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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, mayo 12, 2005

Edificios nuevos

El barullo del festival Pilsen Rock II, con su panda de remanidos grupos curepas, ¡cómo son aburridos!, del brasilerito simpaticón, y la bolsa de gatos de la escena rockera local, me empujan con mi habitual "evasionismo" a refugiarme en el ambá de los berlineses (expresión de nihilismo a lo Grouch Marx -"antes de nada, estoy en contra"de mi juventud tardía, allá en los lejanos 90), quintaesencia del gen egoísta, música ruidosa a la altura de nuestra pasividad vegetativa cotidiana. ¿Cuándo dejaran las bandas paraguayas de perpetrar sólos narcisitas, cuando la inteligencia correrá paralela o ensamblada a la melodía-ritmo? Tal vez la cerveza tenga la respuesta. A continuación va la reseña de lo último de los alemanes. Einstürzende Neubauten. “Perpetuum Mobile”. Mute-Everlasting. Rock Encabezar esta crítica diciendo que EN vuelven a ser noticia., tras cuatro años de sequía –relativa: en 2001 publicaron la más pobre de sus tres antologías y en 2002 un generoso directo en Bruselas-, significaría menospreciar el trabajo que se está llevando a cabo de espaldas a la industria discográfica desde neubauten.org. En agosto de 2003 se cerraba la primera fase de un experimento iniciado un año antes que pretendía establecer mediante Internet un vínculo directo entre seguidores y grupo. Se creó para ello el concepto de supporter, aquella persona con capacidad –previo pago on line- para opinar durante la confección del nuevo material y con derecho recibir “Supporter’s Album # 1”, además de un doble disco en directo descargable desde la página, conexión por web-cam al búnker de ensayo y otros privilegios virtuales. Dado que no se cubrieron todos los gastos, el quinteto se ha visto obligado a publicar “Perpetuum Mobile”, una especie de sucedáneo de “Supporter’s Album # 1” con tomas idénticas, recortes, variaciones y algún que otro descarte importante. Líricamente, su nuevo trabajo para Mute se centra en la utopía del flujo eterno, tratando de pasada, temas ajenos al eje argumental –rutina, bebida, amor- que demuestran una trayectoria –la de Blixa Bargeld- plagada de experiencias A nivel musical, el disco rescata la sutileza de “Fünf Auf Nach Oben Offenen Richterskala” (87) y la lleva un paso más allá de “Ende Neu” 896) y “Silence Is Sexy” (2000), ampliando la paleta tímbrica con el tratamiento del sonido que produce el aire al circular a través de diversos conductos. El resultado es a todas luces más satisfactorio que sus dos últimos trabajos de estudio, sobre todo en la vertiente reposada del grupo, que alcanza lo sublime en “Dead Friends (Around The Corner), “Boreas” y “Paradiesseits”, una preciosa vuelta de tuerca a “Tower Of Song” de Leonard Cohen. Se echaba en falta este tipo de inteligencia.

2 comentarios:

furedi san dijo...

