dientes ataúd lujoso, tabla de perdición y muelle final de resonancia, caja musical abierta al arte de tu mortalidad, no pariente del piano de palabras, versión hiperreal (dudosa) de la pesadilla de Moore: relincho filosófico en sueño de scholar: sí, pesadillas como textos, proposiciones como mesas, pero prueben a contar sílabas y patas de una mesa cualquiera (en este idioma claramente dos y en todas partes casi siempre cuatro), o hacer cantar un bosque, difícil son desde las tablas: así también dar cuerda a tu ataúd, resucitar canción de entre los verbos. variación así en la tierra como en el cielo De ore leonis libera me et de profundo lacu inferni y el alma (que en este poema concedo exista) por el hondo león del abismo acorralada, de sus bolsillos extrae pequeños lápices mordidos, bolitas multicolores de vidrio, y el papeplito arrugado con el sabio monigote retrato de la vecinita de trenzas que te gustaba tanto: mínima cohorte que asiste y certifica traspaso de dominio, séquito de reflejos de resplandores de lo mejor del pasado, ése del fondo de baúles de llaves perdidas (y ese olor tan tuyo todavía en las ropas); y el guardián de los abismos él también es leoncito de peluche mientras la siesta interminable en los corredores del cielo, padres y madres y nubes durmiendo: y el profundo abismo es un charco de ranas a cuerda, y el rugido es tu risa perfecta que el primer diente vacante perfecciona – igual que en tu foto de niño escuelero pero bien que estás allí, o estabas, tan despojo, cosa muerta, esperando que te cubran con la dignidad que tanto has de necesitar, y todos los cielos se contraen en un rostro, en mi garganta, los repelidos laberintos abisales están aquí, sueltan sus bestias profundas, y a los vivos (a los muertos verdaderos) atacan variación retórica mínima Der Tod ist kein Ereignis des Lebens. que te agarre la muerte en medio del café con leche, a solas con la gloria de tu mejor medialuna; que te agarre la muerte con helado a medio consumir, y lo que resta, delicia de la mosca anónima; que te agarre la muerte en calzoncillos, plácido, indefenso, rascándote el ombligo y la experiencia; que te agarre la muerte con tu historia poco florecida de fanfarrias, casi todavía en plena afinación; que te agarre la muerte tal tropiezo en vals de maniquí de escaparate, descompuesto el tres por cuatro, el charol pisoteado; que te agarre la muerte como en broma, un empujón nomás hacia un costado. De Hurras a Bizancio (Ed. Jakembó, 2005) hurras a bizancio y graffiti en su honor, o thesaurus de orribili favelle y edén del gozador de la gaya ciencia y difícil arte de la Lírika, donde con grande copia de tropos y galanuras se declaran las glorias y meravillas de esta eterna ciudad de naranjos y de Flores, madre de ciudades y cuna de péa ha amóa, pitos y flautas, con las debidas licencias de los poderosos cuyas Reales Manos beso suyo afectísimo año del señor MCMLXXXVI - MCMXCIII por joaquín morales, democrático autor nacional & tricolor, de cuya pluma el selecto público ya conociera [sic] otros éxitos editoriales (¡pídalos a su canillita!) ____________ obra declarada por el Supremo Dictador Perpetuo de utilidad pública para Colegios, Seminarios, Cuarteles, Cárceles y demás Establecimientos Ganaderos Patrios _______ de venta en los mejores kioskos, boutiques fashion y ómnibus interurbanos De TRATADO DE [di]GLOS[S]AS SOBRE CLAUSULAS e ANALECTA DE diSCURSOS EXEMPLARES (Inédito) Fragmento de Anstimmung: sermo de sénsibus et imayínibus ¿me sale bien, poetas, mi discurso? ¿aprueban ustedes, mis doctores, su andadura? torrente que regurgitará, no sabemos cuándo, escupirá, parece que ya ahora, vomitará, de a poco tensa el vientre y la garganta, eructará, ya se nubla el horizonte de moscas ruidosas, devolverá: ahí aparecen, panza arriba, como peces muertos las canoas hundidas, los esqueletos circunspectos, callados, taciturnos, los discursos vitoreados por el medio, descoyuntados y destripados por los hurras ortodoxos y a destiempo: las víctimas NO DEL SILENCIO tan bien sabido y estudiado SINO DEL VERBO pleno y coruscante en la superficie ::aquí hay tripa gorda y buen relleno:: víctimas que esperan pactar -- un postmortem político, perdonar -- incendios intencionales, conversar -- con pirañas devoratrices adorar -- de meretrices las patrañas ahora sentadas, quiénes y con quién: ¡¡¡...ayyyy...!!! :perdí el [h f]ilo de la sintaxis sol tóseme el pi[o]lín: en la noble románica imperial magnífica silla curul de tacuara, en banco de suplentes mientras reparan el sillón presidencial, lleno de mierda y moco y honni soit qui mal ne pense... Jorge Canese (o Kanese) Asunción, 1947. Microbiólogo y poeta. Publicó, entre otros, Más poesía (1977), Esperando el viento (1981), Paloma blanca, Paloma negra (1982), Kantos del akantilado (1987), Stroessner roto (1989), Alegrías del purgatorio (1989), Papeles de Lucy-fer (1992), Indios-go-home (1994), En el país de las mujeres (1995) y La conspiración de los ginecólogos (2006). De Papeles de Lucy-fer (Eds. De la banda. Asunción, 1992.) Post-scriptum. ¡MÚSICA MAESTRO! La negra empezó a moverse. Ya otra vez. A sacudirse suavemente. A temblar. Empezó a correrle la baba por los cuatro costados. Empezó a gemir. A revolcarse, a morder, a morderme como loka. Y sí. Estábamos en eso, a punto de reventar con todos los honores, cuando de repente llegó la primavera. Interrupción. Y PREGUNTAS. ¿Qué me queda (por hacer)? ¿Qué me resta por descubrir/re-inventar, mi Lucy-fer querida? ¿Qué me espera? ¿Qué otra copa de m(h)iel me espera? ¿Negra? RESPUESTA. ¿Y? Daremos marcha atrás a la pesada maquinaria del ynfierno. ¿Bueno? Desbandarán las plagueonas con sus quejas. Revalorizaremos la envidia. Cotizará como nunca el odio. Con la gula y el opio construiremos catedrales, nichos que servirán de albergue transitorio a los mendigos; esos rotosos pordioseros, ladronzuelos y rateritos chuecos que aterrizaron por equívoco (vía purgatorio) en esta tierra; porque no tenían qué comer, qué hacer sino joder, qué mirar, qué maldecir y escupir. Y cachurearon, kulearon y raquetearon. Y clepto-robaron hasta el dolor y hasta el cansancio. De la hipotenusa y la