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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

lunes, julio 24, 2006

Carajo

Nomenclatura y apología del carajo
La lengua castellana es tan copiosa, en voces y sinónimos, tan rica, que con nombres diversos, cualquier cosa o varias metáforas, explica
Monarca Soberano, y Rey...¡qué encanto! Todo es un mismo nombre repetido; y tres veces también con un sentido son, Pontífice, Papa, Y Padre Santo.
Pero hay de grande aprecio entre los hombres, un cierto pajarraco, o alimaña, que tiene más sinónimos, y nombres que título renía el Rey de España.
Yo, por ral de evitaros el trabajo de una investigación algo penosa, diré que esa alimaña, o quisicosa no es el Papa, ni el Rey sino...el Carajo!
Miembro Viril, o miembro solamente le llama el diccionario...¡Que Mesquino! sus nombres en el uso más frecuente son el nabo, el zurriago, y el pepino
El simborio, la tripa, y el virote (flores son d ela Lengua Castellana) el visnago, la pica y la macana son como la mazorca y el cipote.
El príapo, la porra, y el chorizo el rábano, la pija, y el badajo; picha y ciruela en Español castizo son sinónimos todos del Carajo.
El vergajo, la guasca, verga, y mango el tarugo, el lenguado, y la banana el pito, y el vitoque...es cosa llana que equivalen al chocho, y al zanguango.
La burifarra, el tronco, y la batata o el lagarto, le llama cualquier topo el aquello, o la cosa; la Beata y el Fraile, la correa, y el hisopo.
Muchos suelen llamarle, el trompo, el sapo otros, el motilón, y el calabrote; los músicos, la flauta, o el fagote y el artillero espeque, o sacatrapo.
Siguiendo a la metáfora la hebra llamánle, el narigón, el nene, el chato el tramaojo; el merengue y de barato, van péndulo, panal, bicho y culebra.
La berenguena, la pistola, el dómine, bien lo sabe cualquiera chuchumeco todos vienen a ser Carajo "in nómine" lo mismo que el gazapo, y el muñeco.
En estilo vulgar, llamánle el rabo y algunos el peludo...¿Impropio nombre! pues por más pendejudo que sea un hombre no tiene tales pelos en el nabo!
Tiene otros cien apodos que no cuento que aplica cada cual, según su antojo como el corvo, la pieza, el instrumento. El mondongo, el apéndice, el hunojo:
El negocio, la polla, y la poronga van como suplemento...y pica punto que no falte purista que suponga que eso es miembro, y cojones todo junto.
He aquí en todas sus fases, y conforme a la ley, por uso sancionada con setenta y tres nombres señalada aquella quisicosa-multiforme.
La cajeta de nombres menos rica no puede competirle y alza moño aunque ostenta sus títulos, de Chica o d eraja, argolla, concha y coño,
Lejos de competirle, queda abajo. En buena hora, le añadan papo, y chocho, nombres de morondanga...Ellos son ochos y entre todos no valen un ¡Carajo!
Yo, en cualquier emoción, desahogo el pecho cuando un fuerte ¡Carajo! desembucho... Interjección potente del despecho que asi es echada a tiempo, vale mucho.
Del sexto, en los sentidos corporales, es el carajo la mejor prescea; y más si es de esos miembros burricales que ostentan a la par Fajardo y Zea.
Palabra comodín, que entra al destajo en todo, pues se dice sin reproche, fría como un Carajo está la noche o caliente está el sol, como un Carajo.
Un buen gallo contenta a cien gallinas y a diez hembras, cualquier mameluco y por ser bien armado, el Rey Nabuco, se preñó a cuatro cientas concubinas.
No me vengan, hipócritas devotos, tratando de indecentes mis razones, ellos dicen, testículos y escrotos, y se asustan de huevos y cojones.
El venerable Astete, sin reparo, y en verdad que ninguno lo acrimina No fornicar prescribe en su doctrina que es decir, no joder hablando claro.
Masturbación...¡satánico delito! clama el predicador; pero un galopo sigue en la tanda de sobarse el pito ¿porque? porque no entiende aquel piropo.
En asunto d enabo, o de cajeta pan, pan, y vino, vino, es lo acertado dígase claramente que es pecado el hacerse la paja o la puñeta
El profeta Exequiel, dis que Doliba se entregaba a cualquier rodaballo con tal de que le arrimacen panza arriba verga de burro, y chorro de caballo.
Un Carajo d eun geme, grueso y sano es digno de coronas y guirnaldas así ante tan potente soberano las Nobles y Plebeyas, caen de espaldas.
Hay de Carajos, variedad bastante largos, cortos, redondos, puntiagudo! derechos y torcidos, servigudos! y romos y d epunta de Diamante.
Si el miembro de botón, como el de un perro se engancha al fornicar y es un estorbo y es bueno que sea duro, como el hierro y es mejor es derecho, que no corvo.
En fin, aquí termina mi trabajo si algún sensor severo lo condena que me eche un buen Carajo...en hora buena ¡qué más quisiera yo, que buen Carajo!
del libelo Nomenclatura y Apología del Carajo, atribuido a Francisco Acuña de Figueroa, Montevideo, 1922, 18 pp. Recordemos que este Pseudo-Acuña de Figueroa ostenta el mismo nombre que el autor de los himnos patrios de Uruguay y Paraguay, además una calle de Buenos Aires le homenajea, la misma calle donde Belleza y Felicidad se ubica y erige.

