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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

martes, mayo 31, 2005

La colonia es mujer e inferior

La colonia es mujer Análisis “ideológico”de la narrativa latinoamericana que revele sus puntos de mira, sus intereses secretos. Suerte de renovatio de la disputatio setentista entre narrativa europeísta y narrativa indigenista. Qué mitos, mitologemas, tradiciones, motivos subyacen a ella. El influjo devastador de Borges: estos borgianos, arrastrados por el discurrir inercial de su estética mimética, ahora aparecen hasta en la sopa. Su avanzadilla de puro mito grecolatino, germánico, en suma, indoeuropeo. A veces con un poco de aliño oriental, chino o musulmán, pero de transmisión europea (Waley, Galland, Burton, Fitzgerald). Los conatos frustrados de derivar hacia lo gauchesco y el culto a los compadritos son meras piruetas que no ocultan su ursprung épico-caballeresco. Un inmenso desierto allí donde uno busque motivos precolombinos arcaicos o de asimilación colonocristiana. No aparecen siquiera con trasposiciones o contaminaciones posteriores a la conquista. (Bueno, Argentina, país del difunto, siempre fue una provincia sin plata; apenas, irónicamente, quedó en ella el nombre del metal como registro de la esperanza de su hallazgo. En realidad debería haber recibido el epónimo español par excellence, Vacaria, por aquello de la introducción y adopción furiosa del animal ambrosía de los carnívoros y que fue la punta de lanza de su apogeo económico. Claro que la independencia tan mentada del yugo español sólo trajo consigo las estrategias de exterminio de los nativos pámpidos y de otros grupos étnicos en el siglo XIX. El desierto que crece con el lema civilizatorio de prohombres inolvidables como Sarmiento, que por ironías infaltables acabó su apostolado racionalista entre los bárbaros guara de Paraguay, donde la solución final de los colonizadores había tenido como baza un mestizaje soft e incruento gracias a la antigua tradición guaraní del tovayazgo o cuñadismo, código de honor que imponía una reciprocidad absoluta hacia el otro en cuanto se convertía en cuñado, como en los numerosos casos de caciques que, habiendo dado por mujer a un caraí español a su hermana, a su hija o a una de sus mujeres, quedaban obligados en cierta forma hacia este nuevo pariente, y, desde luego, esperaban otro tanto de su parte. Por supuesto, no hubo feedback alguno de parte de los peninsulares, pero el experimento funcionó). Dividirla esta narrativa en: a) la producida por continuadores de los mitos europeos, caracterizados por el colaboracionismo consciente o inconsciente de sus ideologemas, de modo esquizofrénico (vivir la América con los fantasmas europeos). Escritores marionetas que no se cansan de esbozar voces y gestos europeos, llenos de respuestas “teóricas” a los conflictos de la realidad latinoamericana. El psitacismo (del griego psittakós: papagayo) de sus héroes son, además de Borges, Cortázar, Bolaño, etc., y: b) la producida por escritores que se caracterizan por la asunción de los mitos latinoamericanos (ya sean precolombinos puros o contaminados por hermenéuticas cristiano-colonialistas). Los que dan voz a los fantasmas originarios conculcados por el mayor genocidio de la historia (en apenas 2 generaciones, su población disminuyó en setenta millones), producto directo o indirecto de la movilización total católico-europeo-renacentista. Narrativa latinoamericana que use como materia prima mercurial, para obtener la piedra filosofal de la novela, y la narrativa en general, latinoamericana, los mitos propios, autóctonos, frecuentemente contaminados o híbridos. Sus modelos: Rulfo, Macunaima de Mario de Andrade, Arguedas, etc. Leer novelas cuya materia ideológica no excluya los mitos autóctonos acallados o hibridizados, ya sea contaminados por sus propios comentadores o contaminados a nivel de la hermenéutica popular. Replanteamiento del apogeo de la tan mentada novela urbana (asociada a la civilización europea, pues los indios “comían saltamontes, despreciaban y malusaban el oro, la plata y las perlas”). Cuando el escritor latinoamericano esté a punto de atacar el papel blanco, recuerde que la mitad de la tierra lleva el nombre de un escritor y no el de un hombre que ha esclavizado a todos los que no se comportaban como él lo requería o no se adaptaban a sus sueños de dominio y codicia.

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