Consagración de lo diverso
Una lectura de la poesía peruana de los noventa
Luis Fernando Chueca
En el mismo "espacio", aunque con una modulación distinta, se puede ubicar Zona dark (1991), de Montserrat Álvarez. Con justa razón su propuesta concitó gran interés(1), pues se trata de un libro sólido y muy versátil tanto en el manejo del lenguaje, como en la construcción de sujetos poéticos y en el uso de fuentes poéticas y filosóficas. No se trata de un malditismo meramente urbano, pues a lo largo de las quince secciones del libro se construyen varios escenarios, en los que si bien lo urbano es fundamental, no es, de ningún modo, único. La sensación de caos y clima apocalíptico, además, no están necesariamente unidos a una escenografía callejera del deterioro, sino a personajes que ponen en escena una dinámica de relaciones en la que se evidencia el eje fundamental del libro, este sí de raigambre maldita: la mediocridad burguesa es puesta bajo el severo ojo (de diversos modos y a través de hablantes y personajes diferentes) del autor implícito(2) del libro, cuya posibilidad de juicio, y por ende su posición superior, están basadas en el conocimiento de la "verdad"; es decir, en la lucidez que le permite develar la miseria humana realmente existente bajo la apariencia de normalidad. Otros rasgos que nos permiten ubicar este libro dentro de la corriente de revitalización del malditismo son, además de las notorias marcas paratextuales(3), la deseada autoexclusión del autor implícito (definido por la superioridad mencionada y el consecuente desprecio a/de los otros, los tranquilamente instalados en el seno de la sociedad), el nihilismo, el repudio por toda forma de colectivización, la actitud contracultural y el demonismo (la devoción al dios del mal). También el lenguaje, irónico, directo y agresivo, que incorpora sin tropiezos rasgos de la oralidad de la jerga citadina que alimenta una voluntad antilírica y urbana o se desenvuelve en un registro que homenajea la dicción de las Flores del mal (4).
NOTAS:
(1) Y hasta ahora se le puede seguir reconociendo como uno de los libros más importantes entre los poetas del 90, aunque el tiempo haya hecho su trabajo de desgaste sobre algunos cuantos poemas, que parecen ser, sobre todo, el resultado de un formulismo inteligente.
(2) Utilizo la propuesta que, para la narrativa, recoge Mieke Bal: "El término lo introdujo Booth (1961) para comentar y analizar los conceptos ideológicos y morales de un texto narrativo sin precisar de una referencia directa a un autor biográfico. En el uso que hace Booth del término, éste denota la totalidad de los significados que cabe inferir de un texto, y no la fuente de dicho significado. Sólo tras interpretar el texto sobre la base de una descripción textual, se podrá inferir y comentar al autor implícito. Además, la noción de autor implícito no se limita, en este sentido, a los textos narrativos, sino que es aplicable a cualquier texto." Bal, Mieke. Teoría de la narrativa (Una introducción a la narratología). Madrid, Ed. Cátedra, 1995; p. 125.
(3) Como el título -que alude a la oscuridad y al discurso de los rockeros subterráneos-, la sombría foto de la autora y el texto de autopresentación de la contracarátula: "En el año de 1991, fecha de tantas muertes y nacimientos, yo, la bien o mal llamada Montserrat, por todos conocida y deplorada, decidí escribir, para las humanidades venideras, unas líneas que no significasen nada en absoluto".
(4) En los alejandrinos rimados y organizados en cuartetos de la sección que da nombre al libro: "Zona dark".
(Aparecido en Lienzo 22, Universidad de Lima, 2001; pp. 61-132)
OUROBOROS
PARTIDO AL MEDIO
La poesía paraguaya de fin de siglo y sus proyecciones
1977-2004
Jorge Montesino
2004
Montserrat Álvarez escapa a la lógica de las "líneas poéticas" trazadas en este trabajo por el simple hecho de provenir de la experiencia poética peruana. Su poesía ha sido criticada en innumerables ocasiones. Se ha dicho por ejemplo y con precisión que es parte de las últimas expresiones de "malditismo" dadas en los primeros años noventa en la poesía peruana. Montserrat ha mantenido ese malditismo, que proviene de su libro Zona Dark editado en 1991 en Perú y luego en Paraguay, en sus libros posteriores: en la nouvelle Espero mi turno, en El poema del vampiro y en Underground, dándole a su poesía un aire renovado dentro de la tendencia. Esa adhesión a la expresión "maldita" le ha costado, de parte de alguna crítica, el adjetivo de "nihilista" en varias ocasiones y también la ha acercado a las tendencias vanguardistas, pues el trabajo de las formas en concordancia con esos contenidos le obliga a buscar recursos efectivos y novedosos.