lujuria, prepararemos locro turbio-espeso-espumante para oligofrénicos, tarados y lokitos sueltos de todas las comarcas. Con el miedo, el dolor y el espanto, derretiremos caramelos y yogurt, para que las hormigas nos demanden ante el tribunal supremo de los MONOS RESPETUOSOS. Y con las palabras y los colores –a-lo-Luque- reconstruiremos otra vez al niño que en ti habita(bah); para que no se diga que somos pesimistas. Super difícil. Pero prometo intentarlo. La próxima vez. Porque si no dicen (por nosotros/nosotras) que dijimos que al final no queda nada. De Indios-go-home (Eds. De-Entrecasa. Asunción, 1994.) Moraleja: Criar europeos con leche de camello de la mejor raza (ambos). Faenar a-lo-bestia. Mezclar con grasa de jabalí en celo y esperma liofilizado de ballena de buena procedencia (para darle cuerpo). Hervir la mezcla durante cinco siglos para que el nivel de ignorancia (in-crescendo) sea máximo. Venderle el engendro por toneladas a los yankis, a precio de mercado (no hay por qué robar). De no prosperar el negocio, derramar el menjunje en el río Paraguay para joderle a los kurepas. O en último caso, regalarle el embarque completo a los indios para que se empeden como-dios-manda y nos dejen de joder con la historia de que América es de ellos. De La conspiración de los ginecólogos (Ed. Jakembo. Asunción, 2006.) Teodolina. Hacía (como) mucho tiempo que había pasado la época del Xamán Xapucero. Apenas un vago muy vago recuerdo quedaba del héroe y sus descabelladas travesuras. Kaxike miró a Konxita que volaba con sus mejores (p)artes. La muerte florecía y las coincidencias (köinsidencias, como románticamente les gustaba pensar) fluían como callos rascados por el po´ëta. El po´ëta también era un vago-viejo muy viejo rekuerdo. Hasta los mundos habían cambiado. Tanto que se hacía difícil creer en las leyendas de los ginecólogos. Como si la vida se hubiera desmaterializado, pareciéndose más a los sueños que a la muerte. La ansiedad y el deseo animal habrían o hubieran debido mermar. Todo el mundo en bolas (y a los gritos). Sin educación. Sin tanta pantomima. Época de la Conspiración de los Ginecólogos. KXK estiró la mano y agarró una teta. Los calores subieron. Kon-X-ta entreabrió las piernas y se empezó a ir. Qué fácil, pensó: lo mejor de la vida es(tá en) Saber Morir. Metáforas eran las de antes. Así como decir como-quien-no-quiera-la-kosa que el sexo salvará a la especie. Ministerio de la calentura. Koncha dijo y el cetro rompió. La última zanjita. El kaos se enlenteció. El hastío y la melancolía abarcaron casi todo. El trabajo como castigo se expandió y ocupó hasta los reductos más impensados. KXK xiöli fue el primero. Quiso ser patriarca, guerrillero, salvador, surrealista. Murió en el anonimato y la desolación. KXK xyke (pe) el segundo. Menos comprometido que comprometedor se abocó a los suyos tratando de evitarles lo inevitable. Criticoneando y sermoneando a full. Conoció a la (única) auténtica Xamana Xapucera andante y (calentón incurable) se enamoró de ella. Aterida de tanta iluminación sexótica murió dudando hasta de su capacidad curativa. KXK ky´á heredó el mando. No hizo gran cosa (fue lo mejor que hizo). Más conocido como KXK xiriki por su inveterada costumbre de darle duro y parejo al trago y a los trances. Hoy (el-K-suscribe) he heredado el sistema. Me llaman KXK ipshagüé, ambu´a, angaité. Alias Tembó. Omanó takó-ari. Morir como los camiones viejos. Aun así no pasaba de ser una metáfora. Intoxicaciones de la palabra. La estampilla galáctica. Llegamos a la parrillada el Futuro. Nos atendieron en el traspatio. Brilló una parrillada completa, medio fría. Y cerveza para yerar. Parecía la última cena. Parecía el monte de los olivos. Amohapópe. A esa hora ya nadie podía pedir coherencia. Rebrotaba el indio. Candado. Era lindo. El recuerdo del mito andrógino más plausible. Autocomplaciente. Pacífico. Fundador de la civilización. Mejor que los grupófilos. Que los ascetas. Aun que los aristócratas. Exquisitos gua´u co-no-ce-do-res. A penetración constante. Los dientes se movían devorando la carne fría, mientras clareaba francamente. Bombachita kunu´ü. Agacháte nena linda, agacháte che mamá, a ver si poro-al-descuido ta-ma´ëmi nde tatú. Takoari ñamanone, tamanomi che-kambá. Bombachita-a-motare amanoseté, ahechane hakure nde cuarto-ipyguiolado. Por siempre-ngo a consentí (vyroreí de las vyrezas), ahëtusé de las cortezas, ykere nde tatu´i. Maiteí cheve: peteí, la cabecita amoïro, el resto tembo-reí. Bombachita kunu´u, koanga añepyrü el baile con insistencia: anichéne la pendencia... che intrumento nderaihú. Las chifladuras tienen sus cosas, su mate amargo, su tereré lavado. ¿Erótica häu? Juro que me alzaré en enero. La concha del jabalí rompió el condón rutilante. Pobre tipo chera´a comentó Engelberta, la que siempre anduvo (obviamente) con la concha abierta. Última cena. ¡Corten carajo! Ketchup. Moral. Hipocondría. Chau amigos, amigotes, cantantes, merodeadores. Nosotros somos lo(s) que somos. Somos la trampa y el vaivén. El trampolín después de todo. El cadáver putrefacto que se murió cogiendo. Chau morochos mocosos. Mulatas del porvenir. Angelitos traviesos. Y más allá de los cuerpos: un saludito a los curas y a los santos, a las putas y los pretendidos poetas. Que os coma el cuco. Que os arrulle el huracán. La última etiqueta. Este es mi cuerpo. Y es tu vino. Otro saludito último-pahagué a los monos, a las feas y a los maricas de toda laya, porque ellos (con toda seguridad) no entrarán jamás en el reino de los muertos. Idiotas solemnes: son inmortales. A todos vosotros pues: chau-ché, hasta jamás de los jamases, porque aunque procuréis como tarados no llegaréis a entender ni así de nuestro (maldito) idioma. Peikatunte anga chetelefoneáke, terapa emo´i ne-mensaje kontestador automátikope, ikatu uperö (anga che tiempope) porodevolveta la llanada katueteí. Cherenóike. Ani peneresarái. Terata-pa eiké-katu nderevikuaitépe peë añaraköpeguaré-partida. Poro´u-laya. ¡Vairos! Que ni pintados para prometer amores y revueltas que nunca cumpliréis. Epytá upépe. ¡Atrás! Fuente: http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/silva_marcelo/index.htm

