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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

martes, abril 04, 2006

"Porno", el libro más robado

Los libros más robados y su autor El escritor escocés Irvine Welsh, famoso por su novelaTrainspotting, habla de su nuevo relato, Porno (Anagrama), en elque retrata la época posterior a Margaret ThatcherLONDRES.- Drogas duras, violencia, música tecno. Al cocktailhabitual en las novelas de Irvine Welsh -el autor de culto de libroscomo Trainspotting, que operaron la mayor revolución en laliteratura escocesa desde Sir Walter Scott y Robert Burns, y que loconvirtieron en la figura estelar del realismo británicocontemporáneo- sólo le faltaba sexo explícito.Ya no más. En Porno (su nombre lo dice todo), los "adorables"personajes interpretados en la célebre versión fílmica por Ewan McGregor, Johnny Lee Miller y compañía vuelven a las andadas en losde Edimburgo cuando descubren que hay un floreciente negocio enlos videos amateurs para adultos realizados en las trastiendas delos pubs? y con los clientes como estrellas."La pornografía es como el Karaoke -explica Welsh a LA NACION -.En los pueblos de Escocia, cuando traen la máquina al pub, nadiequiere ser el primero en pasar a cantar. Pero en cuanto se larga elprimero, y el segundo, todos se desesperan por hacerlo, y esto es lomismo, ¿me entiendes?".A lo largo de toda la entrevista se nota que Welsh se esfuerza pormantener cierto respeto, como un gesto de gentileza -con una pizcade lástima- hacia esta redactora que viene de tan lejos. Habladespacio y en un inglés apenas acentuado, algo que se aprecia sise tiene en cuenta la famosa historia del reportero del New Yorkerque, para hacerle una gran nota, se reunió con él y unos amigos delbarrio y se fue del encuentro sin haber entendido nada de lo quedecían en su escocés de monoblock violento. No usa ni una malapalabra a lo largo de casi una hora de conversación, se muestraamable e interesado por la literatura argentina que no conoce enabsoluto ("Me hablaron de un tal... ¿Burgis? ¿Borges? ¿Es bueno?¿Qué libro te parece que compre?") y hasta se le escapa algunacondena a la cocaína con tonito de maestra de escuela ("Me enteréde que Maradona ahora está ?limpio´ y baila en un programa de TV.¡Muy bien por él! ¡Así se hace!").Irvine Welsh nació en 1961 en un conjunto de viviendas económicasen las afueras de Edimburgo, donde creció rodeado por losdesempleados, borrachos y drogadictos de la era posthatcherianaque se imprimieron como la marca registrada de su ficción. A pesarde haber ido a la universidad, donde estudió computación, suscuentos nunca abordaron personajes que salen adelante en la vida.Por el contrario, siempre mantuvo el mensaje sofisticado dedesolación urbana y desilusión política propio del momento de susinicios, en el que Edimburgo se convertía en la capital mundial de laheroína.Con Trainspotting (1993), su primera novela, Welsh se transformóen el rey de la literatura joven británica y, después de la adaptacióncinematográfica de la novela bajo la dirección de Danny Boyle (otroartista de culto), su estatus de chico malo -verdaderamente malo-de las Letras quedó firmemente establecido.Los libros que siguieron, como Maribou Stork Nightmares (1995),Extasis (1996), Escoria (1998) y Cola (2001), también merecieron laaprobación de la crítica. De hecho, The Sunday Times escribió queWelsh no sólo "escribe con la habilidad, inteligencia y compasiónpropias de un genio", sino que es incluso "lo mejor que le pasó a laliteratura británica en décadas".La idea de Porno, que acaba de editar en castellano Anagrama, sele ocurrió a Welsh pensando en sus amigos "que entran en la crisisde los cuarenta, se separan de sus mujeres, empiezan a consumirpornografía y acaban haciendo sus propias películas en videodoméstico". No era en principio una continuación de Trainspotting,hasta que se dio cuenta de que el novio de uno de los personajesfemeninos era uno de los jóvenes violentos de su primera novela, yno pudo resistirse a revivir a toda la banda original."El primer libro es como la chica con la que perdiste la virginidad.Uno siempre se queda pensando cómo le hubiese gustado haberlohecho bien, y bueno, volver a tu primer libro con una secuela te da,de alguna forma, esa oportunidad".