El dossier de la revista Zurgai (junio de 1994, Bilbao, España) que se ocupa de la "poesía femenina" peruana desde los años 60 en adelante, selecciona sólo a seis poetas y entre ellas a Montserrat Álvarez de quien dice en la introducción a la muestra y refiriéndose a su primer libro publicado Zona Dark:
"…trabajado a conciencia, el verso la mayoría de las veces sale limpio, puro. A veces es recia. Dice las cosas casi con rabia. Maldice. Descalifica. Denuncia. Sus emociones no rompen con la pauta poética en ningún momento. (…) Deambula por la ciudad. Descubre seres horrorosos. Sobre todo hombres cuya alma hiede. Y los denuncia como si los estuviera señalando con el dedo. A su valentía suma el arte."
Afincada definitivamente en Paraguay, Montserrat Álvarez concebiría y desarrollaría un libro extraño, en el cual conviven tres supuestos autores: Carlos Valdemar, Montserrat Álvarez y Roberto Boursiac y tres géneros literarios diferentes: la poesía, el estudio filosófico y la polémica, se trata de El poema del vampiro, obra que fuera extensamente comentada por el poeta Emilio Pérez Chaves, algunas de cuyas opiniones dejamos a continuación por lo significativas que resultan para cualquier crítica que se emprenda en adelante de esta obra:
"Con astucia y sabiduría, con imaginación y técnica, borra las fronteras de los géneros literarios en lo que tienen de esquemático, rutinario y convencional. (…) El predominio de elementos no convencionales transforma al libro en una obra de sorpresas constantes y paradojas frecuentes. (…) El libro resulta un acertijo que está en clave. Parte de su estética reside en un enigma que no es revelado y que el lector debe descubrirlo al concluir la lectura"
Acierta Emilio Pérez Chaves cuando habla de claves, acertijos, técnica, enigmas, todas características o partes de mecanismos de relojería. Los poemas y las narraciones (sobre todo se nota en estas últimas) de Montserrat Álvarez, además de lanzarnos a la cara su escupitajo de asco al mejor estilo punk o como se llamaba antes: "de los malditos" tienen una "armazón", una intencionalidad hiper-racional que los hace maquinaria "destinada a". Esto es lo que encierran los cuentos que incluyó en aquel libro compartido con su padre (Doce esbozos haitianos y un cuento andino), en su nouvelle, en este libro al que se refiere Pérez Chaves y en sus dos libros de poemas. No por nada es amante de la obra de Henry James y sobre todo de Las alas de la paloma.
Para cerrar estos párrafos dedicados a Monserrat Álvarez hay que decir que ha sido invitada, en su período "paraguayo" a numerosos encuentros internacionales y ha participado en innumerables eventos literarios, además de conducir el café filosófico de la ONG Orbis Tertius y hoy en día el Taller de Filosofía del Centro Cultural de España "Juan de Salazar". Montserrat continúa, pese a los años que lleva en Paraguay, reivindicándose peruana, y formando parte de las antologías de su país, pero la casi totalidad de su obra fue creada en Paraguay y permeada por el tono, la textura e incluso los vocablos, aun resistiéndose, de este país. No se quedó aislada en la poesía peruana.. Su obra es tanto o más paraguaya que la de cualquier otro aunque sea parte del equipo de "extranjeros" de este grupo en el que también están Montesino y Diegues cada uno con sus particularidades
MONTSERRAT ÁLVAREZ (Zaragoza, 1969)
De ZONA DARK (Lima, Perú, 1991)
Paradoja
Todo hombre bueno tiene dos ojos como dos peces
naufragando en un grueso mar de lentes atónitas
Todo hombre bueno tiene una boca entreabierta
de la que se descuelgan (como hilos de baba
—pero con sorprendente regularidad—)
consejos y consejos y consejos
Pero lo más repugnante de todo
es que cada hombre bueno tiene dos manos húmedas
que lo auxilian en la emotiva tarea
de ganarse a alguna pobre criatura pecadora
mojándole la frente o las manos respectivas
con su bondadosísima transpiración
Y así todo hombre bueno genera —oh paradoja—
precisamente aquello que quiere destruir:
las más bajas pasiones, el odio más siniestro.