3 comentarios:

KuruPicho dijo...

Francisco Esteban Acuña de Figueroa (*Montevideo, 3 de septiembre de 1791 – †ídem, 6 de octubre de 1862) fue un escritor uruguayo.


Biografía
Nacido en Montevideo el 3 de septiembre de 1791 y fallecido en la misma ciudad el 6 de octubre de 1862. Es hijo del Tesorero de la Real Hacienda Jacinto Acuña de Figueroa. Por la posición de su padre cursa sus primeros estudios en el Convento de San Bernardino, y los termina en Buenos Aires en el Real Colegio de San Carlos, de donde vuelve en 1810 habiendo realizado estudios en Letras.

Pese a ser el autor de la letra de los himnos nacionales de Uruguay y Paraguay, no se adhiere a la causa independentista, sino que se mantiene leal a los gobiernos coloniales de Elío y Vigodet, y al caer Montevideo en 1814, con unos 25 años de edad, se exiliara a la Corte portuguesa de Río de Janeiro, donde desempeña funciones diplomáticas para España. Por el contrario su padre permanece en Montevideo, donde es confirmado en sus cargos por el nuevo gobierno dada su capacidad para el cargo.

Retorna a Montevideo en 1818, al quedar la ciudad bajo el dominio portugués, y ya pemanece allí. Además de su labor literaria, ocupa los cargos de Tesorero del Estado (sucede a su padre), miembro de la Comisión de censora de las obras teatrales ( en 1846), y Director de la Biblioteca y Museo Público (1840 - 1847).


Obra
Es autor de las letras del Himno Nacional Uruguayo y del Himno Nacional Paraguayo. Tiene además una extensa obra literaria, recopilada por él mismo en 1848 y publicada póstumamente en 1890, en 12 tomos, bajo el título genérico de "Obras Completas". Está compuesta por numerosos poemas, relatos, etc. Muchas de sus obras tiene un marcado tono satírico.

Una antología de sus poemas fue publicada en 1965 en la colección de clásicos uruguayos de la Biblioteca Artigas.

Una de sus obras más curiosas es la Salve Multiforme, de la que dice el autor :

La Salve Multiforme tiene dos aplicaciones, dos objetos diferentes. El primero, el más esencial y determinado es puramente religioso; el segundo tiene una aplicación profana o política. Bajo aquel primer aspecto es un tributo de veneración y aplauso inagotable a la divina reina del cielo, es la oración de la Salve presentada y reproducible en casi infinitas formas: tantas, que no bastarían muchos millones de años de continuada e incesante lectura para apurar todas las paráfrasis posibles de aquella oración, más o menos diversas, que según este método se pueden conformar. (...) El autor ha dividido la salve en 44 fragmentos, colocados sucesivamente en otras tantas columnas, numeradas desde 1 a 44. Cada fragmento tiene en su propia columna 26 paráfrasis de él mismo, o al menos, palabras aparentes a aquel lugar, y combinables con cualquiera de los 27 fragmentos de las columnas antecendentes y siguientes, sin quebrantar el sentido de la Salve, que así se va conformando guardando la sintaxis gramatical; sin repetir en una Salve entera un fragmento ya usado en ella misma. (...) Resulta, pues, que tomándose al acaso un fragmento cualquiera de la columna 1ra., otro cualquiera de la 2da., otro de la 3ra., etc., siguiendo así hasta la columna 44 se formará siempre una paráfrasis completa de la salve, tal vez elegante, tal vez débil, pero nunca impropia o incoherente en su sentido. Siendo, pues, 27 los fragmentos de la 1ra. columna, combinables libremente con cualquiera de los 27 siguientes, y éstos con los sucesivos, y así progresiva y mutuamente con los de las demás columnas, es evidente que se pueden combinar y se combinan, millones de millones de Salves, más o menos diversas, es decir, con más o menos diferencias de fragmentos entre sí. En llegado a la columna 44 se añade la palabra amén o así sea, que está en la columna última o supletoria, para terminar debidamente cada oración de aquellas

Rain dijo...

Lo que me ha dejado pensativa es que la comparación por cantidad de nomenclaturas, el autor hace en detrimento del equivalente femenino o el monte de venus. Una visión segada sin duda.

Ah, mas ha sido un divertimento con su extensión académica la que ha dejado este post sobre el carajo.

:)

Grandes salutes.

Dama Satán dijo...

Si Asterix, hay una especie de machismo de fondo en ese inventario d elos nombres del dios falo, en el fondo. Y la brevedad, condicion rakitica y miseria de los nombre femeninos. ¿será ke no puede haber chismes buenos i no ocultan una veta prejuiciosa siempre?