domingo, julio 30, 2006

Día del enemigo

Hoy, en el día del enemigo, en que los israelís matan a los beirutanos, hoy en que por primera vez en el año hace un frío de perros como dios manda, 8 grados sensación térmica de1 grados, hoy en la madrugada dominical del día del enemigo en Paraguay, después de beber toneladas de cerveza negra, caña, vodka en petaca, vino, etc hoy en el día del enemigo, despúes de escuchar toneladas de vinilos, CDs y mp3s, después de curtir Joy Division, The Stanglers, Damned, King Krimson, Echo & the bunnymen, después de discutir si Barry Lyndon debió o no matar en el duelo al ñatito de la nobleza, si Hanneker, si esto y aquello.... lo que queda es dar las felicitaciones por el día nacional del enemigo y oficiosamentew por el día (posible) internacuinal del enemigo.... que nos permitan responder fuera de los esterotipos esperados, que nos dejen no lloran cuando hay que llorar, que la vacuola de silencio se erija sobre el barullo massmediático si feliz día del enemigo del estereotipoo de la deuda infinita no paga de la reiteraxión de la pena.

viernes, julio 28, 2006

La eternidad, I

La eternidad de un perdedor "Acá sólo te permiten ser o asesino, o idiota". H. A. Murena.
Soy un reprimido sexual. Soy un muchacho simple y natural que tiene deseos sexuales y no los puede satisfacer. Ante la simple presencia de cuerpos femeninos, ya me mareo y mi falo desobedece la lisura de las buenas costumbres y la sequedad de los bien pensantes. Soy sumiso e iluso; nunca pienso que la gente pueda ser malintencionada en su indiferencia. Algunas veces me asombran mis propias ocurrencias: me pregunto quién o quiénes satisfacen a tantas mujeres exuberantes y tropicales, a tanta nostalgia del pene, a tanta oquedad. Nunca he hecho un uso pleno de los beneficios que la ciudad civilizada ha creado para casos como el mío. A veces, la timidez voyeur del cine; más frecuentemente, el temblor sudoroso de las revistas brasileñas. Nada barriobajero, ni sórdido o bacteriológico. Ninguna corriente amarillenta ha conmovido mis sueños inquietos. Eso sí, he tenido incestos pre-orales, meras imágenes de tardes desesperadas. Mera literatura emocional y efímera. Soledad ante todo, angustia del falo solo, la angustia roja y salivosa obstaculizando nuestro hábitat, minando de vértigos la inercia cotidiana. Y lo peor es que soy de la generación pos-marcusiana, clase flower children, ola mayo del 68. Piso el humus tecnodemocrático del antibiótico y del condón. Pertenezco al tiempo en el que los patitos feos ya son dinosaurios. Tanto el diván freudiano como el susurro del confesionario me absolverían. Es decir, estoy obligado a habitar, no la ermita ni la prisión, sino algo más contundente y fatal: el silencio. Se me prohíbe el viejo refugio del grito –atravesando todo el convulso cuerpo en una penetración al revés– arrojado como un salivazo visceral. Pero los momentos de lucidez me permiten salir a flote. Es como si el semen desbocado se desvitalizara momentáneamente, se enfriara y llegara a coagularse en luz, en pensamiento. Esta leve fisura luminosa es mi salvación. Para cuando la tormenta haya recrudecido, entonces ya me veréis al socaire de una nueva estrategia. Hoy soy un clipper travieso brincando en las calientes aguas de la UCA, en medio de sirenitas pequeñoburguesas, devotas de malos pensamientos, hijas de militares ansiosas de látigo, y de la generalidad carnosa, entre la monotonía del melodrama y la insipidez de la violencia machista. Soy un genio, es cierto, un genio virgen y con las manos sudadas por el trabajo de topo de la libido sobre las adrenalinas y los nervios. Pero hasta Napoleón me concedería que un general debe seguir vivo mientras tenga batallas que librar. Y yo tengo la UCA como campo de batalla. Me permito frotarme las manos mojadas, lubricar la garganta; todo es cuestión de elegir la víctima propicia. Hago pública promesa de respetar a las chicas del personal de limpieza, de no desbordar el tranquilo y pacato límite, ya sea hacia la impensable pedofilia, ya hacia el delictivo fetichismo, y de omitir a las jovenzuelas medio sórdidas que emergen de los bajos. Tal vez me permita algún pecadillo tan folclórico e inofensivo como el adulterio, o algún roce urgente resuelto en la fellatio universalmente popularizada por las memorias de Casanova, quien la restringiera, sin embargo, a los casos rigurosamente prescritos, como la vejez ya muy fofa y reseca o la noviciatura sobresaltada por una mirada más diabólica que piadosa. En cuestión de mujeres, tengo gustos burgueses. Éste ha sido mi laberinto siempre. Burguesitas de culo apretado y duro, rubias y aburridas, soberbias en su frivolidad, sin ningún matiz complejo, de esas que se abstienen terminantemente de coquetear