Vegetación miraflorina
(Los ricos también lloran)
Feas en su belleza uniforme pasean
con ropas relucientes a la última moda
Bajo el sol, el chillón
color de sus cabellos
es aún más amarillo
—ciegan, qué duda cabe—
Los suyos les darán
lógicos matrimonios,
planificadas vidas, besos planificados
Caerán los años sobre su bronceada
desnudez sin poesía
Envejecerán en medio de sus baños
sauna y de sus aeróbicos
Y un día enfrentarán en silencio el espejo
y clavarán sus ojos en los ojos de vidrio
Y ya será muy tarde para abrirlos
Circe
Parias con nuestra sangre han comprado los hombres
sus altas torres donde se guarecen
de vicios ancestrales
Somos las malas sombras de sus noches
Como extranjeros son en sus propias ciudades:
la vida que hay en ellos es la nuestra
porque para nosotros es que brillan las luces
y anuncia sus caminos el cemento
Para vivir jamás pedí permiso
para morir tampoco
y nunca me arrepiento de mis actos
Parias la fealdad de sus vidas compradas
de su legalidad y de su hastío
doblará sus espaldas arrugará sus frentes
Cuando no sirvan más los dejarán los suyos
al borde de una zanja como engranajes rotos
Los desprecio y desprecio su desprecio
Mi orgullo es alto como mis caderas
Lo alimenta el respeto de mis bestias,
mis animales bajo mis caricias
Ellos son mis hermanos / Los hombres no me importan
Morirán como mueren los esclavos
Yo seré interminable
La metamorfosis
Una mañana Gregorio Samsa se despertó y vio que sus manos
ya no eran de carne y hueso sino precarios recortes
de papel. Acobardado,
quiso retener con ellas lo último de noche que quedaba,
para evitar el día inevitable, el vil enfrentamiento
con sus viejos y con
todo el resto del género humano, pero eran
inútiles recortes de papel. Quiso lavarse la cara,
peinar la cabellera, que le daba
un aspecto feroz, pero temió mojarlas y perderlas,
a esas tristes miserias, su único tesoro.
Quiso llamar a alguien, mas se dijo
yo ya no tengo hermanos, mis hermanos
ya no son mis hermanos. Entonces vio,
pegados al cristal de la ventana
que tenía a un costado de su lecho,
manos que un día fueron carne y hueso,
rostros de seres que fueron humanos.
Entonces comprendió: "Somos los desterrados
de la vida", se dijo, apartando las sábanas,
se levantó del lecho, abrió la puerta,
salió a la madrugada ensombrecida.
Afuera, aquellos hombres de manos de papel
le volvieron la espalda, para huir con la noche
de aquel lugar en el que amanecía.
Samsa empezó a seguirlos; sin volver
la mirada hacia atrás, sabiendo que sería
inútil todo adiós, se adentró en la humedad
de las últimas sombras, abandonó la luz
de los días futuros, abandonó la casa
paterna,
para siempre.
Monólogo de Marilyn Monroe antes de suicidarse
Yo de nada me quejo: en este mundo
jamás hubo una víctima: sólo existen culpables
Yo no tengo miedo de la vida
La vida no es aquel envejecer suburbano
que pudo destinarme el dios de la rutina,
las carnes flácidas de los delantales
manchados de miseria cotidiana
Yo no tengo miedo de la vida
Y pienso en todos aquellos jóvenes vaqueros solitarios
que partían heridos de muerte sobre el lomo
de algún caballo fiel, asesinados
por la humanidad,
rumbo a un salvaje ocaso en technicolor
La vida es aquel súbito desafío del alma
que puede levantarse en cualquier noche incógnita,
las bebidas azules en la luz estelar
de las constelaciones de una ciudad maldita
No ha de sobrevivirme ningún hombre:
Yo seguiré riendo en la última luz
de neón que se refleje sobre el líquido
de la última copa que alguien levante y beba.
