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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

miércoles, julio 26, 2006

Garcia Vega sobre "Mar paraguayo"

---------------------Wilson Bueno 'Mar paraguayo': un zoo de signos By LORENZO GARCIA VEGA Especial/El Nuevo Herald Entre el portugués, el español, el guaraní: ahí, como joycista pez en el agua, se mueve el brasileño Wilson Bueno (1949), quien nació en Jaguapitá, a 5 kilómetros de Londrina, en el río Paraná.Wilson ha publicado varios textos, entre ellos: Bolero's Bar, con presentación de Paulo Leminski (el experimentalista de vanguardia, también paranaense); Manual de Zoofilia; Ojos de agua; y el texto que aquí presentamos, Mar paraguayo (novela, si no es que el lector --tomando la batuta del crítico-- deseara ubicarla dentro de otro género o, lo que quizás fuera mejor, pensara que era mejor dejarla fuera de toda clasificación), publicada en 1992, con lindo prólogo del argentino Néstor Perlongher, y que la argentina editorial tsé-tsé, ha reeditado (2005) en bonita edición.Un mar paraguayo --o lo que sea-- entonces, como sabroso berenjenal bendito de amasijo de lenguas, es lo que trae el Wilson Bueno, y esto iniciándolo con estas iluminadas palabras aclarativas --¿aclarativas?-- de endemoniado texto novelesco: ``Un aviso: el guaraní es tan esencial en nesto relato quanto el vuelo del párraro, lo cisco en la ventana, los arrulhos del portugués o los derramados nerudas en cascata num solo só suicidio de palabras anchas. Una el error de la outra. Queriendo-me talvez acabe aspirando, en neste zoo de signos, a la urdidura essencial del afecto que se vá en la cola de escorpión. Isto: yo desearía alcanzar todo que vibre e tine abaixox de la línea del silencio. No hay idiomas aí. Solo la vertigen de la linguajem''.Pero ¿cómo es esto? ¿Cómo aposentarnos en este entrevero delirante (pero, ¿qué no es delirante en esta simpática novela?), para poder orientarnos mejor? Recojamos puntos:Primero el guaraní. Digamos que el guaraní es como catalizador para meterse por la selva del delirio, ya que el Wilson nos ofrece, al final de su novela, un elucidario espléndido, donde las palabras, por sí solas, nos familiarizan con el relato. Un guaraní, entonces, el traído por Wilson, donde a través del mito (el Suruvu), la palabra se convierte en pájaro. O donde, a través del vocablo tiní, o del vocablo chini, o del vocablo chororó, el agua original se nos concretiza como ruido de lo que hierve, o como barullo, o como lo semejante al ``sonido agudo o de pecho, de las vías respiratorias''.O es un guaraní como una gnosis, mostrado por el vocablo achy como ``la naturaleza necesariamente mortal, finita y mala del mundo, antes de la Tierra Sin Mal''.Pero, sobre todo, el guaraní ofrecido por Wilson Bueno, está iluminado por palabras como ''oguera-jera'', en donde el autor brasileño nos advierte sobre la irrupción de algo como esto: de ''algo así como desdoblarse a sí mismo en su propio desdoblamiento; el doble del doble del doble''. Así como, aunque no nos podamos extender en ello, no podemos dejar de señalar que el guaraní de esta novela tiene, en ciertas ocasiones, una alucinante relación con lo microscópico, lo diminuto: ``lo ínfimo --se nos dice--; superínfimo; cosa (casi) invisible''.Y, ¿podemos aclararle más al Lector? Pues bien, sí, podemos terminar esta reseña, con lo que creo que pueda ser mejor para aclararle al Lector lo que pueda ser este mar paraguayo: transcribir algunas aclaraciones que, en una entrevista con Douglas Diegues (Diegues acaba de publicar unos sonetos salvajes), ofreció el brasileño Wilson: Marca del escritor --``Nunca me resignaré --dice Wilson en su entrevista-- a la narrativa propiamente dicha que siempre me sonó un poco falsa y bastante artificial. Consideré, desde temprano, la vieja ars literaria, como un ejercicio de lenguaje. Narrar, sí, pero a partir de que esto fuese atomizado por la poesía. Yo siempre busqué una prosa que no descalificase la cintilación de la poesía''.Explicación del Mar paraguayo. ''Situé la novela en Guaratuba --aclara Wilson--, en el litoral del Paraná, no sólo porque allí se asilaba el presidente recién depuesto del Paraguay, el generalísimo Alfredo Stroessner, sino porque Guaratuba es efectivamente el ``mar de los paraguayos'', una de las estaciones de veraneo preferidas por la clase media paraguaya... Y también porque era fundamental para la propia concepción de la novela que ella apuntase hacia la desterritorialización, que es una de las grandes marcas del neobarroco. En consecuencia, esta ''geografía'' del todo inusitada con ''paraguayo'', evidenciando desde el título, una cosa que no existe ni nunca existió. Pero al juntar las ''geografías'' y dotar al Paraguay de un mar, yo hice como quien, digamos, se abraza: dame el susurro guaranítico de la palabra ''paraguay'' y te doy un mar... Además, todo es mixtura e ''inversión'' en este libro, aparte de su inherente ''perversión'' en muchos sentidos, creo...... Pero lo mejor de Mar Paraguay, para mí, es este borrar todas las fronteras, la indeterminación, como en la Teoría del Caos, generando leyes sutiles de inauditas indeterminaciones. La ley de esta novela es que la lengua no tenga ninguna ley, constituida invariablemente en devenir...''.

3 comentarios:

Jack Celliers dijo...

Interesante este tipo... dónde se puede conseguir algo de él? Ese lenguaje es una especie de portuñol / castellano galaicoportugués, pero muy expresivo y entendible.

Tengo que pedir unas sesgadas disculpas, me di cuenta de que en mi último post critiqué duro una expresión que Ud. utilizó, pero no iba por Ud., es la expresión la que me rompe las pelotas nomás.

Salud!

KuruPicho dijo...

Jack, chera'ato (socioe n guaraní), ayer estuvimos aburriendonos con Heinz Dietrich, falando en la Facu de filosofía simplezas, ni siquiera es chavista, es un chico que describe muito bien la realidad (tampoco hay que ser muy vivo poara eso) pero le falta vuelo para vislumbrar una salida la laberinto d ela contemporaneidad.Volviendo alo que decías, tranki viejo, ademas ¿cual expresión mia es que no te copo, viejo?Wilson bueno lo editaron ls sofisticados de Tse Tse en baires y Ajens en su edi chilena llamada Intemperie.El kuru muy pronto lo alzará en su seccion "to deinótaton" ahi al lado o debajo de Murena, en la sidebar. Saludos y miro tu blog y veo que insulto me propinaste.

Rain dijo...

La agilidad de los ritmos me deja con la espectativa. In crescendo siempre en cada post, Kurupi.

Musical el guaraní con hibridaciones.

Por favor disculparme por la demora con el mp3. De todos modos llegará.