con Faulkner, siquiera con la mano, las de fácil allanamiento, moralmente venales, caras y hermosas, y, por último, con el imprescindible acento de la alta. Esa lenguita sonrosada, hipersensible por esencia, que omite elegantemente todo atisbo guarango, toda posible alusión a esa genealogía onomatopéyica y como salvaje y dura, a ese arrastrar de ecos e inflexiones guturales, a ese idioma más cercano al fin a los ruidos de la naturaleza que a los de la palabra. Burguesitas etéreas, encapsuladas en los autos importados de sus papis trabajadores y sudorosos, apenas un tereré al día, cristianas y delicadas, mostrando en su rutina una tendencia hacia la asepsia, no moral, desde luego, sino, diría, material, física, una hipersensibilidad no sólo hacia el sol desbocadamente asesino desde la retirada del ozono, sino hacia todo lo que huela a proletario, a pobreza, a barrio obrero, encapsuladas en el auto importado como en una ermita, persiguiendo una pureza escasa hoy en día, un tal cultivamiento del espíritu en su soledad hierática, santa y venerable. Ermitañas on the road. Un Honda modelo 90 como ermita sólo chocaría a los espíritus antiprogresistas que proliferan en este país de vagos –de paso, se puede agregar, para realzar la imagen, en este país de vagos mantenido por campesinas machistas y serviles–. Una ermita moderna, afín al espíritu práctico del pret-a-porter de fin de siglo, para aprovechar los beneficios de la técnica en pro de la superación personal. Sin mayores conflictos y sin dilemas entre la materia y el espíritu. Si primero el huevo y luego la gallina… No, la reconciliación de los opuestos, la negación recíproca de los dos elementos contrarios y en tensión resuelta en una superación conciliadora, el consenso, la mansedumbre siempre como modelo de vida, el Opus Dei como verdadera opción individual. Burguesitas finas y hermosas. Nada de putas baratas que circulen entre la plebe en una parábola socializante y promiscua; en última instancia, acaso putas finas, al igual que quería siempre Bataille, hermosas aunque sean un tanto versátiles. Sí, entiendo a Bataille, todo sea por satisfacer al loco trasgresor que todos tenemos dentro (y a los paraguayos hay que sumarles a ese loco el indio; por descontado, los españoles no eran locos ni bárbaros, ya que les gustaban el oro y la plata, que son, como se sabe, cosas finas y de gente fina), y hay que considerar, además, que el trabajo y la civilización, el interdicto, no suele dar lugar, cito a Bataille (tipo con look erudito en rarezas, cuyos libros importados son muy caros por acá), ese hegeliano sin aufhebung, atrapado fatalmente en una dialéctica circular rarófila del humano saliendo de la animalidad y lo humano a su vez de nuevo que añora lo animal perdido, bueno, el interdicto, decía, no suele dar lugar a la manifestación de esa íntima bestia nuestra. Un laberinto sin Ariadna. Elegida la víctima, rebobinando mentalmente toda la utilería terminológica de la promiscuidad y de la orgía (cunnilingus, fellatio, "a la Bocaccio", "a la pompeyana", etcétera), he asumido mi funda de cuero negro, he puesto encima una edición de bolsillo de la Venus de las pieles y me he munido de la cocaína en polvo imprescindible para que el eros pueda hablar en todos los sentidos y a todos los orificios. Tal vez un plató algo decadente y barroco, una túnica sutilísima de world music negándose en su liviandad a posarse totalmente sobre el oído y, para atenuar las intrincadas convulsiones de la epilepsia, colchones repletos de tabaco holandés. Sin olvidar jamás, como látigo, la boca desbocada y sucia pertinente para hacer piafar a la mantis religiosa escondida en toda mujer estándar de clase media con estudios terciarios –psicología laboral, concretamente. El sacrificio exige, hay que decirlo, una burocracia harto dilatada en sus repulsivas genuflexiones, sonrisas, esperas, angustias sudorosas, triquiñuelas verbales, mañas pararrománticas, subterfugios melodramáticos; exige una digresión, una curva necesariamente retórica y rebuscada, lo que definiría nuestra cultura como una sociedad protocolar, rococó, una sociedad de amantes de las máscaras en la moda y de los gongorismos en la gramática. Alicia, Lolita, Julliette, Emmanuelle… fonemas, hitos de un discurso público –nada más público que el acto sexual– que la gente se empeña en negar y ante el cual simula casi siempre asombro y temor. Como mi pobre sadomasoquista, que repitió esa mueca de asepsia física y moral en mi escenario afro-afrodisíaco y ante su decorado kitsch, cuasi glitter, almodovariano, preparado de una forma consciente como resistencia a lo profano y vulgar. En un siglo freudiano, Sigmund tiene todo el derecho de exclamar: "¿Se me ha comprendido, se me ha comprendido acaso?"