Ars poética
La poesía debe ser como el amor,
asunto raro de bichos raros de largos dedos
sensitivos
La poesía debe ser como el amor,
refinada y violenta
y que haga daño y muerda
sin llegar a romperse
ni a romper
Pero a veces la poesía debe llegar más lejos que el amor
y más lejos que todo
Y romper cosas
De CUATRO POEMAS Y UN MANUSCRITO (revista El Augur, Asunción, Paraguay, 1993)
Tomates, tomates…
Tomates, tomates, hijos de la sangre,
grandes nabos, blancas
fibras de la luna,
espléndidos apios, locos de remate,
amo vuestra dulce vocación cantora
de llenar de fauces más de mil y una
en la oscuridad de las altas horas.
De verdes anhelos está llena mi alma,
de jugo de berros, de sangre de palta,
de los entremeses, los engañabobos,
la lengua del pato, la boca del lobo,
el huevo del dodo y el del avestruz,
la vaca sagrada que hunde la testuz
en la fuente ansiada –la transustanciada
sangre de Jesús–
Abrid vuestras bocas hambrientas, hermanos,
al maná que blanco tiembla en vuestras manos
al maná de ciegos y de comedores,
al maná de cojos y devoradores
abrid vuestras bocas hacia este futuro,
extended a él vuestros brazos duros,
que nuestros estómagos enormes y magros
llegarán celestes, oleosos milagros.
Cuán grato…
Cuán grato el sordo fluir de la propia insustancia
el ser transeúnte no siendo jamás en un punto; esencia
que, fluyendo, se aniquila a sí misma en su inconstancia
cuán absurdo este no ser que está siendo, sí, qué drama
curioso este discurrir no-verde de las no aguas
que, imposible, es y no es fin, inicio, nudo y trama
Cuán grato el sordo fluir es de la propia inconsciencia,
renunciar al acto, al hecho a la obra y a la ciencia
ansias ilusas de ser que son del no-ser la suerte
cuán burdo engaño la vida,
que de sí misma se muere como de mortal herida,
y cuán perfecta la muerte.
Aquel que a solas…
Aquel que a solas se inclina sobre el plato
en el vacío comedor del pecho, aquel que baila, aquel que se emborracha
de doliente alegría, aquel que se contempla en el espejo
Aquel que a solas se inclina sobre el plato
humeante y sorbe tenaz, pacientemente,
con humildad la vida, gota a gota,
sin pedir nada a cambio
Aquel que engulle la limosna enjuta sin saber quién la da ni para qué,
aquel que enjuga con su pan los restos serenamente, sin pensar que un día…
Ese que de mi mano ha de comer, ese que aguarda en ese paradero,
aquel que baila, aquel que se emborracha,
aquel que se recoge para hundirse en la negra pantalla de su sala
El que cierra las puertas de su casa por miedo a los ladrones, el que enciende la estufa, el que trajina
para comprar el pan, la sal, el agua, para cuidar la dádiva mezquina,
el pobre cuerpo, la fugaz limosna de ser para no ser, al fin un día
Polvo que el viento anima brevemente mas deja caer, de nuevo, al suelo,
muerte por un segundo vuelta vida, silencio roto, pero, al fin, silencio
Hermanos míos, ilusos, ingenuas, inocentes madres mías, hijos
míos sin número, esposos incontables, hijos huérfanos míos, cada uno precioso:
¿qué he de hacer por vosotros? ¿qué puedo yo hacer? –esta pregunta
de día me consume, de noche me desvela, no me deja –¿qué he de hacer,
qué he de hacer por vosotros?
La vida…
La vida, la vida, la vida: ¿qué es este torbellino
que nos atrapa el alma y nos encierra
como en estrecho círculo de insania?
¿qué es esta conjunción de sinsentidos
que a diario y diariamente nos arrastra
al núcleo monocorde de su trama
cenagosa, incesante y arbitraria?
¿Deberemos beber desde su entraña
su oscura secreción de oscuridades
–ya queridas, ya odiadas–? ¡Qué pregunta!
El tiempo, que confirma mi sustancia,
humano es, como todo en esta taza
de cicuta tan dulce y tan amarga
¡Apurar de un tirón, hasta las heces,
el veneno mortal de nuestra nada!
¿Qué otra cosa debemos
–o podemos– hacer? ¡Si nada somos,
o, por mejor decir, si somos nada!