-Su prosa fue definida como "la lengua inglesa metida en unalicuadora con un manojo de navajas de afeitar", y cuando empezó aescribir haciéndose eco del lenguaje de los bajos fondos deEdimburgo fue muy revolucionario. ¿Cómo se le ocurrió la idea?-Yo crecí en un lugar donde todo el mundo era un relator dehistorias, pero nadie escribía. Siguiendo la tradición oral celta, todostenían una buena historia para contar en el pub o en las fiestas, auncuando estuvieran destruidos por el alcohol y las drogas en lasdiscos y en las raves. ¡Y eran todas historias fascinantes! A mí meencantaba leer, pero las historias que encontraba en los libros meparecían, en comparación, muertas. Se me ocurrió que muchopodía tener que ver con el idioma. Y en realidad empecé a escribir apartir de la música: generaba ideas para canciones, que seconvertían en cuentos, que a su vez se convertían en novelas, ybuscaba reproducir en la página el tipo de excitación que sentíamosen el boliche. La forma más natural me resultó trasladar el lenguajede un ambiente al otro. Es decir, nadie usa un lenguaje literario en elcine ni en la tele, nadie suena así en una canción. No hablamos deesa manera en ninguna otra representación cultural. ¿Por quéinsistimos en hacerlo en la novel-¿Y cuál es su respuesta?-En Gran Bretaña, los que escriben son los que tienen el tiempo y eldinero para bancarlo. Alta burguesía. Escuela privada. Oxford yCambridge. Son escritores profesionales. Consecuentemente,tienen la misma voz en la narrativa. Pero la gente no habla así.Cuando empecé con Trainspotting, era así como los personajesvenían a mí, como sonaban en mi cabeza, y me pareció pretenciosohacerlos hablar de otra manera en la página. Además, el inglésestándar es útil para llevar información a lo largo del mundo, perono es el idioma más copado en términos de entretenimiento, y encambio mucho del escocés vernáculo viene de la cultura gitana, quese instaló en los márgenes de Aberdeen a Newcastle y esincreíblemente poético.-El resultado es que sus libros son leídos por gente quenormalmente no lee?-Si, son un gran éxito en la cárcel; tengo un par de amigos queestán detrás las rejas y me dicen que todo el mundo los tiene, ycuando voy a dar charlas a las prisiones los bibliotecarios me dicenlo mismo. Cuando estoy de gira promocional de un libro y me llevana las librerías comerciales a que firme ejemplares, también me pasaalgo curioso: se me acercan personas que me confiesan que el libroes robado, que nunca compraron un libro pero que no quierenperderse los míos. ¡Parece que son los libros más robados de todala historia de la literatura!-¿Por qué cree que los jóvenes no leen más?-Los jóvenes ven la narración de manera distinta y las novelas nosupieron adaptarse. Están acostumbrados a una narración no lineal,como la que ven en los videos musicales o en los juegoselectrónicos y, además, es una generación que usó todo tipo dedrogas, no sólo alcohol, por lo cual casi físicamente estánacostumbrados a narrativas distintas en sus cabezas; sólo hay quesaber traducirlas a la página.-Sus libros rompen tabúes respecto al sexo y a las drogas. ¿Notiene miedo de que sean leídos como un "todo vale"?-No. Que rompamos tabúes no significa que rompamos tambiéncódigos morales. Nadie nace queriendo violar y matar. La gentetiene una moralidad básica que viene de su humanidad y que luegose institucionaliza en un marco común para que sea posible laconvivencia.-¿Por qué siempre está metida la droga en su narración?