Furia de la limosna

Le conocía bien. Era un viejo “pobre” que nunca pedía nada. Apoyado en una esquina de la calle de Aribau, vestido con cierta decencia, permanecía horas de pie, apoyándose en su bastón y atisbando. No importaba que hiciera frío o calor: él estaba allí sin plañir ni gritar, como esos otros mendigos expuestos siempre a que los recojan y lleven al asilo. Él sólo saludaba con respetuosa cortesía a los transeúntes, que a veces se compadecían y ponían en sus manos una limosna. Nada se le podía reprochar. Yo le tenía una antipatía especial que con el tiempo iba creciendo y enconándose. Era mi protegido forzoso, y por eso creo yo que le odiaba tanto. No se me ocurría pensarlo entonces, pero me sentía obligada a darle una limosna y a avergonzarme cuando no tenía dinero para ello. Yo había heredado al viejo de mi tía Angustias. Me acuerdo de que cada vez que salíamos ella y yo a la calle, la tía depositaba cinco céntimos en aquella mano enrojecida que se alzaba en un buen saludo. Además, se paraba a hablarle en tono autoritario, obligándole a contarle mentiras o verdades de su vida. Él contestaba a todas saus preguntas con la mansedumbre apetecida por Angustias…A veces los ojos s ele escapaban en dirección de algún “cliente” a quien ardía en ganas de saludar y cuya vista estorbábamos mi tía y yo paradas en la acera. Pero Angustias seguía interrogando: - ¡Conteste! ¡No se distraiga! ¿…Y es verdad que su nietecillo no puede ingresar en el orfanato? ¿Y su hija murió al fin? ¿Y…? Al fin terminaba: - Conste que me enteraré de lo que hay de verdad en todo eso. Le puede costar muy caro a usted el engañarme. Desde aquellos tiempos ya nos habíamos quedado unidos él y yo por un lazo forzoso; porque estoy segura de que adivinó mi antipatía por Angustias. Una sonrisa mansurrona le vagaba por los labios entre las decentes barbas plateadas, y mientras tanto sus ojos se disparaban hacia mí, a momentos, bailándole de inteligencia. Yo le miraba desesperada. “Por qué no la manda usted a paseo?”, le preguntaba yo sin hablar. Los suyos seguían chispeando. -Sí, señorita. ¡Dios le bendiga, señorita! ¡Ay, señorita, lo que pasamos los pobres! ¡Dios y la Virgen de Montserrat, señorita, y la Virgen del Pilar la acompañen! Al final recibía su paga de cinco céntimos con toda humildad y zalamería. Angustias respiraba con el orgullo hinchado. -Hay que ser caritativa, hija… Desde entonces yo le tenía antipatía al viejo. El primer día que tuve dinero en mis manos le di cinco pesetas, para que él se sintiera también liberado de la estrechez de tía Angustias y tan alegre como yo; aquel día yo había querido repartirme, fundirme con todos los seres de la Creación. Cuando empezó su sarta de alabanzas me fastidió de tal modo que se lo dije antes de echar a correr para no oírle: -¡Cállese, hombre! Al día siguiente ya no tuve dinero para darle, ni al otro. Pero su saludo y sus ojos bailarines me perseguían, me obsesionaban en aquel trocito de la calle de Aribau. Inventé mil trampas para escabullirme, para burlarle. Algunas veces di un rodeo subiendo hacia la calle Muntaner. Por entonces fue cuando tomé la costumbre de comer fruta seca por la calle. Algunas noches, hambrienta, compraba un cucurucho de almendras en el puesto de la esquina. Me era imposible esperar a llegar a casa para comérmelas…Entonces me seguían siempre dos o tres chicos descalzos (¡Ah! ¡Malditos!, pensaba yo. Vosotros habéis comido caliente en algún comedor de Auxilio Social. Vosotros no tenéis el estómago vacío) les miraba furiosa. Daba codazos para librarme de ellos. Un día, uno me escupió….pero si pasaba delante del viejo, si tenía la mala suerte de tropezarme con sus ojos, yo le daba el cucurucho entero que llevaba en la mano, a veces casi lleno. Yo no sé porqué lo hacía. No me inspiraba la más mínima compasión, pero me crispaba los nervios con sus ojos pacíficos. Le ponía las almendras en la mano como si se las tirase a la cara y luego me quedaba casi temblorosa de ira y de apetito insatisfecho. No lo podía soportar. En cuanto cobraba mi paga pensaba en él y el viejo tenía un sueldo de cinco pesetas mensuales que representaban un día menos de comida para mí. Era tan psicólogo, el muy ladino, que ya no me daba las gracias. Eso sí, no podía prescindir de su saludo. Sin su saludo yo me hubiera olvidado de él. Era su arma de combate. De Nada, Carmen Laforet, Barcelona, 1945

jueves, julio 27, 2006

http://mazenkerblog.blogspot.com/

Antes de dejarle con este blog escrito en el pripio "teatro de operaciones", Beirut, me gustaría decir una cosa sola: los europeos tan chuchis, chetos, lindos, gorditos y caucásicos, ¿por qué diablos no se quedan en Beirut y asi micropoliticamente obligan a Israel a tener vergüenza y escrúpulos para seguir bombardeando Beirut? Eso sería más digno, un espaldarazo verdadero, más allá de la retórica evasionista de uso. Ah..el blog se escribe, cuando no se dibuja, en la lengua franca: el inglés. "i am sorry to decline your proposition" stop!that's it!i can't anymore!nein!please do not contact me for any interview anymore.i am beginning to freak out repeating 5 times a day the same things. if your interested in what i am doing, please write yourself a story about it (it's easy, you'll see).anyways, everything i am asked is already on the blog. or worst, on tv.i should by the way keep record of these interviews, some are incredible. i was asked twice so far: "don't you think that your piece of music and bombs is of a bad taste?i answered twice: "do you think that it is of a good taste to throw a bomb on a bus with civilians escaping their village?"it is incredible that some people, listening to this piece in their living room in london or in paris, ask themselves if they like it or not. i think that some people should never stop seeing cnn and fox news. it is made for them. it is "good taste" news.also, for the new comers on this blog, i repeat my now famous sentence (a sort of personal "to be or not to be" kind of stuff):PLEASE DO NOT POST ANY POLITICAL COMMENT ON THIS BLOG.THIS IS BLOG DEDICATED TO ART.AND AS SUCH, IT VOMITS ON ANYTHING CALLED POLITICS.thank you to follow this simple rule (it's easy, you'll see), knowing that i have no scruple to erase whatever doesn't please me. yeah, it sounds rude, but you're not in the "real" disneyland here.finally, a kind message to all the people posting comments on this blog:thank you for your support and for spreading the message. keep doing so please. with a little bit of luck it will end up on condoleeza rice's desktop. i know it won't stop the war, but i am sure at least that she'll ask me to do her portrait.i am sorry not answering the comments (and a big part of the emails) i am receiving. it's being tougher and tougher to keep all this going on. on the mental level it's staying cool, but on the physical one i look more and more like nosferatu.i should get some rest.when all this shit is over.(hahahaha). it's 3 am. i'll try not to stay late tonight.