De UNDERGROUND (Arandurá, Asunción, Paraguay, 2000)
TENGO UNA SERPIENTE
Tengo una serpiente entre las piernas
un enigma en la cara
un as en la manga
Tengo una serpiente entre las piernas
un nudo en el cuello
una aparente calma
Un haz de luces que desdeña
todo lo que los necios ven y piensan
Un alma que sueña y que sueña
Tengo una serpiente entre las piernas
que muerde y envenena a los vivientes
que emponzoña las pieles de las bestias
Tengo una serpiente entre las piernas
que anhela devorarte con su alma de fiera
Soy aquella que se yergue en las tinieblas
aquella que no posee sino sus garras y dientes
y pese a todo quiere poseerte
Yo soy aquella que desnuda se yergue
a la desnuda luz de las estrellas
y sobre los huesos de los muertos muere
Porque tengo una serpiente entre las piernas como un río de fuego
como un tenue demonio como un callado cielo
Como un callado cielo
ELOGIO DE LA NOCHE
Nada hay en el día que me atraiga; el crepúsculo
es como un amanecer para mi alma, y este anuncio
de las próximas sombras da una oscura alegría a mis entrañas
La noche trae consigo un negro mundo insondable, y su extraña
belleza transfigura las cosas
más feas, insuflándoles
un alma nueva y misteriosa
que purifica de todos sus pecados la tierra
Tórnanse extraños, sagrados,
todos mis rituales solitarios
Sagrados el fulgor
y las azules espiras de mi tabaco
De mi copa el licor,
también, sagrado
De lo Eterno la casa misteriosa,
de arquitectura ciclópea,
son las sombras
en las que reina mi sombrío fuego, y un horrible placer
llena mi pecho
y el atroz universo
Más lejos que en el día llega la mirada
durante la noche, y más los ojos ven en las tinieblas
que en la luz engañosa y los falsos colores
y formas de las cosas rutinarias
Adentrando la mirada en la oscuridad impenetrable
–¡aunque esto sea una contradicción!–,
de la negrura plena en la intangible calma,
penetra el hombre en su propia infinitud,
borrándose los límites, mas también las distancias,
y accede así a un espacio superior
al espacio terreno: el de su alma
A UNA VIEJA
"¡las regularidades matemáticas me fascinan!"
–exclamó la rubia teñida
Y: "¡NO-NO-P EQUIVALE A P!" (con su ridículo "NO-NO-P" quería
decir "negación de negación de ‘p’ ")
"¡las regularidades matemáticas me fascinan!"
–exclamó la vieja puta
Y: "¡En el logotipo de Benetton veo
una regularidad acromegálica, pitagórica, mayéutica!"
Yo le dije: "Vieja puta del Infierno
que serás coronada de laureles otras doscientas veces
es mejor que cierres tu boca barbuda
porque yo podría enfurecerme
y entonces
si te degüello de tripas a rabo
el cuello te saldrá por el cogote
PORQUE TU ALIENTO REDUCIRÍA A POLVO
los mástiles más altos de los barcos
PORQUE TU CULO ES DE AIRE ACONDICIONADO,
y tu boca,
una cochina máquina de vomitar libros
de malos versos malas artes mal aliento
VIEJA NARIGUDA
ay de ti si no aprendes a olerle el culo al Diablo
PORQUE A ESO ESTARÁS DESTINADA
una vez –una bendita vez–
que –¡destripaterrones! ¡desgarramantas! ¡CUERNOENPANZA!–
hayan callado las torpes loas de tos satélites,
hayan callado los cielos y la tierra, yo misma haya callado,
Y, FRÍO YA EL SOL, tus vanas glorias
se hayan evaporado como el hielo
AH EXTINCIÓN BENDITA DE ESTE MUNDO IMBÉCIL
AH BENDITA EXTINCIÓN DE LOS VENENOS
Ah, bendita extinción de la maldita sierpe
que, estéril ya, aún pare hijos
y, frígida, chilla en orgasmos fingidos
Bendita el águila y bendito el nido
de tu condena, enana yerta,
corcovada y negra
¡UF!