-Una ficción urbana sin drogas es como un campo sin árboles. Si seestá escribiendo una novela sobre jóvenes de clase baja en lasciudades industriales, las drogas son una parte tan significativa deese paisaje que no incorporarlas a la historia es también un pocopretencioso.-¿Qué hay de las mujeres? Porque sus novelas siempre son sobrebandas de muchachos desagradables?-Bueno, en realidad, en Porno, era una chica el personaje central dela novela, hasta que se convirtió en una continuación deTrainspotting por accidente, al seguir la vida del novio de ella, queera uno de los chicos de la banda original. Pero mi idea era contaruna película pornográfica desde el punto de vista de una mujer, y elcírculo en el que se ve forzada a entrar. Siempre quise tener másmujeres en mis novelas, pero la realidad es que escribo sobre unambiente de tipos muy siniestros y con la cabeza destruida, y esdifícil poner allí personajes femeninos fuertes porque, en la realidad,cualquier chica con personalidad saldría disparada con sólo verlos.Finalmente, las chicas que terminan con estos tipos son víctimas,dispuestas a ser abusadas, y desde un punto de vista narrativo a mísiempre me interesaron las personas que, para bien o para mal,forjan su propio destino.-¿Cuáles son los autores preferidos, los que más influyeron sobreusted?-Algunos de los que más me marcaron son los que menos megustaron, porque me llevaron a escribir como una reacción contraellos. Jane Austen, George Elliot y las hermanas Brontë están entremis autores preferidos, pero no diría que su influjo es tan importanteen mi caso como en el de algunos autores contemporáneos queprefiero no mencionar .-¿Jane Austen, George Elliot, las Brontë? ¡Nunca hubiese dicho queeran los autores favoritos de Irvine Welsh!-Siempre lo fueron. No sólo sus libros están maravillosamente bienescritos sino que tienen la capacidad de transportarte a un mundodistinto. Yo volvía de una noche dura un año que fui DJ en Ibiza,abría Orgullo y prejuicio y era fantástico, era entrar en otro planetatan distinto del mío? Por eso también me gustan mucho la cienciaficción y la novela histórica: leer desde mi barrio obrero enEdimburgo sobre la Rusia imperial me partía la cabeza.-En las bibliotecas, sus libros aparecen en el rubro "literaturaescocesa", junto a los de Sir Walter Scott?-¡Pobre Sir Walter! ¡Debe de estar revolviéndose en la tumba! Scottfue el gran renovador de la novela, pero a la vez un psicópata quese la pasaba chupándole las medias al Príncipe Regente paraconseguir un protector.-¿Qué dice la pornografía de la cual escribe sobre la sociedadcontemporánea?-La pornografía es una forma de autoafirmación de la clase obrerabritánica de más de 40 años que, después del período de Thatcher,se quedó sin estatus y sin trabajo, y se siente fuerte y seautopotencia detrás de una cámara.-¿Pero eso no es muy chocante para los valores tradicionales deese grupo social?-No demasiado, porque si bien las dos grandes influencias enEscocia fueron la iglesia presbiteriana y el socialismo, ambos sedesmoronaron en los años 80 con la sociedad secular, el colapso delos gremios y el movimiento del partido laborista hacia la derecha.Lo que las reemplazó es el culto al individualismo. Pero como estecapitalismo consumista no es un código moral como el cristianismoo el socialismo sino sólo un juego de relaciones sociales, la gentecomún incorporó el derecho a descartar lo que no le conviene-Ya están llevando Porno al cine con los mismos actores deTrainspotting, pero sé que usted quedó defraudado cuando sereencontró con ellos.-Sí, yo los necesitaba diez años más viejos, quemados por la vida,pero estos muchachos se nota que usan protector solar y cremahumectante. ¡Están iguales! De cualquier manera, es algo que sesoluciona fácil, basta con que los actores acepten salir una nochede tragos conmigo y mis amiguetes.Por Juana LibedinskyPara LA NACION--2006

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