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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

lunes, septiembre 25, 2006

Poema para lo ya sido

POEMA CURSI PARA LO YA SIDO Persistencia de lo sido algún día, más bien que de ninguna continuidad llamada “yo”, lo sido como mera y totalmente sido, atómico e irrecuperable: no lo que sigo siendo, que no es nada, sino lo que no soy o ya no soy, me hace pensar en Lima / cada quien tendrá su propia Lima / para algunos será la de los malos viajes del terokal / para unos cuantos será la del Regatas y las olas del surfing / aun para otros más será la de aquel chifa o la del rioba / También Lima destruye su concepto y se atomiza cuando se la remite a la experiencia / Lima Produce un cierto efecto ya tan solo el nombrarla de este modo, fácil treta, un efecto vagamente “poético” —ya saben, la infinitud virtual de la connotación (Está también la lánguida inclinación de la cursiva, recurso que sugiere la tristeza de manera sencilla y eficaz)— Yo quiero ahora decirla a mi manera / No es desde la nostalgia, exactamente, que escribo este decir / más bien podría entenderse pensado desde una especie de “fragmentariedad”, si es posible explicar algo tan impreciso y como turbio, he de reconocerlo / pero al grano: la Lima que recuerdo o que quizá traiciono y sólo invento —como todo lo sido, justamente—, es la de ciertas zonas o arrabales —no sé en rigor cómo es que se nombran estos sitios—, quizá sea “suburbios” el término adecuado, mas no tengo al respecto ninguna certidumbre Zonas, en fin, ámbitos semejantes a lo que se disgrega y se confunde con la atmósfera o con el horizonte, o donde, si se quiere, lo cotidiano inicia lo fantástico, tal vez lo fantasmal Calles, para entendernos, que terminan en aquellas regiones del espacio en las que éste limita con la Nada Estas calles, al cabo de unas casas, cada vez más pequeñas, como si lo real se despidiera en ellas poco a poco —o es al menos así como son en mi mente, en sus dibujos inconclusos y vagos como esbozos de lo que me fue propio y me es extraño o de lo que fue yo y ahora es otro—, más modestas también conforme avanza el caminante y como dotadas por su propia humildad de discreción, diría quizá incluso introvertidas, vueltas sobre sí mismas, más grávidas y densas de sentido, más llenas que las grandes y suntuosas de interioridad, de hondura o de silencio (más llenas, simplemente, se podría decir) Y estas calles, decía, al cabo de las últimas aceras de pálido cemento melancólico, comienzan a borrarse, pierden o difuminan sus contornos, se vuelven espectrales, semejantes al momento en el cual comienza un sueño Su ser quimérico —el de todos los sueños y el de Lima— se revela, si persiste un rincón de lucidez, por un detalle poco razonable o en desacuerdo con lo verosímil A veces es un quiosco en medio de un desierto deshabitado y evidentemente prehumano, cuyo vacío niega toda función a ese vestigio por completo social y antropomorfo Y de pronto, como si lo real, según decía, se despidiera delicadamente, siniestramente, promisoriamente, anunciando algo nuevo, deseable e inquietante, el lugar del terror y la esperanza, que es lo desconocido e imprevisible, la zona de lo sólo presentido, de pronto, les decía —y entonces en el aire lo bello y lo espantoso se confunden—, se extinguen estos últimos vestigios como huellas dejadas en la arena de lo mudo, de lo que no fue nunca, cual si dispersas por una brisa oceánica / es entonces cuando aparece el mar MONTSERRAT ÁLVAREZ Asunción, Paraguay, miércoles 20 de septiembre de 2006, 9:00 p.m.

2 comentarios:

Rain dijo...

Montserrat, escribes sobre Lima desde el recuerdo cuyas abstracciones se mezclan con lo concreto en un misterio conecntrado en zonas, intersticios, laberintos sugeridos.
El final de tu texto es el único posible: el mar.
Quizás quien te escribe debiera
(alguna vez lo dije aquí)
desprenderme de unos espacios..., llegar aquí, irme...

Un gran salute desde esta ciudad nuestra, aún en planos distintos.

Rain dijo...

Montserrat, escribes sobre Lima desde el recuerdo cuyas abstracciones se mezclan con lo concreto en un misterio conecntrado en zonas, intersticios, laberintos sugeridos.
El final de tu texto es el único posible: el mar.
Quizás quien te escribe debiera
(alguna vez lo dije aquí)
desprenderme de unos espacios..., llegar aquí, irme...

Un gran salute desde esta ciudad nuestra, aún en planos distintos.