INSTANTE
X escancia la cerveza, y mientras escancia
brillan sus ojos con febril mirada
Yo contemplo la elegante, fina mano que la botella levanta
con tanta gracia
Es de noche sobre Asunción, y el invierno se está yendo
Como X, otros muchachos, en iguales o parecidas circunstancias,
escancian la cerveza en la noche estrellada
Y otros tantos lo harán, a lo largo
de los años y los siglos venideros
Pero que quede claro: sólo X,
en este fugaz instante irrepetible,
y de ello dan fe mi tinta y mi palabra,
es capaz de escanciar con tanta gracia
y de mirar con tan febril mirada
RAPOSA
Os querría contar de la Raposa
Ahora que estamos aquí, todos con todos
y nadie con nadie, en la foresta umbría, la recuerdo
Era un ser de los bosques, rojo y fiero
Huraña y altiva, cultivaba
su misantropía entre las sombras, en ocultos
rincones, donde no llegaba nadie
Yo la observaba largamente, y ella me miraba con franca hostilidad
Pero tenía hambre, y la obligué a quererme
Recuerdo aquella magnífica primera mirada de agradecimiento
Yo la comprendía
Yo siempre fui como ella yo siempre tuve miedo
Pero algo se quebró en su interior merced a mi silente persistencia
Algo, una rígida coraza, un catafracto
de hielo y de fuego, una armazón
de acero, y nos miramos a los ojos
Y luego desapareció
¿Balazo? ¿Veneno? No lo sé
Sólo sé que paseaba su silueta
desgarbada para mi recreo, y me lamía la mano
Era feroz, y los hombres le temían
Pero a mí me lamía la mano
Quiero que sepáis esto, antes de que su recuerdo
se pierda para siempre en el pasado
Los hombres y las fieras se odian entre sí por un fundamental malentendido
La prueba es mi raposa
Ella me miraba sin temor al rostro, y yo a ella, y, ya veis,
ahora que la he perdido hasta tengo
como un puñal clavado en el abdomen, y no sé
No sé
Nunca fue hermosa
Su pobre rabo perdía pelo, su cuerpo
tenía demasiados huesos
Pero lamió mi mano y me miró a los ojos
Y luego desapareció
Desdeñosa de la maldad y la vileza de los hombres, buscó
la soledad de los bosques, el silencio
de la tupida floresta para rumiar sus temores, y vivió a salto de mata,
cazando aquí alguna paloma, aquí alguna gallina
Y luego desapareció
Era un bicho desgarbado y triste, lo sé, pero lamió mi mano
¿Quién pudo hacerle daño?
Por culpa mía, quebró su desconfianza
justificada, abrió su corazón
a un ser humano, lamió con su tibia
lengua de terciopelo mi diestra indigna
Y luego desapareció
Saltó por un instante entre mis días, correteó
llena de júbilo por vez primera, me miró
a los ojos con los suyos hondos,
graves y melancólicos, en los que anticipaba
la traición implacable de este género vil, y su destino, y luego
desapareció
A SATANÁS
En aquellos días y por aquel tiempo, las noches eran largos
festines de lujuria, de vino, de veneno, de muerte y sacrilegio
Yo me embriagué mil veces
Las noches eran largas revelaciones de desnudos torsos, de afanosos
esqueletos, de volutas de humo
Comulgué, sí, comulgué con el Diablo
Le canté mil veces en mis versos; nadie se percató
ni me excomulgaron; ni mis sacrosantos,
respetables padres, ni los curas
Luego probé la mendicidad, acuñé monedas con mi efigie,
fui reina y prostituta
He conocido las alturas de la santidad, de la unión mística
con el Dios terrible, y los abismos de la profanación
En mí se han profanado todas las criaturas
He hecho de todo, señores: de pie,
de costado, abajo, arriba
al revés incluso –¡y vaya si es difícil!–
Con éste, con aquél, con aquel otro, ¿con quién no?
