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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

sábado, mayo 07, 2005

Sexualidad de la filosofía

Suponiendo que la filosofía, y no los filósofos, que se da por descontado, tuviera una sexualidad, podríamos imaginar: homosexuales a la dialéctica negativa de Adorno y a la dialéctica sin síntesis posible –ese oscilar ab eternum entre el interdicto y la trasgresión, entre la animalidad y la cultura- de Bataille; heterosexuales, a Hegel (dialéctica con aufhebung, ese espíritu que se enajena en la naturaleza y en sucesivas tomas de conciencia logradas en la historia finalmente se reconcilia en el estado prusiano) y al surrealismo de Breton, que entre la realidad y el inconsciente imagina una solución final superadora con el suprarrealismo. La serpiente mitológica que se muerde la cola en un movimiento sobre sí sin procreación o división que fecunde una tercera vía o nueva perspectiva: las ideas homos, diríamos. Una cópula placentera y lujosa pero sin hijos. Mientras que las filosofía sintéticas, hoy en día muy de capa caída por aquello de la imposibilidad de comprender el todo, prestan el ardid del devenir y la apertura a otras voces y otros ámbitos que las del enrarecido y acaso solipsista de las primeras, agotadas en la perpetua y mera agitación, no del yo con el otro, sino con un otro que es en el fondo un sí mismo. Se podría objetar a este esquema su apego excesivo a una “mayéutica” ya superada o anacrónica si tenemos en cuenta las nuevas tecnologías de procreación en la medicina moderna o posmoderna, como por ejemplo la clonación, la inseminación artificial y la fecundación in vitro. Esto con respecto a las ideas de los filósofos, pues de la vida sexual de Adorno ya sabemos que, además de su esposa, degustó el tembloroso mundo de las canas al aire con más de una secretaria o admiradora; de Hegel, que pudo casarse con una noble pero no desdeñó las delicias del cuñá iyyképe, cuyo fruto fue criado y educado por su hermano y murió en las Molucas sirviendo al ejército holandés. Bataille, que había abandonado a Sylvie (“la mujer más hermosa que vi en mi vida”, según Buñuel), acabó llevando esa vida ascética de sus admirados místicos. Bueno, en cuanto a Breton, sería un pleonasmo extenderse en la sed insaciable que manifestó en la búsqueda de nuevas musas para su inspiración poética…

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