“CARDOS EN EL ALMA”
por Nick Cave

“La primera vez que vi a Einsturzende Neubaten fue en la televisión holandesa. Era el año 1982. Mi grupo de entonces – los Birthday Party – estaba dando una serie de conciertos en Holanda, y era hacia el final de la gira – todos estábamos al borde de la muerte. Yo bajaba por la escalera de nuestro humilde pero servicial hotel, cuando un misterioso e hipnótico sonido llegó flotando desde la sala de la televisión, insidiosamente seductor, irresistiblemente triste. Me sentí atraído por esos siniestros compases y, mientras entraba en la sala de la televisión, todas las nociones de música que había considerado tan preciosas hasta entonces fueron borradas – en su totalidad- por lo que vi en la pantalla.
Había un joven, con gruesas gafas, soplando en una enorme cañería de desague. Más tarde me dijeron que su nombre era Alexander von Borsig. El nombre del joven, por supuesto- no el de la cañería. La cañería se llamaba “Animal Sediento”. Gracias al tipicamente nada ortodoxo, cuando no rotundamente primitivo estilo de filmación holandés, pudimos contemplar al maniaco von Borsig durante 5 o 6 minutos sin interrupción, viendo como su complexión teutónica de naturaleza pálida aumentaba con el paso de los segundos hasta adquirir el tono de una ciruela madura. Que solitario parecía el grito de Animal Sediento, su extraño gimoteo colgaba del aire como el de una jadeante sirena moribunda. Recuerdo que el rostro de von Borsig se volvió del mismo color rojo que las medias de Heidi, la camarera del hotel. ¡Vaya!
Entonces un terrible estruendo, que parecía proceder de las entrañas de otro animal – uno hambriento- empezó a asolar el lacrimógeno territorio hollado por el Animal Sediento de von Borsig, hasta que ambos se unieron en una sórdida cópula sonora que me golpeó directamente en la pija. Era como si Ulises y sus marineros borrachos hubiesen saltado sobre una sirena solitaria, derribandola para violarla allí mismo en las rocas. Y con una paciencia que rara vez se ve en esta clase de programas musicales de televisión, la cámara se desplazó por el escenario y se congeló frente a un hombre que sostenía dos mazos, de pie, junto a dos grandes trozos de plancha metálica ondulada, que aporreaba más y más fuerte, mientras von Borsig seguía soplando – trbajando obre un tumor cerebral. Este hombre era Endruh Unruh, total con un bigote a lo Hitler y una cabeza que parecía un campo de batalla. Por último, la cámara descubrió al tercer hombre. Era el hombre más hermoso del mundo. Allí estaba vestido con leotardos negros y calzoncillos negros de goma. Alrededor del cuello le colgaba una guitarra perfectamente jodida. Su piel aclaraba los huesos, su cráneo era un desastre absoluto, costroso y acuchillado, y sus ojos sobresalian de las orbitas como los de un ciego. Y, sin embargo, los ojos nos miraban como anunciando una visita divina. Ahí estaba un hombre en el umbral de la grandeza; ahí estaba un Napoleón victorioso entre sus botines de guerra, un César conquistador haciendo desfilar sus tropas, un Cristo en jarras en el Calvario. Blixa Bargeld.
Durante sesenta segundos, ese hombre permaneció como paralizado, embrujado por su propia locura. Entonces abrió la boca y dejó escapar un grito que sonó como si alguien le estuviese arrancando un cardo del alma.
Después del programa de televisión, un amigo me contó que había visto a Susana Kunke – de Malaria – en Amsterdam el dia anterior, y que ella había hablñado de una fiesta con E.Neubaten en un hotel de Ámsterdam, todos desnudos, haciendo tonterías. Alexander von Borsig se había sentado en un rincón, mirando fijamente un metrónomo y balanceándose hacia delante y atrás, siguiendo su ritmo.
Unos cuantos meses mas tarde, después de que los Birthday Party nos trasladaramos de Londres a Berlín, conocimos a E.N. y nos hicimos amigos. Recuerdo que fui a verles mientras grababan “Animal Sediento” en un pequeño estudio de Kreuzberg; el estudio era frío y mohoso, lleno de amplificadores, chatarra y acero. Y, en medio de la habitación, un micrófono apuntando a un perro sarnoso que husmeaba en un humeante montón de tripas de cerdo. Blixa Bargeld tenía un micro de contacto pegado con cinta adhesiva en su pecho, mientras el agarrotado Mufti golpeaba ese tablero de de sonido natural con sus puños. BumBumBumBum.BumBumBumBum.

E.N. pertenece a ese montón de bandas que operan en el area nebulosa de la “Música Innovadora”, títul0 que para mi se aplica con demasiada frecuencia y generosidad, y que es abrazado con excesiva disposición por tantos grupos actuales, especialmente en Alemania; grupos cuyas ambiciones no tiene otro fin que el de su propia e inútil auto-perpetuación a través de la intimidación de lo desconocido, de lo nuevo. No ocurre así con Einsturzende Neubaten. Ellos son sencillamante una “gran” banda – y utilizo la palabra en el sentido clásico. Para mi la esencia de su grandeza no reside en su actitud nada ortodoxa hacia la composición musical – sino que está basada, mas bien en una premisa fundamentalmente ortodoxa. Lo que hace , desde mi punto de vista, grande a E.N. es lo mismo que hace grande a Johnny Cash – o a los Velvet Underground, John Lee Hooker, Suicide, Elvis, Dylan, Leadbelly, The Stooges. Todos ellos son innovadores, pero lo que diferencia a Hank Williams del resto de sus contemporáneos es lo mismo que diferencia a E.N. del enorme anónimo embrollo en que se ha converido la música moderna de la New Wave. A través de su trabajo duro, con su firme falta de compromiso, a través del dolor de la verdadera expresión personal, a través de un amor genuino por su medio, han alcanzado un sonido que es, en primer lugar, autnetico, y absolutamente suyo. Pero no con el solo propósito de ser diferentes. Se trata de un grupo que ha desarrollado su especial lenguaje particular por una sola razón – para dotar de voz a sus almas.
Y esta es la diferencia fundamental entre E.N. y aquellos que lo imitan. Esta es la razón por la que E.N. desafiará el paso del tiempo. Ellos siempre han conocido el significado y el propósito de su medio: dar rienda suelta a la expresión del alma".

veovis dijo...

Fredi, "no seas tan crueeeel...". ¿De dónde esa preciosa cita del cavernario Nick?