Nadie puede ufanarse de haberme poseído
Yo los engullí a todos, como un ogro
engulle a las princesas inocentes; entre mis largas piernas bebí su sangre
Yo bebí su sangre yo los dejé exhaustos
Yo he salido invicta de todos los abrazos; ninguno pudo nunca someterme
Éste es mi triunfo; éste es mi pesar
Ved con qué nobles palabras puedo hablar de mis ruindades, de mis vicios,
de mis siete pecados capitales –pero no divaguemos,
no escurramos el bulto–
A lo que iba:
en medio de todo esto, yo te amaba; sí, te amaba, mi dulce Satanás,
que me diste a beber entre tus rojas manos el vino turbulento de la furia,
que me enseñaste la locura de la alegría y la alegría de la locura
Contigo me emborraché cada noche, y ahora
que no te rindo culto a ti ni a nadie, que he crecido en libertad
y no voy más a tu iglesia, sino que por mi propia cuenta me embadurno
con cerveza y retuerzo el pescuezo de las botellas,
sueño largamente contigo, y sé,
sé que sabes que he de volver a Ti, si alguna vez me he ido, sí,
sé que sabes, sé que sabes, mi dulce Satanás
Me he armado contra Dios y Sus tentáculos
Sus tentaciones, Sus trampas
Me he armado y no tengo perdón ni salvación ni temor, porque me aguardas
entre tus ígneos resplandores, y ahora que acaricio
mi sexo con mi desteñido vaquero sé que me tienes y sé que te tengo
–¡ah, es magnífico!– igual que tantas veces, mi viejo compañero
DOS POEMAS DE MONTSERRAT ÁLVAREZ TRADUCIDOS AL ALEMÁN POR EL POETA WOLFGANG RATZ.
So ehrenwert
Und warum rauche ich
friedlich meine billige Zigarette
und sitze auf einer fetten und überdrüssigen Welt
anstatt meinen Nächsten zu morden
Warum überfalle ich keine Bank
und verbrenne die ganze Kohle
anstatt die Nägel
der Feigheit zu beißen
Und warum lasse ich nicht Blut auf den Kosmos regnen
um von Neuem das Chaos herzustellen
und den Dingen die Patina der Neuheit zurück zu geben
Warum
Und sagen Sie es mir,
Euer Ehren
Euer Hochwohlgeboren
Sie, der Sie soviel wissen
Sie, mit Ihren Lehrstühlen an den philosophischen Fakultäten
Sie, gewesener Held von dreißig Revolutionen
Sie, der Sie die Jugend erziehen
Sie, der Sie beim Trinken Zurückhaltung üben
Sie, der Sie bei jedem Frühstück dreißig Millionen gemordet haben und
den Käse mit dem Blut ihrer Schakale und Geier würzen, Sie der Sie sich geschmackvoll kleiden, der Sie sich mit Stechkarte zur vorgeschriebenen Uhrzeit melden, Sie
mit dem Girokonto, Sie, der Sie mich über den Nabel hinweg anschauen und mich angeifern, ohne mir was dafür zu geben, Sie der sie in allen Bekenntnissen die Kommunion empfangen und schöne Villen besitzen, Sie der Sie Kinder haben, die zum Kinderarzt gebracht werden,
Sie, der Sie ja so ehrenwert sind
Was werden Sie mir jetzt sagen, da sich in unseren Nieren
giftige Rückstände absetzen, jetzt, da nichts definiert ist
außer dem Nichts, jetzt, da wir 2 Hundertstelzoll vor dem Abgrund stehen, jetzt,
da wir schon alles entweiht haben, jetzt, da wir sogar den Mond betreten, jetzt,
da wir nicht mal mehr ans Klopapier glauben, ja, was werden Sie
mir jetzt sagen, jetzt, Sie
der Sie ja so ehrenwert sind
Gerade jetzt, wo wir anfangen wollen zu leben
Jetzt, wo die Stunden wie Wasser regnen und die Nacht tagt
Jetzt, da Sie zu nichts mehr taugen, jetzt da nichts mehr zu etwas taugt, weil jetzt
die Nähte der Dinge aufplatzen, weil jetzt alles explodiert
oder kurz vor der Explosion steht, Sagen Sie mir, ja, sagen Sie mir, was können Sie mir jetzt sagen, Sie, der Sie doch so ehrenwert sind.
