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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, abril 27, 2006

Cosmos 19, IV (de Montserrat Álvarez)

4. Las puertas del ascensor se cerraron detrás de la mina que había tratado de levantarlo en el bar. Ella lo miró. -No había piso 19 en el ascensor –le dijo. -¿Perdón? -No había un botón para el piso 19. De manera que ella también venía a ver a Lukaziewicz. Él no debería permitírselo. Podía ser peligroso. Aunque, desde luego, él no era nadie para decirle lo que debía hacer o dejar de hacer, absolutamente nadie. ¿Cómo podría impedirlo sin caer en una situación grotesca? Desechó la idea. Además, todo era un bluff. No había piso 19. Ahora ella ya no miraba a Bruno, sino algo que estaba a su espalda. El joven se volvió y vio una reja de hierro artísticamente labrada tras la cual se extendía un pasillo oscuro. Aproximándose a la reja, vislumbró en la oscuridad unos peldaños. Conque aquí estaba la escalera que conducía al piso secreto. En fin, dejaría que la pendeja entrara con él, pero estaría en guardia en todo momento, listo para sacarla de allí si las cosas se complicaban. Se volvió y le sonrió, con apariencia despreocupada: -Creo que aquí está lo que buscamos –le dijo, haciéndole con la mano un gesto para que se aproximara. Ella se acercó a él, sonriéndole. Parecía intrigada e ilusionada. Husmearon por entre los barrotes de la reja, casi hombro con hombro. Ella le dijo, sin mirarlo: -¿Por qué tiraste la servilleta en el cenicero? Él la miró. Se sentía en su aliento el agradable olor a cereal de la cerveza. “Conque espiando mis movimientos, ¿eh?”, se dijo Bruno, divertido y halagado. Decidió salir del paso con una broma: -Bueno, cuando no tengo billetes de mil, dejo versos como propina. Ambos rieron. Ella le miraba al reír, y en el fondo de sus profundos y castaños ojos de miope bailoteaba el aire de una decisión audaz. -En fin –dijo, de repente-, cono vos tiraste esos versos, los guardaré yo. Desde ahora me pertenecen. Yo me llamo Silvia –añadió, tendiéndole la mano. Él le dio la suya. -Bruno –dijo, sonriendo-. ¿Por qué estás desesperada? -En realidad, ya no lo estoy. Quizá nunca lo estuve. Pero sé que si no subo al piso 19 lo estaré. Es decir, todo volverá a ser como antes. Se pusieron a buscar al unísono un timbre, una campanilla, una aldaba, un intercomunicador o algo así. No lo encontraron. Bruno descorrió el pestillo de la reja y la empujó. Le hacía falta un aceitado, porque chirrió como en una película de terror con Bela Lugosi. De pronto, a Silvia se le ocurrió una idea horrible: ¿y si, al fin y a la postre, no se trataba más que de un pedestre asunto de ventas por comisión, o alguna otra cosa igualmente estúpida, y lo insólito del anuncio no era más que una maniobra publicitaria? Había que salir de dudas cuanto antes. Cruzó la reja y atravesó el pasillo, seguida inmediatamente por Bruno. Al pie de la escalera comenzaba a sentirse un denso y penetrante olor a tabaco negro. -Lukaziewicz fuma mucho –comentó Bruno. La escalera estaba a oscuras y era curva, de manera que no se veía el final. Empezaron a subir. Llegaron a una puerta de madera. Bruno alargó la mano y la abrió. El olor a tabaco negro se hizo más fuerte. Impacientes, traspusieron el umbral y cerraron la puerta a sus espaldas. “¡Ajá!”, pensó Silvia, exultante. “Sabía que tendría que haberlo”. Sí, en el piso 19 había aire acondicionado.

2 comentarios:

Luna Guerra dijo...

pega mucho Montse!!! Aire acondicionado!!! JEJE
Vamos por más!!

don sata dijo...

me quede profundamente dormido...que cagada Dama!. Un relato artificial de punta a punta, lleno de lugares comunes, con un lenguaje pretencioso. Muy correcto todo, pero no es para tanto. Realmente mediocre nomás lo tuyo, no se compadece de la imagen que te haces de vos misma como "la super".