Ava ne'ë

Los poemas guaraníes que posteo abajo pertenecen al trabajo "Ñande reko y modernidad: Hacia una nueva poesía en guaraní", que fue preparado para el encuentro 1997 de la Latin American Studies Association, Continental Plaza Hotel, Guadalajara/México, 17 a 19 de abril de 1997. Fue escripto por Wolf Lustig, Johannes Gutenberg-Universität, Mainz (Alemania). Y las notas que acompañan a los poemas son del mismo estudioso alemánLa lengua del hombre(Fragmento literario) La lengua del hombre [el idioma guaraní]muerde la raíz de la tierray chupa sus futuras palabras. Avañe’ê oisu’u yvy rapoha oipyte iñe’êrã. Esta imagen equivale a una reflexión sobre la esencia de la lengua que pone de manifiesto sus virtudes concretas y "materiales". Se evoca la conjunción íntima que parece existir entre la lengua y el universo cultural guaraní, al que pertenecen ciertamente la tierra y todo el mundo vegetal y animal. Hace comprender lo que significan los textos indígenas recopilados por León Cadogan bajo el título Yvyra ñe’êry (Del árbol fluye la palabra). Abundan, por cierto, los textos que en sí mismos son reflexiones poetológicas, como Ryke’y de Miguelángel Meza, donde el poeta se dirige a la lengua guaraní como su "hermano mayor" y donde expresa su disposición a ser sólo el medio — como en un acto de "escritura automática" — que transmite lo que es inherente y propio a la lengua: Hermano mayor si hay algo que me quieres contar yo soy todo oídos y si quieres puedo ser tu boca otu mano que actúa.Tú sólo eras.Tú sólo serás de nuevo, adónde quieras penetrar ahora que han acabado tus cadenas. Ryke’y...oimérõ remombe’usévacheko apysánteha nde reipotárõikatu juru terãkuã’api.Nde mante va’ekue.Nde mante va’erã jey oimehápe ku reike hypývako’ãgaopáva nde apytî. Podríamos mencionar muchos ejemplos que con recursos parecidos a los referidos, pero dejándose guiar por las potencias todavía ocultas del idioma, pretenden contribuir a una "Defensa e ilustración de la lengua guaraní". Tal es el caso del Maitei (Saludo) que Modesto Escobar Aquino dirige al gran poeta en guaraní Rudi Torga :Nuestra lengua guaranímuy hermosa,que trae en síla antigua alegría del bosque y nos acerca cada vez máscomo si nos pusiéramos uno al lado del otropara que vivamos,agilidad bajo nuestra lenguay desde abajo de nuestra lenguase levanta,se pone de pie,se vuelca,salta, ríe,baila,corre,queda,fluye, fluye,se derrama,huele bien,llora,se alegra,es ligera, vuela,va, viene,sube, baja,se empequeñece,dormita, sonríe,está despierta, grita,da vueltas, se desata,explota, suena,truena, retumba,brilla, resplandece,amanece del todo. Nane ñe'ê guaraniporãite,oguerojáva ipýpeka'aguy rory ymãha ñanemo'ãgui-ãguivévajoyke'yteéichajaikove haguã,opyryrýi ñane kûguýpeha ñane kûguýguiopo opu’ã,oñembo'y,oñemombe,opopo, opuka,ojeroky,oñani,opytaosyry, osyryry,oñehê,ojehykuavo,hasê,ovy'a,ovevúi, oveve,oho, ou,ojupi, oguejy,oñemomirî,okevy, opukavy,opáy, osapukái,ojere, ojera,ojeka, ipu,osunu, oguyguy,omimbi, overa,ko'êmba. En todas estas creaciones se expresa una conciencia o por lo menos una esperanza de que el guaraní pueda independizarse del castellano, también llamado karai ñe’ê o "la lengua del señor", y se implica que esa emancipación va de mano con la del pueblo que se expresa tradicionalmente en este idioma. Este deseo se viste de la típica forma apelativa en el siguiente texto de Félix de Guarania:¡Suelten las ataduras de la lengua!Siento escalofríos se enfría mi gracia.Silencio,temor,vidaatada. ¡Quépasa mi país está mudo!¡Suelten las ataduras de la lengua!Dejen que vuele, pase, busque camino, rompa el amanecer...¡Suelten las ataduras de la lengua!Dejen que haga camino mire alto...¡Que viva la gente de mi país!

Cosecha gloriosa (¡que haríamos sin las librerías -de libros- usados!)

Borís Pilniak, Su Majestad, Editorial Corinto, Bs. As., 1945 (novela corta epónima y otreos relatos) Dino Buzzati, La rebelión contra los pobres, Ediciones Losange, Bs.As., 1957 (tres piezas teatrales de un solo acto) Marcel Brion, Palacio de sombras, Ediciones Felamar, Madrid, 1975 (novela) Borís Pilniak, Año desnudo, Planeta, Barcelona, 1975 (novela) Henry Roth, La calle es pequeña, Editorial Ferma, Bs.As. y Barcelona, 1966 (novela cuyo título original en inglés es Call it sleep)

miércoles, julio 26, 2006

Garcia Vega sobre "Mar paraguayo"