TAN RESPETABLE
Y por qué, pacíficamente,
fumo mi cigarrillo barato
sentada sobre el mundo gordo y tedioso
en lugar de matar a mi prójimo
Y por qué no asalto un banco
y quemo toda la plata
en vez de roer las uñas
de la cobardía
Y por qué no lluevo sangre sobre el cosmos
para instaurar el caos nuevamente
y devolver a las cosas la pátina de lo nuevo
Por qué
Y dígamelo usted,
vuesa merced,
vuesa señoría
Usted que sabe tanto
Usted que tiene cátedras en las facultades de filosofía
y ha sido héroe en treinta revoluciones
Usted que educa a la juventud
Usted que sabe beber con moderación
Usted que ha matado a treinta millones en cada desayuno y sazona sus
quesos con la sangre
de sus chacales y de sus buitres usted que usa ropa de buen gusto usted
que marca a la hora debida su tarjeta usted
que tiene cuenta corriente usted
que me mira por encima del ombligo y me escupe sin darme nada a cambio
usted que comulga con todas las iglesias y posee bellas casas con jardín usted
que tiene hijos
que van al pediatra usted
que es tan respetable
Y qué me va a decir usted ahora que se acumula
la basura tóxica en nuestros riñones ahora que
nada posee una definición salvo la Nada ahora que
estamos a dos centésimas de pulgada del abismo ahora
que todo ya lo hemos profanado ahora que hemos pisado hasta la luna ahora
que
ya no creemos ni en el papel higiénico sí qué me va
a decir usted ahora, usted
que es tan respetable
Justo ahora que empezamos a querer vivir
Ahora que comienzan a llover las horas como agua y amanece la noche
Ahora que usted no sirve para nada ahora que nada sirve para nada porque
ahora
las costuras de las cosas se desgarran porque ahora todo estalla
o está a punto de estallar dígame sí dígame qué me puede decir usted ahora,
usted que es tan respetable
(De Alta suciedad, Eloisa Cartonera, Buenos Aires, 2005)
Ars poetica
die Poesie muss wie die Liebe sein,
eine seltsame Angelegenheit für seltsame Kreaturen mit langen
empfindsamen Fingern
Die Poesie muss wie die Liebe sein,
gerissen und gewalttätig
und soll wehtun und beißen
ohne zerstört zu werden
oder zu zerstören
Doch manchmal muss die Poesie weiter gehen als die Liebe
und weiter als alles
und muss Dinge zerstören
Ars poética
La poesía debe ser como el amor,
asunto raro de bichos raros de largos dedos
sensitivos
La poesía debe ser como el amor,
refinada y violenta
y que haga daño y muerda
sin llegar a romperse
ni a romper
Pero a veces la poesía debe llegar más lejos que el amor
y más lejos que todo
Y romper cosas
(De Zona dark, Lima, 1991)
Kurupí, último bicho velvet-maká-urbanizado agonizando su existencia de peligro de extinción en las selvas de soja parawayensis y en sus plegados como conchas oasis de perfumados jardines de cannabis orientalizantes
miércoles, febrero 15, 2006
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5 comentarios:
Chamigo Kurupicho, le respondo aquí para que no se tome la molestia de buscar respuesta en mi blog y porque no encontré una dirección de email.
Efectivamente Carmen de Patagones queda cerca de mi ciudad, Trelew, aunque lo de cerca siempre es relativo en la Patagonia, ya que tal vez sean 400 ó 500 kilómetros.
Pues bien, la suya es la primera noticia que tengo de los Rodríguez Alcalá, pero le remití la consulta a un amigo que sabe mucho más de estos asuntos y tengo la esperanza de que me dé alguna referencia sobre la continuidad del linaje.
Por lo demás, Patagones es famosa en la historia por cierta batalla con Brasil en el siglo xix (en el cerro La caballada) y por un episodio policial (una masacre escolar al estilo Columbine) que data de un par de años.
Información sobre la primera y una aguafuerte de Arlt puede encontrar al pie de la página del enlace.
Cualquier novedad, le cuento. Y un saludo.
Montserrat: ¡que excelente tu poesía! En la lectura no pude distraerme. Me vi como abducido. Una fuerza me llevó al centro de cada poema. Nada permanece incólumne ante ese expresionismo sudaca, por llamarlo de algún modo.
Saludos
Marcelo
Hola Montserrat: qué bien! Ojalá el Duglas suelte la golosina y esté en la conspiraçau asunceña. Yo voy a sacar pasajes esta semana que viene. Mandame una gacetilla para publicar en mi glob. Nos vemos pronto. Abrazos para vos y Cristino. Marcelo
Montserrat, tu poesía es genial!!!
Soy un tanto excentrica, y no muchas cosas suelene llamar mi atención, pero tus textos son alucinantes.
Eres mi heroina ;)
www.ventanaparchada.blogspot.com
Que buena poesía Monserrat, te felicito a la vez me gustaría saber si estás al tanto de los poetas de tu generación como Miguel Ildefonso, Rodolfo Ybarra y Rubén Quiroz que también son muy buenos y con muchos premios literarios. Siempre
AnA de Perú
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