kurupí akärakú paraguay akärakú kurupí paraguay akärakú paraguay akärakú paraguay

KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, octubre 26, 2006

Novelita'ì próximamente en Jakembo

Hoy H. estaba más delirante que nunca. Es decir, desde la perspectiva materialista pura, meramente más hambriento. Se declaró asiduo lector de Platón y detentador de la auténtica interpretación política de sus ideas. Obviamente, aclaró que él era una sombra entre las sombras, nada más. El esquema que esbozó era algo así como lo que sigue: En el principio era el Estado, Idea de las ideas, el Uno, el Agathón, el luminoso paradigma de lo bueno, bello y verdadero. Especie de abeja reina que habita el empíreo de la eternidad segregando la miel seminal de las ideas sobre los tenebrosos reinos sublunares, tierra que padecería de esterilidad endémica sin aquella intervención de la actividad divina, matemática o demiúrgica. El mundo sublunar y ensombrecido dejaría de estarlo cuando se convirtiera en el espejo en el que se reflejara el Estado, poblado por las abejas-obreras y los zánganos-reproductores, acondicionados por una disciplina teleológica única y donde la sumisión a ese fin fuera su Naturaleza y su Ley. Obedecer es ser, en otras palabras. La caterva y el mare magnum de los empleados públicos, sobones, alabarderos, adulones, sicofantes, soplones, narices frías, plantas peludas, hurreros, camandúes, mataperros, ministros y generales, se alimenta y se nutre al mismo tiempo en esta intersucción osmótica llamada “estado civil”. Aquella miel de la idealidad se ha actualizado y materializado en la res publica en forma de sinecuras, coimas, prorrateo de tortas, defaults, lucro indebido, desequilibrio solapado del haber y del tener, nepotismos, bicicleteos, privatización de lo público, sexualización de la milicia, etc. El mundo de los simulacros, según la ortodoxia platónica, la sombra de las sombras, como sabemos, no tiene más realidad que la meramente negativa de consistir en la zona espectral de los extramuros de la polis o ciudad, en el exilio de la miel del Estado. Vemos errar por sus peladas tierras a los ya míticos poetas y artistas y agremiados, iconoclastas de la Idea, espejos deformantes y falsificadores de la República, cenobitas y ermitaños del desierto plagado de fatamorganas y alucinaciones subversivas. En realidad, estos artistas, la mayoría de los cuales se muestran demasiado nostálgicos de la flava sustancia, han pedido residencia permanente o temporal, han depuesto la fidelidad a su daimon satánico y han terminado haciendo sillas y cucharas, loas al jefe, esculturas de perritos, etc. Unos pocos, que persistieron en su tendencia anticelestial, terminaron como libelistas y corifantes de los opositores. Estos últimos, los más peligrosos de entre todos los que vagan en medio de los simulacros, y entre los cuales tampoco hay consenso, lo que demuestra que sus diferencias con el Estado son simples manifestaciones de resentimiento, sostienen que la miel es falsa, o bien que es perecedera; algunos otros predican también acerca de su discontinuidad, pero H. no conoce ninguna herejía sectaria que hable explícitamente de su inexistencia, y sólo sabe de un grupúsculo caraíta, que no es en realidad sino una pandilla de vagabundos, parásitos y muertos de hambre, que habla de otra miel, que manaría de la tierra estéril misma. Un absurdum para los sacerdotes oficiales. De Los bichos, Cristino Bogado, Asunción, Paraguay, Jakembo editores, próximamente, 120 pp.

2 comentarios:

Rain dijo...

"...la sombra de las sombras...":
exploración radical con mirada filosófica.
Aprecio ese lenguaje rítmico con sello propio, donde ese enfoca a los siervos de hoy, llegando hasta los que se pretenden opositores...

Desde estas líneas, uno se interna en aquellas reflexiones de develamientos, uno avizora límites y fronteras...


Grandes salutes, Kurupi.

Bardamu dijo...

Banderas negras para las intersucciones osmóticas que pervierten el ser en el obedecer.
Verdes y flameantes para el bicherio kurupeico; sin adulaciones ni sicofanteadas ni hurrereros, pero sí, y mucho, con los mataperros, no tan apreciados siempre, y tan necesarios...
Congratulaciones!! por la Novelita'ì, Kuru amiche.