---------------------Wilson Bueno 'Mar paraguayo': un zoo de signos By LORENZO GARCIA VEGA Especial/El Nuevo Herald Entre el portugués, el español, el guaraní: ahí, como joycista pez en el agua, se mueve el brasileño Wilson Bueno (1949), quien nació en Jaguapitá, a 5 kilómetros de Londrina, en el río Paraná.Wilson ha publicado varios textos, entre ellos: Bolero's Bar, con presentación de Paulo Leminski (el experimentalista de vanguardia, también paranaense); Manual de Zoofilia; Ojos de agua; y el texto que aquí presentamos, Mar paraguayo (novela, si no es que el lector --tomando la batuta del crítico-- deseara ubicarla dentro de otro género o, lo que quizás fuera mejor, pensara que era mejor dejarla fuera de toda clasificación), publicada en 1992, con lindo prólogo del argentino Néstor Perlongher, y que la argentina editorial tsé-tsé, ha reeditado (2005) en bonita edición.Un mar paraguayo --o lo que sea-- entonces, como sabroso berenjenal bendito de amasijo de lenguas, es lo que trae el Wilson Bueno, y esto iniciándolo con estas iluminadas palabras aclarativas --¿aclarativas?-- de endemoniado texto novelesco: ``Un aviso: el guaraní es tan esencial en nesto relato quanto el vuelo del párraro, lo cisco en la ventana, los arrulhos del portugués o los derramados nerudas en cascata num solo só suicidio de palabras anchas. Una el error de la outra. Queriendo-me talvez acabe aspirando, en neste zoo de signos, a la urdidura essencial del afecto que se vá en la cola de escorpión. Isto: yo desearía alcanzar todo que vibre e tine abaixox de la línea del silencio. No hay idiomas aí. Solo la vertigen de la linguajem''.Pero ¿cómo es esto? ¿Cómo aposentarnos en este entrevero delirante (pero, ¿qué no es delirante en esta simpática novela?), para poder orientarnos mejor? Recojamos puntos:Primero el guaraní. Digamos que el guaraní es como catalizador para meterse por la selva del delirio, ya que el Wilson nos ofrece, al final de su novela, un elucidario espléndido, donde las palabras, por sí solas, nos familiarizan con el relato. Un guaraní, entonces, el traído por Wilson, donde a través del mito (el Suruvu), la palabra se convierte en pájaro. O donde, a través del vocablo tiní, o del vocablo chini, o del vocablo chororó, el agua original se nos concretiza como ruido de lo que hierve, o como barullo, o como lo semejante al ``sonido agudo o de pecho, de las vías respiratorias''.O es un guaraní como una gnosis, mostrado por el vocablo achy como ``la naturaleza necesariamente mortal, finita y mala del mundo, antes de la Tierra Sin Mal''.Pero, sobre todo, el guaraní ofrecido por Wilson Bueno, está iluminado por palabras como ''oguera-jera'', en donde el autor brasileño nos advierte sobre la irrupción de algo como esto: de ''algo así como desdoblarse a sí mismo en su propio desdoblamiento; el doble del doble del doble''. Así como, aunque no nos podamos extender en ello, no podemos dejar de señalar que el guaraní de esta novela tiene, en ciertas ocasiones, una alucinante relación con lo microscópico, lo diminuto: ``lo ínfimo --se nos dice--; superínfimo; cosa (casi) invisible''.Y, ¿podemos aclararle más al Lector? Pues bien, sí, podemos terminar esta reseña, con lo que creo que pueda ser mejor para aclararle al Lector lo que pueda ser este mar paraguayo: transcribir algunas aclaraciones que, en una entrevista con Douglas Diegues (Diegues acaba de publicar unos sonetos salvajes), ofreció el brasileño Wilson: Marca del escritor --``Nunca me resignaré --dice Wilson en su entrevista-- a la narrativa propiamente dicha que siempre me sonó un poco falsa y bastante artificial. Consideré, desde temprano, la vieja ars literaria, como un ejercicio de lenguaje. Narrar, sí, pero a partir de que esto fuese atomizado por la poesía. Yo siempre busqué una prosa que no descalificase la cintilación de la poesía''.Explicación del Mar paraguayo. ''Situé la novela en Guaratuba --aclara Wilson--, en el litoral del Paraná, no sólo porque allí se asilaba el presidente recién depuesto del Paraguay, el generalísimo Alfredo Stroessner, sino porque Guaratuba es efectivamente el ``mar de los paraguayos'', una de las estaciones de veraneo preferidas por la clase media paraguaya... Y también porque era fundamental para la propia concepción de la novela que ella apuntase hacia la desterritorialización, que es una de las grandes marcas del neobarroco. En consecuencia, esta ''geografía'' del todo inusitada con ''paraguayo'', evidenciando desde el título, una cosa que no existe ni nunca existió. Pero al juntar las ''geografías'' y dotar al Paraguay de un mar, yo hice como quien, digamos, se abraza: dame el susurro guaranítico de la palabra ''paraguay'' y te doy un mar... Además, todo es mixtura e ''inversión'' en este libro, aparte de su inherente ''perversión'' en muchos sentidos, creo...... Pero lo mejor de Mar Paraguay, para mí, es este borrar todas las fronteras, la indeterminación, como en la Teoría del Caos, generando leyes sutiles de inauditas indeterminaciones. La ley de esta novela es que la lengua no tenga ninguna ley, constituida invariablemente en devenir...''.

martes, julio 25, 2006

FIL, 2006, Lima

El jueves 27 de julio a las 7.00 pm en la Sala José María Arguedas de la FIL-2006 se presentará "En la comarca oscura. Lima en la poesía peruana 1950-2000" (estudios sobre Delgado, Belli, Guevara, Hernández, Cisneros, Martos, Pimentel, Sánchez León, Martínez, Santiváñez, Ollé, De Ramos, Álvarez, Rodríguez Gaona e Ildefonso)autores: Luis Fernando Chueca, José Guich y Carlos López Degregori. (Fondo Editorial de la Universidad de Lima, 2006).

lunes, julio 24, 2006

Canto IV

IV Comprémosle unas mandarinas a esa señora avejentada; ubiquemos nuestra curiosidad sobre la mesa de la marchante y detengámonos ante sus ojos. ¿Es parecida, verdad? ¿O es la misma? En su pregón hay algo de maldad, de un sentimiento contradictorio, nunca semejante al amor maternal pese a sus hijos desparramados por el asfalto. - Quédese con el vuelto, le digo mientras busca entre sus delantales el puñal. - Es ella, me dices, retrocedamos hasta mirarla completamente en el pasado. Viene bajando las escaleras con un donaire aprendido en aprietos. Naqueando viene. Descalza viene mostrando los talones que pisarán la muerte muchos años después. Llevará el apellido de un traidor. Viene bajando ahora. Sus manos son enormes. Una carnosa boca le atropella la cara de oreja a oreja. La voz ronca le sale de un pecho destruido por un tren equivocado. Tres cuarto de cogote, una percha en el escote. Flaca. ¿La lunga, de Moncho? No. ¿Pancha, de Maibel? Peor. ¡La Cíclope, de Esteban! No, te odia. Con su puño funesto escribirá: “...los legionarios construirían una patria nueva”. Despechada, pregunta: - ¿Amas a la franchute? - Sí, le respondes. Luego dice fortíssimo: - ¡Y esta virginidad que apesta mis calzones, que llevaré hasta el fin como la huella en la tierra baldía! ¿Esta virginidad no te interesa? - Me parece que no, pero al que viene atrás a lo mejor le vienes. Yo no sé qué decir y a duras penas me dirijo hacia el espejo en donde cruzan miradas las damas principales. No están para bromas. Al terminar la fiesta rebuscarán las palabras con que erigir el muro que les falta. Llamarán, pues, al arquitecto de los Barones de Itaipú quien traerá las patrañas cementadas, las ventanas de mirar porfiado, las falsas celosías y el humo sibilino de las casamenteras. Bajo ese muro es que estamos conversando. de Canto al Mariscal Francisco Solano López, Ricardo de la Vega, Arandurä, Asunción, 24 de julio, 2006

Carajo

Nomenclatura y apología del carajo
La lengua castellana es tan copiosa, en voces y sinónimos, tan rica, que con nombres diversos, cualquier cosa o varias metáforas, explica
Monarca Soberano, y Rey...¡qué encanto! Todo es un mismo nombre repetido; y tres veces también con un sentido son, Pontífice, Papa, Y Padre Santo.
Pero hay de grande aprecio entre los hombres, un cierto pajarraco, o alimaña, que tiene más sinónimos, y nombres que título renía el Rey de España.
Yo, por ral de evitaros el trabajo de una investigación algo penosa, diré que esa alimaña, o quisicosa no es el Papa, ni el Rey sino...el Carajo!
Miembro Viril, o miembro solamente le llama el diccionario...¡Que Mesquino! sus nombres en el uso más frecuente son el nabo, el zurriago, y el pepino
El simborio, la tripa, y el virote (flores son d ela Lengua Castellana) el visnago, la pica y la macana son como la mazorca y el cipote.
El príapo, la porra, y el chorizo el rábano, la pija, y el badajo; picha y ciruela en Español castizo son sinónimos todos del Carajo.
El vergajo, la guasca, verga, y mango el tarugo, el lenguado, y la banana el pito, y el vitoque...es cosa llana que equivalen al chocho, y al zanguango.
La burifarra, el tronco, y la batata o el lagarto, le llama cualquier topo el aquello, o la cosa; la Beata y el Fraile, la correa, y el hisopo.
Muchos suelen llamarle, el trompo, el sapo otros, el motilón, y el calabrote; los músicos, la flauta, o el fagote y el artillero espeque, o sacatrapo.
Siguiendo a la metáfora la hebra llamánle, el narigón, el nene, el chato el tramaojo; el merengue y de barato, van péndulo, panal, bicho y culebra.
La berenguena, la pistola, el dómine, bien lo sabe cualquiera chuchumeco todos vienen a ser Carajo "in nómine" lo mismo que el gazapo, y el muñeco.
En estilo vulgar, llamánle el rabo y algunos el peludo...¿Impropio nombre! pues por más pendejudo que sea un hombre no tiene tales pelos en el nabo!
Tiene otros cien apodos que no cuento que aplica cada cual, según su antojo como el corvo, la pieza, el instrumento. El mondongo, el apéndice, el hunojo:
El negocio, la polla, y la poronga van como suplemento...y pica punto que no falte purista que suponga que eso es miembro, y cojones todo junto.
He aquí en todas sus fases, y conforme a la ley, por uso sancionada con setenta y tres nombres señalada aquella quisicosa-multiforme.
La cajeta de nombres menos rica no puede competirle y alza moño aunque ostenta sus títulos, de Chica o d eraja, argolla, concha y coño,
Lejos de competirle, queda abajo. En buena hora, le añadan papo, y chocho, nombres de morondanga...Ellos son ochos y entre todos no valen un ¡Carajo!
Yo, en cualquier emoción, desahogo el pecho cuando un fuerte ¡Carajo! desembucho... Interjección potente del despecho que asi es echada a tiempo, vale mucho.
Del sexto, en los sentidos corporales, es el carajo la mejor prescea; y más si es de esos miembros burricales que ostentan a la par Fajardo y Zea.
Palabra comodín, que entra al destajo en todo, pues se dice sin reproche, fría como un Carajo está la noche o caliente está el sol, como un Carajo.
Un buen gallo contenta a cien gallinas y a diez hembras, cualquier mameluco y por ser bien armado, el Rey Nabuco, se preñó a cuatro cientas concubinas.
No me vengan, hipócritas devotos, tratando de indecentes mis razones, ellos dicen, testículos y escrotos, y se asustan de huevos y cojones.
El venerable Astete, sin reparo, y en verdad que ninguno lo acrimina No fornicar prescribe en su doctrina que es decir, no joder hablando claro.
Masturbación...¡satánico delito! clama el predicador; pero un galopo sigue en la tanda de sobarse el pito ¿porque? porque no entiende aquel piropo.
En asunto d enabo, o de cajeta pan, pan, y vino, vino, es lo acertado dígase claramente que es pecado el hacerse la paja o la puñeta
El profeta Exequiel, dis que Doliba se entregaba a cualquier rodaballo con tal de que le arrimacen panza arriba verga de burro, y chorro de caballo.
Un Carajo d eun geme, grueso y sano es digno de coronas y guirnaldas así ante tan potente soberano las Nobles y Plebeyas, caen de espaldas.
Hay de Carajos, variedad bastante largos, cortos, redondos, puntiagudo! derechos y torcidos, servigudos! y romos y d epunta de Diamante.
Si el miembro de botón, como el de un perro se engancha al fornicar y es un estorbo y es bueno que sea duro, como el hierro y es mejor es derecho, que no corvo.
En fin, aquí termina mi trabajo si algún sensor severo lo condena que me eche un buen Carajo...en hora buena ¡qué más quisiera yo, que buen Carajo!
del libelo Nomenclatura y Apología del Carajo, atribuido a Francisco Acuña de Figueroa, Montevideo, 1922, 18 pp. Recordemos que este Pseudo-Acuña de Figueroa ostenta el mismo nombre que el autor de los himnos patrios de Uruguay y Paraguay, además una calle de Buenos Aires le homenajea, la misma calle donde Belleza y Felicidad se ubica y erige.